Está baja la moral combativa de la tropa cederista

Dariela Aquique

La Caldosa

HAVANA TIMES, 30 sept. — El 28  de septiembre es una fecha que para la Cuba de 1960 tuvo gran importancia, aquel arrebato popular de esos primeros años donde los hombres y mujeres del pueblo parecían venerar al “Mesías,” – al líder salvador que libró a la patria de un tirano opresor y la gerencia extranjera.

Aquellos tiempos en que se ovacionaban multitudinarios actos y se escuchaban fervorosos discursos del que prometió una revolución: por los humildes, con los humildes y para los humildes.

Aquel día, hace hoy 51 años, el Comandante en Jefe fundó los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), una organización de masas que debía agrupar a todo el pueblo mayor de 14 años, era de carácter voluntario, pero desde su inicio no sumarse a estas filas constituyó crear un mal precedente social, que mucho podría costar a quien se manifestase desinteresado o apático.

Cuadra por cuadra, barrio por barrio, tendría que existir un Comité, este llevaría un control absoluto de todas y cada una de las personas que residían o incluso que pernoctaban en cada casa.  Un registro riguroso del nombre, apellido, edad, profesión, sexo, raza, credo, ideología política, preferencia sexual, todo lo de cada ciudadano, los CDR debían saberlo y controlarlo.

Otras tareas, algunas de más sano carácter (como donar sangre para los necesitados, o reciclar materias primas, o hacer trabajos voluntarios para limpiar las áreas urbanas), también habrían de ser convocadas por los Comités.

Pero estas iban acompañadas de otras que se volvieron nocivas, como la guardia cederista, la que se justificó en principio con velar porque no se llevasen a cabo sabotajes, robos u otro tipo de ilegalidades, sin embargo resultó en muy corto tiempo, una forma de vigilarse unos a otros, saber quién entra o sale de cada vivienda, con quién duerme cada quien.

Las reuniones fueron derivando en encuentro nada fraternales, donde se ponderaban a los fieles y se emplazaban y condenaban a los que por alguna expresión u actitud, dieran muestras de desacuerdo o contrariedad con los estatutos y postulados de la Revolución.

Solo las y los niños parecían divertirse.

Los CDR fueron protagonistas de acciones infames como los tristemente célebres actos de repudio de los 80.  Hoy, la más popular y profusa de las organizaciones sociales revolucionarias ha diezmado sus filas.  Hoy es altamente impopular, cada año las gentes se manifiestan menos motivadas a pertenecer y se expresa un rechazo casi unánime.

Todos los años en la víspera de esta fecha se celebra una fiesta, donde deben participar todos los vecinos, preparar la caldosa (el plato fuerte de la conmemoración), entregar reconocimientos a los destacados y brindar eufóricos por el onomástico.

Me he dado a la labor de hacer algunas fotos, las que demuestran, cuán desinterés y poco fervor mueve hoy a los escasos cederistas que asisten a dicha celebración, donde la precariedad hace gala, la indiferencia impera y solo los niños parecen tener un motivo para irse a la cama más tarde que de costumbre, reírse y bailar regueton.

Con una asuencia de jóvenes y una exigua presencia de agotados ancianos.  Así, amigos míos, vemos que está baja la moral combativa de la tropa cederista.

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Un comentario sobre “Está baja la moral combativa de la tropa cederista

  • ALEGRIA !!!!!!!!!!!!! viendo estas fotos uno se divierte mas en un velorio, el problema es que ya nadie ve de buenos ojos los CDR, los jovenes no estan pa eso y estoy segura que a nadie le interese ser miembro del CDR, ya no hacen miedo a nadie, es una cosa antigua, ya el tiempo de los CDR paso, como quitaron el ministerio del azucar pueden seguir quitando mas cosas

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