Los hijos, el extranjero y la Revolución

Jorge Milanés

Sentidos contrarios.

HAVANA TIMES – “A mis hijos no les interesa los consejos tradicionales que les he dado, porque dicen que no ven resultados, que no ven el éxito”, les escuché decir esta mañana a un señor, mientras me subía a un taxi almendrón.

Al parecer, él está muy preocupado por el futuro de sus hijos.

“El fervor revolucionario que tenía mi generación en los años 70 y 80 estaba basado en los proyectos de participación colectiva, estábamos dispuestos a cualquier tarea por conciencia y con perspectivas, pero hoy es raro que un joven piense así”, afirmó.

Muchas familias muestran a su prole los éxitos que alcanzaron a través de sus experiencias, pero a ellos no les interesa, porque no ven resultados económicos.

“Los míos, por ejemplo, me dicen que, al ponerlas en el contexto actual, no les ven perspectivas a esos éxitos del pasado, a la experiencia que tengo. Apuestan por proyectos más ambiciosos y concretos”, dijo una señora que viajaba a mi lado.

“He tratado de convencerles, pero ha sido en vano. Se niegan a escucharme. Sus objetivos van de acuerdo con los tiempos en que viven. Para ellos es importante trabajar en compañías o firmas extranjeras, donde puedan ganar más, o en un proyecto por cuenta propia”, concluyó.

“La forma de pensar de mis padres, que comparten muchos de esa generación, ya no lleva a buenos resultados. A mis padres les sobra amor, me educaron lo mejor que pudieron, pero hoy no tienen un patrimonio que ofrecer”, agregó un joven pasajero.

“Si tienes buena preparación académica, idiomas etc., puedes lograr un trabajo que te respalde económicamente y te permita llegar a tus objetivos”, le contesté.

“El sueño que motiva a mis hijos es lograr a cualquier precio una salida del país. Creo haberlos preparado para la decisión que tomen, aunque tal vez yo no lo esté”, agregó el señor que hablaba cuando me monté en el carro.

Su preocupación, como padre, es por la salida del país a cualquier precio, algo que en su tiempo no era bien mirado, pero ahora sí.       

Esa es una situación que preocupa a casi todos los padres, de modo que se impone el desafío de actualizar disciplinas, incluso familiares, lenguajes, aperturas mentales y nuevos marcos legales apropiados para estos tiempos, que puedan aclarar su camino.

“Sobre todo, hay que lograr que los salarios estimulen las ideas creativas de los jóvenes. Les dejo mi opinión, por si de algo sirve”, concluí, pues ya llegaba a mi destino.

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.

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