Cojímar: ¿pueblo de pescadores?

Jorge Milanés

HAVANA TIMES – Siempre he escuchado que Cojímar es considerado un pueblo de pescadores, por su posición geográfica y el medio de subsistencia de algunos de sus pobladores. ¿Esa hipótesis aún se mantiene?

Fue por algunos años el primer balneario de la aristocracia habanera. En ese tiempo alcanzó una ligera solvencia económica, en parte por las tradiciones de la pesca y luego por la celebración, cada año, del Torneo de la pesca Ernest Hemingway, en homenaje al famoso escritor estadounidense que con su participación en la pesca de la aguja contribuyó a establecer, incluso a nivel internacional, la imagen de Cojímar como pueblo de pescadores.

La realidad es que los hombres de mar que pescan por su cuenta en Cojímar nunca han podido vivir del resultado de su trabajo. Se tornó muy difícil vender sus productos a la escasa población, aunque en el intento, con la exhibición de las ensartas por las calles, el poblado fue ganando ese toque pintoresco.

Recuerdo que en mi infancia había una cooperativa pesquera estatal, que llamaban La tiburonera, donde cada mañana algunos tiburones y otros peces de gran tamaño eran rematados y despiezados, ante la vista de los transeúntes que pasaban. Esa fue otra de las coyunturas que ayudó a reafirmar la imagen de los pescadores.

Hoy es interesante ver cómo el desarrollo urbanístico ha hecho cambiar, en gran medida, la imagen de este pueblo, para bien.

Suntuosas residencias han sido construidas por los nuevos moradores. Estas no tienen nada que ver con las humildes viviendas típicas de otras décadas. Por lo que el interés del visitante se ha inclinado actualmente a apreciar la diversidad constructiva a través de estilos particulares y no hacia el encanto creado por los pescadores, a quienes, hoy, en raras ocasiones se les ve por las calles.

La mayoría de las personas creen que si vives en Cojimar tendrás mucho dinero, por la relación que establecen entre el resultado visual y los bolsillos de todos los que aquí vivimos. Lo cierto es que hoy el dinero que hay en Cojímar no proviene de la pesca. Y nadie sabe de dónde sale el presupuesto que los nuevos moradores invierten en sus casas monumentales.

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.

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