Venezuela un año después de la polémica Asamblea Constituyente

Por Nestor Rojas Mavares (dpa)

Para él, Venezuela es una suela de zapato o el timón de su ómnibus al que le mete un jalón para acá o acullá

HAVANA TIMES – En el clímax de las protestas de 2017 contra el Gobierno venezolano, la elección de la Asamblea Constituyente logró apaciguar las calles y atornillar en el cargo al presidente Nicolás Maduro. Hoy se cumple un año de su creación y del final de las manifestaciones que sacudieron entonces el país.

La Asamblea Constituyente, cuya formación implicó la anulación de la Asamblea Nacional -bajo control opositor- y el surgimiento de un ente con poderes plenipotenciarios dominado totalmente por el chavismo, fue desconocida por varios países.

En ese contexto, Estados Unidos, entre otros, instó a Maduro a suspender la Constituyente, a lo cual el Gobierno se negó rotundamente.

También la oposición rechazó la convocatoria de Maduro, por considerar que primero tendría que haber consultado al pueblo si quería una Constituyente, tal como lo había hecho en 1999 el entonces presidente Hugo Chávez.

Las votaciones del domingo 30 de julio de 2017 se realizaron en medio de una fuerte polémica: la oposición no participó y llamó a la abstención, el chavismo acaparó sus 545 escaños y el Consejo Nacional Electoral (CNE) afirmó que participaron más de ocho millones de electores, el 41,53 por ciento del padrón.

La empresa Smartmatic, que suministraba sistemas al CNE, denunció poco después que la cifra del CNE había sido inflada artificialmente en al menos un millón de votos.

En un principio, la Constituyente fue convocada por Maduro para reformar la Carta Magna, vigente desde 1999, aunque transcurrido un año el proyecto de reforma constitucional es un secreto.

De la polémica ex canciller Delcy Rodríguez, la presidencia del órgano pasó a manos del dirigente oficialista Diosdado Cabello, cuyo discurso intenta superar a Maduro en radicalismos.

La elección frenó en seco las protestas contra el Gobierno, las cuales dejaron más de 120 muertos al cabo de cuatro meses. Maduro reivindica el haber alcanzado la paz con la Constituyente, pero en la calle la fuerza pública sofoca de inmediato cualquier intento de manifestación, en medio de la impopularidad que genera una hiperinflación que en 2018 podría escalar a un millón por ciento.

Antes de entrar en funciones, la Asamblea recibió a las cabezas de los poderes constituidos, incluyendo a Maduro, para confirmar que se subordinaban a sus órdenes, menos el presidente de la Asamblea Nacional, entonces el diputado Julio Borges.

La primera decisión de la Constituyente fue destituir a la fiscal general Luisa Ortega Díaz, quien abandonó su línea de apoyo al Gobierno y criticó como una ruptura del orden constitucional las dos sentencias judiciales que despojaron a la Asamblea Nacional de sus atribuciones y que fueron la chispa de las protestas.

En el Ministerio Público fue designado Tarek William Saab, un abogado públicamente afín al Gobierno.

La Constituyente se convirtió en algo más que el poder legislativo de Maduro, quien ignora abiertamente las decisiones y pronunciamientos de la Asamblea Nacional: en lugar de presentar su proyecto de presupuesto de 2018 y su balance de gestión ante la cámara legislativa, lo hizo frente al ambiente más propicio de los diputados constituyentes.

La Asamblea Nacional quedó solo para hacer críticas públicas sin trascendencia, especialmente en materia financiera, pues los contratos nacionales deben tener el aval legislativo.

Asimismo, la Constituyente convocó las elecciones de gobernadores, en octubre; de alcaldes, en diciembre, y las presidenciales, en mayo pasado, lo que terminó con una reelección de Maduro hasta 2025.

En su más reciente asignación, Maduro envió a la Constituyente un proyecto de reforma de la ley de ilícitos cambiarios, con el que plantea flexibilizar el control de cambios vigente desde 2003.

El vicepresidente del área económica, Tareck El Aissami, señaló el jueves que la reforma propone nuevas políticas para los operadores cambiarios, a fin de abrir la puerta a inversiones extranjeras y operaciones cambiarias autorizadas por el Estado en casas de cambio.

La Constituyente se instaló para durar hasta agosto de 2019.

Un comentario sobre “Venezuela un año después de la polémica Asamblea Constituyente

  • Mas superficial no puede ser este articulo. La Constituyente de Maduro no es polemica, es ilegitima porque viola la Constitucion y ademas no esta reconocida por la mayoria de los paises de la region y el mundo. Que las protestas se acabaron no es cierto pues hoy ocurren mas protestas en todo el pais que antes de la Constituyente, esta vez por falta de agua, electricidad, seguridad, medicinas, alimentos. El pueblo esta en la calle y haciendo paralizaciones o huelgas como la del sector de la salud que ya dura mas de 1 mes y eso no se habia logrado antes de la Constituyente.

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