Que llueva petróleo en Venezuela

Caridad

Misa del mayor general Manuel Quevedo para incrementar la producción de petroleo en Venezuela.  Foto: el-nacional.com

HAVANA TIMES – Cuando uno cree que lo ha visto todo, aparece el ministro de Petróleo en Venzuela y presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, con una misa para rogar por petróleo.

Sí, bueno, ya pasaron los tiempos en los que Juan Luis Guerra pedía que lloviera café en el campo. Al menos, Juan Luis era poeta, y con eso de las licencias poéticas puede decir casi lo que se le venga en gana, y hasta suena bonito. Me pregunto si el ministro de Petróleo de Venezuela estará pensando en, cuando termine de arruinar o regalar lo poco que queda de PDVSA, comenzar una carrera de poeta, emulando con la estrella de la poesía y la política venezolana, Tarek William Saab.

Manuel Quevedo, militar como la mayoría de los que ostentan los más importantes cargos en este país, no ha encontrado mejor solución para sacar adelante la producción de petróleo, que llamar a un cura para que oficie una misa conmovedora, porque del aumento de producción del petróleo dependemos todos.

Dios, quien quiera que seas, ¿estás escuchando?, ven a encargarte de este negocio o, al menos, mándanos una lloviznita negra y espesa, no importa que no sea petróleo, con que solo lo parezca nos daremos por servidos, al fin y al cabo, ese ministro no sabría diferenciar un barril del crudo de una taza de café. Amén.

Mientras los militares inician cursos de Teología, el presidente aprende nuevos mecanismos de represión con el presidente turco (a cambio de que también los turcos se lleven un buen trozo de tierra con minerales en el Arco Minero del Orinoco); la gente que trabaja y depende de un salario comienza a protestar.

Ya no se trata de marchas multitudinarias aupadas por un partido opositor al Gobierno; al parecer, los partidos opositores andan en otros negocios hace rato. Son trabajadores que no pueden seguir sobreviviendo con dos dólares al mes como salario (alrededor de 5 millones de bolívares). Y resulta que, como es de esperar, si no están respaldados por ningún partido es casi nula la repercusión en los medios periodísticos.

Varias semanas llevan de paro las enfermeras, y a ellas se han unido, ¿adivinan quién?, los trabajadores de la Misión Barrio Adentro.

Yo les propongo algo, realicen una misa y rueguen a Dios para que venga a encargarse de aumentarles el salario y, quizá, hasta surta los hospitales con algunos insumos de esos que más se utilizan y no cuestan mucho. A los militares les ha dado resultado ese método de misas y ruegos, su salario mínimo va por encima de los 60 millones, eso sin contar que son los dueños de las carreteras y, por ende, de todos los productos que se mueven por ella. De más está decir que ni producen ni cuidan a nadie de ningún peligro.

Si esto no da resultado para las enfermeras y los trabajadores de la Salud, entonces será el resto de los venezolanos quienes tendrán que copiar el método productivo del ministro del Petróleo…y que llueva café en el campo.

 

Caridad

Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.

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