Medicamentos en falta, tres años después

Por Pilar Montes

Según el grupo empresarial BioCubaFarma, la industria cumple con sus planes de producción, pero aún, no logra abastecer a las farmacias de manera constante.

HAVANA TIMES – En junio de 2018, el cuadro básico de medicamentos del país tiene faltantes en casi 45 productos, según autoridades de Salud Pública.

Fuentes oficiales dicen que la afectación no resulta ahora tan grave como el año pasado, cuando, en agosto, los fármacos en falta alcanzaron un pico de 150, de ellos, 18 de las tarjetas de control, conocida popularmente como “tarjetón”.

Hace tres años, el diario Juventud Rebelde, en su edición del 2 de junio de 2015, recogía declaraciones del doctor José L. Fernández Yero, vicepresidente primero del Grupo Empresarial BioCubaFarma, en las que respondía a lectores que ya se quejaban sobre la escasez de medicinas.

Fernández Yero precisaba que “la industria biotecnológica y farmacéutica cubana está regulada por normas internacionales”.

“El país, indicó, tiene un cuadro básico de 857 medicamentos, y el surtido de esa industria, entre productos químicos, biológicos, biotecnológicos, medios de diagnóstico y equipos médicos, asciende a 1.099.”

Cada uno, añadió, requiere de múltiples componentes, de orígenes diferentes y siempre e incondicionalmente de proveedores evaluados, aprobados y registrados. De fallar estos por calidad, negativa u otra razón, se debe buscar y evaluar otro, en largo y costoso proceso.

Gran parte de los proveedores, recordó, “son de mercados muy distantes, como India y China”, a la vez que reconoció que la industria tenía apenas 30 meses de haberse integrado como grupo en BioCubaFarma, estaba descapitalizada y se emprendía la modernización de laboratorios y fábricas de productos farmacéuticos.

La empresa no cubría entonces ni ahora la demanda, sobre todo, en los de muy alta demanda y bajo precio, como la duralgina o dipirona, de la que se consumen 70 millones de tabletas cada mes y unos 870 a 900 millones anuales de estas se importan. Priorizan las medicinas más estratégicas como el enalapril y el captopril, indicadas a personas hipertensas y con problemas cardiacos, así como la glibenclamida, meformina e insulina para los diabéticos.

La “falta de cobertura” responde – de acuerdo con el doctor Emilio Delgado Iznaga, director de Medicamentos y Tecnologías Médicas del Minsap – al hecho de que, aunque la industria cumple con sus planes de producción, no se logra alcanzar los 60 días de cobertura para que los fármacos estén en las farmacias.

Otro factor muy importante es que en ocasiones no se paga en tiempo a los suministradores.

Medicamentos fuera de control

Aprovechándose de la escasez, florece el “mercado negro” de los fármacos.

La falta de escrúpulos de los vendedores se une a la venta de productos vencidos o manejados con falta de higiene. Hay un corto que muestra la televisión cubana de un hombre que compra una flauta de pan, le saca la parte de la masa del medio para introducir  blisters de pastillas.

Luego, esa persona sale a venderlos a personas necesitadas, entre ellos una madre quien tiene al hijo enfermo y como resultado del remedio administrado, tuvo que correr con él para el hospital.

Como los cubanos hacen mofa de sus problemas, en el ya famoso programa humorístico Vivir del Cuento, el personaje de Pánfilo, típico jubilado de bajos ingresos y avanzada edad, supo de una señora en su barrio que le decían “la farmacia”.

Cuanto fármaco le pedía Pánfilo Epifanio, así se llama el personaje, ella lo sacaba de una gran bolsa. Al final, Pánfilo, satisfecho con su compra, se asombra cuando la señora le dice que todo suma “unos ochenta”, a lo que Pánfilo dice jubiloso: “Qué barato!”. La vendedora, al ver que no había entendido, le rectificó, “Pánfilo, son 180 pesos” (unos 20 pesos menos que su pensión mensual).

Entre las medidas adoptadas por las autoridades de Salud para combatir el mercado ilicito figura un control más estricto de las recetas y la venta en farmacias. Lo cierto es que hasta que las personas no vean un suministro estable y suficiente de los medicamentos que necesitan, seguirá abierto el grifo por el que se escapan los recursos del Estado y, lo que es peor, la salud de los cubanos, sobre todo, los mayores de 60 años.

Un comentario sobre “Medicamentos en falta, tres años después

  • Todavía estoy esperando la noticia sobre faltantes en las farmacias para extranjeros y dirigentes. ¿Por qué será?

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