Brigadas de choque Made in Yuma (video)

Por Martin Guevara

HAVANA TIMES – No hay purgatorio sin oasis. Hace unos días decidí que ya reconstituidos   los tejidos de mi cubanismo y cubaneo, tras un recomendable período de reposo y descanso, respecto a la realidad de la Isla, de sus avatares y los nunca bien ponderados tejes y manejes de sus gerentes propietarios.

Para poder analizar bien, para tomar la tarea de opinar sobre una realidad que rebasa los disparates, ocurrencias, dislates, improvisaciones, de todas las obras surrealistas y su propio manifiesto de André Breton, del absurdo de Inonescu, del abstracto, del cubismo, del dadaísmo de Tzara, de la deconstrucción del tiempo y espacio de los conceptualistas, de la desesperación de los suicidas, de la temeridad de los acorralados, del abuso de los cobardes, de la cobardía de los abusadores, hay que dejar pasar un tiempo, tomarse unos jugos de otras temáticas, dormir unas siestas a la sombra de complejas reflexiones, audaces análisis incluso, pero dotados de algún sentido, de la mínima lógica, para saltar otra vez con energías renovadas al ora tibio, ora helado, ora ardiente estanque de los debates sobre la realidad del país y la participación de la sociedad civil en Cuba.

Y ni bien me tiro al agua, con motivo del anuncio de la reforma de la Constitución, liderada, nada menos, que por el demócrata y moderno dirigente Raúl Castro Ruz, e inspirada su eternizado hermano, el semidiós devorador “Guarapo  Castro”, me encuentro con una novedosa curiosidad.

Movido por la averiguación hacia los contorneos y malabares que deberán realizar para acometer la tarea de transformar algo de la Constitución para que en el contenido nada cambie, encontré esta curiosa novedad. 

A los nuevos y a los ya clásicos disidentes, esos que se ganaron su derecho a ser reconocidos como tal, enfrentando una mole de dimensiones que nadie que no haya conocido un sistema absolutista al cien por ciento puede imaginar, los están combatiendo no ya los típicos cuadros de la UJC o del PCC formados en los principios del marxismo cultural de la Escuela de Frankfurt, aunque todo hay que decirlo, cada año iban mermando en materia de sustento y sustrato técnico e incluso intelectual tras el período especial proporcional a la población en general, sino que ha tenido lugar en mi más o menos breve ausencia la germinación de unos especímenes de los más curiosos, y aunque lo exprese sin datos, con toda probabilidad son apadrinados ya en lo económico, en lo institucional o en ambos, por los mismos que otrora salían al paso desde sus pódiums de poder verde olivo y de guayabera, barriga cervecera y tres bolígrafos en el bolsillo.

Ninguno de esos nuevos especímenes de la lucha ideológica vive en Cuba, ni come salteado, ni sabe ni supo lo que es “jalar un chivo espeso”, o sea, pedalear una bicicleta china sin piñón de velocidades, cuesta arriba y abajo con el buche vacío, y un sol de justicia para luchar unas papas o unas cebollas.

Tampoco discute una guagua batiendo récords en los cien metros planos, ni choca con los apagones, los cortes de agua, los derrumbes de los edificios, ni mata mosquitos a dos manos por la noche que no hay ventilador ruso que los espante ni con su aire ni con su ruido, todos viven a cuerpo de rey en el exterior, para mi sorpresa, la mayoría en Estados Unidos, algunos en México, otros en Europa y todos tienen dinero a punta pala. Las nuevas “Brigadas de choque” contra la disidencia cubana, ya son Made in “Yuma”.

Algunos de esos defensores de la pasta de oca y del picadillo de soya son nacidos y otros criados en el capitalismo y la democracia, también hay recientemente emigrados. Defienden la “Involución” sin tener la más remota idea de lo que hablan, ni siquiera una percepción lejana, muy por el contrario, una vida henchida de opciones políticas, ideológicas, culturales de movimientos y, sobre todo, de fibras de diferentes procedencias para mantener siempre calmados, adormilados, incluso ausentes, los rugidos intestinales tan presentes en las barrigas cubanas.

Además, hay que destacar que son portadores de una incultura supina, de un desprecio por la lectura, por el lenguaje, por la historia, ni siquiera me refiero a su descomunal páramo de conocimientos sobre los temas que se atreven a abordar, sino acerca de todo, es como la elevación de la brutalidad en su máxima expresión, habida cuenta que el punto de encuentro para esos debates son las conocidas como “Directas” de los diversos o hegemónicos canales audiovisuales disponibles en la red.

Escuché unos que ni hablan con tono cubano, una habla como una estadounidense que aprendió español hace poco, aunque intentando incurrir en cubanías como “veddá” o “po’qué” y otra hablando como una película mejicana de Cantinflas, y los hay que atacan o debaten desde sus automóviles del año con tono portorriqueño de “Nueva Yol”, lo colisiona con una característica del cubano, incluso habiendo nacido en EE.UU. hablan con tonalidad cubana no renuncian jamás a sus raíces identitarias en lo culinario cultural y lingüístico, como se aprecia en los casos de famosos como Andy García, María Elvira Salazar o Gloria Estefan.

Analizar las tácticas de los dinosaurios de la involución de esperpéntico, pero una vez más la maquinaria de auto conservación del sistema de represores inútiles y vagos de la Isla se las ha ingeniado como cualquier parásito u holgazán para encontrar una nueva forma, nada despreciable a juzgar por su éxito, de meter cizaña, de emponzoñar, de crear divergencia y sobre todo, de difamar.

Por favor queridos Eliécer, Rosa María, Yoani, Manuel, Laritza, Antúnez, Damas de Blanco, en general, y todos los demás, no les proporcionen la satisfacción de sus mal habidos minutos de fama para lo cual deberán descender al nivel del betún con fin de sostener un debate paupérrimo y estéril.

2 comentarios sobre “Brigadas de choque Made in Yuma (video)

  • Hola martín, aprecio tu trabajo, siempre te leo.
    Esta vez el video se queda en lo anecdótico personal. La advertencia es muy positiva, vale, algo que sabíamos desde los tiempos de la batalla por Elian, los Cinco y demás.
    Habría que saber cuánto se gasta nuestro gobierno en sus diversas iniciativas propias de politica exterior de gran potencia.
    Un abrazo,
    Vicente.

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  • Un solo detalle le falta al articulo, la carrera para coger la guagua son cien metros “con obstaculos”, jajajaja, como me gustaria ver a Pablo Iglesias cayendole atras a una guagua con un pan viejo en la barriga y para tratar de llegar a la embajada espanola para que lo reconozcan descendiente de espanoles y poder largarse a la peninsula; y mientras corre pensando- “si se puede, si se puede……”, jajajaja

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