Víctor Mesa se fue, ¿para no volver?

Por José A. Rodríguez

Victor Mesa. Foto de archivo.

HAVANA TIMES – Es la comidilla entre los aficionados al béisbol en las últimas semanas: el polémico exjardinero central y entrenador Víctor Mesa decidió irse a Estados Unidos para seguir los pasos de sus hijos, que abandonaron el país a principios de este mes.

Muchos están contentos con su próxima partida, porque están cansados de sus excentricidades, pero para otros eso no es más que otro golpe al depauperado deporte cubano, y en específico al béisbol, incapaz de retener a sus mejores talentos.

El caso de los Mesa recuerda el de los Gourriel que, luego de protagonizar una telenovela con su traslado de Sancti Spíritus a La Habana, abandonaron la delegación cubana en una Serie del Caribe y dejaron a Industriales maltrecho en medio de una temporada.

Víctor Víctor también dejó de lado al equipo azul cuando más le necesitaba, alegando una lesión que ningún médico era capaz de explicar, y ahora sabemos por qué: sencillamente porque no tenía nada, o sí, el deseo de estar saludable para cuando aterrizara en Estados Unidos en busca de cazatalentos.

Si triunfan o no ya esa es otra cuestión, pero, sin duda, los dos tienen condiciones, y eso se paga bien, por lo que seguramente vivirán mejor que en Cuba, que no es poco en el caso de ellos.

No dudo que pronto se sume otro como Lionard Kindelán, quien no fue incluido en el roster de Santiago de Cuba para el torneo nacional sub-23, y su padre tampoco ha sido ratificado como mentor del seleccionado provincial. Aquí no puede olvidarse la posible influencia de Antonio Pacheco, el primero de los “históricos” de la pelota cubana que salió del país, y al cual le siguió el clan Vargas, luego el Gourriel y ahora el Mesa.

En cuanto a estos últimos, todo no se reduce a si se fueron los talentosos peloteros, algo a todas luces inevitable en el contexto actual, sino que con la salida del exjardinero central se queda Industriales sin director, a falta de un par de meses para el inicio de la próxima Serie Nacional.

Innumerables fueron las especulaciones que apuntaban a Rey Vicente Anglada y Pedro Medina, quienes ya pasaron por eso y no pretenden repetir la experiencia; Rolando Verde, que siempre ha querido ser entrenador, pero no mánager; Javier Méndez, que se cansó de esperar porque le dieran una respuesta a su solicitud de regresar y decidió firmar un contrato en Italia, o Lázaro de la Torre, quien tiene demasiados enemigos en la Comisión Provincial, porque se pasa de sincero.

Los hijos de Victor Mesa

Ahora todo parece que se reduce a dos candidatos: Carlos Tabares, a quienes algunos consideran todavía no listo para ese cargo, y Guillermo Carmona, quien era el designado entre bambalinas el pasado año antes de que nominaran a Víctor Mesa.

Realmente a Tabares le falta la experiencia necesaria para hacerse con tamaña tarea, aunque si le hacen una propuesta a largo plazo podría ser interesante. En cuanto a Carmona, dice que está decidido a olvidar lo que pasó el pasado año y enfrentaría la Serie con entusiasmo.

Para hablar sobre estos temas acudimos a la emblemática peña del Parque Central habanero, donde como siempre, hubo criterios de todo tipo.

Para José Armando, que maneja un bicitaxi, lo de Víctor es completamente normal, porque se trata de sus hijos. “Él siempre los llevó de la mano, y ahora no los iba a dejar solos. Recuerdo que siempre decía que no se iba, porque se lo había prometido a su mamá, pero esta vez no tiene otra opción. Lo que no me gustó es que engañó a mucha gente con eso de la lesión del hijo, que desde el año pasado ya estaba haciendo pruebas en Dominicana a ver quién lo firmaba. De lo que sí me alegro es de que deje Industriales, porque con él nunca íbamos a ganar.”

“Yo creo lo mismo”, comenta el panadero Frank, “todos los años era igual, muy bien la fase de clasificación, y luego se lo come la presión en la postemporada. Lo que pasa es que ahora no sé a quién van a poner, porque Tabares está muy verde todavía.”

“Parece que al fin será Carmona”, apunta César. “Tiene que tener una necesidad muy grande de casa, porque con lo que le hicieron el año pasado era para que mandara a freír tusas a cualquiera que viniera a proponerle el cargo, pero ya ven. El hombre es buen mentor, pero no tiene vergüenza.”

“Señores”, interviene Leonel, “no hay por qué ser tan duros con él. Necesidad aquí tiene todo el mundo, y hoy en día una casa es tremendo premio. Por mucho menos he visto venderse a unos cuantos, así que por eso no lo critico.”

“Lo que hay que ver”, dice Tony, “es si le van a dar el mismo apoyo que le dieron a Víctor, porque el año pasado Industriales tenía lo que quería.”

“Si eso no va a ser así”, expresa Manuel, “entonces sí Carmona tiene que tener vergüenza y renunciar, porque ya sería el colmo. Cuando el Loco abría la boca todo el mundo salía corriendo a resolver, pero a los demás no les dan nada. Aquí es donde de verdad se va a ver si la Comisión apoya a quien ponga, y por lo menos a Tabares no le pueden hacer ningún cuento porque él estuvo en el equipo de dirección el pasado año.”

El debate parecía interminable, pero de lo menos que se hablaba era de béisbol, por una parte porque Tabares nunca ha dirigido a ningún equipo, y por la otra porque Carmona no lo hace desde hace casi 20 años, por lo menos en Cuba.

Sobre si Víctor Mesa regresa o no, ya eso es especular demasiado. Legalmente no debe tener ningún impedimento, y pobre del que se lo quiera poner, porque se van a enterar hasta en Australia, pero tan apegado como siempre ha sido a su familia, veo difícil que vuelva, al menos, hasta que no termine la carrera deportiva del menor de sus hijos.

Un comentario sobre “Víctor Mesa se fue, ¿para no volver?

  • Este es el nuevo negocio de Antonio Castro, la salida controlada de los hijos de antiguas estrellas del beisbol cubano.
    En cuanto tenga su grupito en Grandes Ligas entonces se le dara paso al equipo unificado

    Respuesta

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