Tribunal cubano pone en riesgo proyecto agroecológico en Viñales

Isbel Díaz Torres

Ariel Ruiz Urquiola en la finca de su familia en Pinar del Río.

HAVANA TIMES – El ecólogo cubano Ariel Ruiz Urquiola fue sentenciado este miércoles a un año de prisión, en un juicio sumario celebrado en el Tribunal Municipal de Viñales, en la occidental provincia de Pinar del Río, poniendo en riesgo la continuidad de un vital proyecto agroecológico.

En una nueva muestra de la arbitrariedad de los funcionarios cubanos, el destacado investigador debió enfrentar el cargo de “desacato” por enfrentarse al continuo asedio que vive junto a su familia en una finca agroecológica ubicada en una de las elevaciones de Viñales.

Vecinos y miembros del cuerpo de Guardabosques han traspasado en varias ocasiones los perímetros de la finca de Ariel, han cometido actos vandálicos allí, y han levantado falsas acusaciones contra el ambientalista.

Ariel ha denunciado estos actos de violencia ante representantes de la ley en la isla y ha hecho pública su situación en medios de prensa no oficiales, lo cual no parece que haya sido del agrado de la policía política en Cuba.

Con apenas tres días para apelar la sentencia, la situación es muy precaria para el biólogo, quien llegó al juicio en huelga de hambre, como protesta ante el atropello sufrido.

Muchos afectados

Pero no solo él y su familia se verán afectados, sino que está en riesgo un valioso proyecto ya en marcha, que se desarrolla en la finca agroforestal en cuestión para producir frutales y posturas forestales de especies maderables y preciosas certificadas genéticamente, para reforestar la Sierra de los Órganos.

En Viñales, Pinar del Río

Trabajan además en la creación de un coto genético de ganado mayor y menor para mejorar la composición racial de especies en Viñales.

Ariel y su familia se enfocan también en reconvertir los pastizales existentes en la finca en áreas más productivas de alimento animal, con la siembra de tres variedades de King grass, Leucaena, maíz y Moringa.

El espacio también se convertiría en una finca agroecológica de autoconsumo con uso de energía renovable para la producción de electricidad, biogás y fertilizantes orgánicos y ecológicos; y allí mismo tendrían una mini-lechería para la producción de queso.

También está en planes reconvertir un reservorio de agua natural dentro de la finca para implementar de redes hidráulicas acorde con los requerimientos de los suelos y cultivos.

El proyecto además trabaja en la la creación de un vivero inteligente para la preservación de la diversidad genética e incremento de las poblaciones nativas.

Un vivero de la finca de Ariel Ruiz Urquiola y su familia.

A ello suman la restauración ecológica y la reforestación de áreas recuperables con posturas certificadas genéticamente, así como con la protección del área de la cría extensiva de puercos de fincas vecinas, y la cacería indiscriminada e ilegal de aves canoras, jutías y caracoles.

De modo que todo ese trabajo se traduce en beneficios significativos no solo para Ariel, su familia, y los colegas que esporádicamente llegan a colaborar con el empeño, sino que se extendería la experiencia de una finca agroforestal sostenible a otros campesinos de la zona.

Ariel desea crear un Jardín Botánico sobre la flora del Parque Nacional Viñales con senderos guiados, para la instrucción de la población local y turistas nacionales y extranjeros.

El proyecto pretende impartir cursos formativos sobre biodiversidad, manejo sostenible de recursos renovables, así como de suelos y fuentes hídricas con énfasis en pobladores locales que puedan actuar en carácter dual como productores y guías.

Por otra parte, el proyecto cuenta con la conformidad de la Empresa Forestal Integral La Palma (propietaria de la tierra), y del Parque Nacional Viñales. Además, el Secretario del PCC de la Universidad de La Habana emitió un certificado sobre las condiciones de Ariel, y aclara su capacidad para proceder con las labores de labranza e investigación como genetista.

Ariel con cosecha de cacao.

No obstante, todo ello se vendría abajo si Ariel, quien es legalmente usufructuario de las tierras, se ausenta por más de 6 meses. Así se explica la desproporcionada sanción a que ha sido sometido, por un supuesto delito de “desacato”.

Mientras se espera la apelación, colegas y alumnos de Ariel buscan mecanismos para articular una red de solidaridad que visibilice lo que está sucediendo, y que llegue al conocimiento de la comunidad científica cubana, que comúnmente se mantiene al margen de estos actos violatorios de los derechos de las personas.

 

Fotos: Isbel Diaz /guardabosquescuba.org

Isbel Diaz

Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.

5 comentarios sobre “Tribunal cubano pone en riesgo proyecto agroecológico en Viñales

  • Excelente! Tenemos que lograr que esta vez la justicia venza!

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  • Excelente Isbel, la violación de los derechos económicos, civiles y ambientales, del científico Ariel Ruiz Urquiola son descomunales.La arbitrariedad de la justicia cubana hasta ahora, totalmente impune.Cuba se ha convertido gracias a sus incompetentes dirigentes en una “jungla cívica”. A los ciudadanos no se les respeta nada y el nuevo presidente sigue de tirano reprimiendo igual que los anteriores.

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  • este es el tipo de gente que pone a temblar a la tiranía, tipos inteligentes, preparados y pacíficos, nada que ver con los terroristas del M-26-7 que secuestraron, asaltaron cuarteles militares, estaciones de policía, estaciones de radio, pusieron bombas y petardos en carnavales, cines, teatros, que pintaron paredes, lanzaron volantes, robaron armas entre tantas barbaridades que ningún disidente cubano actual ni remotamente ha hecho, sin embargo, Batista los dejó libres a ellos y los castros encarcelan el conocimiento que puede lograr progreso, simplemente porque los Castro no quieren ni necesitan que el pueblo progrese ni se exprese ni los cuestione.

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  • Triste, triste e increible cuan peligrosa es la iniciativa propia en ese sistema

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