Elena Guzmán trabaja de noche

By Ivett de las Mercedes

Custodio en la noche. Ilustración por Carlos

HAVANA TIMES — En la década de los 90 muchos querían ser los encargados de vigilar los locales y bienes del Estado, porque los custodios, además del salario, tenían otros beneficios.

Han pasado los años, hacer guardias nocturnas o diurnas sigue siendo una ventaja comparado con otros trabajos que solo reciben un bajo salario.

Muchos profesionales todavía se preguntan por qué los agentes de seguridad ganan más que ellos que han estudiado durante años; y, debido a la crisis económica existente, algunos han dejado sus trabajos para ser custodios.

Elena Guzmán Andino (45 años) es trabajadora de una Empresa de Seguridad y Protección, perteneciente a la provincia de Pinar del Río; allí ocupa una plaza de Custodio, trabaja 12 horas y descansa 48. Ella nos habla sobre la realidad de su trabajo: los beneficios y los peligros.

HT: Ser custodio exige una preparación en defensa personal ¿Cuando comenzaste a trabajar te dieron algún entrenamiento?

Elena Guzmán: No, solo me dijeron el objetivo que tengo que proteger y las obligaciones y prohibiciones del puesto de trabajo. Me entregaron un bastón que es de uso obligatorio, por suerte nunca lo he tenido que emplear contra alguien, porque no tengo idea de cómo sería dar golpes con algo así. En la Empresa SEPSA (Empresa de Seguridad y Protección de Servicios Especializados)  sí  dan entrenamiento a los trabajadores, ellos son más expertos, cuidan lugares con altos riesgos, por ese motivo tienen sistema de pago por resultado y un salario considerable.

HT: ¿Cómo son las condiciones de los lugares que custodias?

EG: Pésimas. He pasado por varios lugares, en algunos he tenido que permanecer a oscuras por que hay que ahorrar electricidad. En otros, la única ventilación que tengo son unas ventanas que abro solo cuando siento mucho calor, porque si no me comen los mosquitos. No puedo llevar ventilador, vivo lejos y cuando salgo de la guardia apenas tengo fuerzas para nada, no podría cargar el ventilador de regreso a casa.

Hay objetivos, como la oficina de correos, que me deprimen mucho cuando tengo que trabajar en la noche; allí no hay acceso al baño, debo ingeniármelas para orinar. Otros sitios están en fase de derrumbe, si sucede algún evento la única forma de comunicación es gritar para que alguien me auxilie, pues los teléfonos permanecen engavetados durante la noche. Nosotros tenemos prohibido dormir, por supuesto, se supone que estemos alertas. Los custodios que llegan a sus casas después del trabajo y no duermen, es porque lo hicieron en la guardia; yo llego muerta, sin deseos de nada.

 

HT: ¿Escuchas muchos sonidos en la noche?

EG: Todo se siente, el mínimo ruido: ratones, sapos, cucarachas. Los sábados, después que se termina la discoteca, casi siempre aparece alguna que otra pareja que tienen sexo en los lugares oscuros. Los borrachos mayormente se ponen a gritar, lloran, hablan solos, pero no hacen daño ni son agresivos. Pienso que si alguien intenta robar no tienen mucho que llevarse, los lugares que cuido no guardan cosas muy valiosas.

Hasta ahora no he tenido problemas, pero no me acostumbro a las noches, son muy largas. No sé cómo sería pasar un huracán dentro de estos locales, debe ser algo terrible. A veces he pensado pedir la baja, pero luego aguanto un poco más. Hay pensamientos que me atormentan: si el local coge candela, en lo que buscan ayuda, me quemo dentro.

HT: ¿El salario te alcanza para tus necesidades?

EG: El salario es de 260 pesos moneda nacional al mes, más el pago de estimulación que son 10 CUC y el estipendio, que no es un salario. Si en el mes hay alguna queja o incidencia entonces me quitan la estimulación. Mi hijo fue a llevarme comida una vez y el jefe de turno, que estaba haciendo su recorrido de costumbre, me llamó la atención porque no puede haber nadie en el objetivo que protejo. Existe un libro de incidencias, en él se escribe todo lo que sucede. Me dan una jaba de aseo, por ese motivo y el dinero que gano no me he ido de aquí. Tengo tres hijos que dependen de mí, el padre nos abandonó hace algunos años. Tengo la posibilidad de trabajar en otros lugares, pero no dan estimulación. 

HT: ¿Cómo puedes describir la noche que estás de guardia?

EG: Es como una noche en la funeraria o en un hospital, y si es un lugar donde siento miedo es peor. Cuando hice guardias en un local cerca del cementerio la gente decía que salían espíritus corriendo; escuché muchas veces cadenas, llantos. Lo que me tranquilizaba era pensar que los vecinos sabían que yo estaba dentro y, si sucedía algo, ellos me auxiliarían. Hay noches que son más largas que otras, eso depende de los pensamientos y preocupaciones que tenga.

Elena trabajando.

HT: ¿Crees que solo los hombres pueden ser custodios?

EG: Por suerte en Cuba existe la igualdad de oportunidades y de derechos, sobre todo en el tema laboral. Soy una madre soltera, he criado a mis hijos con lo que he podido darle; los educo y enseño a hacer el bien, nunca les he hablado mal de su padre aunque él no los vea con frecuencia.

En la agencia de seguridad y protección donde trabajo hay más mujeres que hombres, la mayoría son mayores de 40 años y muchas son licenciadas, están allá por los beneficios del salario, la estimulación y la jaba de aseo.

Mi hijo pequeño no quiere que siga haciendo guardias, me dice que busque otra cosa, ellos se quedan solos en casa los 16 días que trabajo en el mes y aunque les he explicado el motivo, él no lo entiende.

Trato, en esos dos días que tengo libres entre las guardias, ayudarlos en las tareas de la escuela, lavar la ropa, limpiar y organizar la casa, hacer los mandados, ir a la peluquería. Si decido irme para otro trabajo tiene que ser para mejorar no solo económicamente, sino en condiciones, mientras sigo haciendo guardias en la noche, ya aparecerá en un futuro algo mejor.

 

4 comentarios sobre “Elena Guzmán trabaja de noche

  • Le aconsejo a Elena que se busque otro tipo de trabajo, si puede ser en un local privado mucho mejor. Va a envejecer 10 años por pasar malas noches, sin dormir con su familia, y le puede suceder algo malo. No esta preparada, no sabe defensa personal, ni porta armas en caso de peligro, ni siquiera tiene un celular para llamar a la policia, que nunca llega rápido. Es una situación terrible la de esta mujer. El salario no es bueno además.

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  • Quizás faltó hablar q les dan una merienda q consiste en en un sándwich de jamón y queso y una latica de refresco generalmente de cola . La mayoría de los custodios venden dicha merienda por 25 pesos diariamente.
    En los años noventa conocí estibadores del puerto de la Habana ( varios casos),que vendían su merienda diariamente por un dólar. Así fueron ahorrando y se compraban generalmente televisores en colores o ventiladores con el fulita ahorrado día a día.

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  • Elena no recibe la merienda diaria. Otros custodios sí, pero los que se visten de carmelita solo tienen el salario, la estimulación y la jaba de aseo.

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  • Es una emprendedora porque a pesar de todo el trabajo sigue haciendo guardias para sobrevivir y alimentar a sus hijos. Se que pronto encontrara un trabajo mejor. Suerte para ella. Interesante entrevista

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