Apululu, un alcohólico incurable

Por Miguel Arias Sánchez

Apululu

HAVANA TIMES – El ron es algo que difícilmente falte en Cuba. Incluso en periodos de crisis severas, lo único que se puede encontrar fácil en los establecimientos estatales es ron y cigarro.

Los particulares también se las ingenian para siempre tener bebidas alcohólicas entre sus ofertas. Es común encontrar en muchas familias algún borracho empedernido. Alfredo Pérez Ríos, Apululu para los que lo conocen (por el programa de Pánfilo), comenzó a beber muy joven.

HT: ¿Cómo empezaste?

APR: En realidad fue por embullo. Yo andaba casi todo el tiempo con un grupito que de vez en cuando bebía, y me fui colando en ese mundo. Es normal, si tus amigos fuman, tú fumas, si beben, tú empiezas a beber, aunque sea por curiosidad. A mí me gustó y me enganché.

HT: ¿A qué edad fue eso? ¿Tus padres qué dijeron?

APR: Yo tenía 24 o 25 años. Al principio eran discusiones conmigo a diario. No me dejaban vivir. Hasta que un día me fui de la casa.

HT: ¿A dónde fuiste?

APR: A casa de unos socios. Un día me quedaba con uno, otro día con otro. Así fui viviendo. Y por supuesto, como ya nadie me peleaba, estaba feliz, tranquilo para poder tomar lo que me diera la gana.

HT: ¿De qué vives? ¿Tienes un trabajo fijo?

APR: No, yo ni siquiera terminé la escuela-taller, o sea, no tengo ni 9no grado. Lo que hago son  trabajos particulares. Si alguien quiere limpiar un jardín, botar basura, hacer mandados, cualquier cosa que necesite, yo lo hago y luego me dan algo. También recojo materia prima y la vendo al Estado: latas de aluminio, botellas, etc. Me busco la vida, no soy una carga para nadie. Todo el mundo dice que soy servicial y respetuoso. Si me dan 20 pesos para comprar algo, entrego el vuelto completo, porque ese no es mi dinero. Ya después recibo el pago por mi servicio. Así vivo.

HT: ¿Qué tipo de bebidas tomas?

APR: Lo que aparezca, como si es alcohol de reverbero. A veces la gente me hace buenos regalos, pero si no… lo que sea.

HT: ¿Y eso no te hace daño?

APR: Seguro que sí, pero más daño me hace no tener nada que tomar. Ahí sí me pongo loco.

HT: Tienes un hijo ¿vives con él?

APR: Sí, un varón que me quiere cantidad. Él vive con su madre, yo voy  a verlo a su casa.

HT: ¿Cómo te recibe?

APR: Imagínate, si llego sin tomar me recibe muy bien, pero si me aparezco borracho me rechaza, me critica y me dice que me vaya a dormir hasta que se me pase la nota. Yo lo entiendo.

HT: ¿Qué consecuencias te ha traído la bebida? ¿Eres consciente de que te hace mal?

APR: Sí, claro, lo he vivido. Mira, perdí mi casa, mi matrimonio, a casi todas mis amistades, mi prestigio en el barrio, todo. Cada día pierdo algo o a alguien. Por supuesto que me doy cuenta, pero no puedo hacer nada.

HT: ¿Por qué no lo dejas?

Siempre tiene botellas vacías listas para llenar.

APR: No es tan sencillo. Lo he intentado muchas veces, pero no puedo. Estuve en alcohólicos anónimos y me fui, no volví más.

HT: ¿Ni pensando en tus padres, en tu hijo, puedes dejar de beber?

APR: Una vez aguanté un mes entero sin tomar nada, la pasé muy mal, pero aguanté; después volví a lo mismo. No tengo fuerza de voluntad ni resistencia. No es solo tener el deseo o pensarlo. La gente cree que uno prefiere vivir así; la verdad, me gusta el trago, eso lo hace más difícil porque no le hago rechazo. Y también, la realidad es que ya estoy acostumbrado. Ahora mismo tú me preguntas qué haría si dejo la bebida y no sabría responder. Solo sé que tendría mejores relaciones con todo el mundo, pero qué haría con mi vida, no sé.

HT: ¿Tienes algún consejo para los jóvenes que empiezan a tomar?

APR: Sí, mira, cada vez que veo a uno con una botella, si estoy claro, le digo que no empiece. Lo peor es eso, porque luego no sabes cómo salir. La bebida, además de perjudicar la salud, convierte a uno en un guiñapo humano, lo pierdes todo, el respeto, la consideración y eres rechazado hasta por tu propia familia. Al principio tú no lo entiendes, pero luego sí. Es lógico que nadie quiera a un borracho a su lado.

HT: ¿Te sientes feliz así como eres hoy?

APR: No, no soy feliz, pero me siento bien. Ya yo no tengo cura, pero quiero decirle a los que en algún momento lean esto, que no tomen mi ejemplo, por el bien de ellos y de su familia.

HT: Entonces, ¿hasta cuándo estarás bebiendo, Apululu?

APR: Hasta que la botella nos separe…

Un comentario sobre “Apululu, un alcohólico incurable

  • El alcohol desde siempre en cuba ha sido una de las principales causas de muerte para sus pobladores, y hay que sumarle la mala alimentación y el estrés en la cuba de hoy. Hay muchísimos apululu en la isla hoy por hoy
    Este señor m recuerda a un tío mío que murió hace cinco años con 51 años,es una historia calcada,mi tío tenía q tomar cualquier porquería para vivir sino ,se ponía insoportable. A veces me daba la impresión que de solo oler el alcohol ,ya estaba borracho.

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