No se trata de cambiarle algunas piezas a un viejo reloj

Por Vicente Morín Aguado

Raul Castro (d) y Juan Ramón Machado, el número uno y dos del Partido Comunista. Foto de archivo: Estudios Revolución

HAVANA TIMES – El pasado 4 de enero Fernando Ravsberg publicó un artículo titulado “Lo que encontrará un nuevo presidente cubano”.  El tema central gira en torno a la dualidad monetaria, eslabonándose con la difícil respuesta de cómo hacer reflotar al maltrecho engendro que es la economía cubana. El asunto amerita poner dedos en las llagas.

Tal parece que al apartarse de sus cargos al frente de la ficción Consejo de Estado-Consejo de Ministros, Raúl Castro y Machado Ventura, omnipotentes “un-dos” del Partido Comunista, alejan de ellos mismos sus indudables responsabilidades respecto al desastre manifiesto  que es producir bienes y servicios en nuestro país. Nada más lejos de la verdad.

Rasverg plantea ideas básicas cuya enumeración es necesaria:

– Estamos en medio del río, las esperanzadoras reformas raulistas están paralizadas, parafraseando al jefe de Estado, no hay prisa, pero contrario a la segunda parte de su cuestionada frase, sí hay pausa, y hasta cierto retroceso. Las decisiones del general-presidente indican hacia el típico lampedusiano, aparentemente cambiar muchas cosas para finalmente dejar intacto lo esencial, o sea, no cambiar. Más de lo mismo.

Se ha jurado y perjurado sobre la necesidad de eliminar la dualidad monetaria y, al cabo de varios años, el hombre que lleva al directo las riendas de la economía, Marino Murillo, se nos aparece con la retórica de que “las transformaciones económicas han superado en complejidad a lo previsto en un inicio.” (Intervención en la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, diciembre de 2018)

Unas palabras “borran” la falta de decisión arrastrada durante años.

Ravsberg publica un gráfico reconociendo 5 tasas de cambio entre Pesos Moneda Nacional (CUP) y Pesos Convertibles (CUC):

  • 1 CUC = 1 CUP en contabilidad empresarial interna.
  • 1 CUC = 2 CUP tratándose de pagos de empresas con capital extranjero invertido en Cuba.
  • 1 CUC= 10 CUP pagos a salarios en la Zona de Desarrollo Especial del Mariel (ZEDEM)
  • 1 CUC=11 CUP cuando el Turismo paga productos agrícolas de factura nacional.

NOTA: Debe agregarse 1 CUC = 25 CUP cuando ciudadanos cubanos o extranjeros, sin distinción, pagan por productos o servicios de la red minorista, monopolio estatal.

Ante semejante caos, Ravsberg insiste en la necesidad de cerrar las numerosas empresas estatales improductivas, cuya existencia desangra a las rentables a través del presupuesto estatal. Hacerlo sería un reto mayor que eliminar la dualidad monetaria porque implica hacer crecer el sector privado emergente, igual a más capitalismo, la cruz para el diablo gobernante.

Otra consecuencia obligada para el imprescindible reflote económico es aceptar la inversión privada directa hacia productores independientes, cooperativas y Pymes, algo así como los cuernos de Satanás armado de su inefable tridente.

El país enfrenta una crisis en su capacidad de pago hacia el exterior, determinante a la hora de las importaciones. La geopolítica rusa y la parsimonia china no alcanzan para resolver el asunto al estilo de la antigua Unión Soviética o la Venezuela de Chávez, únicos caminos expeditos explotados durante años por la habilidad política del desaparecido Castro mayor.

Foto: Juan Suárez

Resulta evidente que aun manteniendo firmeza en el justo reclamo de nuestra soberanía ante el bloqueo-embargo, falta al sur del estrecho de la Florida la sabiduría asiática tan alabada, pero igualmente nada practicada, cuando de relacionarse con los Estados Unidos se trata.

Por supuesto, hablamos de un peliagudo asunto para los gobernantes de la isla caribeña, el dilema de las negadas libertades de expresión y asociación.

A fin de cuentas no se trata de cambiarle algunas piezas a un viejo reloj que no acierta a darnos la hora, sino de repararlo íntegramente al costo que sea necesario.

Cual crucero seduciéndonos a un viaje inevitable, servido por fieros cancerberos,   Caronte y su balsa esperan por los obligados pasajeros.

Vicente Morín Aguado: ememultiplicada@nauta.cu

Un comentario sobre “No se trata de cambiarle algunas piezas a un viejo reloj

  • El primer 80% de este articulo parece tratar de las dificultades económicas, más bien con una mirada hacia lo interno; los problemas de las reformas y sus contradicciones. Cuando parecía que llegaba a algún tipo de conclusión y/o propuestas e ideas propias del autor, de pronto salta para algo que se relaciona con algo del diferendo EEUU-Cuba y las lagunas (eufemismo) políticas del sistema, pero nos quedamos sin saber si el autor iba a proponer algo respecto a lo primero, o si quiere decir que lo segundo es una causa para lo primero. A lo mejor en un próximo material podemos continuar el hilo de esto y entender mejor.

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