Abdel Legrá, un demócrata más que un opositor

Por Yusimí Rodríguez

Abdel Legrá Pacheco

HAVANA TIMES – Durante el actual proceso electoral cubano, 650 disidentes y opositores intentaron convertirse en candidatos a delegados de circunscripción, haciendo uso del derecho reconocido en la Constitución y la Ley Electoral, como ciudadanos cubanos residentes en el país, en pleno goce de sus derechos políticos.

Ninguno lo logró. Medios independientes han publicado denuncias sobre procesos judiciales, citaciones policiales y amenazas a estos ciudadanos, para impedirles participar en las asambleas de nominación.

Uno de esos denominados candidatos independientes es Abdel Legrá Pacheco, graduado de Técnico Medio en Diseño y Construcción de Moldes y Troqueles, actualmente trabajador por cuenta propia.

Abdel: Siempre busqué una vía dentro de la ley, sin desobediencia ni alteración del orden. En 2015 vi que Hildebrando Chaviano y Yunier López se postularon y fueron candidatos a delegados (aunque ninguno ganó, alcanzaron una cantidad de votos importante). Hasta entonces, yo no entendía nuestro sistema electoral. Me tracé una línea como candidato independiente, aún sabiendo que no nos permitirían llegar.

Tengo visiones de cómo construir la nación, respetando las leyes establecidas; es casi imposible, porque quien las viola es el Estado.

Para mí, lo importante era estar

Abdel asegura haber sido amenazado por la Seguridad del Estado el 4 de septiembre. Denunció el hecho en Fiscalía General de la República. No ha recibido respuesta.

Abdel: Dos agentes vestidos de civil amenazaron con desaparecerme, y a mi familia, si continuaba con el “bonchecito de las elecciones”.

Días antes, fui citado para el Carnet de identidad; cuando llegué, estaba el teniente coronel David, jefe de Inteligencia del municipio de Plaza, quien me entrevistó por dos horas. Me pidió no divulgarlo, pero también lo denuncié por amenaza, coacción y violación de la Ley Electoral. Había escuchado historias de personas que habían sido amenazadas, pero me costaba creerlo.

Además de las denuncias en Fiscalía, informó a sus vecinos. Piensa que gracias a eso pudo asistir a la asamblea de nominación de su barrio.

Abdel: Pero se realizó en el teatro de la Casa de Cultura de Plaza con cámaras de televisión, luces…Pedí la palabra desde el principio y no me la dieron.

Cuando pudo hablar, no se postuló, propuso a un vecino, secretario del Partido.

¿Por qué?

Abdel: Aunque no es mala persona, no creo que tenga las condiciones para asumir el reto social de resolver los problemas de la comunidad. Él  espera órdenes. El delegado debe estar dispuesto a fajarse por resolver los problemas de la gente. Pero tiene experiencia y es jubilado; era más viable que la otra propuesta, una mayor de la Seguridad del Estado, abogada, que nadie conoce y tendrá menos tiempo para las situaciones comunitarias.

El escenario estaba preparado para salirme al paso y que ella ganara, para decir que había sido una victoria contundente.No les di el gusto de ponerme ridículo recibiendo 0 votos, porque nadie se atrevería a votar por mí. Algunos vecinos ya me lo habían dicho. No aspiro a ser presidente de Gobierno ni a hacer carrera política; solo a trabajar por mi comunidad. Hay planteamientos que llevan veinte años. Un exdelegado me dijo una vez: “Nunca pude resolver nada porque esto está para que no se resuelva”.

En mi caso, lo importante era estar, usar la palabra y que me conocieran.

Algunos vecinos contaron a Abdel que muchos presentes en la reunión no eran del barrio que los habían traído en una guagua. Él notó que muchos asistentes no entregaron la citación para la Asamblea de Nominación.

“Un contrarrevolucionario piensa postularse”

Abdel: No falto a una asamblea de rendición de cuentas. Las personas no van, [la apatía] es un problema de la oposición y de la ciudadanía. He enviado mis proyectos de nación, comunitarios, etc., al Consejo de Estado. También los entregaba por escrito en las asambleas. Creo que es la vía más legal para encauzar nuestras ideas. La delegada los cogía, nerviosa, y un oficial de la Seguridad del Estado los ocupaba. Eso fue generando una visión sobre mí.

El Partido, la Seguridad y las organizaciones de masa empezaron a decir en el barrio que “un contrarrevolucionario piensa postularse”.

Un día, escuché a un repartidor del pan decir: “En ese edificio hay uno que quiere postularse, y hay tremendo corretaje”.

Pese a tener más de los llamados “méritos revolucionarios” que suelen promoverse como razones para votar por los candidatos, y de hecho más que quienes fueron propuestos en la Asamblea, Abdel no pretendió nunca referirse a ellos porque no considera que los méritos hagan a un buen delegado.

No es el primer corretaje provocado por Abdel Legrá

Abdel: Después del ciclón, el CDR convocó a un trabajo voluntario. No pertenezco al CDR, aunque, contradictoriamente, vienen a pedir mi participación. Normalmente, chapeo el frente del edificio y limpio la azotea. Bajé a trabajar porque era necesario. Luego me contó un vecino que otro fue a las casas de los comunistas a decirles: “Les están robando la iniciativa”.

Dijeron que yo era un asalariado del imperio. No critico que alguien reciba financiamiento para un proyecto. No tengo ninguno, no recibo nada. Cuando Díaz-Canel dijo “cuando corten el dinero se acaba la contrarrevolución”, pensé: “¿a mí, que me consideran un contrarrevolucionario, qué me van a cortar?”.

Acercándose las elecciones, fui citado por la PNR, intentaron acusarme de actividad económica ilícita. Luego, dos inspectores intentaron quitarme la licencia.

¿Quién es este “contrarrevolucionario”?

Abdel Legrá perteneció a la UJC, cumplió misión internacionalista en Angola, de 1988 a 1990, donde obtuvo la condición de Luchador Internacionalista de Primera Clase, Vanguardia FAR y la militancia del PCC. (“En Cuba, nunca me hicieron miembro por no participar en los actos de repudio y criticarlos”). Integró el Partido algunos meses.

¿Cómo llegó este exmilitante de la UJC y del PCC, y luchador internacionalista a ser opositor?

Abdel: Más que opositor, me considero un demócrata. Siempre fui cuestionado por mis posiciones. En 1984, la dirección del país decidió crear una fábrica de armas de esgrima. Dentro del grupo encargado, yo era especialista en metales. Analizamos y vimos que era totalmente inviable: no había mercado, la competencia nos superaba, el CAME nos suministraba suficientes armas; aquí la esgrima no es un deporte masivo como el béisbol. Presentamos el informe por escrito. Nos reunieron y dijeron que aquello era “una misión” y había que cumplirla. En 1985, vino el Proceso de Rectificación de Errores. Yo era secretario de la UJC de la industria deportiva y planteé el asunto de la fábrica en una reunión. Casi me cuesta la militancia y el trabajo.

Fui a Angola para ayudar a un pueblo hermano; entonces desconocía la esencia de esa causa como la desconoce la mayoría de los cubanos. Allí trabajé con equipos satelitales. Vi lo sucedido en Europa del Este. Pasó el juicio de Ochoa. El de Abrante no se vio en Cuba, pero yo pude verlo. Me hice muchas preguntas.

Según los noticieros de aquí, que veía allá, todos los planes se cumplían; cuando regresé, no había nada. Incluso el famoso mercado SEARS había desaparecido.

Llevaba cinco meses aquí cuando fui citado para una maniobra en Jejenes. Me negué. Consideré que debían ir otros militantes que no fueron a Angola, porque necesitaban vivienda. Yo también tenía carencia, pero fui. Teníamos las necesidades que nos han creado y por las que muchos ahora cumplen misión. Entonces, no te daban nada de eso por ir a Angola. Traje un reloj digital y unas pañoletas para mi madre y mi esposa.

Un cuadro del partido dijo que debía analizarse mi falta de disposición para defender el país. Los encargados del análisis eran dos amigos míos. No quise verme en posición de cuestionarlos; preferí entregar el carné y conservar la amistad.

Demostraron que tienen miedo

Aunque ninguno de los 650 candidatos independientes obtuvo la candidatura, Abdel no lo considera una derrota.

Abdel: Provocamos que el vicepresidente del país, flagrantemente violara de manera verbal la Ley Electoral. Amenazaron y amedrentaron. Demostraron que tienen miedo. Saben que pese al silencio, la población no está con ellos.

Hasta los comunistas se percataron de que el discurso del Canciller en la ONU diciendo que las elecciones son transparentes, es mentira; vieron lo ocurrido con los candidatos independientes.

Incluso con los comunistas

Abdel: Pienso que este trabajo empieza ahora. Las personas me conocen y pueden tener una visión más acertada de mí, aunque no creo que esa visión a través de las elecciones se concrete aún en dos años. La sociedad está muy intimidada. Se desconoce la Ley Electoral.

Soy un revolucionario, no un simulador como muchos. Simplemente, no soy un revolucionario comunista ni socialista. Mi visión de Revolución es distinta a la del Comandante Fidel Castro.

Esto tenemos que construirlo entre todos los cubanos, incluso con los comunistas. Mi visión no incluye que mañana los comunistas tengan que irse, como hicieron ellos con quienes no lo eran.

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5 comentarios sobre “Abdel Legrá, un demócrata más que un opositor

  • Bueno si es demócrata automáticamente ya lo hace opositor, enemigo de la revolución, delincuente y colaborador de la CÍA y del FBI, no?

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  • Esta mas que demostrado. Nada que huela a peligro para el gobierno sera permitido. O estas con ellos o estas con ellos.

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  • lo has dicho. Esto no tiene solución

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  • En Cuba el único Opositor, oposición, opuesto a la libertad, la democracia, la paz, el desarrollo y el socialismo, es el gobierno que ha impuesto un capitalismo monopolista de estado, abigarrado y mal administrado en función de 4 gatos, en nombre de un socialismo que nunca ha existido, engañando al pueblo y la izquierda internacional.

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  • para que un opositor al gobierno llegue a ser delegado debe hacerlo en silencio primero acuérdense de la frase hay cosas que para lograrla han de andar ocultas , trabajen con inteligencia , únanse toda la oposición , trabajen con sus mismas armas , no le hagan el juego y recuerden que FINGIR ES LA PALABRA DE ORDEN EN EL ESTADO DE MENTIRA SOCIAL QUE SE VIVE ,, un saludo y que viva cuba libre .. lejos del odio y la maldad ,,

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