Armando Chaguaceda

Armando Chaguaceda: Mi currículo vitae me presenta como historiador y cientista político…..soy de una generación inclasificable, que recogió los logros, frustraciones y promesas de la Revolución Cubana…y que hoy resiste en la isla o se abre camino por mil sitios de este mundo, tratando de seguir siendo humanos sin morir en el intento.

La sangre joven

Armando Chaguaceda

Con los Agentes de Cambio en Matagalpa.

Nicaragua es un país de jóvenes. El 60 percent de la población tiene menos de 35 años. Esa condición puede convertirse en oportunidad o en barrera para la movilización ciudadana que el país necesita para frenar las indecencias de los poderes tradicionales.

Si la mocedad se traduce en orfandad de la memoria, las juventudes pueden dar razón a Edmundo Desnoes, quien calificaba el subdesarrollo como la incapacidad de asociar ideas y acumular experiencias. O validar la sentencia del historiador Carlyle, que recuerda a los pueblos que olvidan su historia su condena a repetirla.

Sin embargo, la misma existencia de una mayoría de población vital, con sueños libres de viejos dogmas y lealtades, puede abrir ventanas de esperanza en un país simultáneamente apasionado por su legado y desencantado de sus desempeños. Faltan solo los “locos lindos” que lleven las reivindicaciones fuera de los formatos grises y perversos de la realpolitik y seduzcan a una juventud atravesada por las promesas -y frustaciones- del consumismo, el nihilismo y la rebeldía esterilizada.

Tuve la oportunidad de compartir cancha una tarde de domingo con varios espíritus inquietos, también en Matalgalpa, en el programa radial “Cooperación externa: ¿Opción o imposición?.” transmitido en Stereo Kiss. Interactuando con los oyentes, llevando de la mano la reflexión comprometida y la soltura del humor, juntos explicamos las improntas mercantiles y autoritarias que colonizan el espacio asociativo y la cooperación internacional, las modas y elitismos expertos que alejan a las comunidades de la autogestión sostenible, y las falsas promesas de los organismos internacionales. Temas todos trascendentes en la realidad nica, pero alejados del las agendas y códigos de los espacios tradicionales de interacción juvenil.

Los empeños de estos jóvenes no se agotan en los tensos minutos de una cabina radial. Desde hace dos años forman parte del colectivo “Jóvenes Agentes de Cambio.” que crea espacios de comunicación basados en el diálogo y el respeto a la diversidad humana, con un enfoque laico y de Derechos Humanos.

Sin estar constituidos como ONG o Fundación, y amparándose en el derecho a la libre asociación inscrito en la Carta Magna nicaragüense, estos jóvenes agentes han apostado a la autonomía y a la autogestión. Sustentados con recursos personales, y a través de alianzas con otros colectivos y movimientos, han impulsado importantes actividades, como la realización en Matagalpa del primer plantón por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual.

Convocatoria a Managua.

El plantón hizo visible los rostros humanos de la diversidad sexual (gays, lesbianas, transexuales, intersex y bisexuales), brindó información pertinente sobre los avances en materia jurídica de respeto a los derechos de la diversidad sexual y el nuevo delito de discriminación por razones de opción sexual en el ámbito laboral.

Con el apoyo de grupos de mujeres del Movimiento Comunal, asociaciones civiles, familiares, parientes y amigos de los participantes, la jornada permitió, a través de diferentes expresiones artísticas, que la diversidad sexual desplegara sus inquietudes, sueños e ideas. Fue un ejercicio democrático en donde la sociedad local se acercó a conocer y a solicitar información, ganando fuerza la percepción colectiva de que la ignorancia es fuente de discriminación.

Otros buenos momentos los compartí en Managua con los muchachos del Movimiento por el Rescate del Sandinismo, visiblemente entregados a fortalecer la organización, la formación y el activismo político “desde abajo y a la izquierda” que su patria necesita. Con sentido crítico reconocieron sus enormes desafíos para reconstruir una cultura y liderazgo político sandinistas y socialistas, realmente alternativos y emancipadores.

Uno de esos compañeros, un joven y valioso sociólogo y abogado, se vinculó al esfuerzo interdisciplinario que coordino, junto a otros colegas “anfibios.” en el Grupo de Trabajo Anti-capitalismo & Sociabilidades Emergentes del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), integración que tributará a los aprendizajes y acompañamientos mutuos de luchas y reflexiones en todos los rincones de Nuestra América.

Este Grupo de Trabajo, conformado por un colectivo de jóvenes “anfibios” -todos académicos con experiencia de activismo y menos de 35 años de edad-, y bautizado jocosamente como Sub-40 por ser el benjamín de los colectivos afines de CLACSO, eligió realizar su primera reunión de trabajo en Managua del 3 al 6 de octubre de 2010. Lo hicimos considerando la importancia de apoyar la investigación e intercambio académicos en países menos favorecidos de la región, al tiempo que nos daba la posibilidad de conocer y acompañar experiencias de movimientos sociales en la tierra de Sandino.

El Grupo de Trabajo debatiendo.

La realización de nuestro empeño sólo fue posible por el apoyo solidario de compañeros nicas de la Fundacion Popol Na que garantizó alojamiento, del CIELAC que habilitó los salones y ofreció la logística para las sesiones, y de varios amigos del movimiento social que aportaron sus recursos materiales y humanos para la actividad.

Procedentes de Argentina, Brasil, Cuba, Guatemala, México y Nicaragua, en el encuentro hicimos un balance crítico de los paradigmas y conceptos (anticapitalismos, sociabilidades emergentes, autonomía, autogestión, etc.) que sustentan nuestra propuesta teórico-política. Discutimos la coyuntura actual de lucha social contra los gobiernos neoliberales, las dificultades de preservar la autonomía en relación a los gobiernos llamados progresistas, y las estrategias de represión, desmovilización y cooptación llevadas a cabo por partidos y Estados de diversas tendencias ideológicas en contra de la autonomía popular.

También compartimos momentos emotivos con representantes del estudiantado, comunidades y movimientos de base, así como con dirigentes y analistas políticos de un diverso espectro ideológico. Todos enriquecieron la visión de los miembros del Grupo sobre la realidad nicaragüense.

Al final, sacamos una declaración, titulada Carta de Managua, donde nos posicionamos sobre varios acontecimientos recientes de la región, directamente relacionados con los procesos de autorganización y búsqueda emancipadora que mueven nuestro pensamiento y accionar.

Todo ello me hace enfrentar esperanzado el año que se encima, seguro que la juventud es ante todo un estado del alma, vivo cuando esta se resiste a oxidarse, apostar por lo fácil y confiar que el mundo en que vivimos, si está tan jodido, es imposible de cambiar.

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