Nosotros
Mi reciente viaje a Cuba
y felicitaciones de fin de año de parte de Havana Times
Por Circles Robinson, editor

La foto que utiliza HT en Facebook.
HAVANA TIMES – Nuestra publicación se encuentra ahora en su quinto año de existencia, y cada seis meses trato de ir a La Habana para reunirme con las personas que participan en este proyecto, ver a los amigos y disfrutar un poco del acontecer cultural habanero.
En diciembre, se realizó la habitual reunión de los miembros de HT con la asistencia de 20 colaboradores. Como siempre disfrutamos de una comida preparada colectivamente y luego discutimos temas relacionados con la publicación.
Uno de los temas principales en esta ocasión fue fantasear sobre lo que podremos hacer cuando Internet sea accesible en Cuba para la población en general.
Los objetivos son funcionar más como un colectivo en la toma de decisiones; dividir las responsabilidades de las distintas secciones del sitio y posibilitar el diálogo de los colaboradores con las personas que hacen comentarios a los diferentes artículos, así como en las redes sociales.
La situación actual del acceso Internet es, en realidad, peor que hace un par de años para nuestros escritores y lectores en Cuba ya que en algunos de los centros de trabajo desde donde hay acceso, aunque muy lento, HT ha sido bloqueado en sus servidores o se les ha informado a los trabajadores que sería prudente no visitarlo.
El correo electrónico, que constituye la principal forma en que nuestros artículos son distribuidos en la isla, sigue siendo un lujo para muchos cubanos. Alrededor de la mitad de nuestros colaboradores no tienen ni siquiera su propia cuenta de correos y deben recibir la correspondencia y enviar su trabajo a través de las cuenta de otros. Muchos todavía no tienen su propio ordenador, lo cual también hace difícil la escritura.
No obstante las limitaciones, algo a lo que los cubanos ya están acostumbrados, estas no han sido un impedimento para continuar escribiendo para nuestra publicación digital, aunque sí reduce la frecuencia y el alcance de su participación.
Personalmente creo que Internet llegará cuando haya voluntad política para que eso suceda, algo que claramente no ha sido el caso hasta la fecha. Podría suceder mañana o dentro de cinco o diez años, pero el costo del aislamiento está aumentando rápidamente.
Digo esto porque el gobierno cubano ha demostrado en el pasado lo que se puede hacer cuando se quiere invertir en un campo importante ya sea con o sin el bloqueo de EE.UU. que intenta impedir cualquier avance en la economía del país.
En los campos de la biotecnología y la medicina, así como en su industria cultural, Cuba ha realizado importantes inversiones y cosechado logros reconocidos a nivel mundial y en los mercados.
Si el gobierno lo viese como una prioridad para sacar a la población del oscurantismo con respecto a las tecnologías de información, a través de Internet, creo que seguramente podrían hacerlo.
Mucha gente pensó que el acceso a Internet mejoraría hasta cierto punto, ya fuese directa o indirectamente, si el cable de fibra óptica que se instaló entre Venezuela y Cuba hace casi dos años se pusiese en funcionamiento, aunque sólo fuera en los centros de trabajo e instituciones educativas.
Sin embargo, de acuerdo con lo que la gente sabe de segunda mano, algunos funcionarios corruptos efectivamente sabotearon el esfuerzo. Por alguna razón, los detalles de lo sucedido nunca se han hecho públicos, al igual que otros grandes escándalos descubiertos por la Contraloría pero que han quedado silenciados en los medios informativos oficiales cubanos.
Como editor de la publicación, reafirmé nuestra política de ser un sitio que, además de nuestras noticias y coberturas fotográficas, intenta reflejar la diversidad de opiniones que tienen los cubanos sobre su país y sobre una amplia gama de temas.
Reafirmé la idea de que HT no es un partido político, grupo de oposición o movimiento. En lugar de ello, somos una publicación digital donde todas las posiciones excepto comentarios muy irrespetuosos, sexistas, racistas u homofóbicos son bienvenidos para tratar de facilitar un debate saludable sobre los diferentes temas que enfrenta el país.
Para concluir quiero desear a todos nuestros lectores un muy Feliz Año 2013.
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Alfredo Fernandez Rodriguez: Hola gente, soy Alfredo Fernández miembro de Havana Times, escribo aquí, porque este deviene un espacio de realización para mí. Sí, aquí interactuó con personas que sin mayores tapujos expresan sus gusto o desavenencias por mi mirada de Cuba y eso me gusta. Pues mi Cuba, necesariamente no tiene que ser la de todos. Ya dijo el escritor Reinaldo Arenas “Yo tengo otra Cuba, la de mí sueños”, y esta es la que comparto. No tengo otros pretextos para escribir en Havana Times, aunque otro pudiera ser que me caen geniales los muchachos del blog y esa sería una respuesta más humana. Al menos eso creo. Los quiero de cualquier manera.
Alfredo Prieto: Me incorporé desde temprano al Havana Times, una idea que me pareció sumamente interesante por una variedad de razones. Los límites de espacio me impiden relacionarlas todas, por lo que aquí apenas puedo mencionar una: y es que muy a menudo en los Estados Unidos (y más allá) a los cubanos se nos pinta como los norcoreanos del Caribe, una formulación que sin embargo no concuerda con la evidencia, porque no es consistente ni con nuestras raíces identitario-culturales, ni con la idiosincrasia nacional, ni con el hecho de que a menudo no nos ponemos de acuerdo ni para retratarnos, excepto cuando se trata de la independencia y la soberanía nacionales –un explosivo binomio que, por cierto, fue inventado por Fidel Castro. Por eso, y porque desde que leí por primera vez a José Martí distingo entre Lincoln y Cutting, y luego entre Richard Nixon y Martin Luther King, Jr., colaboro en este proyecto.
Armando Chaguaceda: En 1989, tras caer el Muro, casi nadie apostaba que Cuba sobreviviría; así maduró mi generación poblada de heridas y sueños. Han pasado veinte años y, frente a los acosos, mantenemos nuestras trincheras de equidad y soberanía anticapitalista y nuestra lucha contra las estructuras burocráticas que ahogan la iniciativa ciudadana. Al sumarme a HT he encontrado un foro donde dialogar, un sitio de encuentro con viejos y nuevos amigos, un reto desarrollador de recursos profesionales, fuente de praxis y afectos necesarios que solo nacen desde lo colectivo y lo autónomo. Y siento que somos, además, otro testimonio quienes creemos que “Otra Cuba mejor es posible”.
Yordanka Caridad: La imagen de una ciudad no se capta en un día. Es un proceso lento, de acercamiento a las ilusiones de su gente, a sus deseos, a sus necesidades. Si alguna palabra o acción definiera mi trabajo es la búsqueda. Havana Times me da la posibilidad de mostrar esa búsqueda constante de la luz, de la realidad, de los paisajes, de las aves, de la relación entre las personas.
Ser fotógrafa me obliga a acumular imágenes en la mente y en algunos discos. Compartirlas con otras personas, ayudar a los demás a que conozcan el país en que vivo, es una gran oportunidad. Las cubanas y cubanos somos gente espontánea, así son mis fotos. Seguiré buscando la mejor para Havana Times.
Daisy Valera: Por la diversidad de criterios, por crecimiento personal, por permitir abrir un espacio para gente común, defender la libertad de pensamientos y, aunque todavía no llene mis expectativas dado la poca cantidad de gente participa en Cuba en el proyecto y no recibir el apoyo necesario, ha abierto un camino nuevo de expresión que estoy dispuesto a defender y ayudar ampliar, tanto en el marco internacional como nacional, este ultimo el mas retrasado ya que la pagina solo se lee en ingles y pocos tienen accesibilidad a Internet en Cuba. Por todo esto soy Havana Times.
Dmitri Prieto: Mi idea es anunciar lo que se siente al vivir en Cuba, sobre todo las esperanzas y expectaciones en este momento de cambios. Cambios no sólo en Cuba; pero acá adquieren un relieve, una refracción especial. Casi desde mi época de estudiante de preuniversitario, he tratado de seguir el modo en que la gente vive su realidad y aceptan o rechazan cada nueva vibración. Pero nunca tuve ni siquiera un diario de papel. Han pasado años y ahora tengo un diario digital. Agradezco a HT la oportunidad de compartir mis reflexiones y sentimientos con los internautas que leen inglés. Conozco la avidez de los angloparlantes hacia las noticias de Cuba, así como los malentendidos que rutinariamente nos separan. Me interesa poder contribuir con informaciones y apreciaciones certeras, que creo que es la única forma de que haya paz y afecto entre los pueblos.
Elio Delgado: De niño, siempre tuve la oportunidad de recorrer nuestro país y de regreso a la escuela, eran muchos y diversos los cuentos que tenía; no siempre podía demostrar la veracidad de estos hasta que un día tuve la oportunidad de hacer fotografías y de contar mis cuentos con imágenes. Desde entonces, esta es mi forma de expresión.
Sigo recorriendo el país y, con mis imágenes, puedo hacer que esas personas, dueñas de su historia, tan valedera como cualquier otra, pertenecientes a los lugares más remotos, desconocidas por unos y olvidadas por otros, que parecen no tener una meta o aspiración en la vida ni mucho menos dejar reflejado su paso por este mundo y que sólo son un número en el olvido, se conviertan en protagonistas de mucho más que su propia historia y puedan, un día, ser (re)conocidas en el mundo entero.
Esteban Díaz: Havana Times es un sitio que me ayuda a replantearme cada día, con mayor objetividad la sociedad en que vivo, sus bondades y dificultades, todo lo que le faltaría para ser mejor. Sabiendo siempre que mis puntos de vista llegaran a personas que pueden tener criterios parecidos o no a los míos. Pero con esa interacción logramos conocernos y aportarnos cosas que quizás no conocíamos.
Erasmo Calzadilla: El Havana Times se ha hecho parte de mi vida en los últimos tiempos. Este diario digital me sacó de la cueva donde me encerraba con mis libros y mi PC y me obligó a mirar más de cerca mi realidad, digamos que he aprendido a valorarla con más justicia. Antes tendía a patalear y a quejarme sin muchas cuitas, más ahora pataleo con un poco más de seriedad.
El Havana Times me ha hecho conocer y estar cerca de gente buena, rara y loca, gente un tanto parecida a mí; es decir: me ha hecho sentirme en familia. Y no solo con los de adentro, sino también con los que apoyan el proyecto desde lejos, y especialmente con aquellos que se han instalado a base de buenos comentarios: Mark, Robert, Landis y otros, ya son casi como viejos conocidos, y siempre hablamos de ellos en nuestras reuniones.
Francisco Castro: Pocas veces podemos ser capaces de decir con toda la sinceridad del mundo que en nuestra isla hablamos en público con libertad, me refiero a un público masivo, no a dos o tres personas que en el momento escuchen la descarga de cualquier amargado, o la justa de quien se ha pasado gran parte de su tiempo luchando contra el flagelo de nuestra sociedad para hacer una gestión: el burocratismo.
Muy cerca de lo que significa libertad de expresión se encuentra Havana Times, una revista gestada en Cuba, para un público angloparlante, un buen ejemplo de lo que debería ser la prensa diaria cubana. Siento un gran orgullo al ser parte de este honesto proyecto cultural, pero también me invade una sensación de impotencia por no contar con una publicación de este tipo para los lectores cubanos.
Irina Echarry: De niña reflejaba en una libreta lo que pasaba por mi mente, luego la escondía para que nadie pudiera leerla. Ahora comparto mis vivencias. Hasta que apareció Havana Times escribía ficción. Tomaba aspectos de la realidad y la recreaba, disfrazaba un poco las cosas. El sitio me ha dado la oportunidad de saber que todo lo que me ocurra, por insignificante que parezca, puede ser de interés para otras personas. Puedo contar mi vida y la de la gente que conozco. Aportar nuevas visiones sobre mi país, el real, del que se habla muy poco en otros medios. Pero sobre todo puedo expresarme sin censura, sin miedo, sin preocupaciones. Por eso escribo para Havana Times, porque me ayuda a aligerar la carga, siento menos tensión en la mente y en el alma.
Jorge Milanes: Hace algún tiempo un amigo mío me propuso escribir para un sitio digital en el cual él es colaborador. Le pregunte: ¿Cuál sitio? Havana Times, me contestó. Me quedé indeciso, no estaba seguro si podía, porque sería la primera vez que escribiría para una página digital internacional. Al día siguiente me mostró la página, me interesó y empecé a escribir sin decir nada, luego se lo mostré y me dijo: “Está bien, enviaremos estos a la redacción de Havana Times.” Aceptaron mi propuesta y hoy escribo mis artículos y diarios. Estoy muy contento porque muchas personas pueden conocer un poco sobre nosotros los cubanos.
Leonid Lopez: Yo creo en lo terapéutico de expresarse. Creo que no se puede escapar al lenguaje, así que quiero liberarlo. También quiero liberarme yo, así que por ahí empiezo. Havana Times es un pequeño puerto desde donde comienza el viaje de mi voz y ya desde hace mucho necesito hablar de lo que vivo.
Havana Times no se viste para la fiesta de la disidencia, ni del traje ya roído de lo oficial. Prefiero pecar de ingenuo, o del que nada entre dos aguas, que caer en la ira de los ocultos tiranos que se cobijan en los extremos, hasta que encuentre otro buen puerto. Ojalá alguna de mis palabras lleguen a tu oído.
Mavis Álvarez: Comunicarme con gente de otros lugares del mundo a través de HT me anima y revitaliza. Es más que todo, un acto de vida. Cuando escribo mis diarios me abro a la gente y digo estoy aquí, digo más, soy cubana y tengo muchas cosas que decir.
Y me alegra hacerlo, disfruto cuando escribo de lo que observo, siento y pienso a mis años, en un quehacer del día a día que, como todas las cotidianidades, es la epopeya personal de cada ser humano. HT es uno de los escenarios donde sigo viviendo, como siempre, intensa y profundamente la vida que elegí vivir.
Osmel Almaguer: Este es un sitio para la expresión individual, espontánea, vivencial, pero no por ello menos objetivo en su labor informativa. Cuando me hablaron de este proyecto acepté inmediatamente, porque escasean estas oportunidades.
No conozco, al menos en el periodismo revolucionario, un órgano de prensa que haya tenido esta concepción de incluir “los diarios” en su agenda. Por eso me parece muy provechoso, profesionalmente hablando. Tiene muchas potencialidades, podría hacer historia, y si es así, no me gustaría ser un simple observador, sino ser parte de la misma.
Regina Cano: Vivir en Cuba; ser una cubana; para mí se hace increíble. Tal vez esta sensación la tengan algunos de ustedes perteneciendo al país y a la sociedad donde viven Esto es lo que me hace escribir este blog, porque amo mi país y he vivido en los tiempos buenos y tiempos malos.
Es decir, las buenas y malas experiencias hacen siempre la vida del humano completa, sobre todo en esta Era que hemos construido todos, los que no están y los que aún luchamos por estar aquí. Y una cosa principal es que desgraciadamente y por suerte cuando contamos las malas, reservamos para nosotros las mejores. Hablo de equilibrio, porque uno siente que de alguna manera lo compensa. Y quiero decir con esto, que a pesar de todo, me he quedado en Cuba, viviendo en ella con todo lo que contiene. Hablar sobre esta Isla me hace sentir que en algo me ayudo y ayudo a otros que como yo piensan en mejorar siempre sus vidas.
Verónica Fernandez: Te diré que me gusta escribir para Havana Times porque es una publicación totalmente atípica en cuanto a lenguaje, contenido y estructura se refiere. Esta publicación, como te darás cuenta, se genera en Cuba y es sobre Cuba y por Cuba; lo mismo aparece la reflexión o el punto de vista de la generación más joven, que de un adulto o jubilado.
Desde hace tiempo estaba buscando y necesitando una publicación para poder verter mis criterios generacionales sobre aspectos de la vida cotidiana o vivencias que merecen ser reflejadas y puedan tener un espacio permanente y oportuno para ello. Es Havana Times, a mi juicio, centro de debate, reflexión, análisis, criterios e información actualizada. Es hablar de Cuba con lente amplio y preciso, pero también en busca de soluciones, de apoyatura y de amigos.

