Cuba: descolonizar el sujeto para reconstruir la ciudadanía y el Estado

Julio 16, 2014 | | |

Yasser Farrés Delgado

0003HAVANA TIMES — Algunos comentarios a mi entrada anterior así como otras entradas y sus correspondientes comentarios, me sugieren que es pertinente ahondar sobre la utilidad del concepto “colonialidad” para formular una nueva sociedad cubana más justa e incluyente. Por ello compartiré algunas ideas que, insisto, se sustentan en un extenso debate que tiene lugar en América Latina y otras partes, que está ampliamente documentado.[1]

Colonialidad y sujeto moderno

Comienzo por indicar algo que quizás sólo interesaría desde un punto de vista académico pero es realmente útil para saber de qué estamos hablando: el concepto “colonialidad” ha dado lugar a los Estudios Poscoloniales y a la Crítica Decolonial. Estás dos “áreas de conocimiento” –por llamarlas de algún modo— están relacionadas entre aunque existen diferencias importantes, que no podré explicar aquí. La semejanza principal a destacar es que promueven la descolonialidad[2] frente a la colonialidad global que estamos experimentando.

La colonialidad es el conjunto de patrones de poder de larga duración que emergió con el colonialismo pero afecta a todas las esferas de la vida humana en el sistema-mundo actual. La decolonialidad, en cambio, sería el escenario deseable donde se rompe la “matriz de poder colonial” en favor de la diversidad en todas las esferas sociales.

yasser-2Es importante destacar que la colonialidad se articula a partir de la estrecha relación entre la “colonialidad del ser”, la “colonialidad del saber” y la “colonialidad del poder”. Dicho de otro modo: los patrones de poder en las diversas áreas de la vida moderna derivan de la visión hegemónica impuesta respecto a la concepción del Ser, la validez del Saber, y el ejercicio del Poder. Siendo así, la descolonialidad sólo será posible mediante la ruptura de las visiones hegemónicas respecto al Ser, el Saber y el Poder.

¿Cómo se llega a esa ruptura? Primero, reconociendo la visión hegemónica impuesta por el “sujeto moderno” –o sujeto occidental— que se atribuyó a sí mismo la supuesta cualidad de ser universal. Después, repensándonos como personas y evaluando las relaciones que establecemos con las demás.

Nuestras aspiraciones personales están marcadas, de un modo u otro, por la presencia del modelo moderno del “Yo” (Ser) que se considera superior a “El Otro”, se atribuye la capacidad de producir verdades universales (Saber), y por tanto, cree que tiene la autoridad para decidir por todas las demás personas (ejercer el Poder). Tal hegemonía afecta a las relaciones interpersonales en todas las escalas: desde la configuración de la familia hasta la del Estado. Así ha ocurrido a lo largo de toda la historia del sistema-mundo y de la historia nacional cubana.

Colonialidad y ciudadanía

En la entrada anterior indiqué que la matriz colonial de poder establecida por el sujeto“conquistador” (hombre, blanco, occidental, capitalista, militar, cristiano, patriarcal y heterosexual) ha persistido en el “Hombre Nuevo”. Ahora propongo reflexionar sobre cómo también persistió en el ideal de “ciudadano” durante la República y si sobrevive en el modelo de “ciudadano” que algunas personas proponen para “la transición democrática”.

yasser-3En la vida real, el concepto “ciudadano” ha reproducido la matriz colonial de poder instaurada en 1492 con el sistema-mundo moderno/colonial. El Emile de Jean-Jacques Rousseau —que representa por antonomasia al “ciudadano ilustrado”— está moldeado a imagen y semejanza de los intereses del hombre blanco, occidental, capitalista, militar, cristiano, patriarcal y heterosexual.

En efecto, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), documento fundamental de la Revolución Francesa, no consideró a las mujeres blancas occidentales, y mucho menos a los hombres y mujeres no occidentales. No es casual que la Revolución Haitiana comenzara ese mismo año, no que Olympe de Gouges escribiera la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana en 1791.

Incluso el concepto “ciudadana” reprodujo relaciones coloniales. En el siglo XIX, las mujeres negras estadounidenses ya criticaban el proyecto emancipatorio de las feministas blancas porque no se sentían representadas. Esa lucha continua en el Feminismo Negro del siglo siguiente. De hecho, la actual diversidad de feminismos ha demostrado los límites del Feminismo Ilustrado, cuyos principios persisten en las Feministas de la Igualdad.

En el caso cubano, el modelo de “ciudadano” reprodujo la colonialidad tanto en la República en Armas como la República. La discriminación de clase, raza, género, sexualidad, religión, etc., se confirmaría de muchas formas en la práctica cotidiana.

Descolonizar el sujeto, la ciudadanía y el Estado

La Crítica Decolonial pone al descubierto que ningún proyecto social será realmente emancipador si no erradica todas las facetas de la matriz colonial de poder al unísono. Nos permite hacer las preguntas incómodas a “los demócratas”: respecto a la diversidad sexual y la diversidad religiosa, el derecho de la a decidir sobre nuestros cuerpos (vestirse, aborto, eutanasia…), el derecho al matrimonio (sin distinción de sexo), el derecho a la adopción (sin distinción de sexo o estado civil quienes piden la custodia), el derecho al trabajo (sin discriminación de género, orientación sexual, raza, creencia, etc.).

Al mismo tiempo, la Crítica Decolonial nos reta a asumir vindicaciones transversales. Es por ello que debemos organizar “besadas” no sólo por los derechos al matrimonio, la adopción, etc., sino también (al unísono) por los derechos la libre asociación, la libertad de expresión, el libre acceso a la información, la libertad de trabajo, la libre movilidad, a una vivienda digna, al acceso a un medioambiente ecológicamente sano, al empoderamiento social…

La Crítica Decolonial también podría hacer que los oficialistas reflexionen.

Así de radicalmente emancipadora es la Opción Decolonial.
—–
[1] Para una introducción mínima a estos temas recomiendo leer, en este orden:

  1. Dussel, Enrique (2008). “Meditaciones anticartesianas
  2. Grosfoguel, Ramón (2008) “Hacia un pluriversalismo transmoderno y decolonial

[2] En castellano se utiliza indistintamente los prefijos de- y des- para construir estos conceptos. Así, algunas personas utilizan decolonial o descolonial, etc. El objetivo es ir más allá del estricto significado político-económico que tiene palabras como descolonización o descolonizador.

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54 respuestas a “Cuba: descolonizar el sujeto para reconstruir la ciudadanía y el Estado”

  1. Markus Wolf dice:

    Yasser,

    Te felicito por invitar a los lectores de Havana Times a pensar un poco más de lo que se acostumbra en estas páginas.

    Creo que un punto debil de la “crítica decolonial” (por lo menos la que tu intentas aquí) es que equipara todo universalismo en la concepción del sujeto y sus relaciones con la hegemonía (en su acepción “negativa” de ortopedia social o limitación vivencial), y que – como parte de esta crítica – no reconoce su propio universalismo o la “unicidad” de su concepción de base.

    Si uno habla de descolonizar, uno se nutre inevitablemente de un Ideal que a la vez participa de ciertos absolutos o ciertos conceptos que se “imponen” como axiomas o constantes antropológicas, si quieres. El uso mismo de la palabra Sujeto, como irreducible o como “átomo” de nuestras concepciones sobre la sociedad, participa de un discurso universalista que tiene sus raices en el liberalismo. Este discurso mantiene, como constante y como algo sin el cual todo impulso emancipador perdería toda consistencia, que el Sujeto no es reducible a las expresiones o manifestaciones concretas del individuo humano o de distintos conjuntos humanos, y que esta subjetividad es la que debe sustentar nuestra idea de dignidad. Como tal, es una hipótesis sobre el Ser, y no por ser única y por estar a la base de esta y otras críticas, resulta hegemonica en el sentido peyorativo de la palabra. De hecho, es lo que hace posible todo intento de emancipación.

    Es por eso que sospecho un poco de una tendencia dentro de la izquierda que pretende (sin dudas como respuesta a la catástrofe sovietica y el impulso totalizante de su proyecto) “superar” el universalismo del discurso emancipador tradicional con una dudosa “diversidad de raíz” – o sea, afirmar como ontología válida cualquier concepción del sujeto, si es que esta de algún modo sustenta una comunidad humana particular.

    Todo discurso que pretende universalizar un particularismo humano para luego imponerlo como modelo único, debe, sin dudas, ser criticado. Pero el universalismo “de base” que sustenta cierta concepción “vacía” del sujeto, cierta hipótesis no-identitaria, creo, debe ser defendido, puesto que, sin este, toda lucha se torna una forma de afirmar una identidad humana particular.

    Creo que hace falta definir bien lo que califica de “hegemonico” y lo que serían ciertos axiomas (universales) de todos discurso ilustrado.

    • Hola Marcus:
      Gracias por el comentario, que motiva a reflexionar.
      Es difícil rebatir en un comentario cada una de tus ideas, por eso iré a lo que me parece esencial: pienso que haces una interpretación errónea debido a un mal entendido, que es pensar que esa izquierda de la que hablas considera “válida cualquier concepción del sujeto”. Eso no es así. En eso que dices, en ese falso relativismo, es en lo que cae la izquierda eurocéntrica posmoderna y algunos poscoloniales.
      Lo que la crítica decolonial plantea, es la necesidad de definir un “universalismo mínimo” (sobre esto habla Ramón Grosfoguel); es decir, saber contra qué estamos, y a partir de ahí, promover la “diversidad de contrarios” (por decirle de algún modo). En eso se sustentaría la “diversidad de raíz” (como tú le llamas).
      En mi entrada anterior hice un comentario donde sugería varios textos que son muy didácticos para comprender estas cosas, y que deberían leerse en el orden que digo. Te propongo que los revises y, si estás fuera de Cuba y te interesa, podemos hablarlo por Skype o alguna vía similar.
      Saludos

    • 100 % Gusan@ dice:

      ¿Ortopedia social?

      Chico, que es eso?

  2. Marlene Azor dice:

    Yasser me parece muy interesante como enfoque filosófico la colonialidad. Permite deconstruir los discursos hegemónicos tanto del “socialismo real” como del liberalismo desde la matriz de la Ilustración Moderna Occidental. Pero me parece un pensamiento a nivel de discusión filosófica con el objetivo de un cambio civilizatorio cultural, pero sin propuestas de proyectos sociales.
    No hay propuestas desde esta perspectiva de una organización económica descolonial ni poscolonial, tampoco en el orden político ni social, en lo que más se ha avanzado es en entender los procesos de formaciones y representaciones identitarias, y hasta lo que he conocido también la exigencia de un universalismo en la justicia interna dentro de las identidades culturales. De lo contrario la ablación, lapidación de hombres y mujeres en determinadas culturas estaría justificado por ser de “otra cultura”.
    Como debate filosófico vale, como activismo político fracasa por su falta de proposiciones positivas. ¿Qué es un parlamento descolonial? ¿qué un partido de este tipo?¿qué organización económica representaría la descolonialidad? Creo que ya se ha avanzado muchísimo en la deconstrucción, pero nada en cambio sobre la construcción. Por eso te decía que como corriente académica existe entre muchas otras que no son necesariamente filosóficas.

    • Hola, Marlene:
      Gracias por las preguntas, aunque insistes en la misma línea ayuda a que vaya desarrollando el tema.
      En 900 a 1000 palabras no puedo describir toda esa cuestión que ha sido desarrollada por muchas personas; pero te respondo: sí hay propuestas concretas. Te las mencioné como respuesta a tu comentario en el post anterior.
      Te propongo leas, por ejemplo: Grosfoguel, Ramón (2006). “La descolonización de la economía política y los estudios postcoloniales: transmodernidad, pensamiento fronterizo y colonialidad global”. En Tabula Rasa, núm. 4, enero-junio, 2006, pp. 17-46.
      De todos modos, volveré sobre el tema más adelante.
      Saludos
      Yasser

      • Marlene Azor dice:

        Yasser, coincido contigo en que en 900 y 100 palabras no se puede reseñar una escuela de pensamiento académico. Te tomaría al menos cinco artículos para reseñar los aspectos centrales y con un poder de síntesis grandioso.
        Mis comentarios aluden por eso, a la ineficacia del concepto para proponer sociedades alternativas. Es una cosmovisión muy fértil para la crítica a la Modernidad occidental, pero nos deja sentados esperando en las alternativas.
        Creo que es un error garrafal entender el Zapatismo como una experiencia descolonial. Su forma de organización jerárquica militar no supera los límites de la modernidad. Su profunda desigualdad de género, está muy rezagada con relación al mismo problema en sociedades capitalistas y del “socialismo real”. Cuidado con los académicos que nos imponen una lectura del zapatismo cual imperativos categóricos de Kant que no son más que sus propios valores y su particular percepción del zapatismo, que invisibiliza las desigualdades internas de jerarquía, poder y subordinación internas. Puedo coincidir contigo en que la población indígena bajo el zapatismo ha estado mejor que lo que tenían antes, pero de eso a plantearse el zapatismo como un referente de descolonización me parece una propuesta realmente falsa.
        En cuanto a la lectura que me propones es de nuevo una discusión teórica sobre las maneras en que se ha pensado la economía desde la economía clásica neoclásica y marxista y funcionalista, pero no hay propuestas alternativas de otro tipo de organización, sino solamente una desconstrucción de las maneras dominantes hegemónicas de pensar la economía.
        En serio me gustaría que analizarás desde el concepto de descolonización las otras experiencias que mencionas: Proyectos de Vida en el Cauca hasta las ecoaldeas centroeuropeas y si insisto en la concreción de este pensamiento en propuestas alternativas es que no creo responsable que alguien esté analizando proyectos que no son reales descolonizaciones, sino simplemente nuevos intereses encajados en matrices igualmente modernas y con todos los límites que se critican desde tu perspectiva.
        La colonialidad y descolonialidad no puede ser un saco en el cual entre cualquier experiencia reformadora porque entonces el concepto se convierte en una falacia.
        Saludos,
        Marlene.

        • Marlene:
          La colonialidad global se ha ido conformando a lo largo de más de 500 años. ¿Crees que la decolonialidad tardará sólo una minutos para instaurarse en nuestras mentes y vidas? Desafortunadamente, no. Por eso, lo primero es identificar indicadores de descolonialidad en todos los proyectos que pretenden ser emancipadores desde dentro de la matriz moderna. Porque, sin dudas, la modernidad fue emancipadora; respecto al escolásticismo y para Europa, y no así para el resto del mundo (al que subyugó en el proyecto occidentalizador global).
          En el caso del zapatismo hay muchos indicadores que marcan un camino descolonizador, que rompen totalmente con el pensamiento hegemónico eurocéntrico tanto de izquierdas como derechas.
          El zapatismo tuvo un origen concreto, militar, dado el obvio carácter marxista de sus líderes (la lucha armada como única vía de la revolución); pero, desde esos orígenes a lo que es hoy ha experimentado una gran transformación. Por ejemplo: ¡Ojala nuestro militares gobernaran preguntando!(que es la filosofía de gobierno zapatista). En el caso de las mujeres, están jugando un papel fundamental dentro del zapatismo actual, especialmente las mujeres indígenas.
          Existe ademas una ruptura epistémica fundamental: ¿A ti te parece que la Escuelita Zapatista es lo mismo que la enseñanza neoliberal centrada en la competitividad y el materialismo? El aprendizaje que los zapatistas han hecho al incorporar la cosmovisión indígena y comprender su valor libertario respecto al enfermo ego consumista moderno, eso es un indicador descolonial.
          Por cierto, nadie entre los pensadores y pensadoras de la Red de la Modernidad/Colonialidad te presentará un discurso que no responda a “sus propios valores y su particular percepción”. Quien diga que su discurso es “objetivo”, ese o esa no es decolonial (supongo que sabes la relación entre “lo objetivo” y la subjetividad moderna)
          Ten claro algo más: “decolonial” no es sinónimo de “nuevo”; es mucho más. La idea de “lo nuevo” es esencialmente moderna y supone la negación de “lo viejo”. De hecho, nadie antes de los filósofos modernos usaba una idea de “lo nuevo” con un sentido tan excluyente y arrogante. Boaventura de Sousa Santos, en el libro “Para descolonizar occidente”, y Walter Mignolo, en el capítulo “Lo nuevo y lo decolonial” dentro del libro ” explican estas cosas muy bien.
          En ese sentido, la búsqueda de lo decolonial implica, como dice Boaventura de Sousa Santos, implementar una “ecología de saberes” que recupere todo aquello que la modernidad convirtió en “desecho cultural”. Por eso “sociedad alternativa” no significa necesariamente “sociedad nueva”, en el sentido de algo que no ha existido nunca. Las ecoaldeas centroeuropeas o el cooperativismo integral en España, no son otra cosa que una actualización de los proyectos de anarquistas y socialistas utópicos del siglo XIX (falansterio de Fourier, etc.). Los “Proyectos de Vida” del Cauca y otras zonas no son sino la actualización de las concepciones cosmológicas milenarias de los nativos del Abya Yala.
          La perspectiva decolonial bebe de muchas fuentes, por ello podemos encontrar indicadores decoloniales en prácticas que no se llaman a si mismas decoloniales. Por ejemplo, las ecofeministas altermundistas son decoloniales en tanto superan los límites de la Ecología Política Materialista y de los Feminismo occidentales.
          Para que algo sea realmente descolonial tiene que ser feminista, multiétnico, no-eurocéntrico, anticapitalista, pacifista, ecuménico y respetuoso con la diversidad sexual; ¡todo eso al mismo tiempo! Y mucho más, porque los atributos coloniales son incontables: hay colonialidad en el lenguaje, en la estética… en todo; en todo aquello que responda a la hegemonía del saber occidental. Desde este punto de vista, lo único que en la práctica puede ser descolonial, somos nosotros/as mismos como personas. Parafraseando a Simone de Beauvoir: “no se nace descolonial, se hace”.
          Saludos

  3. dmitri dice:

    comparto felicitaciones por mas pensamiento en HT!

  4. Pepe Pan dice:

    Todo esta teoría de la colonialidad me parece, y lo digo con gran respeto por sus adalides, una entelequia más sin pies ni cabeza. La humanidad es la que es y a ello ha llegado por una evolución. El “colonialismo” fue un episodio más de esa evolución, como lo fueron las invasiones germánicas al Imperio Romano, la expansión del budismo por Asia Oriental y Sur, y la del Islam por Asia Occidental y Africa. Si lo que quieren es, como aboga por acá Erasmo Calzadilla, que retrocedamos a la tribu, que lo digan y aboguen por ello, no hay necesidad de agitar el raído espantajo del coloniaje.

    • Te comprendo Pepe Pan. ¿Me respondes las preguntas difíciles?
      ¿Que opinas de la diversidad sexual?¿Qué opinas del derecho al matrimonio no-hetero?¿Qué opinas respecto a que una pareja gay adopte un niño?¿Qué opinas respecto a que cerca de la mitad de la riqueza mundial está en manos del 1% de la población?

      • Pepe Pan dice:

        Lo que opino yo si quiere se lo digo pero no lo veo relevante a la discusión.

        Si lo que se pretende es cambiar el actual estado de cosas respecto a esos asuntos, no creo que se consiga con un “decoloniaje”. No fue Europa, ni la Modernidad, ni la Ilustración, ni los imperios coloniales los que inventaron el matrimonio monógamo heterosexual, la persecución o marginación de las diferencias o la concentración de las riquezas.

        En mi opinión, pensar todo progreso en función de un “decoloniaje”, definido como renuncia a una herencia europea, blanca, judeocristiana, no es más que una actitud colonial en sí misma, acaso metacolonial, pues no deja de ser esa herencia la referencia necesaria como negación. ¿Y al final llegaríamos a qué? ¿Acaso las sociedades premodernas eran justas, inclusivas y tolerantes? ¿Lo fueron o lo son las sociedades no-europeas?

        Al mito de buen salvaje, por mucho envoltorio altermundista que se le ponga no le veo recorrido. Para llegar al Sr Morales, que cree que comer pollo nos vuelve homosexuales, no hay que nadar tanto.

        • Mucha retorica, Pepe Pan, para no responder las preguntas.

          • Pepe Pan dice:

            Ah, lo mío es retórica… ¡le zumba el mango! (por no decir otra cosa)

            ¿Vd está haciendo una encuesta o discutiendo el “decoloniaje”? Pregunto.

            ¡Gracias Fidel!

          • 100 % Gusan@ dice:

            Pepe, déjale eso a los cerebros superiores, que tú no te le cuelas a la metatranca.

          • Pepe Pan dice:

            NEODIALECTIC NATIONALISM AND COLONIAL THEORY

            The main theme of Cameron’s[6] model of textual desituationism is the role of the poet as writer. The subject is contextualised into a constructivism that includes language as a totality. Therefore, Baudrillard promotes the use of capitalist theory to challenge class divisions.

            “Class is elitist,” says Sontag. An abundance of deconceptualisms concerning postcultural objectivism may be found. In a sense, the subject is interpolated into a colonial theory that includes culture as a reality. Foucault uses the term ‘textual desituationism’ to denote the dialectic, and eventually the economy, of capitalist sexual identity. However, the characteristic theme of the works of Gibson is not theory, as Sartre would have it, but subtheory.
            Sontag suggests the use of postdeconstructive textual theory to modify society. It could be said that the subject is contextualised into a textual desituationism that includes narrativity as a totality.

            The premise of colonial theory states that culture is capable of significance, given that Sartre’s essay on subconceptualist situationism is invalid. However, the main theme of la Fournier’s[7] critique of colonial theory is the paradigm, and subsequent futility, of textual class.
            ________________________________________________

            ¿y ahora qué, gusana, le colé o no le colé, uh?

            ¡Gracias Fidel!

          • 100 % Gusan@ dice:

            Le colaste Pepe…

            Gracias Derrida!

  5. luis v dice:

    Yasser tal como tu lo expones, das a entender que occidente es el unico y creador del militarismo, racismo , sexismo, homofobia y cuanta descriminacion existe . Ahora bien, mencioname otra cultura que haya promovido antes de occidente, los derechos humanos , de la mujer, de los homosexuales. Creeme , estoy conciente de como se transmutan y se solapa el colonialismo y mas aun el feudalismo en las nuevas formas de organizacion social surgidas despues, pero eso no me hace deshechar todos los valores creados por esa cultura. Ya una vez si mal no recuerdo en Cuba , se deshecho la democracia y el cristianismo, y mira el engendro que se creo.

    • Luis:
      Tres ideas.
      1. En Occidente siembre ha habido ideología dominadora e ideología emancipadora. Lo común, es que ambas pretenden presentarse como verdades absolutas por encima de todas las ideologías no-occidentales. Eso ha sido posible porque la occidentalizacion del mundo, que inicia formalmente en 1492 -porque es cuando se conectan todos los circuitos socio-economico-culturales del planeta-, se dedicó a exterminar o subyugar al resto de las epistemologías. De hecho, cuando Rene Descartes dijo “Yo pienso, luego existo”, quien hablaba era ese hombre blanco, heterosexual etc, que he estado mencionando. Es decir, el “sujeto universal” no era más que un “particular” que alzaba su voz como supuestamente universal porque ya no tenían voz las mujeres occidentales ni los hombres y mujeres no occidentales. Sobre este punto te sugiero leer el artículo: Grosfoguel, Ramon (2013), “Racismo/sexismo epistémico, universidades occidentalizadas y los cuatro genocidios/epistemicidios del largo siglo XVI”

      2. En todas las culturas hay ideología represoras e ideologías emancipadora. El problema actual es que las que se han impuesto globalmente son las occidentales. El racismo, el sexismo y la homofobia que encontramos en culturas ACTUALES no-occidentales, tienen que ver con el “cruce” de estas con la cultura occidental.

      3. La perspectiva decolonial no es una perspectiva fundamentalista, no propone desechar a la ideología emancipadora occidental (a la ideología opresora, sí; lo mismo que a las ideologías represoras de todas las culturas). Lo que sí hace con la ideología emancipadora occidental es bajarla del pedestal y supuesto valor universal para ponerla a la par de las demás ideologías emancipadoras particulares, intentando hacer que respecte la particularidad de los caminos hacia la emancipación dentro de cada “cultura”. Por ejemplo, una mujer musulmana feminista tiene un concepto muy distinto que una occidental feminista.

      Te propongo que leas el libro “Para descolonizar occidente”, escrito por el portugués Boaventura de Sousa Santos.

      Saludos

      • jorgealejandro1 dice:

        “De hecho, cuando Rene Descartes dijo “Yo pienso, luego existo”, quien hablaba era ese hombre blanco, heterosexual etc, que he estado mencionando. Es decir, el “sujeto universal” no era más que un “particular” que alzaba su voz como supuestamente universal porque ya no tenían voz las mujeres occidentales ni los hombres y mujeres no occidentales.”

        Realmente yo no me puedo tomar esto es serio, a no ser que me demuestren fehacientemente, que había más “Decartes” que fueron silenciados por sser gays o mujeres. Es como admitir que cualquiera puede tener el cerebro de Einstein o el oído absoluto de Mozart.

        En el fondo no es más que el resurgimiento de la anulación de la individualidad, y la vuelta al viejo y disfuncional igualitarismo con ropaje sexista y nombrecito nuevo. No se termina de reconocer que lo universal no surge de la nada, sino de la trascendencia de lo individual.

        • jorgealejandro1 dice:

          Esto no es más que pretender validar una tesis, en dependencia del color de la piel o de la orientación sexual, o de la procedencia de quién la diga; y no, de la correspondencia de esa tesis con la realidad. ¿Todo lko que aportó occidente es malo porque salió de occidente, y todo lo que aportaron las culturas autóctonas es bueno, por el solo hecho de que fueron ellas quiénes lo aportaron? ¡o no se trata más de la vieja demagogia de 2si coincides conmigo eres emancipador, si no, represor ” ?

          ¡ Qué fácil es poner nombrs nuevos a viejos males! Sigo oliendo a mil leguas fundamentalismo y pretensiones de ser dueños de la verdad absoluta

      • luis v dice:

        Supongamos , que llevemos a la humanidad al status de antes de 1492, entonces en la India cuando muere un hombre asesinamos a su mujer , que seria lo que desearia una india decolonizada.

        • Pepe Pan dice:

          La decolonización en ese caso sería que en lugar de desfigurarle el rostro con sosa cáustica, un producto colonial, blanco y judeocristiano, se lo quemaría con aceite de palma hirviendo.

          En cuanto a la mutilación genital femenina, deleznable práctica colonial que aún hoy afecta a más de la mitad de las mujeres de Africa, pasará a efectuarse con cascaras de güira afiladas en lugar de con una gillete oxidada, lo cual constituiría un paso de gigante en la indispensable decolonización mundial.

          En cuanto a los Imperios Post-Inca, Post-Azteca, Post-Maya (la denominación Latinoamérica queda abolida de inmediato por ser obvia herencia colonial), así como las tribus Quechua, Aymará y demás civilizaciones, desecharán de inmediato la escritura y la rueda, readoptarán el culto a sol y los sacrificios humanos .

          Y ya, todos decoloniados y felices comieron perdices.

          ¡Gracias Fidel!

          • 100 % Gusan@ dice:

            A ver si los indios también desechan los beneficios que reciben de los occidentales solo por ser descendientes de los que estaban aquí.

        • Luis:
          Tu primera pregunta me pareció interesante, pero tus otros comentarios son demasiado simplistas.
          Lo primero es que no puedes interpretar la historia de una forma lineal donde “no-fue” conduce a “es lo contrario”. No basta cambiar las palabras.
          Si no hubiera ocurrido 1492, la historia mundial habría sido sencillamente otra: ni mejor ni peor; otra. Con sus cosas buenas y con sus cosas malas, lo mismo que la historia que realmente ha ocurrido.
          Me parece una demagogia que digas: “Supongamos, que llevemos a la humanidad al status de antes de 1492, entonces en la India cuando muere un hombre asesinamos a su mujer, que sería lo que desearía una india decolonizada.”
          ¿A ti se te olvido que antes de 1492, y después también, en Europa quemaban a las mujeres? ¿A ti se te olvido que de la tradición hindú han salido Mahatma Ghandi o Vandana Shiva? Te recuerdo que en 1492 Europa era un pueblito de campo respecto a todos los conocimientos adelantados que existían en el Sudeste Asiático.

          • jorgealejandro1 dice:

            Yasser:

            Si vamos a hablar de sacrificios humanos en todas tus variantes, quemas, emasculaciones, etc,etc,, teenmos que ir bastante atrás, y tenemos que ir, ante todo, a esas culturas que ponderas tanto. ¿Has leído a James Frazer, Claude Levi Strauss, Malinovski, Mircea Eliade’? Apostaría que no.

            Yo creo que, antes deslumbrarte y tomar como verdades absolutas las tesis de uno de los tantos grupos académicos que pululan en las universidades del mundo; y que pueden tener (Y no discuto eso) seguidores y prestigio, como también los tienen otros que sostienen tesis opuestas, lo primero que tienes que hacer es estudiar un poquito más de historia universal, que estás más que flojito. Todo lo que repites es lo que dicen esos grupos, no hay nada que se note que sale de un conocimiento previo analizado por ti. Decirle “pueblito de campo” a Europa en la etapa a la que Marx se refiere como “La mayor revolución progresiva que había experimentado la humanidad”, me parece, como mínimo, poco serio y, menos aún documentado. Claro que siempre me puedes salir con le excusa de que también Marx es “europeizante”, pero, al menos, ese sabía historia, cosa que tú estás muy lejos de demostrar..

          • luis v dice:

            Cuando leo tus respuestas , me percato del desconocimiento total que tienes del medioveo europeo, el desarrollo teologico y filosofico sucedido en esa era sento las base del desarrollo de europa en todos los aspectos. Tu y yo poseemos pensamiento cientifico , gracias a que existe un marco fisico general donde se puede enmarcar todos los fenomenos existentes, ese marco es la fisica newtoniana, los marcos generales filosoficos para comprender los procesos historicos y su dialectica ( que tu usas ) fueron sistematizados y desarrollados por los pensadores europeos desde la era medieval. Es verdad que todo ese conocimiento vino de muchas partes ; pero fue en Europa , donde al integrarse a un sistema de ideas dialectico, tuvo su mayor utilidad. Usted se pasa el tiempo recomendando leer a un grupo de intelectuales , yo le recomiendo que no siga leyendo a mas ninguno, no lo digo ironicamente, lo digo por el peligro que se corre de no leer directamente las fuentes historicas , de leer la historia comentada por otros , ademas usted se esta burlando de todos con su relativismo y su selectividad, y la europea decolonizada, pa’ la hogera tambien.

      • 100 % Gusan@ dice:

        Punto 2: el racismo de esas otras culturas venía desde antes. Que te diga Isidro si los amarillos no son racistas. Yo te puedo afirmar que los indios, perdón¡ los “originarios” lo son, pero mucho que les gusta que los demás contribuyan con sus impuestos a mantenerlos a ellos en la vagancia porque así vivían antes de llegar Colón.

        • Pepe Pan dice:

          En uno de los papeles de Grosfoguel (al parecer uno de los popes de esta Teoría de la Colonialidad) que amablemente nos recomienda Yasser Farrés se afirma sin rubor alguno que las manifestaciones de racismo y homofobia presentes hoy en sociedades asiáticas y africanas son producto de la influencia colonial occidental. ¡Y tan pancho se queda el tipo!

          Isidro podrá decir. Yo he estado unas veinte veces en China, costera e interior, norte y sur, hasta en la frontera con Vietnam, además de en Taiwán y Hong Kong. También he visitado unas seis o siete veces Corea del Sur. No creo que haya hoy por hoy sociedades más profundamente racistas que esas, y además sin ningún tipo de complejo.

          En fin son tantos los disparates… no me extraña que “la izquierda” latinoamericana siga tan sideralmente despistada y fuera de la realidad, y los pueblos sufriéndola!

          ¡Gracias Fidel!

          • 100 % Gusan@ dice:

            ¿Conoces el escándalo Sokal?

            El tipo mando un artículo bien metatrancoso y se lo publicaron en una revista científica. El mismo día hizo pública su declaración de que el artículo era un engaño. Con ello pretendía demostrar que sí suena bien y está en la línea ideológica de los editores será publicado.

            Por cierto, el artículo se titulaba: “La gravedad de las fronteras: hacia una hermenéutica transformativa de la gravedad cuántica” y pretendía que la gravedad existe sólo porque la sociedad lo cree. ¡Y eso lo publicaron como Ciencia!

  6. Jorgealejandro1 dice:

    Es mas fundamentalista de lo que se quiere reconocer

    • Isidro dice:

      Jaja…en una sola frase lo has dejado clarito…el discurso “decolonial”, o “descolonial” porta en sí mimo un atributo excluyente y sibilinamente pretende alzarse con una verdad única.

      No me voy a poner a filosofar acá, pero luego de vivir 20 años en Africa y Asia, me consta que muchos los integrantes de sus “clases vivas” compaginan el ideal de progreso en todos los sentidos con el denominado “discurso liberal”o etnocéntrico, si se le quere decir así. Y no porque tengan alma de cipayos. Es que entienden la necesidad de adaptarse a ciertos modelos sin perder sus identidades ancestrales. Mis amigos bereberes en Etiopía, no necesitaban “decolonizarse “, por la simple razón de que en muchos aspectos seguían apegados a una cultura anterior a los colonialismos europeos. Sólo que tampoco son tontos – y no hablo aquí de los fundamentalistas de turno- , es que han visto la necesidad de recurrir a mucho de lo que que hoy se hace en Europa y EEUU para conseguir una vida más plena y democrática.

      Algo similar veo entre mis familiares y amigos chinos, que siguen enarbolando la bandera “precolonial” de Confucio – no ya de Mao-, pero conscientes de que apartarse de la perifieria subdesarrollada implica abrazar muchos de los conceptos aún en boga en el Occidente que una vez los oprimió. Y bien que les va en el intento.

      Ah, y los problemas de estas sociedades donde he vivido con temas como el marimonio homosexual, o la acumulación de riquezas en manos de una élite, no llegaron de la mano de ningún colonialista, simplemente ya estaban presentes en el ADN local desde tiempos cercanos a los Neardenthales.

      • jorgealejandro1 dice:

        Isidro:

        Uno de los an tiguos emperadores de Mali llevo tanto oro en ofrendas en su peeregrinación a la Meca, que hizo bajar el precio en el mercado, de dicho metal. Si eso no es acumulación de riqueza, que venga Dios y lo diga. ¿Y lo que tenía Kublai, (Si le hacemos caso a Marco Polo), mucho antes de que los blancos asomaran siquiera la nariz en el país de los narras?

        Lo que pasa, como en tantos otros casos, es que estas teorías me parece que obvian algo muy importante: La naturaleza humana y su natural afán de progreso; y de agarrarse aa todo lo que los haga progresar, venga de donde venga. ya alguien de los chinitos lo dijo muy claro “Gato negro, gato blanco, lo importante es que cace ratones”

      • 100 % Gusan@ dice:

        Isidro,en estilo metatrancoso no se usa “des” sino “de”…. de-construir, de-colonialidad…

        De-pauperación no pertenece a ese estilo.

    • Jajajaja. Fundamentalista no, radical; que tiene que ver con ir a la raíz de los problemas.

      • jorgealejandro1 dice:

        Mejor di:

        “Lo que un grupito de académicos entiende que es la raíz de los problemas”, lo cual, no necesariamente tiene que ser cierto, ni tiene que ser aceptado por todos los que aspiran a “descolonixzar”.

      • luis v dice:

        Cuanto fundamentalismos podra destapar el decoloniaje , con tanto relativismo , cualquier cosa es valida.

  7. Pepe Pan dice:

    La idea de que el Occidente moderno es el origen de todos los males que asolan el mundo es de lo más absurdo que he oído en mi vida. Y la idea de que el culmen del progreso, vía “decolonización”, serían proyectos como los del Sr Morales y el “comandante” Marcos (¿los mayas tenían comandantes?) invitan al suicidio colectivo aquí y ahora.

    ¡Gracias Fidel!

  8. 100 % Gusan@ dice:

    ¿Cuál sería la cultura no-occidental ideal? Aquella dónde no encontremos racismo, donde se permita el matrimonio homosexual, donde no se discrimine a la mujer.

    No recuerdo ninguna, por eso pregunto.

    • Pepe Pan dice:

      ¡Y donde no haya concentración de riqueza!

      ¡Gracias Fidel!

    • jorgealejandro1 dice:

      Sabido es que los mismos reyezuelos africanos surtían de esclavos a los negreros, y que no hubo necesidad de contacto con los europeos para que hubiera esclavitud en África y América. Cuando visité la ciudad maya de Tulum, y conversando con la guía sobre los sacrificios humanos, la señora (Descendiente de mayas, por más señas; y hablante de maya yucateco), me decía que esos sacrificios habían llegado a ellos por influencia de ……..los toltecas. Nada de los europeos.

      • Isidro dice:

        El emperador Haile Selassie I primero de Etiopía permitió el ejercicio de la esclavitud en su país hasta que lo derrocaron sus propios militares en 1974. Los etiopes de las razas amara y tigre, entre otras, usaban a los denominados “nilóticos” (o “baria” en idioma amárico) como esclavos, considerando que estos eran de “raza inferior”, aunque también fueran negros.

        • 100 % Gusan@ dice:

          ¿A ese es al mismo que adoran los rastafaris?

          • Isidro dice:

            Exacto…Haile Selassie vivía apegado a la idea de que si algo cambia en un sentido, todo cambiará en todos los sentidos, No es menos cierto que hizo reformas como permitir que una parte (minoría exigua) de la población asistiera a las escuelas y viajara a estudiar al extranjero, además de otorgar cierto papel simbólico al parlamento (eso en pleno siglo XX), pero dejó casi intacto el sistema feudalista en general, pues sabía que un cambio radical hacia el liberalismo (observa que no socialismo ni nada por el estilo) haría tambalearse los pilares de su imperio de cartón tabla.

            Los rastafaris han sobredimensionado el papel del Negús. Es cierto que se enfrentó a lo colonizadores europeos casi en solitario, y que lideró la fundación de la Organización de la Unidad Africana, pero siempre apoyándose en movimientos guerrileros internos u otros colaboradores, a los que luego traicionó, pues para su egolatría nadie podía estar por encima del emperador, o Rey de Reyes. Por otra parte, aplicaba el clásico método de candil de la calle y oscuridad en casa.

  9. Nostromo dice:

    Según la camarada Sontag, la raza blanca es el cáncer de la historia humana. Claro, ella podía decirlo sin ser acusada de racismo.

  10. jorgealejandro1 dice:

    Nostromo:

    Como habría tela por donde cortar en ese aspecto. pero no, no son fundamentalistas, son “de coloniuzadores”

  11. jorgealejandro1 dice:

    nostromo:

    Gracias, un elemanto más pera reafirmar que no me equivoco. ya no se trata de sociedades, sino de razas. Muy bonito.

  12. El bobo de Abela dice:

    Yasser seria bueno que dieras la conferencia frente a la cola de cubanos en la embajada de España para solicitar la ciudadania de la metropoli. No olvides llevar casco por si las moscas.

  13. 100 % Gusan@ dice:

    Y después de todo, conceptos como ciudadanía y Estado, ¿no son occidentales, blancos, patriarcales y europeos?

    • Precisamente. Por eso hay que descolonizarlos, es decir, desbordar sus significados y límites; hacer que realmente sea beneficio de todas las personas.
      Eso es lo que empezaron a hacer las feministas de la Ilustración cuando mostraron que “derechos del ciudadano” hacía referencia sólo a “derechos del hombre”, y reclamaron los suyos propios. Eso es lo que hace hoy el movimiento LGTB cuando considera que si los ciudadanos y ciudadanas tiene derecho al matrimonio, eso no puede ser exclusivo de las personas heterosexuales.

  14. 100 % Gusan@ dice:

    Yo no había reparado en el párrafo de organizar “besadas” porque son vindicaciones transversales….

    Jajaja, pues un toque de cazuelas qué será??

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