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Dmitri Prieto-Samsonov: Me defino por mi origen indistintamente como cubano-ruso o ruso-cubano. Nací en Moscú, en 1972, de madre rusa y padre cubano; viví en la URSS hasta los 13 años, aunque ya conocía Cuba, pues veníamos casi todos los años de vacaciones. Habito en un quinto piso de un edificio multifamiliar, en Santa Cruz del Norte, cerca del mar. Estudié Bioquímica, Derecho (ambas en La Habana) y Antropología (en Londres). He escrito sobre biología molecular, filosofía y anarquismo, aunque me gusta más leer que escribir. Imparto clases en la Universidad Agraria de La Habana. Creo en Dios y en la posibilidad de una sociedad donde seamos libres. Junto con otra gente, en eso estamos: deshaciendo muros y rutinas.

Subjetividades conservadoras en diversos cambios en Cuba

julio 15, 2014 | | |

Dmitri Prieto

Taxi colectivo.  Foto: Juan Suárez

Taxi colectivo en La Habana. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Hace ya un montón de años, el dólar norteamericano, en aquel entonces equivalente y libremente cambiable al peso cubano convertible (CUC), estaba cotizado en 20 pesos Moneda Nacional (CUP).

Entonces, las monedas cubanas de 0.25 cuc (25 centavos de cuc), equivalían por simple aritmética a 5 pesos cubanos (cup) cada una. En correspondencia, las de 5 centavos cuc igualaban cada una a un peso cubano, y las de 10, a dos. Las de 50 centavos correspondían a 10 pesos Moneda Nacional exactos.

Con el tiempo, el CUC subió (o la Moneda Nacional bajó). Hoy, algunos taxistas particulares -los de Guanabo, por ejemplo- siguen la equivalencia 1 CUC=25 CUP, presumiblemente por la comodidad con los billetes. En esos carros, cuando uno paga con un billete de 50 MN, casi siempre te devuelven los 25 pesos restantes con un billete o una moneda de 1 cuc.

La Cadeca (Casa de cambio), sin embargo, compra el CUC en 24 pesos cubanos. Y muchos establecimientos particulares lo aceptan a 23 pesos (a veces ponen un cartel especificándolo).

Ayer fui a comprar un aguacate que costaba 8 pesos. No tenía Moneda Nacional encima, y lo pagué con un billete de 3 cuc. El vendedor no tenía pesos convertibles para devolver, y me devolvió 61 pesos cubanos, asumiendo el cambio a 23.

Si lo hubiese asumido a 25, el vuelto sería de 67 pesos.

En una aritmética no muy correcta, la diferencia de 6 pesos implica para mi bolsillo una situación equivalente a haber comprado el aguacate en 14 pesos. Si el precio promedio del aguacate mediano-grande (no estoy seguro de la estadística, pero asumámoslo, por favor) es de 10 pesos, por cuenta del cambio de cuc según la tasa menos ventajosa un aguacate barato (8 pesos) me salió caro (14).

La cosa se complica cuando se usan monedas fraccionarias.

Por alguna extraña razón, la moneda de 0.25 cuc a pesar de equivaler matemáticamente a 6 pesos cubanos bajo una tasa de 1 CUC=24 CUP, sigue representando para la mayoría de los negociantes particulares solamente 5 pesos cubanos. Ello significa que nunca darán vuelto contra esa “peseta fula” si el precio a cobrar es de 5 pesos.

Y si uno paga con una moneda de 50 centavos “fula” (cuc), el cobrador asume que sólo le entrega 10 pesos en moneda nacional.

De manera similar, se mantienen –muy conservadoramente- las equivalencias de 5 centavos cuc=1 peso, y 10 centavos equivaliendo a dos. Incluso, cuando uno da muchas de esas monedas, suficientes para a partir del “plusvalor” contenido en las mismas integrar una suma mayor.

Así, 20 monedas de 5 centavos no suelen equivaler a 23, 24 ó 25 pesos (=1 CUC), sino sólo a 20. Lo mismo con las de 10.

Con las de 25, sin embargo, es más fácil –cuando son 4- convencer a la contraparte que lo que se le está dando es un fula (=23, 24 ó 25 pesos, según el cambio).

Algo complicado, ¿verdad?

Cierto francés dijo que las mentalidades son conservadoras.
Yo digo que quien ríe último, ríe mejor.

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8 respuestas a “Subjetividades conservadoras en diversos cambios en Cuba”

  1. economista dice:

    muy bueno !!!!!!!!!!

  2. Dmitri , Otra buena razón para la eliminación de la doble moneda.
    Tengo entendido que en algunas compañía estatal el cuc y cup son cambiados a 1 por 1 y en otras no esto oscurece el valor real y los gastos y ganancias reales de compañías. También he leído que ciertas personas pueden hacer cambios de uno a uno.
    Es una especie de intercambio monetario variable que crea un enredo increíble en las finanzas de una nación y que probablemente genera buena cantidad de corrupción y robo.

  3. 100 % Gusan@ dice:

    En Costa Rica pasa así mismo, por eso es mejor cambiar en el banco.

  4. 100 % Gusan@ dice:

    “Subjetividades conservadoras”…. Que maneras de enredar la pita !

  5. el yoyo dice:

    Yo creo que el problema está en que el cliente en Cuba está muy desprogido y desconoce su poder.
    Si yo soy el que tengo el dinero, yo tengo la fuerza. En Cuba cuando me tratan de meter el pie yo recojo mi dinero y digo mis condiciones y le doy a escoger al vendedor que “o lo toma o me voy”. A los taxistas,los que botean son licencia en la puerta de Carlos III o el centro comercial frente al Cohiba yo les digo lo que voy a pagar y siempre aceptan. A regaña dientes, pero aceptan.

    Las respuestas han ido desde tratar de convencerme de quen”esto es Cuba mi hermano y asi funciona” hasta insultos “porque te crees Yuma”

    Claro que el cliente en Cuba no tiene poder para presionar ni asociación de protección al cliente. Cuando Cuba sea un país normal, habrá que volver a poner a vendedores y clientes en su sitio

  6. 100 % Gusan@ dice:

    Todo sería diferente “con la misma moneda”

  7. gabriel dice:

    Esas complicaciones para trabajar con dos monedas demuestran que eso hace mucho daño al desarrollo económico. En el argot de los economistas: la doble moneda dificulta el desarrollo económico al obstaculizar el cálculo de los costes de los factores por parte de los agentes económicos, de modo que eso conduce a una asignación sub-óptima de los recursos.

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