author photo

Verónica Vega: Por años me fue difícil elegir entre escribir, pintar o danzar. Escribir resultó lo más rentable e inmediato. Vivo en Alamar, un proyecto de ciudad abortado, que sólo respira por lo que queda de la naturaleza, por la alternatividad cultural, y sobre todo, por la voluntad infinita del alma humana. No me considero periodista. Escribir en Havana Times ha sido sólo una oportunidad para decir lo que creo que se puede mejorar en Cuba.

De lo posible y lo imposible en Cuba

junio 11, 2014 | | |

Verónica Vega

Acera ocupada.  Foto: Juan Suárez

Acera ocupada. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — La oportuna intervención de un lector en mi post “Las ventajas de ser pobre (I)”, ha desatado en mi cabeza una convulsión de reflexiones. El lector, que firma Octavio López, expresa:

“La conducta descrita en el artículo ante las dificultades con el arroz, se halla generalizada en la población ante las deplorables condiciones de todo tipo que afectan su existencia diaria. Ese ha sido el mayor y más exitoso logro de la cúpula gobernante, el haber domesticado al pueblo, inculcándole casi genéticamente la resignación ante la desastrosa situación en que está sumido, sin que reaccione ni haga realmente nada concreto y efectivo para mejorar sus condiciones de vida, como no sea el abandonar el país.

Para empezar, estoy de acuerdo con cada palabra del comentario, a pesar de que no fue ese discernimiento lo que me llevó a escribirlo. Reconozco que la ironía es un recurso resbaloso que puede hacernos caer donde no queremos.

Pero ahora quisiera hablar de este asunto delicado que los comentaristas (cubanos y extranjeros) mencionan tanto: ¿qué hemos hecho nosotros, los cubanos de a pie, para salir de esta desastrosa situación? ¿Por qué no nos manifestamos contra los bajos salarios, los precios abusivos, la mala calidad de los productos, de la educación o la atención médica, el déficit de transporte…? ¿Por qué la solución sigue siendo una balsa o una visa?

Me resulta curioso (y no me refiero al lector Octavio López pues no sé si vive en Cuba), que la mayoría de los foristas comentan desde otros países, pero son muy lúcidos en su visión de lo que funcionaría, tienen propuestas concretas y hablan de la necesidad del coraje. He visto esto en los debates de Havana Times y en sitios como Diario de Cuba, del que también soy colaboradora.

Asumo que desde la distancia y con el libre acceso a la información, el panorama se ve mucho más objetivamente y las soluciones parecen aplicables. Sin embargo, al igual que en las predicciones deportivas, temo que la realidad resulta más compleja de lo que puede arrojar el análisis de las estadísticas.

Esa genética resignación que menciona el lector, que no es ningún fatalismo, sino consecuencia del egoísmo individual y colectivo, es muy tangible, y se manifiesta mucho más que los crecientes raptos de inconformidad.

Quejarse de una realidad tan aplastante como los exorbitantes precios o la mala calidad de los alimentos, por ejemplo, cualquiera sabe que es un desgaste inútil, y tampoco existe un consenso sobre cómo procesar esa inconformidad general.

La gente no está organizada ni le interesa organizarse. Si tratas de organizar te señalan, te estigmatizan y te aíslan, y lo peor: los que te apoyaban en secreto te abandonan a la luz pública.

Hay gente que tiene miedo de perder lo que tiene, pero también hay mucha gente a la que sencillamente no le interesa mover un dedo para apoyar otra causa que la propia, porque han encontrado vías personales de escape, o porque el precio de la justicia le parece demasiado alto.

Los grupos ya organizados también están fragmentados y enfrentan la hostilidad gubernamental, y la indiferencia ciudadana. Hay reclamos individuales que fructifican, sí, pero a muy largo plazo y a un alto costo moral y físico. Los “canales establecidos” (léase oficiales), son prácticamente una burla, no en balde ya se comenta que el programa “Cuba dice”, debería llamarse “Cuba hace”, pero lo que aún no existe es una conciencia de que los hacedores podríamos ser nosotros.

Cuando un problema colectivo no puede solucionarse colectivamente, existe el recurso de retraerse a la solución individual, o si no es posible, al alivio de un comentario, una sátira… a la radicalización política, o al exilio. Desafiar la voluntad del mar o al destino (individual), es más fácil, está demostrado, que poner de acuerdo a una nación entera.

Sin embargo la domesticación no es solamente externa, sino interna. Se puede ser libre desde que uno decide no colaborar en lo que depende estrictamente de uno: no trabajando para el estado, no gritando consignas que no siente, no aceptando beneficios a cambio de lealtad política, no atacando a otros por su pensamiento, expresando su verdad en un espacio como este.

Y por último: hacer de la adversidad un móvil para despertar la conciencia, es también un derecho individual, y una forma de no colaborar con la injusticia, al menos con la de sumirnos en la total desidia.

Imprimir Imprimir |


Haz un comentario

12 respuestas a “De lo posible y lo imposible en Cuba”

  1. Excelente y muy valiente. Habría que hacer un taller del grito: Curso para aprender a superar el miedo mediante la práctica del grito, o algo así…

  2. jorgealejandro1 dice:

    Porque la peor censura es la que uno mismo se impone.

  3. jorgealejandro1 dice:

    Valiente post, pero todo eso se acaba un día, no pierdas la esperanza y haz tu parte.

  4. Octavio López dice:

    Estimada Verónica: En este artículo expones la idea de que: “Esa genética resignación que menciona el lector, que no es ningún fatalismo, sino consecuencia del egoísmo individual y colectivo, es muy tangible, y se manifiesta mucho más que los crecientes raptos de inconformidad”.
    Ese egoísmo es una manifestación de la conciencia generada por la formación individual y manera de vivir en las condiciones tan singulares que existen en Cuba (“el hombre piensa como vive”), pero la resignación no es consecuencia del egoísmo, sino que ambos tienen causas u orígenes comunes.
    La personalidad se moldea desde la infancia y en ella influye de manera decisiva el sistema educacional del país (al que nadie escapa), que de una u otra manera ha ido deformando al individuo en cuanto a los principios éticos y comportamiento social se refiere, situación que ha sido paladinamente reconocida por el propio general-presidente. El hogar poco ha podido hacer para contrarrestar esa deformación porque la familia se ha visto desbordada e impotente ante la maquinaria educacional, amén de que ella misma ha sido dañada en sus raíces, y raíces enfermas no suelen dar troncos ni ramas sanos. Por otro lado, el adulto en Cuba se ve obligado a subsistir en una sociedad cuyas reglas de supervivencia refuerzan esos rasgos no deseables de su personalidad.
    También dices que: “Hay gente que tiene miedo de perder lo que tiene…”, y eso es hasta cierto punto lógico, pero lo que no lo es es el hecho de que hay gente que tiene miedo a perder lo que no tiene y eso, aunque kafkiano, influye también en conductas y actitudes.
    Razonas que: “Cuando un problema colectivo no puede solucionarse colectivamente, existe el recurso de retraerse a la solución individual…”. Correcto, pero es natural que cuando la persona llega a concientizar que no existen soluciones colectivas para sus agobios, comience a buscar y aplicar soluciones individuales, en las cuales el egoismo ya mencionado manifiesta su influencia.
    No puede ignorarse y es de obligación señalar, que ha habido, hay y habrán, excepciones individuales que han logrado sustraerse al contagio de los rasgos aquí descritos, pero lamentablemente su número está lejos de ser significativo, y los mecanismos de control estatal limitan su influencia social a un mínimo.
    En fin, que el mayor y más exitoso logro de la cúpula gobernante es el haber domesticado al pueblo, inculcándole casi genéticamente la resignación ante la desastrosa situación en que está sumido, sin que reaccione ni haga realmente nada concreto y efectivo para mejorar sus condiciones de vida, como no sea el abandonar el país.
    Saludos.

    • Alberto dice:

      Octavio: Tu comentario es pedante. Como mínimo deberías incluirte en el grupo de los domesticados, pues tampoco has hecho nada para cambiar algo salvo haberte ido.
      Usa el témino “nosotros” y no “ellos”, como estas haciendo.

    • luis dice:

      El proceso de deformacion de la persona en Cuba no sucede en la escuela , increiblemente , sucede en la casa, y ahora le explico como y porque. En la escuela el sistema educacional imparte idealizaciones morales y educativas acorde a la ideologia imperante, es en la casa donde el nino ve rota esas idealizaciones, alli es donde el ve las violaciones legales y morales que hacen los adultos para sobrevivir o viceversa , no hacen nada ilegal pero viven mal , es alli donde tambien escucha todas las criticas al sistema y al gobierno puesto que es el unico espacio donde las personas pueden hablar libremente y con un publico docil (los ninos). La escuela y el hogar en vez de reforzar la educacion de la persona , lo que hacen es contraponerse. Las contradicciones entre las ideas y la vida practica , ponen al hogar y la escuela en bandos distintos , reflejo de esto ,es que muchos padres ven en la escuela no una institucon docente sino ,al estado y mandan a sus hijos cargados de una moralidad de prevalecer por encima de todo y de todos . Consecuencia , doble moral.

    • Leo dice:

      ¿Alguien realmente leyó a Verónica o estaban esperando para escribir sus iluminados comentarios? Me parece que no es tan enrevesado darse cuenta de que Verónica quiere resaltar que el escenario no tiene que partirse, necesariamente, entre los cobardes que no se atreven a cambiar su realidad y los heroes comprometidos con su país y tiempo. Hay mucha gente que, aunque no da gritos, no forma parte de los que dan palo o desgañitan consignas vacías. Todavía hay gente en Cuba que no jode a otro por escalar un peldaño. Hay gente que se manifiesta entre sombras pero que lo hacen bien y no cambian la nación pero si a dos amigos o vecinos. Hay gente que luego de un día de asco te recive en la casa y aunque te aconseja que no te metas en líos con el gobierno te da un abrazo. ¿Tenemos que olvidar a esa gente? ¿No son esa gente una parte importante de una nación que esperamos sea mejor un día? Muchos, mejor todos los dictadores fueron un día considerado heroes por no poca gente. Nuestros dictadores de América sobre todo fueron gente envestidos de gritos a pecho descubierto. Otros llevan galardones en nuestros libros de texto. ¿Cuántos de estos héroes regalaron a nuestro pensamiento una idea enriquecedora? ¿Cuántos al menos los puede recordar un amigo como una simple buena persona que se conmovía con el dolor de sus vecinos? En la Cuba que quiero también incluyo a un montón de gente que grita garganta adentro y fuera hace los días un poco mas respirables.

  5. Cubanito_soy dice:

    Este articulo me hace recordar un articulo que en cierta etapa escribi: “Educacion y cultura en la epoca de la dictadura del proletariado en Cuba”, mi tesis es que la educacion comunista determino la cultura de la sociedad cubana.
    Cuando entrabamos en la secundaria,en plena comienzo de la adolescencia, y muchas veces antes, ingresabamos en las ESCUELAS EN EL CAMPO, y el ESTADO ROBOLUCIONARIO SE ENCARGABA DE MOLDEAR NUESTRA CULTURA(uno de los valores inculcados era el ROBO, y otro mucho mucho peor: PROGRAMARNOS COMO ROBOTS, para que no reaccionaramos ante lo que fuese contrario a la mentalidad de manada), con esa calidad humana, como lograr que los estan programados para seguir a la manada, reaccionen??.
    El libro 1984, de George Orwell, muestra magistralmente el experimento del que fue victima el pueblo cubano, despues del triunfo de la revolucion SOCIALISTA!!!?????.

  6. Cubanito_soy dice:

    pero no me gusta poner el mono nada mas: miren una solucion, CONCIENTIZAR QUE HAY QUE EN PRIMER LUCHAR POR DESPROGRAMARNOS NOSOTROS MISMOS DE LA MENTALIDAD DE MANADA!!!!
    http://www.vitalidia.org/mentalidad-sindrome-a02499160.htm

  7. Jagger dice:

    Verónica, no sé si llegará Usted y otros que aquí escriben, a enteder lo que voy a exponer, porque sucede que desde siempre, la mayoría de la gente, incluso con altísimo nivel intelectual, no entienden lo que sucede en su tiempo, en su tierra y no hablo de los que están afuera, salvo que hayan salido hace poco del país, pero para entender lo que sucede hay que estar aquí y percibir en la vida cotidiana lo que en otros entornos parece imposible o resultado de un hechizo colectivo.
    Sucede que los móviles más profundos del quehacer humano en la sociedad responde a causas objetivas y no a la subjetividad de las personas, entendida en estos casos como prevalencia del egoísmo e individualismo sin límites, resignación casi religiosa, temor a “perder lo que se tiene”, adocenamiento colectivo hasta convertir a los seres humanos en rebaño para pastorear, o robots con maquinaria, pero sin alma y menos aún conciencia.
    La historia de nuestro pueblo (y de otros muchos pueblos del mundo y por eso el nuestro, no es mejor ni peor) revela con elocuencia que cuando lo ha entendido, se ha sacudido de encima el aherrojamiento que lo sojuzga, fuera quien fuera el que domine y los instrumentos de dominación con los que cuente.
    Más de 5 siglos de coloniaje español -con esclavitud indígena y luego africana- por medio, por una de las potencias más fuertes de su tiempo, fueron sacudidos por los pueblos latinoamericanos en las primeras décadas del siglo XIX y el nuestro a fines del mismo siglo.
    Casi 50 años de dominación yanqui en la neocolonia con los desastres económicos, la pobreza extrema, el hambre, la insalubridad, el analfabetismo, la corrupción y el latrocinio imperante, fueron sacudidos innumerables veces, como la lucha contra el machadato y luego contra Batista hasta su derrocamiento, pero se logró.
    Nuestro pueblo sabe ponderar muy bien y avizora lo bueno y lo malo y cuando las circunstancias de vida lo exijan, también se sacudirá lo que hoy pueda estarlo aherrojando, pero ese mismo pueblo trata de no equivocar el derrotero, no sea cosa de que vaya a parar a un contexto mucho peor al que pueda existir hoy y de eso dan fe otros entornos como en Irak, Afganistán, Libia, Siria o Ucrania (que dicho sea de paso, vivió esta última en carne propia el “socialismo estalinista” como el resto de los pueblos de la antigua URSS y los de Europa Oriental)
    No es causal que esos millones de habitantes de lo que fue el “campo socialista” aguantaron la represión totalitaria durante más de y 70 años unos y cerca de 40 años los euroorientales, sino que obedecia a las circunstancias objetivas de un régimen totalitario donde la protesta civil, las huelgas, las elecciones verdaderamente democráticas no podían tener lugar y resultaba incomprensible para las personas del llamado “mundo libre” como incomprensible resulta hoy el entorno de nuestro país para los que viven afuera.
    Cuánto duró el franquismo en España? Cuánto duró el pinochetismo en Chile? a pesar de todos los crímenes, asesinatos y desapariciones por los culpables y con el apoyo foráneo del que empuja pero no se dá golpes?
    Todo eso lo sabe muy bien nuestro pueblo y sabrá en su momento qué hacer para resolver su situación. No va a ser antes, porque unos lo quieran desesperadamente, ni va a ser después porque otros pretendan eternizarse en el poder omnimodo. Un día será “se acabó” y se comenzará otra etapa, no menos preñada de peligros y desviaciones y otras serán las preocupaciones a resolver hasta que un día pueda salir el sol sin empañarse.

  8. Pedro Campos dice:

    Verónica. Es cuestión que muchos nos preguntamos. Y desde luego para encontrar soluciones hay que ir a las causas. Creo que Octvio va en la dirección corecta. Son muchos los acontecimientos, circunstancias y politicas ejercidas desde el poder hegemónico absoluto, las que os han llevado hasta aquí. Son muchas las cosas que hay que cambiar, pero solo lograremos con un proceso de democratización y liberización social y del pensamiento que nos permita el desarrollo libre del pensamiento y la acción dentro de los marcos del respeto y el derecho de todos. El tema no se puede abordar estrechamente en un comentario, quizas necesite tomos; pero algo si está claro mientras sigamos con un modelo economico politico y social dirigista, impuesto, sin libertad de expresión ni asociación, donde la economia este en manos de la misma burocracia que controla la politica, existirán condiciones para manejar e imponer la pasividad de grandes partes de la sociedad. Y en eso han puesto su granito, o no sé si toneladas, de arena los grandes poderes del imperialismo internacional, que le han hecho el juego, quizas sin saberlo, al poder hegemónico en Cuba.

  9. jose dario sanchez dice:

    veronica: las nuevas generaciones de cubanos,crecieron entre un miedo a disentir casi genetico y valores artificiales a los que debian hacer creer que ellos compartian o al menos,obedecian.resultado: generaciones de cuasi ezquizofrenicos que no saben nada del mundo real.Por eso cuando salen al exterior pasan tanto trabajo para adaptarse al mundo .no importa a donde vayan: peru,china,mongolia,mexico,eeuu.Son casi babes…tienen que aprender desde cero,es doloroso verlos,oirlos.Facilmente delinquen,se prostituyen,nasda de hablar claro,en fin se comportan como marginales sin serlo en realidad: es lo que saben.No importa quien fue el culpable,ni la historia de cuba,hay que cambiar!!.No por los que se fueron,no!!…por los que se quedaron..

Escriba una respuesta