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Armando Chaguaceda: Mi currículo vitae me presenta como historiador y cientista político...yo prefiero insistir en que soy, además, activista, escritor y amante de los tostones, el congrí y el casino mal bailado....tengo dependencia de mar y los amigos, y la ausencia prolongada de ambos me provocan crisis periódicas de "tristalgia"...soy de una generación inclasificable, que recogió todas las frustraciones y promesas de la Revolución...y que hoy resiste en la isla o se abre camino por mil sitios de este mundo, llevando a Cuba en el corazón y tratando de seguir siendo humanos sin morir en el intento.

¿Podemos? Miradas ante un triunfo jacobino

mayo 29, 2014 | | |

Armando Chaguaceda

elecciones europeosHAVANA TIMES — Terminada la más reciente jornada electoral europea, tengo pocas certezas y muchas dudas. Entre las primeras, la impresión de que buena parte de la ciudadanía del Viejo Continente-descontenta con los efectos de la crisis, el incremento de la pobreza y las trastadas de su clase política- ha decidido votar por partidos de extrema derecha. Y que estos, con más incontinencia verbal que capacidad para resolver los complejos problemas acumulados en estas sociedades, constituyen hoy la amenaza principal a una democracia con inclusión social, tan duramente conquistada durante décadas de luchas y reformas en el entorno europeo.

Motivado por estos acontecimientos, he leído con calma y cuidado la plataforma del partido de izquierda radical de España, Podemos, y los discursos de su joven líder Pablo Iglesias. Imposible no compartir muchos de sus planteos progresistas, que recuperan buena parte del malestar y la crítica ciudadanos frente a los (malos) gobiernos del PSOE y el PP, a la corruptela político-empresarial y a las injerencias e insensibilidades de la burocracia de Bruselas. Me identifico con sus propuestas de fortalecer el sector y regulación públicos frente a las agendas privatizadoras y de reducción del gasto social de los neoliberales. Hasta ahí todo va bien.

Sin embargo, los problemas empiezan cuando, en sus discursos, prometen satisfacer las demandas de los desempleados y de la clase trabajadora española sin aclarar cómo administrarán la plata y gestionarán los consensos para impulsar tan ambiciosa agenda. Ahí las cosas adquieren otros matices, porque una cosa es salir a putear a Zapatero o Rajoy, acampando en la Puerta del Sol y resistir, valientemente, las arremetidas de los mossos d´ esquadra …. y otra muy diferente dirigir la Moncloa o conducir a buen puerto una deliberación en el Palacio de las Cortes.

Para colmo, en el discurso oficial de Podemos (léase: de sus dirigentes) se asoma cierto sesgo nihilista contra todo el proceso de la transición española -que a veces se despacha con frases simples como el “régimen del 78″- y apelaciones un tanto ingenuas y sobredimensionadas a la democracia participativa como maná proveedor de todas las soluciones.

Todo esto tiene un tufillo anti-político y refundacional del que, al menos en Latinoamérica, ya conocemos sus magros desenlaces. Porque una cosa es el radicalismo plural y espontáneo del movimiento social -al estilo del 15M- , con su demanda de mejores servicios y denuncias del (tardo) franquismo y otra muy diferente la cristalización de un proyecto de toma del poder en organizaciones y liderazgos donde el distanciamiento frente al vivo legado de una “izquierda” autoritaria brilla por su ausencia. Al primero lo apoyo sin reservas, el segundo me espanta por los errores no asimilados y las oportunidades perdidas.

Aunque estamos frente a un proceso en curso, no puedo evitar una conclusión preliminar. Si este avance de fuerzas como Podemos significa un sacudión a la clase política española y una suerte de contrapeso a la extrema derecha pues muy bien. Pero si termina encumbrando a radicales poco sensibles a la lógica compleja del proceso democrático y creyentes de representar, ellos mismos, toda la virtud y diversidad ciudadana -rémora del izquierdismo histórico- auguro nuevos problemas para la ya atribulada sociedad española.

En suma, que España (como toda Europa) bien podría estar a las puertas de nuevas y complejas coyunturas, entre el avance de una derecha impresentable -que hoy es el problema principal- y las apuestas arriesgadas de los nuevos jacobinos.

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3 respuestas a “¿Podemos? Miradas ante un triunfo jacobino”

  1. Isidro dice:

    Armando:

    Oportuno tu análisis. Pero ¿qué perspectivas reales puede tener “Podemos” cuando sabemos que la crisis en Europa la definieron los banqueros y los grandes complejos bursátiles? Ahí están como botones de muestra los caso Islandia y Chipre. Incluso en la “comunista” China ya son los grandes empresarios los que definen el flujo de la riqueza. Por eso el Partido de desvive por tenerlos de su lado. Al final, la política, sea de derecha o “izquierda” se pliega al capital…

  2. Pepe Pan dice:

    Coincido con su análisis casi al 100%. Por suerte para España Podemos no tiene la menor posibilidad de llegar al poder por sí solo, quizás coaligado como socio menor y lo dudo. Como revulsivo para la empantanada política española le concedo un mérito pero esa gente mientras más lejos del poder se encuentren mejor para todos.

    Solo un detalle: en Madrid no hay Mossos d’Escuadra, ese es el cuerpo policial de Cataluña.

  3. gabriel dice:

    El líder de Podemos, Pablo Iglesias, es un joven con dos carreras —derecho y ciencias políticas— y premio extraordinario de licenciatura de Ciencias Políticas. Tiene un talento extraordinario y se defiende magníficamente en los debates. En un país harto de la corrupción política y de los sueldos de los diputados, los cinco diputados de Podemos en el Parlamento Europeo han decidido limitar su sueldo a tres salarios mínimos españoles, es decir, unos 1500 euros al mes. El resto del dinero lo entregaran a ONG.

    Por todo ello, a menos que cometa algún error grave, le auguro un magnífico futuro político a Pablo Iglesias. Creo que Podemos va a tragarse el espacio político del Partido Comunista y de buena parte del PSOE. Va a producir un seísmo en el panorama de la izquierda española. Incluso es posible que Pablo Iglesias se convierta en presidente de gobierno de España.

    Claro que por el camino puede cometer algunos errores. De hecho ya le han cazado en dos errores graves. Hay documentos que demuestran que Podemos recibió financiación del Chavismo y además circula por ahí un video donde Pablo Iglesias presume de haberse roto un hueso de la mano en una pelea con unos ladrones que calificó de “clase inferior a la suya.”

    De momento tiene un electorado fiel que le perdona esos errores. Pero como cometa alguno más la cosa puede cambiar.

    Por cierto, como Podemos llegue a gobernar y cumpla su programa, el resultado sería una crisis económica tan grave que echaríamos de menos lo “bien” que estamos ahora. Sus planteamientos económicos son de charlatanes de taberna.

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