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Verónica Vega: Por años me fue difícil elegir entre escribir, pintar o danzar. Escribir resultó lo más rentable e inmediato. Vivo en Alamar, un proyecto de ciudad abortado, que sólo respira por lo que queda de la naturaleza, por la alternatividad cultural, y sobre todo, por la voluntad infinita del alma humana. No me considero periodista. Escribir en Havana Times ha sido sólo una oportunidad para decir lo que creo que se puede mejorar en Cuba.

Memorias sin fin del subdesarrollo

abril 22, 2014 | | |

Verónica Vega

¿Qué diría Sergio si recorriese ahora mismo el Vedado?

¿Qué diría Sergio si recorriese ahora mismo el Vedado?

HAVANA TIMES — Compartiendo con mi hijo el antológico y multipremiado filme de Tomás Gutiérrez Alea (Memorias del Subdesarrollo, 1968), tuve la cínica ocurrencia de que el autor de la obra literaria que dio pie al filme, Edmundo Desnoes, hubiera podido sacarle muchas más lascas al tema. Qué cosa, habría podido hacer una saga o una telenovela.

Lo cierto es que pocas películas tan desfasadas en el tiempo físico, le dan a uno la sensación de no haber perdido un ápice de actualidad. Y no sólo por la universalidad del concepto representado desgraciadamente, sino porque esa sociedad emergente de los 60s que el personaje recorre sintiéndose cada vez más excluido, es la misma que ofrece Cuba en 2014, con la única diferencia que ya no parece “emerger”, sino hundirse.

Recuerdo que cuando vi la cinta por primera vez, hace años, me pregunté cómo era posible que hubiera burlado el filo de la censura, y me sorprendí al enterarme de que reflejaba “la alienación de un burgués cubano que está luchando por adaptarse al proceso de la Revolución”. Y es que yo misma, viviendo hacinada en un apartamento de un barrio de la periferia habanera, no conociendo otra cosa que la comida puntual, la ropa escasa, las guaguas llenas, me identificaba totalmente con la inadaptación de Sergio, el personaje de Desnoes.

Conocí varias personas que tenían el mismo criterio, sonreían con picardía y decían que la realidad había superado la agudeza del argumento literario, demostrando que el experimento revolucionario es capaz de enajenar a cualquiera que no esté dispuesto a dejar morir su individualidad y libertad de pensamiento, sea cual sea su origen social.

Pero, subjetividades aparte, que el escenario de ese Vedado observado con los críticos ojos de Sergio luzca más decadente a cuarenta y seis años de distancia, con casi el único glamour de los mismos edificios construidos “por el enemigo”, pone en un grave dilema los presupuestos éticos del galardonado filme.

¿Qué diría Sergio (o Edmundo, exiliado en New York desde 1979), si recorriese ahora mismo el Vedado, y viera las aceras rotas, los inmuebles arrebatados a sus dueños a los que nunca se les dio mantenimiento y pierden visiblemente su consistencia? ¿Qué diría al ver las mismas consignas, la procaz heterogeneidad de las clases, la cola en el café de 23, frente a Coppelia, sitio fijo de indigentes y mendigos?

Siempre he dicho que la ironía no permite profundizar, y a veces deshumaniza. Por eso cambio de tono para decir que “Memorias del subdesarrollo” es una gran película, cada vez más contemporánea ante el espectáculo cambiante de la vida y la dinámica imparable de cualquier sociedad. Porque la evolución sigue aunque sea a través de la caída, el aparente estatismo. Incluso el agua estancada se fermenta y la descomposición es un proceso de interno movimiento.

La historia de Sergio es la de una búsqueda profundamente existencial. Quien vio “Memorias del Desarrollo”, dirigida por Miguel Coyula e inspirada en la obra del mismo Desnoes, sabe que el personaje se siente igualmente excluido en el apabullante progreso de la sociedad norteamericana, extraviado entre observaciones, recuerdos, afectos, ensoñaciones… Premiada en varios festivales internacionales, es considerada también una de las mejores películas cubanas de todos los tiempos.

Pero es innegable que la película de Alea ya no se puede presentar con el mismo discurso. A cuarenta y seis años de distancia, demuestra que Sergio no estaba equivocado. La Revolución resultó tan inoperante, tan desigual y excluyente como la sociedad que intentó desplazar.

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6 respuestas a “Memorias sin fin del subdesarrollo”

  1. El bobo de Abela dice:

    Veronica tu percepcion sobre la involucion de la calidad de vida en nuestra Cuba por fin se puede ver reflejado en el nuevo Indice de Progreso Social que han creado un grupo de prestigiosos profesionales sin ningun sesgo politico – ideologico.

    http://www.socialprogressimperative.org/es/data/spi

    Lo interesante es que han utilizado mas de 50 indicadores de resultados concretos para medir la calidad de vida de la mayoria de los paises de la ONU (ninguno son indicadores economicos directos). Se puede mejorar con mas indicadores pero no creo que vaya a cambiar mucho la posicion de los paises.

    Observa donde esta nuestra querida Cuba en Latinoamerica y en el Mundo. Un baño de verdad para los inmovilistas y sus papagallos. Este indice amerita un buen articulo en Havana Times

  2. Miranda dice:

    Aunque nunca vi la película , se cual es el tema, y a la conclusión que has llegado, es la conclusión que siempre le martillo a todo el mundo, a afectos y desafectos. Porque No le encuentro la lógica.
    Tanto lío, tanta revolución y tanto teque para que?. Hoy Cuba esta peor de lo que estaba antes de.

    • Isidro dice:

      Miranda: “Pero quién dijo que todo está perdido…” digo, citando la canción. Mira, coincido con muchos aquí en que hay un notable grado de depauperación en muchos órdenes de la vida cubana actual. Pero a la vez, noto que en medio de las ruinas, como el ave fénix, va surgiendo un ciudadano que se está librando de ciertos arrastres y dogmas. Es un cubano mejor apercibido de la globalización en su sentido más positivo, capaz de adoptar más modos que modas de la denominada comunidad internacional, en lo cual tienen notable influencia las nuevas tecnologías y ese ir y venir de cubanos con pasaportes diversos. Ese ciudadano se va olvidando poco a poco que una vez no podía viajar sin permiso, que no podía entrar a los hoteles de su propio país, que no podía ser dueño de un auto o una casa, si tenía las condiciones económicas para ello. Ese ciudadano que vi replicarse continuamente en mi último viaje a Cuba, sale de la Habana con rumbo a Miami – y a otros cientos de puntos en el planeta – y cuando le resulta conveniente regresa a la Isla, y se olvida que una vez no podía tener un negocio propio, por modesto que fuera. Y piensa con mente cada vez más amplia, sopesando los pros y contras de eventuales giros políticos en la Isla. Ese personaje que ya me atrevo a denominar como “cubano universal” puede ser hijo de nuestra generación -incluso más joven; o también más viejo, ¿por qué no? – y se está cocinando ahora mismo y poco a poco en el horno de la cotidianidad y del inevitable devenir. Esa persona con una mente en constante evolución tendrá que tomar decisiones definitivas a la vuelta de unos pocos años, porque le corresponderá por lógica de la vida ejercer alguna variante de poder o de influencia de la sociedad cubana. Ahí llegaremos. Y mientras tanto, civismo, muchas dosis de civismo…

      • Miranda dice:

        Por supuesto Isidro , cada día se ve al cubano más universal, las generaciones más jóvenes?, Muchacho si las viejas que les tenian terror coger un avion, estan sueltas y sin vacunas, volando de de aquí para allá, y por mucha felicidad que sienten allá con su familia, ya no aguantan las cosas de allá , creo que por ahí se puede asegurar que si les dan el derecho al voto, votarían por los cambios, es que no puede haber ser humano que esté en contra de la evolución, creo que nuestro país está ready , ahora, lo que hace falta es civilizar a “los incivilizados”.

  3. Zacerio dice:

    Isidro, al terminar de leer tu respuesta a Miranda, pense que necesitaba leer varias veces tu expresion, para tratar de entender cuales son tus ideas y si en definitiva estas “en contra o a favor”, no te entiendo muy bien, pero no leo de nuevo, y te digo algo, a pesar de las dudas estoy contigo, pedirle a los que deben olvidar muchas cosas (me incluyo) que exijan primero las disculpas, es seguir dilatando algo para mi evidente, mira, aterrizando, mas a la concreta, la muerte de Fidel Castro, acelerara la toma de las decisiones definitivas, y el perdon estara implicito y explicito en las medidas que se tomaran.

    • Isidro dice:

      Ja,ja..Zacerio, es que quizás di muchas vueltas al tema, trayendo ejemplos atestiguados, porque creo que el mismo es bastante complejo como para definirlo en una frase. Pero si tuviera que resumir, diría que el cubano va ganando en una nueva conciencia, gracias a todos los cambios ocurridos en apenas un par de años. Para mí eso es lo fundamental: el ciudadano consciente, armado de civismo, capaz de defender y ejercer derechos y deberes. Sin ese fermento en la base de la sociedad, seguiremos por los siglos de los siglos tirándole piedras al Morro.

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