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Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.

La violencia, ese mal que nos rodea

Abril 15, 2014 | | |

Irina Pino

Del filme Ex-drummer

Del filme Ex-drummer

HAVANA TIMES — Llega un momento en que la saturación llega al límite; no hay forma de sobrepasar lo inhumano. Mucha gente lo que hace es pedir más violencia; la calle es un retrato de este mal.

Le dije a un compañero de la televisión cubana, –donde trabajé por varios años–, que me copiara unos videos de música y algunas películas; pues siempre me interesa ver nuevas cosas.

Al otro día, al revisar la carpeta en mi pc, vi un filme llamado Ex–drummer. Comencé a verlo por curiosidad, y a cada escena aumentaba mi repulsión. Llegó a provocarme malestar, asco; pero sobre todo, la impresión de vacío espiritual acabó por inundar mis sentidos.

En aquellos personajes no existían valores morales, ni siquiera de camaradería. El irrespeto y la falta de amor a los padres y a los hijos, circulaba por su libre albedrío. Escenas de sexo explícito, y hasta asesinatos múltiples en su final. No había nada positivo en esta película. Aquello, más que siniestro, era enfermizo.

Busqué información, y me enteré que la película era basada en una novela de Herman Brusselmans, novelista, poeta y columnista belga. Recurrente en temas de sexo, alcohol, insatisfacción y violencia. Un submundo conectado a la incapacidad de dar amor, permeado de relaciones disconformes, que no hacen otra cosa que destruirse sucesivamente.

El por qué la gente se deleita con estas historias es algo morboso. Aquí en Cuba, las personas han aprendido de alguna manera a trasmitir ese tipo de material. Recuerdo el incendio que hubo en la gasolinera de Santiago de Cuba; eso voló a través de flash, de móviles, hasta regarse por todos lados.

En la institución donde recibo clases de edición, presencié el video de una mujer que caminó desnuda por las calles de Camagüey. Se observaba una turba que la seguía, la mayoría de la gente le hacía burlas y la insultaban. No hubo nadie que alcanzara a cubrir su desnudez,  ni siquiera por compasión. Transcurrido un tiempo, llegó la policía, le propinó una paliza y se la llevó detenida.

La difusión de documentales sobre asesinatos reales, son otro modo de entretenimiento, o sea, que ya no son las clásicas películas de asesinatos, de horror, las que estimulan “ciertos gustos”, es lo verdadero, lo que de alguna manera tiene un nexo más directo con la vida cotidiana.

En la sociedad capitalista mucha gente baja de internet asesinatos, suicidios y violaciones. Las llamadas películas Snuff, recrean este tipo de comportamientos, –aunque dicen que no se ha probado que se realicen sin efectos especiales–. Lo que ha trascendido son los videos filmados por los propios asesinos, que en sus mentes enfermas, recrean sus horribles acciones. Que casi es lo mismo, pues ha creado una demanda por parte de un sector del público.

Los videojuegos sangrientos y los Reality shows, son otra variante de la degradación del ser humano. Un modo de fisgoneo lícito.  He leído que un porciento elevado de personas que han participado en estos espectáculos televisivos, acuden por ayuda psicológica; otras han llegado incluso al suicidio.

No sé qué está pasando con el ser humano, ni de qué nocivos sentimientos se alimenta en la actualidad. Hasta en la televisión cubana, –sobre todo los sábados en la noche–,  se proyectan filmes de extrema violencia.

En la secundaria donde estudia mi hijo, desde que entro por la puerta recibo violencia: jóvenes que vociferan, que no se apartan para dejar pasar, que no piden permiso y transitan por tu lado con tal premura, que por milagro no te tiran al suelo…

Un adolescente de dicha escuela, esconde una navaja en el jardín de la discoteca que frecuenta  con sus amigos. Cuando sale y va regreso a su casa, la coloca nuevamente en su bolsillo. “Dice que solo es por protección”. ¿Acaso no es posible que su “protección”, se vuelva contra él mismo?

También en el Estadio Latinoamericano ocurren constantemente hechos entre los jugadores y por parte del los fanáticos. El viernes pasado, mi hijo lo presenció: un tropiezo accidental, llegó a convertirse en una pelea entre cuatro personas. La gente rezuma ira, y terminan expresándola contra los demás.

Asesinatos en las escuelas, sabotajes en sitios públicos, guerras, torturas, violencia física y psicológica, pornografía, explotación infantil, sadomasoquismo, secuestro, prostitución, drogas…, es una lista bien extensa para un simple artículo.

Por lo que cabe preguntar, ¿qué hacer para detener esa destrucción y autodestrucción masiva? ¿Cómo vamos a limpiarnos de toda esa sangre y de la creciente brutalidad del mundo?

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6 respuestas a “La violencia, ese mal que nos rodea”

  1. Romell Faría dice:

    Si la violencia no tiene mayor trasfondo: es una acción primaria, es lo más primitivo dentro del comportamiento humano, es el ímpetu echado a andar, la falta de razonamiento las más de las veces, en el caso contrario cuando hay planeación la acción se convierte en un hecho mil veces más reprochable. Si el grueso de la población está en el accionar elemental de conseguir los satisfactores a toda costa, ¿qué momento hay para discernir si el comportamiento no transgrede la esfera de libertad de los otros? y en ese rol de las cosas el órgano que regía, el ente encargado de dictar y hacer valer las normas ¿qué papel juega ahora? ya ni siquiera es administrador en ningún ámbito de esta sociedad, salvo el que involucre lo referente a “su negocio” sin siquiera mirar cómo va el trajín de los mortales que deambulamos más allá de sus rechonchas fortalezas.

  2. jorgealejandro1 dice:

    ¿y qué me dices de la violencia premeditada, que se planea y se ehecuta por órdenes del gobierno contra los que piensan distinto? A esa violencia llevan hasta a menores de edad, y sin la autorización de los padres, lo cual constituiría un delito en cualquier país normal. Y lo peor de todo es que esta violencia infame se vende con el nombre de “patriotismo” y de “espontánea” (Como si la espontaneidad justificara los delitos)

    Frente a eso, las películas y los juegos son un mal menor.

  3. gabriel dice:

    Irina,

    Contra la violencia se lucha con el testimonio y el ejemplo. Hay que dar ejemplo renunciando a la violencia física y verbal. Y si lo hacemos muchos terminaremos influyendo para que haya menos violencia.

  4. kalandraka dice:

    el pais esta enfermo Irina, no hay solucion a la vista ni a corto plazo, enderezar este arbol torcido va a tomar muchisimo tiempo. el lenguaje de violencia y agresion ha venido desde arriba, que se puede esperar?

  5. Kamikaze dice:

    La violencia, el caos, es un mal generalizado en la mayor parte del mundo, alcanza desde los países más ricos hasta los más pobres; sus raíces hay que buscarlas en el contexto económico y en falsas interpretaciones de derechos y libertades, entendidos en el libre albedrío y el obviamiento de normas éticas y morales elementales.
    En el caso específico cubano la crisis generada en los años 90 fijó un nuevo patrón de conducta familiar y social, se evaporaron (o se guardaron en una gaveta para echarles mano en pose oportunista cuando fuera necesario) los valores tradicionales en buena parte de la sociedad, todo eso ligado a una creciente desigualdad marcada por el surgimiento (o reconocimiento) de nuevas clases sociales amparadas en la solvencia económica. La marginalidad, el irrespeto. la vulgaridad y la violencia en la sociedad cubana se han convertido para unos en falsa señal de rebeldía e incluso en el caso de los jóvenes como indicativo de estar a la moda ( a tono con la agrupación reguetonera de turno); para otros (los que disfrutan de poder adquisitivo alto) para mostrar su poderío e invulnerabilidad.

  6. Dex dice:

    unas de las mejores películas sobre punk rock, hacer un analisís sobre la violencia humana a base de una película(ficción) es un poco irresponsable por no decir tonto.
    Saludos

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