Resultados de la nueva política migratoria cubana

marzo 19, 2014 | | |

Jesús Arboleya   (Progreso Semanal)

Volar lejos.  Foto: progresosemanal.us

Volar lejos. Foto: progresosemanal.us

HAVANA TIMES — Ha transcurrido apenas un año desde que entró en vigor la nueva política migratoria cubana. Aunque quizá es muy pronto para evaluar las dimensiones de su alcance, el éxito de sus resultados podría medirse por la naturalidad con que ha sido asumida por los cubanos. Contrario a lo que pensaban algunos, la liberación de las normas y procedimientos no ha disparado la emigración incontrolada y la mayoría ni siquiera recuerda las restricciones antes existentes.

Se trata de un proceso irreversible porque la nueva política migratoria responde a las necesidades actuales de la sociedad cubana. Aunque el discurso oficial ha omitido esta condición como una de las causas que condujeron a su aprobación, desde mi punto de vista en ello radica la esencia de su mensaje y el gobierno debiera ufanarse de “tener los oídos pegados a la tierra” para responder a los reclamos de la población, tal y como ha planteado el propio presidente Raúl Castro.

La nueva política migratoria se aviene a la visión de la mayoría de la población respecto al fenómeno migratorio y la relación con los emigrados, especialmente entre los jóvenes. En tal sentido refleja los cambios ocurridos en las causas de la emigración y la composición de los migrantes, los cuales ya no serán el resultado del conflicto clasista ocurrido como resultado del triunfo de la Revolución, sino de causas endógenas asociadas a la construcción del socialismo en Cuba, las que podrían resumirse en la contradicción de que Cuba produce un capital humano que el mercado laboral no es capaz de absorber a plenitud.

Por otra parte, las relaciones con la emigración tienen un impacto económico en la vida familiar cubana que la política no puede desconocer e incluso se corresponden con las reformas del sistema económico, toda vez que estas relaciones se han convertido en un incentivo para el establecimiento de muchos negocios privados, a pesar de que la ley cubana no reconoce este tipo de inversiones y la norteamericana las prohíbe a causa del bloqueo económico.

Las medidas adoptadas reducen las tensiones migratorias ilegales, ya que elimina una de las causas que le daban origen: las limitaciones cubanas a la emigración. No deja de resultar paradójico que a pesar de que de esto tiende a resolver una de las preocupaciones fundamentales del gobierno norteamericano respecto a la emigración cubana, dígase la emigración ilegal masiva, el único elemento que actualmente estimula este tipo de conducta es la aceptación indiscriminada por parte de Estados Unidos de los migrantes ilegales cubanos.

Por último, la nueva política migratoria fortalece el sentimiento de libertad de los cubanos – limitado hasta entonces por la existencia de un permiso para viajar fuera del país – y, debido a la particular sensibilidad que ha tenido esta problemática a lo largo de la historia de la Revolución, rompe barreras políticas e ideológicas fuertemente establecidas, facilitando el clima de confianza que se requiere para la adopción de otras reformas, tanto en el camino de actualizar el modelo económico cubano, como en otras esferas de la vida nacional.

De cara al futuro, también expresa las tendencias del desarrollo social cubano, donde la emigración será una constante. Incluso pudiera afirmarse que, mirado desde las condiciones que rigen los flujos migratorios internacionales, la capacidad que tienen los cubanos para enfrentar el reto migratorio y las facilidades que les brinda el principal receptor de inmigrantes del mundo, convierten a Cuba en una fábrica de potenciales migrantes y así será en el futuro predecible.

Es innegable que la emigración tiene también sus efectos nocivos para el país, sobre todo por su impacto en la juventud más calificada. Pero la alternativa, como reconoce la nueva política migratoria, no puede ser intentar prohibirla, sino atenuar sus efectos más negativos.

En primer lugar, mediante un desarrollo económico que regule por sí mismo el volumen y la calidad de los migrantes. En segundo lugar, estimulando la emigración circular, lo que incluye tanto la participación en la venta de servicios estatales en el exterior – el caso de los médicos – como la firma de contratos privados a corto plazo en el extranjero, lo cual desde hace años es bastante común dentro del sector artístico.

Por último, también se impone buscar espacios en la vida nacional, para que incluso aquellos que decidan vivir permanentemente en el extranjero, no rompan sus vínculos orgánicos con su país de origen y contribuyan a su mejoramiento.

¿Cuáles son los factores que, a la luz de la nueva política migratoria, potencian los vínculos de la nación cubana con sus emigrados y descendientes?

Sobre todo los intereses familiares, pero también necesidades emocionales y culturales de ambas partes, que trascienden el marco estrictamente familiar. En el plano económico, la emigración – sobre todo la residente en Estados Unidos – tiene acceso a capitales, tecnología y mercados que necesita la sociedad cubana y, a su vez, Cuba puede ser un mercado natural para los empresarios cubanoamericanos, potenciando su papel en ciertos nichos de la economía norteamericana.

¿Cuáles son entonces los principales problemas y obstáculos que tendrá que enfrentar esta política para desarrollarse a plenitud?

Evidentemente las limitaciones que impone la política de Estados Unidos hacia Cuba y el papel de la extrema derecha cubanoamericana en el mantenimiento de la misma, a lo que habría que agregar los conflictos, resentimientos y desconfianzas mutuas acumulados entre las partes, básicamente entre el gobierno cubano y las organizaciones e individuos que representan a los llamados sectores moderados, devenidos la principal fuerza política alternativa de la extrema derecha dentro de la comunidad cubanoamericana.

Este último problema solo tiene solución mediante el diálogo y vale decir que en este camino también se ha avanzado en los últimos años, gracias a que el entorno actual es propenso a facilitarlo. Así lo exigen las transformaciones en curso de la sociedad cubana y la nueva política migratoria no es más que un reflejo del carácter inclusivo que necesariamente tiene este proceso.

Pero también responde a las transformaciones de la comunidad cubanoamericana, donde el vínculo con Cuba constituye una necesidad existencial, no solo de los nuevos inmigrantes, sino de toda la comunidad y sus descendientes, por su peso en la propia identidad cubanoamericana, dentro del contexto que les impone la naturaleza multiétnica de la sociedad norteamericana.

Finalmente, un elemento clave a tener en cuenta es la inviabilidad de la actual política de Estados Unidos hacia Cuba. Lo que se expresa en el deterioro de la base social que le servía de sustento, dígase el llamado “exilio histórico”, pero también en diversos sectores de la sociedad norteamericana, como lo demuestran las tan comentadas recientes encuestas del Atlantic Council.

También la casi unánime crítica internacional a esta política, según se expresa cada año en las votaciones de la ONU y, sobre todo, los cambios en América Latina, que han condicionado no solo que resulte impensable el objetivo de aislar a Cuba del concierto regional, sino que su inclusión resulta una condicionante para la política norteamericana hacia el subcontinente.

Evidentemente aún queda un largo camino por recorrer y muchos serán los escollos que habrá que superar, pero estratégicamente la nueva política migratoria se orienta en el camino de convertir a la emigración en una solución no un problema y hacer posible que la presencia de cubanos en muchas partes del mundo, sobre  todo la existencia de una vigorosa comunidad de origen cubano asentada en Estados Unidos, resulte beneficiosa para el futuro de la nación cubana.

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13 respuestas a “Resultados de la nueva política migratoria cubana”

  1. Jose Luis dice:

    Piensa el autor que no existen conflicto entre la clase dirigente y la clase de los dirigidos? Acaso piensa que todos los que se van solo lo hacen por motivos economicos? No cree que al menos algunos lo hacen para vivir en democracia? Pienso que tiene muy mala opinion de los cubanos.

  2. Isidro dice:

    Profesor Arboleya:

    “…la nueva política migratoria responde a las necesidades actuales de la sociedad cubana. Aunque el discurso oficial ha omitido esta condición como una de las causas que condujeron a su aprobación…”

    Llevo meses preguntándome por qué a los dirigentes les cuesta tanto reconocer lo obvio…oye, y que no contestan…

    • jorgealejandro1 dice:

      Más exactos: A la necesidad de dólares del gobierno cubano, porque, mientras se colgaba de la ubre soviética, les importaban un pito los emigrantes, a quienes vilipendiaron y trataron de desprestigiar y minimizar hasta la saciedad.

      • Isidro dice:

        Jorgealejandro:

        Allá en La Habana tengo una vieja amiga, estadounidense por cierto, que suele decir “el Gobierno prefiere ser cínico que tonto”. Realpolitik una vez más.. ¿no?

  3. El bobo de Abela dice:

    El analisis me parecio bastante sinico o cuando menos ingenuo. Llamar “politica migratoria” a lo que es una clara violacion de un derecho elemental reconocido en el mundo entero, que es el de poder entrar y salir de tu pais las veces que se te antoje, sin tener que sacar cuentas de los meses que el gobierno te permite estar fuera y dentro.

    Entiendo que los paises aplican una politica migratoria a los extranjeros que entran y salen y a los que deseen residir temporal o definitivamente, jamas a sus nacionales. Lo de Cuba es una violacion de derechos constitucionales a sus ciudadanos.

    Alabar buenas politicas gubernamentales hacia sus emigrantes seria si por ejemplo:
    – Se estimulara el retorno de los emigrantes a partir de permitirles invertir con iniciativas economicas con el mismo derecho que tienen los extranjeros en Cuba. Incluso crear incentivos de inversion como el 1 x 1 y hasta 2 x 1 que aplican con exito muchos paises ( emigrante invierte 1 usd en su pais y el gobierno aporta 1 o 2 con fondos no retornables)
    – Si se les diera un real acompañamiento a los emigrantes en el exterior para que lograran insertarse y tener exito economicamente. Por ejemplo ofrecerles inteligencia de mercado del pais donde residen para que puedan importar productos de Cuba y viceversa.
    – Una real representacion y defensa de los emigrantes mediante los consulados. Todos los emigrantes cubanos saben que los consulados cubanos solo les interesa el dinero de los impuestos de tramites y los intereses del gobierno cubano.

  4. el_yoyo dice:

    Este señor oye campanas y no sabe donde:

    ¿Cuáles son entonces los principales problemas y obstáculos que tendrá que enfrentar esta política para desarrollarse a plenitud?
    Evidentemente las limitaciones que impone la política de Estados Unidos hacia Cuba y el papel de la extrema derecha cubanoamericana en el mantenimiento de la misma…

    Existe vida más allá de los Estados Unidos. Son cada vez más los cubanos que viven en otros países. Por ejemplo, yo vivo en Alemania y no existe ninguna restricción por parte del gobierno alemán para reralizar inversiones en Cuba…

    Vamos, que las leyes para que los cubanos no inviertan en Cuba son cubanas.

    Otro disparate:

    el único elemento que actualmente estimula este tipo de conducta es la aceptación indiscriminada por parte de Estados Unidos de los migrantes ilegales cubanos.

    La gente se va de Cuba porque vive mal, porque Cuba no es un lugar donde puedan desarrollarse o lograr realizarse como seres humanos; o porque la reciben bien en Estados Unidos o en otro sitio. De Cuba la gente emigra para donde pueda. Si es Estados Unidos bien, pero si es Angola, Rusia o Turkmenistán, también.

  5. Gabriel dice:

    Veamos:

    “Contrario a lo que pensaban algunos, la liberación de las normas y procedimientos no ha disparado la emigración incontrolada”

    Pues resulta que los datos no se ajustan a esto. En el 2013 salieron de Cuba 184,787 cubanos, de los cuales el 55,2% no regresaron, es decir, se quedaron en el extranjero 102.000 cubanos.

    http://www.diariolasamericas.com/america-latina/cifra-record-viajeros-cubanos-exterior-inmigracion.html

    A modo de comparación en la crisis del Mariel huyeron de Cuba 125.000 cubanos. A esta velocidad tenemos casi un Mariel por año en Cuba, es decir, Cuba pierde el 1% de su población al año a través de la emigración.

    A este paso en diez años serán un millón de cubanos. Pues sumemos esto al efecto de la bajísima natalidad con lo que simplemente Cuba se vacía.

  6. Miranda dice:

    Y pensar que en Cuba nadie emigraba!

  7. Liborio dice:

    Ya entendí. Así que una vez más los males de cuba son el resultado de los EE.UU. y la extrema derecha de Miami. En fin, el gobierno de cuba no tiene ni ha tenido durante mas de medio siglo enquistado en el poder, nada de extremo.
    Sinceramente, me da pena el extremo, incluso la patética conveniencia de la extrema ceguera.

  8. El Cubano dice:

    Mira la verdad es que han salido 102000, pero sí no han salido más es porque no tienen el dinero para hacerlo muchos. Pues el salario promedio es de 17 dólares al mes. da pena el tipo de esclavitud en que vive nuestro pueblo, sabes que yo salí porque mi salario mensual era de 22 CUC y eso no me ajustaba ni para comprar la leche de mis dos hijas, una semana pues como tienen 9 y 10 años ya no le da el estado. cada caja de 500ml cuesta 1.35 CUC. Es duro ver a mis hijas pidiendo un bazo de leche y no poderlo dar. Imagínate comprar ropa o zapatos algo imposible. ahora como salí pedí el dinero prestado y me fui. Ahora no les falta que comer. ni ropa. Ya el dinero lo pague aunque estoy lejos de mis hijas pero al menos tienen que comer . es dura nuestra realidad de esclavos. jamás pude llevar a mis hijas comer o vacacionar a un hotel. primero porque no podíamos entrar y además con que.

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