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Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.

Santiago Feliú: El futuro inmediato tiene sus canciones

febrero 12, 2014 | | |

Suenan las campanas del adiós
Y déjame en capullo tu pelo enamorado
que no duela tu pelo en despedida.
-Santiago Feliú

Dariela Aquique

Santiago Feliú en un concierto en Septiembre 2013.

Santiago Feliú en un concierto en el Pabellón Cuba en Septiembre 2013.

HAVANA TIMES — Rige Acuario y en una madrugada de esas que no quisiéramos que sucedieran nunca, un infarto le arranca el aliento a quien naciera bajo la influencia de Aries un 29 de marzo de 1962 en La Habana. Muerto, dirá el certificado de defunción, pero nosotros sabemos que no será verdad.

Santiago Feliú, el trovador, el poeta, el autor de Vida y Para Bárbara, trascenderá a ese formalismo oficialista de definirte existente. Zurdo, gago, vivaz, arpegiando irreverentemente las cuerdas de una guitarra o soplando aquella filarmónica, y quitándose el pelo de la frente. Así recordaremos a Santy, como le llamaban sus amigos y hasta los no tanto.

Siendo casi un mocetón, integró el movimiento de La Nueva Trova; junto a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Sara González  y a su hermano Vicente.

También formó parte de La Novísima Trova al lado de Carlos Varela, Frank Delgado, Gerardo Alfonso,  Pedro Luis Ferrer, Alberto Tosca y Xiomara Laugart.

El Eléctrico, como era  igualmente apodado, creó una genial discografía en la que hay que citar Vida (1986), Trovadores (1987), Para mañana (1988), Náuseas de Fin de Siglo (Estudio) (1991), Náuseas de Fin de Siglo (En vivo) (1994), Ansias del Alba (con Vicente Feliú) (1997), Futuro Inmediato (1999), Santiago Feliú en Vivo (2000), Entre Otros (junto a Noel Nicola) (2002) y Sin Julieta (2002).

En sus canciones habló de sus nostalgias, sus miedos, sus pasiones. Admitía ser un adicto al bajo cero, a toda esa “cosa” que se arma de la melancolía o el desamor, el meterle lo gris a sus melodías. Así dijo en palabras similares dentro de una entrevista en México cuando realizaba una gira junto a Frank Delgado.

Ni una garganta de pelicano le hubiera alcanzado para guardar tanta estrofa que le quedó pendiente. Tanta lírica atravesada ahí, en ese espacio tan pequeño entre el cráneo y el pecho con la faringe como puente y salida.

El mundo viene y te despierta, sin una noticia buena. Santiago se ha dormido eternamente esta mañana de febrero pero el futuro inmediato tiene sus canciones.

Siento que tus destellos ahogan mi brisa
mi brisa que presiento inagotable,
azul infinita,
límpida brisa de lirismo inevitable,
soplo de sueños que en mi verso se derrama.
Si de mi voz florece la canción
motivo de dudar
Si de tus ojos nace la bondad
de abrirme en el verso un palpitar
No me dejes ir.

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4 respuestas a “Santiago Feliú: El futuro inmediato tiene sus canciones”

  1. Marlene Azor Hernández dice:

    Lindo y bien merecido homenaje, Dariela.

  2. Isidro dice:

    Con Santi pasará como con otros tantos talentos que fenecen en plenitud de vida y creación, haciendo que uno se pregunte qué le quedaba por ofrecernos aún. De cierto modo, noto cierta similitud entre su temprana desaparición y la de otro espíritu genial, la del actor estadounidense Philip Seymour Hoffman, tres años menor que Santi, muerto el pasado día dos, al parecer por sobredosis de heroína. Ambos son casos de personas fuera de lo común y encadenados cada uno a su manera al abuso de sustancias. Con el cubano no se ha esclarecido el vínculo entre su muerte y el hábito, pero dado su prolongado historial de abuso de alcohol y estupefacientes, bien sería algo más que una conjetura.

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