Nuestra cuota de consumismo y frivolidad

enero 17, 2014 | | |

Yusimí Rodríguez             

Saliendo del trabajo.  Foto: Juan Suárez

Saliendo del trabajo. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — No sé si la transición que muchos esperan en Cuba está por llegar, o si está ocurriendo ante nuestras narices sin que nos demos cuenta. Lo que está claro es que la mentalidad socialista, si existió alguna vez, está siendo abolida.

En poco tiempo, resultará increíble que el país donde cualquier comportamiento burgués o parecido fue duramente criticado; la pequeña propiedad privada, eliminada como rezago de la burguesía, llevar ropas y zapatos de “afuera”, considerado poco menos que contrarrevolución, y se promovió la austeridad (del pueblo), sea el mismo donde hoy las personas se ven arrastradas a una desenfrenada carrera de consumismo y apariencias.

Una galopada en la que el ritmo lo marca esa nueva clase pudiente y de composición diversa: trabajadores del turismo, artistas exitosos, deportistas profesionales (ya podemos decir que tenemos deportistas profesionales sin temor a ser políticamente incorrectos), funcionarios del Estado que cumplen misiones en el exterior, dueños de negocios prósperos. El denominador común es la solvencia económica.

A estas madres se les ocurren ideas como la de uniformar a niñas y niños que terminan el sexto grado, con vestidos largos y trajecitos de saco y corbata, para el día de su graduación.

Esto está sucediendo en la escuela donde una amiga mía tiene a su hija, pero al igual que el gusto por las telenovelas coreanas, podría extenderse. Los trajes deben ser alquilados y el precio es 20 CUC, o sea, poco más de veinte dólares.

Algunos podrán considerarlo una suma irrisoria al alcance de cualquier cubano con empleo, y tendrán razón. De hecho, 20 CUC es lo que ganan muchos cubanos que trabajan para el Estado… en un mes. Hay quienes ganan menos.

Mi amiga no tuvo talento para ser artista ni deportista profesional, apenas le alcanzó para estudiar licenciatura en enfermería. No abandonó el sector de salud pública por trabajar en turismo ni dedicarse a cuidar en sus casas a enfermos con Alzheimer y otras enfermedades, y familiares que pueden costearlo (una actividad altamente lucrativa en estos momentos).

Estudiantes.  Foto: Juan Suárez

Estudiantes. Foto: Juan Suárez

Tampoco puede cumplir misión internacionalista porque cría sola a su hija (por suerte, o no quedarían enfermeras y médicos para los cubanos). Su salario es de los que apenas alcanzan para la comida, el agua y el consumo eléctrico del mes. Mucha de la ropa y los zapatos que tiene la niña son regalados por pacientes y amistades, y debe rezar para que no le queden pequeños demasiado pronto.

Ella apenas puede pensar en comprarse ropa.  Su hija cumplirá los quince en cuatro años y mi amiga lleva tres ahorrando para trajes, baile, fotos, fiesta y todas las demandas de esta tradición, que equivale a la presentación de una muchacha en las sociedades burguesas, y ha logrado sobrevivir en nuestra socialista sociedad.

La idea de una graduación de sexto grado con vestido largo suma otro round a su pelea por la supervivencia. Debió plantearlo en la reunión de padres, como debió plantearlo el resto de las madres que viven de salarios bajos. Pero todas callaron. Se someterán a nuevas privaciones para alquilar los vestuarios, comprar zapatos adecuados y contribuir al buffet de la fiesta.

Si algo hemos aprendido los cubanos es a no nadar contra la corriente, a no votar en contra cuando la aprobación de alguna idea, por estúpida que pueda resultarnos, parece unánime. Pero además, se ha expandido una vergüenza ante el hecho de ser pobres.

Sería injusto que tras haber sido una buena alumna durante todo el curso, haber cumplido todos sus deberes y haber obtenido buenas calificaciones, una niña no merezca algo tan simple como ir a su propia fiesta de graduación.

La esperanza.  Foto: Juan Suárez

La esperanza. Foto: Juan Suárez

¿Pero qué impide a mi amiga enviarla con las ropas que le ha comprado a base de sacrificios o que le han regalado, y son apropiadas para una fiesta, incluso más cómodas que un vestido largo y tacones, si quiere jugar y divertirse con sus amiguitos? Nada excepto la obsesión de que su hija no sea menos que las otras.

Es triste el país que, sin prisa, pero sin pausa, nos viene encima, con las faltas de libertades del socialismo y las diferencias sociales que, según me enseñaron en la escuela y he escuchado siempre en el discurso oficial, son solo propias del capitalismo.

No bastará con pedir a los padres más solventes que disfracen la merienda cara que compran a sus hijos, ni con eliminar la doble moneda para que esas diferencias desaparezcan, o sean menos profundas.

No sé qué me entristece más: que trabajadores estatales de sectores cruciales como la educación y la salud pública no ganen salarios dignos; o que sientan que deben sumarse a la carrera del consumismo y las apariencias y llegar a la meta a toda costa, y que esa meta la decidan los más prósperos.

Pensé mucho antes de escribir este texto; me preguntaba si estaría cayendo en la trampa de justificar el igualitarismo impuesto por el gobierno durante años y las barreras colocadas al progreso individual. O peor aún, ¿estaré cuestionando la prosperidad ajena como un delito?

No creo que la prosperidad deba ser penalizada, ni glorificada. No pueden ser los padres más prósperos quienes tengan decidan qué se hará y cómo irán vestidos los alumnos a una fiesta de graduación, simplemente porque no son la mayoría, no son lo más representativo de la realidad económica y social cubana.

Es tarea de la mayoría no dejarse imponer metas que excedan sus posibilidades. La carrera del consumismo empezó hace mucho; Cuba se incorpora con más prisa que pausas, y es bueno saber que el consumismo y la frivolidad son incluso compatibles con la etiqueta socialista.  Pero nada nos obliga a tomar parte.

Imprimir Imprimir |


Haz un comentario

17 respuestas a “Nuestra cuota de consumismo y frivolidad”

  1. Pedro Campos dice:

    Una foto a todo color de las diferencias sociales que se están acentuando como consecuencia del reforzamiento del capitalismo privado suigéneris que no tan veladamente impulsa la “actualización”.

  2. Rafael Marquez dice:

    Un pueblo que no tiene valor para reclamar sus derechos más elementales está destinado a vivir en la ignominia cada vez mayor a que lo somete el gobierno que lo oprime. En Cuba, el hecho real, palpable y evidente es que los mismos que protestan en privado van después en manada vociferante a todos los actos de masas a que se les convoca, para apoyar al mismo gobierno que repudian. Ni siquiera son capaces de ejercer el derecho a abstenerse de participar en la farsa. La historia recoge múltiples ejemplos parecidos, como los gobiernos de Stalin, Hitler, Mussolini, Franco y otros más. Sus pueblos solo se libraron de ellos por la muerte del tirano, bien por causa natural o por causas externas, pero ninguno se sacudió el yugo opresor. Triste destino el de los pueblos incapaces de liberarse por ellos mismos de gobiernos totalitarios.

  3. Eugenio dice:

    Tu articulo es una buena reflexion de la situacion actual que se vive en la isla. No solo estoy de acuerdo con tus criterios sino que ademas los expresas de la manera mas cercana a la realidad de hoy dia. Ahora quiere apuntar unos temas que pienso seria bueno enfatizar. Lo primero decir que aunque doloroso (y de seguro lo fue para mi madre) los padres tiene que poner claro sobre la mesa de la casa las posibilidades que como familia se puede alcanzar sin mirar la opulencia y condiciones de vida de los demas. hay muchas personas y familias en Cuba que no se visten y como con el producto del sudor personal sino con la entrada gratuita de divisa fuerte proveniente del exterior por diversas vias y esos claramente no tienen que pensar mucho en el costo de la vida y las modas (muchos de los receptores de ese dinero llegan a vivir mejor y disfrutar mas en Cuba que las propias personas que envian el dinero, en sus paises de residencia). Apesar de que resulte tedioso al oido de muchos tengo pruebas suficientes de como el dinero y el buen vivir no son simbolos de felicidad y exito, es mil veces mejor vivir una vida simple y humilde a sufrir y ser infeliz con los bolsillos llenos. Al menos ese fue el paradigma que se establecio en mica desde pequeño, viniendo de una casa hulmilde pero con ambiente de respeto y felicidad que han perdura en estos dias. Hoy tenemos mas que la familia que la familia promedio en Cuba pero se mantiene el mismo concepto de respeto y ademas siempre hay un espacio para apoyar al resto de la familia, amigos y vecinos. Ninguna corriente o ultima extravagante tendencia debe socavar la fundacion de una familia, el dinero, las modas y otras cosas del mundo exterior cambian y hasta desaparecen, la familia simpre esta ahi y eso tiene un valor incalculable. Es dificil no tener recursos materiales pero es mas terrible no tener valores humanos. Ojala y este periodo de transicion no continue afectando los valores que un dia reinaron en la sociedad cubana.

  4. Yusi la verdad que Cuba nunca dejó de ser capitalista. en cuanto a la igualdad lo único que logró el gobierno Cubano fue en hacernos a todos pobres y mantener a los que se querían salir de la pobreza a raya. Creo que tal proceder conduce a la total miseria social. Y efectivamente eso es lo que presenciamos como resultado final de el experimento Cubano. Una inmensa mayoría empobrecida y humilde. Y esto es de un gobierno y una elite que prometió ser para los humildes y por los humildes! (Mientras ellos viven como multimillonarios!)
    Creo que la solución correcta está en la libertad. Cada cual debe ser dueño de su propio destino. Quien quiera luchar por su bienestar y el de su familia debe poder hacerlo quien quiera quedarse sentado como el saltamontes de Esopo que también lo haga. Que se producirá desigualdad es cierto pero cada uno individualmente solo tiene así mismo para culparse de tal desigualdad. No se puede limitar a aquellos que quieren ir mas rapido por que esos son los que hacen avanzar a un país, y a su economía y si se debe ayudar a aquellos que no pueden por sí mismo en este nuevo estado de cosas.
    No puede penalizarse la prosperidad por que entonces todos terminan en la miseria y ningún estado puede mantener a toda una población pues toda riqueza que genera un estado viene primariamente del trabajo del pueblo.

  5. Tocororo dice:

    Ese fenómeno se vive también el la otra orilla de Cuba (llámese Miami) y se conoce con el nombre vulgar de “Tirarse el peo más alto que el culo” La “culpa” no es de la prosperidad, imagino que este relacionado con nuestra propia idiosincrasia. Es triste pero cierto.

  6. Miranda dice:

    Para mi es mas triste que a los trabajadores de Cuba no se les pague dignamente para que puedan comprar y vivir y vestir como se le pegue la gana a cada cual. Cuba es el unico pais donde se le reprocha a sus ciudadanos el poder escoger el tipo de vida que deseen llevar. El hecho de que el gobierno los haya tenido enajenado del resto de la civilizacion hasta ahora, no quiere decir que lo va ha poder seguir haciendo en una era globadizada conectada a las redes ciberneticas donde la informacion y el estilo de vida en el resto del mundo no lo puede esconder y ese conocimiento real les guste o no si los obliga a tomar parte de esa civilizacion.

  7. Eduardo dice:

    Siempre habrá personas con más dinero que otras, y personas que se procupan más por lucir que por comer, el problema en Cuba es que tantos años de miseria a ahuecado el cerebro de la mayoría, que se suma a la forma de ser del cubano: presumir de lo que tiene y de lo que no tiene. El caso de Cuba tiene algo especial y es que hasta ahora la mezcla en cualquier barrio o escuela es lo normal, viven y estudian s juntos el hijo del zapatero y el maceta, pero eso está cambiando, hay un reacomodo con la venta de casas, en poco tiempo la diferencia entre municipios será abismal, mayor de la que ya existe.

  8. 100 % Gusan@ dice:

    En la escuela de mi hijo, capitalismo puro y duro, te dan desde el año anterior los gastos de el año siguiente, desglosados por rubros.

    Si tu hijo está en 6to o 12mo, te viene una línea de “gastos de graduación” que incluye los diplomas, las fotos, las togas, la fiesta, etc. Todos los niños de la misma escuela pagarán lo mismo e irán a la misma fiesta. Por suerte, la ropa es muy barata aquí y por 20-30 dólares puedes vestir al niño para la fiesta, donde ya no se usa traje de saco y corbata sino pantalón de vestir y camisa de manga larga.

    Si a ti, padre de familia, no te cuadran los gastos que vienen, tienes tiempo de cambiarlo de escuela para una que sea acorde a tu bolsillo, incluyendo la pública.

    Así que en la fiesta de graduación El Niño irá muy parejito con sus compañeritos del curso, y ningún padre se romperá la cabeza, porque ha tenido un año para ir abonando la fiesta.

  9. Irina Pino dice:

    Yusi, eso me toca muy de cerca pues mi hijo de catorce años me pide constantemente dinero para comprar videojuegos, ir a discotecas, y también para consumir. Y todo eso sumado hace una cantidad de dinero que regularmente puede ser apreciable. Quiere estar al nivel de otros compañeritos y amigos que tienen padres de más solvencia económica, que reciben remesas del extranjero…, y yo no puedo costear estas cosas a veces porque el dinero hay que usarlo en comprar lo poco que se come, que bastante que nos mal alimentamos en Cuba. Aquí ya se notan las clases sociales en detalles mínimos. Sumado a toda la frivolidad que nos inunda a través de los medios masivos como la televisión y estúpidos concursos de belleza que no hacen más que ir en detrimento de otros valores morales y espirituales que necesitamos mucho más que trapos y chucherías. Creo que en este país se está sembrando una semilla de capitalismo, pero disfrazado de un socialismo que se tambalea sobre unas muletas débiles y corrompidas.

    • Miranda dice:

      Ahi esta el detalle Irina, que no acabas de entender, que el mundo que les han impuesto a vivir a los cubanos por estos 55 an-os no es el mundo real, que ese socialismo los ha defraudado en cuanto a que todos iban ha ser iguales, es ahora que te das cuenta?, yo con solo 10 an-os veia al hijo del Capitan que trajeron de Palma Soriano y le dieron la casa de los Polacos de al lado de mi casa, ir al colegio con su maleta llena de lapices y colores y libretas blanquitas mientras que el resto teniamos unas libretas con un papel verdoso y como de cartucho y con unos zapatos super fancy, mi mama nos explico que todas esas frivolidades se las traia Su papa de la Union Sovietica, mientras a mis hermanos le tenian que coser las suelas de los zapatos a Afredito se le veia con un par diferente cada dia, el sistema ya empezaba a sembrar la semilla de la diferencia, hasta en los detalles mas minimos., Mejor de como se te ha explicado, no se te podra decir, Es tu socialismo-fidelista el promotor de que vivan uds. como jamas se vivio en Cuba, mi madre de 80 an-os siempre fue pobre, jamas paso hambre, tiene sus fotos de hasta su comunion y sus 15 y se compraban sus cortes de tela y se mandaban hacer sus vestidos y dice que las peleterias tenian zapatos para todos los bolsillos, porque? Porque mi abuelo trabajaba y nunca tuvo que pertenecer al gobierno para que le diera ningun beneficio ni tampoco tuvo que contar con el extranjero para poder tener nada, y con eso no perdieron sus valores morales ni espirituales.
      Acaben de llamar las cosas por su nombre y de culpar a los responsables de las miserias por las que pasa un pueblo que quiere ser normal y no se le permite.

    • Kamikaze dice:

      Muy bueno tu comentario Irina, así como muy bueno el artículo de Yusi. Cuba trata de actualizarse en el sentido de forma de vida y apariencia social, pero es una actualización tipo “tercermundista”, a lo “sálvese el que pueda”, entonces ocurren estás cosas lamentables, como es el caso del artículo. Por qué la amiga de Yusi tiene que ganar un salario miserable? Por qué el estado no prioriza la atención a los trabajadores de determinados sectores (digamos salud pública y educación)?; no me refiero a aumentos ridículos de salario que no resuelven practicamente ningún problema a esos trabajadores sino a beneficios reales que se les otorgen y les permitan una vida decorosa y con ciertas comodidades, en correspondencia con lo importante y abnegado de su labor profesional. Los padres más solventes no disfrazarán la merienda de sus hijos, algunos incluso hasta disfrutan que se note su solvencia económica, tampoco la solución será prohibir las graduaciones en las escuelas; yo creo que la solución esta en (como se mencionaba en otro comentario acá) todos los meses recoger una cantidad de dinero razonable por alumno destinada a la graduación y que ese día todos vayan vestidos “parejo”; los padres que quieran exhibir su poder y solvencia… que luego hagan una fiesta particular y pa´l car.. Saludos.

  10. 100 % Gusan@ dice:

    Los chiquillos siempre, en todas partes se antojan de todo y nos toca enseñarles que uno se arropa hasta donde alcance la manta y que la comida va primero y el lujo después.

  11. jorgealejandro1 dice:

    Vamos por partes:

    “resultará increíble que el país donde cualquier comportamiento burgués o parecido fue duramente criticado; la pequeña propiedad privada, eliminada como rezago de la burguesía, llevar ropas y zapatos de “afuera”, considerado poco menos que contrarrevolución, y se promovió la austeridad (del pueblo), sea el mismo donde hoy las personas se ven arrastradas a una desenfrenada carrera de consumismo y apariencias.”

    Primero vamos a aclarar: ¿Qué se entendió por “comportamiento burgués? ; porque en este saco echaron los buenos modales, las fórmulas de cortesía, el tratamiento de “señor”, “señora” y “señorita”, las reglas de la etiqueta social y del buen vestir, en la mejor acepción del término. Vestir traje y corbata, hablar bien, tener una conducta refinada te hacía automáticamente un “burguesón”. Se exaltó la chabacanería, el desaliño en el vestir, y hasta el aspecto de zarrapastroso, como muestra de que se pertenecia al “pueblo”

    Eran fama del cubano el vestir bien, y la afabilidad y la cortesía de su trato, cosa qque han dejado por escrito no pocas celebridades que visitaron la isla. El cubano siempre fue limpio y presumido. En Cuba habia ropa para todos los momentos y para todos los bolsillos. Nunca fue cosa solo de millonarios ponerse un traje y una corbata: Sólo variaba la calidad y el precio de los mismos. La condesa de Revilla Camargo no se ponía el mismo vestido que Juana la secretaria, pero esta última podía ir vestida muy decentemente a una fiesta o a un cabaret. Además de que la verdadera elegancia no está precisamente en el precio que tenga la ropa en su etiqueta.

    Todo lo pusieron de cabeza, y lo que pasa es que ahora, se está enderezando. El cubano se acostumbró a ir con botas cañeras a fiestas y lugares de recreo. Habría que analizar si eso fue por parecer “proletario”, o porque en las tiendas no había un par de zapatos decentes que ponerse. ¿Dónde se metieron las batas de niña, que mucha gente se acostumbró a vestirlas con licras y otras ropas, que las hacían parecer cabareteras, si no algo peor? . Se acostumbró mucha gente al m al gusto, a lo chabacano, a lo orillero; y hoy, lamentablemente, estamos recogiendo la amarga cosecha.

    Ahora bien, mientras el gobierno cubano se dedicó a jugar al igualitarismo, (Que no, a la igualdad), para el cubano de a pie, el mundo siguioó girando. Por causas que no cito por no extenderme, el mundo real, o al menos algo de él, está volviendo a los cubanos. Y vamos a no confundirnos: nos dijeron que el consumismo era malo, y con ese pretexto nos privaron de un montón de cosas normales y buenas que cualquiera disfruta civilizadamente en cualquier país normal de este planeta. Vestirse bien, comer bien, tener la casa arreglada y con muebles y objetos hermosos al alcance de nuestro bolsillo, no es consumismo: es una sana aspiración de cualquier ser humano, y que tiene siglos de existencia. Exorcizar eso en nombre del “socialismo”, no fue más que una pantalla para tapar la incapacisdad y la ineficiencia del sistema para cubrir las necesidades de la población, porque los de la camarilla nunca se privaron de ellas. La realidad es que el cubano tiene cualquier cantidad de apetencias insatisfechas, y, cuando puede satisfacerlas, la verdad es que alguna gente se comporta como el sediento en el desierto que cve agua ¿Culpa de ellos? ¿Hasta qué punto es culpa de ellos o de la situación en que les impusieron vivir.

    Una graduación escolar es un acto solemne, y los alumnos deben ir vestidos con corrección, según las normas al uso, pero vestir de largo a una niña de sexto grado, no es ser consumista: es ser PICÚO. Los vestidos largos son para las graduaciones de preuniversitasrio o la universidad., y eso, para los bailes de graduación. Para los actos de entrega de diplomas se usa la toga y el birrete ¿Cuánto hace que eso no se ve en Cuba? ¿La culpa es de la gente?. ¿Por qué se elimino?

    Y, si vamos a hablar de valores morales y espirituales, en Cuba, sin concursos de belleza y sin “frivolidad”, la depauperacion moral y la pérdida de valores ciudadanos y morales es casi de proporciones bíblicas, asi que la culpa no es, ni de la revistas de moda, ni de las telenovelas, ni de las películas. Hay causas mucho más fuertes. sabido es qque la necesidad no forma a nadie, sino que lo deforma. La vida de supervivencia, la escasez y el sálvese el que pueda hacen más daño que cualquier concuirso de Miss universo y que cualquier revista de cotilleos. En Cuba se ha vulgarizado hasta la consigna política, el arte, la musica, se ha tergiversado aberradamente el concepto de lo popular, y se ha identificado con lo marginal, es más, se ha alentado y protegido lo marginal ¿De qué se lamentan ahora? Mucha agua va a correr bajo olos puentes para que tanto desastre se nivele. Lo peor que puede suicerderle a un país, no es que se pase necesidad, sino que lo anormal sea visto como lo normal y lo cotidiano; y desgraciadamente, eso ha pasado en Cuba.

    • Atanasio dice:

      AMÉN

    • luis dice:

      En Cuba la gente olvida a cuanto a renunciado durante toda su vida y eso amarga y destruye el alma . Yo voy a empezar a enumerar algunas. A leer las obras completa de Albert Eintein , Feyman, Wheeler, Roger Penrose , Stephen Hawking y cuanto libro hay sobre teoria de las supercuerdas o supergravedad ; porque ninguno a sido publicado en Cuba. El resto de las ciencias es igual teniendo la peor parte la Filosofia . A desarrollar cualquier hobby ; porque el estado hasta bien entrado los 90s no vendia materiales ni herramienta para ello(por conveniencia economica las vende ahora). A tener educacion musical ; porque no la dan en la escuela y tampoco el estado hasta hace poco vendia instrumentos musicales. A estudiar pintura en san alejandro , periodismo o diplomacia ; porque no eras del agrado del gobierno. Renunciar a tener una relacion con una revista, institucion , organizacion o personalidad extranjera ; porque te convertias en sospechoso de traicion. A esperar que una estacion de radio ponga un dia la musica que quieres escuchar ; porque no existen catalogos editados de la musica de los grandes clasicos o de los grandes del jazz o del rock , problema que a resuelto a medias la digitalizacion, no el estado. Cuantas gentes habran renunciado a editar su libro ; porque simplemente no esta acorde con el gobierno o cuantas ideas o inventos no se han desarrollado ; porque no era de interes del estado. Cuantos caminos cortados solo para que el ganado cogiera por un solo trillo. Se freno tanto a los que corren , que ahora todos estan parados.

      • jorgealejandro1 dice:

        luis:

        Más claro no canta un gallo. Y eso es apenas la punta del iceberg. Al disfrute normal de las cosas buenas y apetecibles de la vida, lo llamaron “consumismo”.; pero para el de a pie, porque la camarilla si que ha vivisdo a toda leche y se ha dado todos los gustos y los gustazos que le ha dado la gana.

Escriba una respuesta