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Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.

Los cadáveres insepultos de Colombia

enero 10, 2014 | | |

Dariela Aquique

alias-el-mexicanoHAVANA TIMES — Las series y las telenovelas son el producto audiovisual más consumido por la población latinoamericana. Han encontrado en la temática de narcotráfico el tópico favorito para sus producciones: El cartel de los Sapos, La ruta blanca, El Capo, La Reina de Sur, etc.

Sin embargo, estos no eran más que tramas de ficción recreando la problemática del tráfico de drogas desde Colombia a Estados Unidos.

Hasta que en el 2012, miles de personas siguieron expectantes, capítulo a capítulo, la teleserie Pablo Escobar, el patrón del mal; transmitida por Canal Caracol y que fuera vista en Cuba gracias a la piratería en Internet. Llevaba a la pantalla la biografía de Pablo Emilio Escobar Gaviria, el proverbial capo del narcotráfico que resucitaba una vez más de su sepulcro, ahora en calidad de protagonista de un serial.

Aunque variaron los nombres de algunos de los personajes, fueron puntuales en la sucesión de los acontecimientos. También en la verdadera identidad de las víctimas, sobre todo de las más notables en el plano de la vida pública o política de la Colombia de aquellos años.

Las imágenes de archivos y las excelentes interpretaciones actorales lograron dar nueva vida al antihéroe de Medellín. Pero, parece no haber vuelto solo de ultratumba. Desde los meses finales del 2013, otro personaje lamentablemente conocido, Gonzálo Rodríguez Gacha, se impone en la televisión.

Esta vez es RCN Televisión en producción con FOX Telecolombia, quienes presentan la serie Alias El Mexicano, basada en la vida de otro de los principales mafiosos de aquella sombría época de la historia de ese país.

Un recorrido por la vida de este hombre involucra tenebrosos pasajes de los años 60 en Colombia, desde que el sicarismo se convirtió en una forma de vida para muchos.

Cuando supuestamente el Banco de la República tenía el monopolio de la explotación de las esmeraldas en Boyacá, en la práctica, miles de guaqueros se disputaban las valiosas piedras y se mataban por ellas.

Como esbirro de uno de los jefes de bandas, en la guerra por el dominio del oro verde, sería el bautismo de este temible varón, devenido uno de los más buscado en Colombia por sus innumerables crímenes. Hasta los años 90, cuando fue ultimado por el ejército.

No debe ser casual que a la vez TeleSur esté difundiendo una serie-documental por episodios, titulada Las victimas de Pablo Escobar, con entrevistas, fotografías y videos de ficheros. Su objetivo: volver a mostrar lo monstruoso que es el narcotráfico y la secuela de corrupción, sicarismo, terrorismo y dolor que deja a su paso.

Pero nada de esto es suficiente. Sabemos bien que Escobar, El Mexicano y otros tantos, infelizmente han sido iconizados por muchos. Hoy, una cantidad considerable de jóvenes latinoamericanos tiene en estos capos su alter ego.

Combatir el narcotráfico es prioridad de algunos de los gobiernos del continente. Otros en cambio, se favorecen de las “bondades” que este mal les ofrece y hacen el juego porque el soborno es a grandes escalas.

Lo cierto es que revivir a estos seres puede ser funesto, porque sus ejemplos consiguen influir para bien o para mal. Todo dependerá de la catadura moral del receptor, (y de los niveles económicos también, claro).

Colombia ha de tener cuidado de sus cadáveres insepultos.

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5 respuestas a “Los cadáveres insepultos de Colombia”

  1. 100 % Gusan@ dice:

    Caballero pero que de la televisión internacional no llega nada bueno a las memorias USB cubanas?

    Busquense Sherlock o Dr. Who, que todo no es telenovelas y violencia.

  2. jorgealejandro1 dice:

    “La critica de arte no se improvisa”, decia Alfredo Guevara. Si sigo la logica del articulo, ver un serial sobre la vida de hitler, puede hacer qu a alguien le de por resucitar los campos de concentracion.

  3. EDUARDO dice:

    …lo malo de estas series es que banalizan un tema tan serio y peligroso como es el narcotrafico…personajes que son asesinos siniestros se convierten en personajes “simpaticos” y hasta comicos,un ejemplo es el cabo de el cartel de los sapos…la influencia sobre la juventud es relativa…en muchos paises de america latina la influencia de los narcos reales es mas grande que la que pueda hacer una serie e television…

  4. Romell Faría dice:

    Qué es eso de hablar cosas de los “señorones” que hacen el trabajo $ucio de los gonorreas esos que despachan en las oficinas presidenciales… si “nuestra América” se nos pudrió hace años no fue por “esa clase trabajadora” que con tanto sudor y sangre lleva el material para el gringo, sino por sus patrones que tan avariciosos son.

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