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Armando Chaguaceda: Mi currículo vitae me presenta como historiador y cientista político...yo prefiero insistir en que soy, además, activista, escritor y amante de los tostones, el congrí y el casino mal bailado....tengo dependencia de mar y los amigos, y la ausencia prolongada de ambos me provocan crisis periódicas de "tristalgia"...soy de una generación inclasificable, que recogió todas las frustraciones y promesas de la Revolución...y que hoy resiste en la isla o se abre camino por mil sitios de este mundo, llevando a Cuba en el corazón y tratando de seguir siendo humanos sin morir en el intento.

Un país normal

enero 4, 2014 | | |

Armando Chaguaceda

Calle de Centro Habana.  Foto: Juan Suarez

Calle de Centro Habana. Foto: Juan Suarez

HAVANA TIMES — De cuando en cuando, al conversar en tierra mexicana con amigos, conocidos o taxistas, me cuentan sus deseos de conocer Cuba. La mitología de la Revolución, los relatos de sexo candente, las ofertas de turismo de salud o, simplemente, las ganas de pasear por la Habana Vieja y zambullirse en Varadero, les incitan a preguntarme sobre la mejor época para visitar mi tierra natal. Y yo, de un tiempo a la fecha, les respondo lacónicamente: ve, antes de que Cuba sea un país normal.

Lo que sucede es que la normalidad –el vivir bajo una economía capitalista, sin las generosas políticas sociales que caracterizaron durante varias décadas al socialismo cubano- se va instalando como una amarga certeza en la vida cotidiana de la gente.

No de quienes pagan caros cubiertos en fastuosas cenas navideñas o compran los últimos artilugios de moda y confort.  Sino de la mayoría de una población agobiada por el subconsumo acumulado, deprimida por los indecentes salarios y, para colmo, desubicada –en su capital humano y material- para la inserción exitosa en las reformas de mercado actualmente en curso.

Reformas que, siguiendo las enseñanzas de un libro reciente (“Porque fracasan los países: los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza”, Daron Acemoglu & J. A. Robinson, Crítica, Barcelona, 2012) revelan cómo, bajo un gobierno autoritario, las instituciones políticas y económicas refuerzan mutuamente su carácter extractivo; en círculos viciosos que alejan las posibilidades de cualquier desarrollo incluyente, justo y democrático.

Tal lógica crematística es la que anima la actual liberalización -formalmente positiva- de la venta de autos. Digo formalmente puesto que cualquier medida que expanda el confort de sectores de la población y, a la vez,  erosione el poder de la burocracia para asignar, directa y discrecionalmente, bienes de consumo posee, a mi juicio, un efecto humano y un potencial pluralizador.

Agencia Sasa Peugeot de Vía Blanca y Primelles. Foto: Luis E. López Domínguez/Cubadebate.cu

Agencia Sasa Peugeot de Vía Blanca y Primelles. Foto: Luis E. López Domínguez/Cubadebate.cu

Sin embargo, las formas de implementación de la medida están revelando una lógica extractivista superior, incluso, a los niveles anunciados por el gobierno. Según un cálculo preliminar – en relación a los precios conocidos- ahora mismo hay en Cuba autos vendiéndose, al contado y sin crédito, al 800 % de su precio corriente en EEUU y México. Países estos donde, además, los salarios son mayores y las infraestructuras viales y de servicio infinitamente superiores.

Decididamente la gerontocracia insular está aplicando a sus habitantes una política comercial híbrida, que remite a los bantustanes y los emiratos: paga a sus trabajadores/consumidores como si vivieran en bantustanes y les cobra bienes y servicios como si vivieran en emiratos.

Aunque con tal política de precios las tasas de ganancia -para recordar al viejo Marx- son por el momento siderales, puede que veamos dentro de algún tiempo al gobierno -obligado a rotar el stock almacenado y tras haberse tragado una montaña de plata ajena- anunciar que habrá financiamiento -con tasas presumiblemente onerosas- y una paulatina rebaja de costes (acaso al 400 % ?¡) en la compra de autos.

Medidas que probablemente algunos espíritus amaestrados aplaudirán como resultado de la “participación y demandas populares”,  dentro de unas reformas al son de “sin prisa pero sin pausas”. Mientras tanto, la compraventa de viejos Ladas y almendrones será, además de un acto de cuasi rebeldía y subversión antimonopólicas, la opción accesible para quienes, con algunos ahorritos, pretendan trasladarse por cuenta propia

Queda por ver si el importe recaudado por tan leonina política de precios se traduce en la sostenida mejora del transporte público, gracias al Fondo especial anunciado para tal fin. En ausencia de una contraloría social independiente, el estado puede decidir el uso de esos recursos como mejor le venga en ganas, para actos políticos, casas para militares u operativos policiales.

Ojalá esos dineros refuercen la base material, el fondo salarial y la capacitación de nuevas cooperativas de transporte urbano, donde los trabajadores puedan combinar la autogestión con una mejora general de sus ingresos y, por fin, un servicio a la altura de la demanda ciudadana.

Niño mirando a la calle.  Foto: Juan Suarez

Niño mirando a la calle. Foto: Juan Suarez

Cambios como el de la venta de autos, amén de sus efectos positivos para cierta capa de cubanos, reproducen no solo las condiciones mayoritarias de pobreza y desigualdad, sino que benefician a actores e intereses concretos (burocracia tradicional, tecnocracia del sector emergente, pequeña burguesía) interesados en sostener sus posiciones hegemónicas o en ampliar una inserción subordinada que les permita acceder a niveles crecientes de consumo a costa de negociar su apoyo o protagonismo políticos.

Y cuando esto no va de la mano de una redefinición del gasto social -capaz combatir los efectos nocivos de dos décadas y media de crisis sobre la población cubana- o de una expansión de los derechos políticos ciudadanos, semejantes espacios de mercado no son capitalizables para el empoderamiento de la gente. Conducen, en todo caso, al reciclaje de la alianza dominante que rige los destinos del país.

Por eso, cuando invito a mis amigos a apurarse para no conocer otro país normal creo que lo que realmente hago es proyectar, al presente, mis buenos recuerdos -tal vez idealizados- de una Cuba que ya no existe más. Pero cuyos hacedores –nuestros padres, abuelos, parientes- (sobre)viven en la isla tras entregar lo mejor de sí a la construcción de un futuro mejor.

La realidad es que las emblemáticas conquistas sociales de la Revolución, que tanto beneficiaron a las mayorías trabajadoras, están hoy en retirada. Y que asistimos al tránsito a un capitalismo de estado, sostenido en un modelo de crecimiento extractivo, monopolista y rapaz; en cuyos cauces es virtualmente imposible sentar las bases de un auténtico Estado de derecho y un desarrollo inclusivo.

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18 respuestas a “Un país normal”

  1. Atanasio dice:

    Nada, el pueblo , al parecer, quiere seguir construyendo el “socialismo”. De nada vale tantas opiniones academicas en estos sitios si dentro de la isla la gente aplaude la venta de un auto de cuarta categoria a precios de rolls royce mientras tienen que mover la cama para evitar una gotera o montarse en un camion para llegar al medico del pueblo. Realmente no se a donde ira a parar el pais con tales gobernantes y lo que es peor aun, con tales gobernados.

  2. Armando Rodríguez dice:

    En la ejecutoria del gobierno cubano se observa sin esfuerzo la violación impune y descarada de las leyes promulgadas por él mismo, comenzando por la Constitución de la República, con prohibiciones, limitaciones y regulaciones abusivas y discriminatorias para su población, indefensa e inerme, a la cual quedaron solo tres alternativas: doblegarse y obedecer, emigrar, o rebelarse.
    En el terreno económico, la gestión del gobierno ha resultado en una cadena de fracasos cuya tendencia ha sido el paulatino deterioro de las condiciones de vida de la población y la acumulación de problemas a resolver, que crecen en cantidad y magnitud (vivienda, transporte, infraestructura, alimentación, etc).
    En lo que sí hay que reconocerles éxito a los que gobiernan en Cuba es en su empecinamiento en mantenerse en el poder hasta el final de sus vidas. Este éxito se ha basado en una estrategia que utilizaron desde el primer día: comprar tiempo presente a base de venderle al pueblo “futuros luminosos” que nunca han llegado, mientras señalan como responsables de los fracasos a factores siempre ajenos y externos al gobierno, entre ellos y como máximo exponente el “enemigo imperialista” y su política hacia Cuba.
    Una interesante tarea tienen los sociólogos, economistas, antropólogos, sicólogos, filósofos, etc., en el esclarecimiento y explicación de las causas, motivos y condiciones que hicieron posible esta reciente etapa de más de medio siglo en la historia de Cuba.

  3. Edgar dice:

    Esos carros, están ahí para que sean comprados por el”odioso” exilio cubano en Miami, es una forma extractiva de divisas para la burocracia partidista de ese gobierno

  4. Juan dice:

    Artículo muy interesante, aunque debo confesar que en algún momento su lectura me ha producido cierta sorpresa. El autor hace, a mi juicio, una comparativa entre lo que sería Cuba como país que vuelve a la “normaidad”- o sea- capitalista, “sin las generosas políticas sociales que caracterizaron durante varias décadas al socialismo cubano” (textual), pasando por una descripción de muchos aspectos de su realidad económica actual,a la que define en vías hacia un capitalismo de Estado.
    Me gustaría hacer algunas matizaciones al respecto.Durante los años de la Guerra Fría, con el enfrentamiento entre dos bloques antagónicos, los países con economía capitalista desarrollada experimentaron unas de las épocas de crecimiento económico más elevadas y sostenidas en la historia moderna, creando una extensa clase media que tenía un paulatino acceso a bienes de consumo y servicios cada vez mas sofisiticados. Dentro del contexto del enfrentamiento y la propaganda, estas realidades se exhibían como logros innegables de un modelo económico y social frente al otro, donde los estándares de bienestar material se mantenían a muy larga distancia.
    Para contrarrestar esta situación, el socialismo real medía su desarrollo en base a otros criterios, que estaban, evidentemente, diseñados para poner el dedo en la llaga al modelo capitalista, y no especialmente dirigidos al grupo de países desarrollados con economía de mercado que iban impulsando políticas sociales, sino fundamentalmente a los países del llamado Tercer Mundo donde la protección social era mucho más escasa o inexistente; esto es, sanidad universal gratuita, educación universal gratuita, régimen de precios subvencionados, por poner los ejemplos más significativos.
    El socialismo real, como modelo de economía planificada y dirigida en su totalidad por el Estado, no tenia mayores problemas a la hora de dirigir los recursos disponibles hacia uno u otro renglón económico, con lo que, desde una perspectiva puramente propagandística aderezada con ideología, lograba una enorme eficacia en la difusión de sus logros a las clases menos favorecidas del mundo. La Unión Soviética, como gigante exportador de materias primas fundamentalmente, obtenía grandes ingresos que redistribuía entre su bloque bajo modalidades de intercambio, ayudas y programas de cooperación a través del CAME.
    Con todo ello, lo que pretendo destacar aquí es que el modelo cubano, al igual que del resto de los países del bloque, tenía una enorme, por no decir total dependencia de esas ayudas, mucho más tratándose de un país que desde el punto de vista geopolítico constituía una punta de lanza a muy pocos kilómetros de las costas del enemigo. Esa situación tan especial,ayudó a dirigir enormes cantidades de recursos hacia unos sistemas de salud y educación universales y gratuitos, que sin menoscabar su importancia, eran y pretenden seguir siendo , desde el punto de vista político, una formidable herramienta de persuasión ideológica,y desde el punto de vista económico un espejismo, ya que nunca existieron las condiciones económicas en el País para soportar esos modelos. La generosidad casi siempre tiene un precio muy elevado.

  5. 100 % Gusan@ dice:

    Totalmente de acuerdo, aquello ni es socialismo no es nada. Allí nada más que es que el Gobierno de los Castro controlan los negocios. Y para decirle a la gente que son buenos les dan la consulta médica y el maestro, no gratis como ellos dicen, sino sin copago.

  6. EDUARDO dice:

    …a mi me asombran los muchos articulos de este tipo que siempre se quedan cortos o no aclaran nunca lo que pasara con esos padres,abuelos y parientes que ahora (sobre)viven en cuba….todos añoran la vuelta de cuba a ser un pais “normal” como si ese fuera el milagro que va a convertir al pais y sus habitantes en un pais del primer mundo pero nadie dice que los principios fundamentales para sacar a un pais de una crisis es el desmantelamiento de servicios no productivos y costosos como la educacion y salud publicas y la seguridad social …lo mas seguro es que cuba vuelva a ser el pais “maravilloso” que era antes de 1959 cuando por el simple capricho de un hombre se hizo una revolucion….

    • el_yoyo dice:

      Eduardo,

      Los sistemas de salud y educación no se van a desmantelar… ya están desmantelados.

      Hace dos años, mi hija se cayó y se partió la barbilla y necesitaba puntos. Al llegar al policlínico de Alamar no había anestesia, no había una tijera para cortar el hilo, la cama metálica no tenía sábana y la puerta de la consulta no existía (solo quedaban las bisagras), las ventanas estaban rotas. Eso solo en el cubículo que estuvimos…

      Hay una enorme diferencia entre la Cuba de los años 80 donde se construían hospitales y escuelas como chorizos pagados con dinero soviético y la Cuba de 30 años después donde esos mismos hospitales y escuelas se caen a pedazos y no hay los medios más elementales.

      Yo no sé cómo era Cuba antes de 1959, no había yo nacido cuando aquello. Pero lo que no puede serguir es siendo la Cuba de 2014. Quedarse estancado por temor es aún peor. Hay que cambiar las cosas y hay que pensar que van a salir bien (si salen mal, es un riesgo que tenemos que correr). Pero es peor no hacer nada pues Cuba que se va apagando y los cubanos se van.

      • Eugenio dice:

        Esta claro que la Cuba del 59, quien tenga dos dedos de frente y tres libros de buena historia no parcializada, no la puede desear, ademas de que ese capitalismo tampoco es el mismo pero nuestra isla debe seguir el ejemplo de paises europeos con los que se puede compara en nuemros de salud publica y educacion, el recurso humano en Cuba se esta subusado y de este recurso muchos paises del mundo estan necesitados, pero sin embargo lo que falta en Cuba es la inversion de capaital. Y ya lo dije anteriormente cambio de neuronas.

    • Eugenio dice:

      Eduardo concuerdo con tus deseos de un pais mejor pero no se donde vive, pero en un pais capitalista como canada los servicios escenciales se pagan a traves de los impuesto…el ejemplo de EUA no es el mas correcto, pero claro ellos no pueden asumir mas deudas porque bastante tienen ya con el numero de mas de 12 cifras que ese pais tiene como deuda interna y que casi causa una crisis cuando Obama tuva que enfrentar a los republicanos para aumentar la deuda y seguir adelante con la econmia…entonces ejemplo perfecto no lo hay pero si pienso que hay servicios basicos que con manejo descentralizado pero controlado por el gobierno deben estar al servicio del pueblo que es al final quien mueve la economia…el tema de Cuba entre otra millones de cuestiones es la centrlidad que no acaban de abandonar y eso fue lo que no funciono en el sistema ruso.

  7. Miranda dice:

    Suscribo en su totalidad los seis comentarios anteriores.

  8. Isbel Díaz Torres dice:

    Muy buen análisis de Armando. felicitaciones

  9. Juan dice:

    Respuesta a el-yoyo:
    De acuerdo a los datos que dispongo, que proceden de fuentes internacionales del momento, la salud pública cubana antes de 1959 tenía un buen nivel en comparación con su entorno,La esperanza de vida estaba muy cercana a la norteamericana y canadiense, el ratio médico/ 1000habitantes ocupaba el tercer lugar de América Latina, detrás de Argentina y Uruguay, y por delante de Francia, Holanda y Reino Unido. Las tasas de mortalidad y mortalidad infantil también eran muy buenas. El problema era que la oferta de servicios estaba muy concentrada en los núcleos urbanos mientras que existían zonas rurales con muy deficiente o nula estructura. Existía una red pública de casas de socorro y también hospitales públicos ( algunos especializados en pediatria , maternidad, antituberculoso…). Ciñéndome en concreto a La Habana, se añadía una oferta privada de servicios muy especiales en su concepción, como el caso de las “Quintas” (Covadonga, Dependientes, Canaria,) Hijas de Galicia, etc, donde se contrataba un seguro privado con el Hospital, pagado en cuotas mensuales y a un precio muy razonable ( creo recordar que en el caso de la Dependientes eran 7 pesos) que daba derecho a todos sus servicios, incluso consultas externas.
    Estos datos hay que verlos en su contexto y momento histórico y por supuesto no tienen nada que ver con los estándares que actualmente se dan por óptimos en la medicina pública.

  10. Juan dice:

    Respuesta a Eugenio:
    A mi juicio, tienes toda la razón cuando defiendes sistemas de salud públicos como el canadiense o los europeos, entiendo que, a pesar de todas sus imperfecciones, que existen sin ninguna duda, siguen estando muy bien valorados por los usuarios, y la prueba de ello la hemos tenido cuando a raíz de la crisis muchos gobiernos se han visto obligados a recortar algunos servicios. El problema está en que para mantener todo eso hace falta recaptar recursos a través de los impuestos, y para recaptar recursos hay que primero producirlos, y no sólo producirlos, sino hacerlo en suficiente cantidad para viabilizar el sistema.
    Con ello quiero decir que, desafortunadamente,no veo como puede implementarse un sistema de esas características en economías no desarrolladas.

  11. Miranda dice:

    Yo tampoco tengo nocion de la Cuba antes del 59, pero si hay libros absolutamente no parcializados que con dos dedos de frente se puede entender la clase de salud publica que habia. Ademas de unos buenos padres tampoco parcializados porque en realidad nunca fueron de ningun bando y me cuentan que las casas de socorro eran una maravilla, de seguro si habia tijeras, y sabanas y he visto videos de los hospitales y clinicas que de por seguro estaban al nivel de cualquier pais civilizado de la epoca.

    • luis dice:

      miranda , En los anos 50 el gobierno de USA envio a Cuba un famoso economista llamado Ralhp Turner con el objetivo que hiciera una reporte sobre la economia y la vida social del pais . Como resultado este hombre hizo un libro de toda su pezquisa. De este libro es que la gente saca los datos sobre la cabezas de ganado que habia en Cuba ( por cierto , bien alta ) ; tambien puedes encontrar el ingreso per capita , comparable a los estados de menos ingreso de la Union Americana y por encima del resto de America Latina . Si lo puedes conseguir , leelo, te va a gustar.

  12. EDUARDO dice:

    ….la medicina en cuba antes del 59 al igual que la actual en america latina tenia muy buenos y excelentes medicos y hospitales pero no atendian ni cubrian al total de la poblacion y era para el que podia pagarla…la salud publica del estado antes del 59 no tenia la capacidad de atencion suficiente y no cubria ni enfermedades ni operaciones de alto costo….en los usa estan muchos de los mejores hospitales y medicos del mundo y tienen un sistema de salud destinado principalmente al que puede pagar y que deja fuera de atencion a un gran porcentaje de la poblacion…atencion medica no es solo atencion de emergencia o hacer una consulta de diagnostico ,es hacer todo el tratamiento y las operaciones y seguimientos necesarios segun los diferentes tipos de enfermedades…hacer un sistema de salud como el cubano que cubra a la totalidad de la poblacion y ofrezca de manera gratuita todos los servicios y atenciones es extremadamente costoso y dificil de mantener mas con una economia como la cubana…solo paises europeos o no se si algun otro con una economia muy fuerte puede tener un sistema de salud como ese…el problema mas grave que yo veo aqui es que muchos comentaristas ven y comparan el futuro “democratico” de cuba en la salud,la economia y la educacion con canada,los paises europeos y como ultima opcion los usa…no les parece eso algo utopico y ridiculo???…seamos realistas ….

  13. Humberto Herrera Carles dice:

    Armando Chaguaceda como siempre tus artículos balanceados aunque los calificativos al gobierno en mi opinión ,sobran.
    En cuento al libro que citas, lo estoy leyendo en la ´pag 147 el penultimo párrafo, vale la pena tenerlo en cuenta para la Cuba de hoy en dia.
    Saludos

  14. luis dice:

    Una cosa es cierta ,segun la historia , ni rusia volvio al zarismo, la francia revolucionaria por mucho que quisieron volverla a la monarquia , termino en republica otra vez ; como Cuba,que no va a volver exactamente al 59 , ni siquiera Estados Unidos volvera al 59 dejando a un lado el medicare y los demas beneficios. La historia es una Conga rara, camina cuatro pa’lante y dos pa’tra

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