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Caridad: Si tuviera la oportunidad de escoger cómo sería mi próxima vida, me gustaría ser agua. Si tuviera la oportunidad de eliminar algo de lo peor del mundo borraría el miedo y de todos los sentimientos humanos prefiero la amistad. Nací en el año del primer Congreso del PCC en Cuba, el día en que se celebra el orgullo gay en todo el mundo. Ya no vivo al este de la habana, intento hacerlo en Caracas y continúo defendido mi derecho a hacer lo que quiero y no lo que espera de mí la sociedad.

Al fin una buena noticia en Venezuela

enero 3, 2014 | | |

Caridad

HAVANA TIMES — A pesar de que el fin de año es el período más angustioso para perros y gatos en Venezuela – no dudo que también para el resto de las especies incluyéndome a mí -, a causa de los incesantes y estruendosos ruidos de fuegos artificiales y otras bombitas similares; por estos días he leído una buena noticia para esos animales que solemos llamar Mascotas.

Luego de mucho batallar por varios colectivos de Protección a los Animales, el gobierno accedió a la creación de la Misión Nevado.

Sí, claro, a nadie le dice nada ese nombre, entonces tendré que ser un poquito más clara. Hay una nueva misión en Venezuela para ayudar a los animales en situación de calle.

Cuando estuve aquí la primera vez, tuve la ingenua idea de creer que los perros de Caracas eran todos gordos y bien cuidados. Es que cuando encontraba alguno en mi camino, siempre era en compañía de sus dueños o cerca de algún puesto comercial.

Si, sucede que a veces estamos cansados de ver sufrir a esos animales y nuestra mente se crea una historia tan genial como esta: aquí hay suficiente comida y la gente alimenta a los perros que no tienen dueño y por eso lucen tan rozagantes.

¿La verdad? Los perros que veía junto a los comercios eran de los que trabajaban allí, aunque estuvieran echados en las aceras, sus dueños estaban cerca. Los perros callejeros en esta capital son recogidos asiduamente, y no para darles mejor vida…aunque creo que así le decimos justamente cuando alguien muere: Pasó a mejor vida.

Los que escapan de esta suerte porque viven en la periferia…pues a aguantar viento, sol, lluvia y maltratos de todos los que gustan de descargar sus frustraciones en los animales.

La moda, la ausencia de interés real por los animales, el deseo de obtener ganancias económicas a través de ellos, y varias causas más hacen que la mayoría de la gente por aquí prefiera adoptar un perro de raza y no uno común y corriente.

También suele suceder que, sobre todo en “Navidades”, los padres regalan cachorros hermosos a sus hijos para luego terminar tirándolos a la calle porque no saben lidiar con él, porque los niños perdieron el interés o se enfermó y no tienen dinero para pagar los altos costos de las veterinarias (o no quieren gastarse el dinero en eso).

Cualquier razón puede existir para deshacerse de algo hacia lo que no se siente ningún tipo de afecto.

La noticia ha sido una de las pocas que ha provocado aceptación en los dos irascibles bandos políticos de Venezuela.

Aunque, como es de esperar, siempre hay quien protesta porque primero hay que arreglar todos los problemas de las personas para luego ocuparse de los animales. Imagino que esa gente sería muy feliz en la época en que las mujeres comían de las sobras del marido…o mejor, en la que los siervos comían de las sobras del señor del feudo.

La cuestión es que esta nueva Misión no se convierta (o no lo sea ya desde sus inicios) en un mecanismo burocrático que sirva para dar buen sustento a las cuentas bancarias de quienes la dirijan; que llegue verdadera ayuda a esos animales, por ejemplo, que se creen clínicas veterinarias con precios asequibles al bolsillo de cualquier ciudadano.

En cuanto al nombre…bueno, caprichos míos…quizá le hubiese puesto Misión Orión.

Nevado es el nombre del perro de Bolívar, dicen que solía ir a las batallas con él, y murió en una.

Batallas, guerras, héroes con manos llenas de sangre y ni los perros escapan de esa adoración.

Imagino que en otra clase de mundo, donde no adoremos las guerras, el nombre de cualquier misión, clínica u hospital para perros pueda ser el de Orión, un perro del estado de Vargas, que cuando la conocida tragedia en la que murieron miles de venezolanos en 1999, salvó a más de 30 de morir ahogados en las aguas turbulentas.

Él solito, sin que nadie le indicara hacerlo. Valiente perrito que no pasará a la historia porque no estuvo en ninguna batalla.

De todos modos, tenga el nombre que tenga, esperemos que la nueva Misión ofrezca algún alivio a los que más lo necesitan…y un poco de educación a quienes nos creemos el centro del universo.

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5 respuestas a “Al fin una buena noticia en Venezuela”

  1. Jose Luis dice:

    Ya que Venezuela copia tanto del sistema cubano deberiamos copiar de ellos esta “mision”

  2. Eduardo Fernández dice:

    Gracias por esta noticia tan importante. Muy buenas las fotos YC. La mejor foto es la del gatico echándose una siesta.

    Por lo general las malas personas no son capaces de solidarizarse con los animales, es una cosa que miro en las personas y si lo veo se me enciende la señal de alerta.

    Bien por las venezolanas.

  3. LUSBELY GARCÍA dice:

    ¿Y POR QUÉ NO DEFIENDES A LOS NIÑOS QUE PASAN HAMBRE EN LUGAR DE PERDER EL TIEMPO CON LOS ANIMALES?

    Queridos amigos:
    A todos los activistas defensores de los animales, nos ha ocurrido alguna vez, cruzarnos con alguién que nos diga: “¿Y porqué no defiendes a los niños de la calle que pasan hambre en lugar de perder el tiempo con los animales?”.

    Es muy anecdótico, pero luego de darles estas respuestas, algunos callan y se marchan balbuseando:
    * ¿Y cómo sabe usted si yo ayudo o no a niños de la calle?
    * ¿Dígame qué es lo que hace usted “exactamente” por los niños de la calle?
    * Estoy de acuerdo que hay que defender a los niños necesitados, pero ¿por qué esto implica dejar de lado a los animales?

    Señores, se acusa a los defensores de los animales de preocuparse de éstos, dejando de lado otras causas valoradas como “prioritarias” como el combatir el hambre y la pobreza, las guerras, la esclavitud infantil, etc. Esta acusasión es totalmente injusta, por lo que expongo lo siguiente:

    1. Una persona que invierte su tiempo para defender a los animales, normalmente es una persona solidaria, con valores éticos, que siente un impulso de defender a los débiles, no soporta la injusticia y desea hacer algo por combatirla. Seguro que hay excepciones, pero lo más común es llegar a este punto después de haber atravesado otras etapas; es decir, los animales son un paso más. Una persona que defiende a los animales, está en contra de otras injusticias similares como la pobreza, la violencia machista, la discriminación homofóbica, la esclavitud, el racismo y las guerras.

    2. Luchar contra el maltrato e injusticia animal, no influye en absoluto en que se pueda estar preocupado por la situación de los humanos. Y el hecho de trabajar activamente por los animales no implica necesariamente que no se pueda trabajar en otras causas como el ecologismo, o el humanitarismo, dado que no son cosas incompatibles. ¿O acaso culparíamos de insolidario con el medio ambiente a un voluntario de Cruz Roja por dejar de lado el activismo ecologista para ayudar a las personas? El trabajar para una causa concreta no significa que no se apoyen otras. Cada persona decidirá si colaborar con una, dos, tres o más causas solidarias (o ninguna).

    3. Quienes son capaces de sacrificarse por ayudar a otros; deberían encontrarse la admiración y el apoyo de la sociedad, y no la crítica basada en subjetividades de quienes consideran que deberían estar haciendo otras cosas. Increíblemente pero muy cierto, las personas que más critican son las que “NO HACEN NADA POR AYUDAR A NADIE”.

    4. Los seres humanos que sufren la pobreza, el racismo, las guerras y la violencia, merecen indudablemente ser ayudados. Sin embargo, los mecanismos y organizaciones de ayuda hacia los humanos, están inmensamente más desarrollados y poseen recursos muy superiores a los que posee el movimiento de defensa animal. Existen abundantes subvenciones institucionales, programas de ayuda, fondos de cooperación para el desarrollo, etc. Los animales no sólo no tienen mano ni voz para defenderse, sino que no tienen NADA NI A NADIE, excepto a los pocos activistas ilusionados por mejorarles la calidad de vida.

    5. Si hay seres indefensos sufriendo en este planeta SON LOS ANIMALES. Más de 4.000 mueren cada segundo en todo el mundo de forma cruel e injusta. Nada hay comparable al infierno en el que, los humanos, convertimos la vida de todos esos millones de seres inocentes, perfectamente capaces de sufrir. Son encerrados de por vida y hacinados en las jaulas de los criaderos, granjas intensivas, circos y zoológicos. Son literalmente despedazados, electrocutados, mutilados, degollados y asfixiados, en lugares como plazas de toros, laboratorios y mataderos, en condiciones de sufrimiento inimaginables para nosotros. Para los animales, los humanos somos auténticos nazis, y los lugares en los que les hacinamos son centros de exterminio, en los que han de pasar sus míseras vidas encarcelados entre excrementos, tras muros de cemento, sin ver la luz del sol, en un ambiente irrespirable. Y después de convertir su vida en una agonía insoportable, y de negarles su libertad, les arrebatamos lo único que poseen: LA VIDA.

    Por lo tanto, cualitativa y cuantitativamente, la situación de los animales es la más dramática; sin embargo, la sociedad les da la espalda. Yo decidí ayudar a los animales como prioridad, y considero que siempre es positivo que haya gente trabajando en todo tipo de causas para procurar que cualquier injusticia encuentre oposición, por mucho que unas se nos antojen prioritarias a otras.

    Cada persona es diferente y a unas nos preocupan más unas cosas que otras, forma parte de la subjetividad propia de la condición humana.

  4. luis dice:

    lusbey , cuando alguien te reproche ayudar a los animales , a es cinico e hipocrita, tu solo tienes que contestarle; ya yo encontre mi camino y usted acaba de encontrar el suyo, ayude a los ninos

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