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Daisy Valera: Hasta mediados del 2010 fui una estudiante universitaria. Hoy, con 22 años, soy Licenciada en Química Nuclear y engroso la fila de los trabajadores cubanos. Amo el cine, los libros y la arquitectura, incluso de los edificios que se derrumban. Me gusta hacer artesanías con hilos, piedras y metales. Le temo a la monotonía y estoy comprometida con el propósito de construir una sociedad mejor.

Navidad a la cañona

enero 2, 2014 | | |

Daisy Valera

Arbol-de-Navidad-en--CubaHAVANA TIMES— ¿Qué es la navidad en Cuba? Un día para la reconciliación entre el Estado y la generación de mis abuelos, ya no entre los familiares (angustiados por el hacinamiento o alejados por la emigración). Un posible gesto de disculpa necesariamente sin palabras.

También la oportunidad de hacer lucir grotesco  a casi todo el sector de los servicios. Solo hay que pararse en una tienda o una cafetería para ser asustado por dependientes que mueren de calor bajo gorros rojos de lana y que seguirán sufriendo hasta inicios de enero.

Hay gorros de todo tipo: como muelles, como globos desinflados, con trencitas de colores. Hay incluso establecimientos que han asignado uniformes decorados con sugestivos copitos de nieve. No faltan tampoco las flores de pascua de plástico y  un montón de bombillas defectuosas que debían ser lucecitas de colores.

¿El Estado cubano prohibió alguna vez la navidad? Tengo casi la certeza de que no existe el papel que lo pruebe.  Pero ser ateo se convirtió en la mejor manera de mantenerse a flote en un barco-isla que se hundía (que se hunde). Muchas tradiciones se tiraron al mar como lastre.

Dentro de poco cumpliré 26 años y el fenómeno de la navidad, que nació para mí en algún momento de finales de los 90, es un suceso ajeno, extraño. Las fiestas de la navidad, y sus particularidades han ido llegando de a poco.

Primero vendieron unos discretos arbolitos de menos de medio metro de alto, luego inundaron las tiendas de bolas y guirnaldas. Aproximadamente en el 2010 un Papá Noel comenzó a tomarse fotos con los niños en el centro comercial más popular de La Habana y por estos días ya podemos comprar pavos y turrones (que realmente se pudren en los estantes por sus precios de espanto).

La  celebración de la navidad cubana, ahora sin implicaciones sociales negativas pero también sin aguinaldo y asumida por varias generaciones con una educación totalmente atea, no es mucho más que una anticipación de las fiestas por fin de año.

La navidad reinstaurada tiene en nuestro país una fuerte connotación comercial y altas dosis de frustración. Se festeja con árboles de navidad sin regalos, carne de cerdo asada y dulces de fruta bomba. Sin villancicos y con reguetón.

 

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18 respuestas a “Navidad a la cañona”

  1. Isidro dice:

    Ja,ja, Daisy, ¡Aprestaste con el título! Bueno, como bien dices, por tu edad no tienes referencia de cómo era la Navidad en Cuba antes de 1968, la última que celebramos de mutuo acuerdo Gobierno y ciudadanos. Luego no hubo más feriado oficial hasta pasada la visita de Juan Pablo II, en 1998. Para serte sincero, no creo que haya demasiada diferencia entre la que viví y la que veo que hoy se está retomando. En aquel entonces, la fecha era sobre todo un día para pasarla en familia, cocinar algo especial, sacar los mejores trapitos invernales y agarrar una buena curda. Los fieles se iban a la Misa del Gallo, los muchachos nos entreteníamos montando un Nacimiento del Niño Jesús (incluso los que no profesábamos el cristianismo). Quizás la mayor diferencia con lo que ocurre hoy es que en aquel entonces había menos comercialismo, y lo que había se vendía a precios más asequibles para una gran parte de la población.

    De seguro no hay ningún documento donde se recoja prohibición alguna del feriado. Sólo que tras la Zafra de los Diez Millones, las autoridades no quisieron retomarlo. Entre los motivos alegados recuerdo bien el hecho de que el país no estaba en condiciones de seguir importando desde España todo lo que se consumía para la Navidad; otro, menos lógico, que aquella fecha era una “herencia colonial española” (¡qué bueno que nunca renunciamos al idioma…!).

  2. jorgealejandro1 dice:

    Vamos a dejar algo muy bien sentado: La Navidad es una festividad religiosa cristiana. Mi madrina la describe con pocas palabras: ” Es el cumpleaños de Dios”. Ha devenido una tradición popular, porque, cristianos y no cristianos la celebran, aunque un ateo, por supuesto, dirá que “celebra la Navidad” por pura costumbre. Cuba fue por muchos años, el único país del hemisferio occidental que no la celebraba oficialmente, porque en todas las iglesias cubanas se celebró siempre, y en muchos hogares cristianos, también.

    No hace falta ningún papel para afirmar que una de las consecuencias de convertir el ateísmo en la religión de estado, fue suprimir la Navidad, como tampoco hace falta, lo cual sí está en algunos “papeles”, que haya ver un decreto oficial para comprobar que sí se persiguió a los religiosos, y que se discriminó a mucha gente por serlo. Todo el que tiene algunos años sabe que época hubo en Cuba en que la gente miraba para los lados antes de entrar a una iglesia, que se hacían planes de la calle, con música a todo dar en Pleno Viernes Santo, en las cuadras donde había una parroquia; que poner el arbolito te podía clasificar como “contrarrevolucionario”, que hubo hasta quien tiró piedras a las casas donde se ponía (La de mi familia entre otras); que cuadros e imágenes religiosas desaparecieron como por encanto de muchos hogares cubanos; que la gente dejó de bautizar a sus hijos, y ya no digamos de hacer que hicieran la Primera Comunión; se prohibieron por décadas las procesiones y las celebraciones públicas de los patrones de diferentes localidades cubanas, que constituían antiquísimas tradiciones de la nación. Hasta tradiciones no religiosas como la de la sidra y las uvas a fin de año desaparecieron del mapa.Como dato curioso. El primer Concierto de Navidad público que se permitió en 40 años, se dio en diciembre de 1998 en la Plaza de La Catedral, y fue cantado por un coro mixto formado por la Coral Juan Pablo II, y la Schola Cantorum Coralina, dirigida por la maestrea Alina Orraca, que fue también la encargada de montar y ejecutar , con la misma coral la parte musical de la Misa papal de La Habana

    Ni hablemos del bochornoso episodio de la UMAP.

    Hoy por hoy, muchos convierten la Navidad en un fenómeno comercial de farándula ( Y no solo en Cuba), pero para muchos conserva su sentido original. En Cuba, los no religiosos la usan para celebrar el fin de año, que se goza de buena salud, que se han obtenido logros en la vida personal o profesional, etc: Es un pretexto para alegrarse en medio de tantos sinsabores, y esto es válido: En la iglesia sigue celebrándose como siempre se hizo. Hay una generación de jovenes, no religiosos la mayoría, que no conoce prácticamente la Navidad, y que hace unos muy pocos años se asoma a ella; y no es tanto una cuestión de precios y comercialismo, sino de actitud: Yo estuve la última vez que fui a Cuba, en plena Navidad (Incluso cociné el día de Nochebuena), pero la ausencia de espíritu navideño era claramente palpable, así como la apatía. Pienso que, fuera de lo religioso, propiamente dicho, no había demasiado que celebrar, ni tanto por qué alegrarse. El fin de año fue lo mismo. Ojalá que pronto todo cambie para mejor.

  3. Haroldo Dilla dice:

    Muy bueno, Daysi!

  4. tony dice:

    Isidro, como siempre, poco que añadir a tus comentarios. Por lo menos en aquella época se olía un aroma de espiritualidad, aun entre los no creyentes. Era contagioso. De paso, el otro día tuve una discusión con una amiga sobre si se habían cerrado Iglesias o no en Cuba. Yo no recuerdo, por lo menos hasta finales de 1961, que eso hubiera pasado, aunque ya se habían expulsado del país 300 sacerdotes y monjas y muchos jóvenes de la Juventud Católica ya habían sido fusilados.
    Daysy, no es cuestión de papel o decreto, es que también el “horno no estaba para galletitas”

    • Isidro dice:

      Hola, Tony:

      Si, amigo, llevas razón en eso de la espiritualidad. Pero ¿qué espiritualidad puede haber en día tan señalado, si en el resto del año la misma anda con muletas? Por eso hice hincapié en otro comentario sobre las razones que favorecen la predominancia del reggaetón en Cuba (y fuera de ella). El promedio de las estrellas del género promueven las actitudes más desembozadas a favor del consumo, del egoísmo, de la ostentación y del sexismo más ramplón, en contraposición con la era “hippie”, cuando se preconizaba cierto minimalismo en la contidianidad y se respiraba un despunte de igualdad de géneros, entre otros aspectos favorables de entonces. Tal actitud tiene que reflejarse por fuerza en otros órdenes de la vida.

      Y como bien dices, hubo una época en que “el horno no estaba para galletitas”. Si al Estado puede echársele en cara su declarado ateísmo, extensivo a toda la sociedad, que conllevó incluso el cierre de la enseñanza religiosa, a un sector del clero habría que refrescarle sus vínculos con el franquismo y con buena parte de lo más rancio de la oligarquía criolla, que hizo causa común con cualquiera de las agresiones que desde el exterior se tejieron contra el nuevo orden. En fin, aquí no hay inocentes.

  5. Daisy Gonzalez dice:

    La llegada de la Revolucion robandose el poder, acabo con todo lo que no fuera darles loas a ella, mataron la fantasia de los pequenos, no habia posibilidad ninguna de celebracion, habia prioridad con la zafra, ese fue el pretexto para “posponer” las festividades hasta se fueron diluyendo en el tiempo, eso si, se celebraba con “bombos y platillos” cada 1ro. de enero porque esa fue la fecha que nos robaron nuestra libertad con el triunfo de la estafa revolucionaria. Que triste nuestra historia desde ese fatidico 1ro. de enero de 1959.

  6. Juan sin nada dice:

    Que se puede esperar de un país llamado Desastre, y su pueblo un 90 % esbirros

  7. Marlene Azor dice:

    Me gustó mucho tu post Daisy. Pertenezco a una generación que tampoco vivió la noche buena, ni como fiesta religiosa, ni como fiesta popular, sencillamente como cena especial con la familia. Así entiendo tu extrañeza, y con las necesidades, pues más frustrante es.
    Feliz 2014.

  8. En mi casa no se dejó de celebrar la navidad con la revolución.
    Yo de chico ponía el arbolito con el nacimiento. Para la nieve usaba algodón y el arbolito fue hecho de la parte de las semillas de una areca pintado de verde. Y teníamos algunos adornos antiguos que poner al arbolito y un nacimiento donde algunas figuras ya estaban rotas pero con cuidado las repare. La navidad es una tradición bonita. Hay muchas tradiciones que desaparecieron y esto no debió ocurrir. Recuerdo que mucha gente también la celebraba como nosotros.

  9. EDUARDO dice:

    …porque nos engañamos???….en cuba siempre se ha dicho que la religion “oficial” o mayoritaria es la catolica… antes de la revolucion la gente se bautizaba ,algunas hacian la comunion y todos hacian la comida ,la bebida y la fiesta de navidad en familia o sin familia el caso era hacer fiesta…todo el mundo era catolico de dientes para fuera y muy pocos ,posiblemente un 20% mas o menos podian considerarse realmente catolicos practicantes….ser catolico no es solo poner un arbolito de navidad y un nacimiento …es cumplir los preceptos ,ir regularmente a las ceremonias de la iglesia y quien sabe que otras cosas mas porque yo personalmente respeto todas pero no tengo ninguna religion…ser catolico no es tampoco colgarse un crucifijo del cuello,mientras mas grande y ostentoso mejor,y cada 3 palabras mencionar a dios o a jesus…tampoco se es catolico si vas a la iglesia ,como antes ibas a las reuniones del comite,de la juventud y el partido,para ver que beneficio sacas de las ayudas en medicinas y otras cosas que dan las iglesias….esos son la mayoria de los nuevos “catolicos” cubanos de un lado u otro del estrecho…como ya puse en otro comentario parecido no culpen a la revolucion los hipocritas y falsos que renegaron de su fe y escondieron sus sentimientos religiosos ….

  10. jorgealejandro1 dice:

    Eduardo.

    Ud de religión sabe lo que yo de física cuántica. Decir que el cubano no era religioso, o que lo era de boca para afuera, solo pouede salir de la boca de alguien que: 1- Jamás ha sido religioso. 2. Tiene una ignorancia de libro sobre la historia religiosa cubana. Sí señor, sin que se ofenda : Ud es un ignorante No maneje cifras, si no tiene estadísticas para demostrarla ¿”20 % de católicos en Cuba” prerrevolucionaria? Ud está loco o ens un embustero contumaz. Y , si nunca ha tenido religión, no se ponga a disertar sobre lo que es o no es ser religioso. Aprenda primero y hable después.

    Y toda esa milonga y ese violín ve a dárselos a otro, que en la UMAP bastantes religiosos que encerraron solo por serlo. ¿Sabes quién es Monseñor Boza Masvidal? recuerda ese nombre cuando te atrevas a decir que en Cuba no se ensañaron con los religiosos. ¿sabías que a la Madre teresa no querían permitirle tener religiosas de su orden en cuba con el pretexto de que “en Cuba no había pobres”?

    Y, antes de destilar tanta basura contra los religiosos, agradece a Monseñor Pérez Serantes el haber protegido a tu ya decrépito líder cuando, después del Moncada fue a esconderse como una rata debajo de su sotana.

  11. jorgealejandro1 dice:

    En Cuba, por obra y gracia de la tiranía, se prohibieron por más de 40 años las celebraciones religiosas públicas: fiestas patronales, procesiones, Vía Crucis, conciertos públicos de música religiosa. Todavía en 1998, durante la visita de SS. Juan Pablo II, en Arroyo Arenas, Provincia Habana, el párroco y los fieles casi se tienen que tirar para la calle a protestar, porque el jefe de policía quería impedir que entraran la imagen de la Patrona de Cuba, la Santísima Caridad del Cobre, por la pueta principal de la iglesia; y pretendían que la entrara por la puerta de atrás para que no se viera la procesión en la carretera central, que pasa frente a la parroquia. Solo la firmeza de la congregación y el párroco impidió esa ofensa a la que es un símbolo de la nacionalidad cubana dondequiera que un cubano esté.
    Y , si me pongo a contar las barbaridades que se han hecho en contra de los religiosos, no termino ni la semana que viene.

  12. jorgealejandro1 dice:

    ¿Que hay hipócritas que fingen ser religiosos por conveniencia, y hasta por moda en la Cuba actual? seguro que sí; y a lo largo de la historia los ha habido en todos los países? pero sería curiooso conocer las estadísticas de cuántos “religiosos” por conveniencia hay en Cuba, y cuántos “revolucionarios” por conveniencia. Desdichadamente no se puede, pero yo apostaría a que hay más de oos segundos, que de los primeros: Se accede mucho más fácil a la prebendas. De todas formas, la doble moral sustituyó a la pelota hace mucho rato, como deporte nacional en Cuba.

  13. tony dice:

    Isidro:
    Creo que estamos de acuerdo, pero solo en parte. A no ser que cuando dices;- ” a un sector del clero”, estemos pensando en lo mismo.
    En la historia a veces se dan situaciones que cuando las partes involucradas dan su versión históricas , ambas son opuestas, pero a pesar de eso se complementan, ya que son justificantes para ambas, sin ser ninguna de las dos ciertas.
    En Cuba a principio de la revolución, la posición oficial de la Iglesia nunca fue de oposición radical y violenta. Tampoco la de los Católicos en general. Lo que se da es algo que nunca ninguna de las partes han hablado de ella. En Cuba hubo una DIVISIÓN dentro de la propia jerarquía de la iglesia Católica. La vertiente Evangélica y la de derecha hostil. Mencionaría el movimiento masivo llamado; “Con la Cruz y con la Patria”. No había apartamentos en la Habana donde no te encontraras su símbolo pegado a muchas puertas. Aun cuando se desata la violencia, la linea oficial de la iglesia siempre fue la Evangélica. La iglesia nunca habla de esta división, ya que siempre a querido pintarse como la victima. Tampoco los comunistas. También siempre se han querido considerarse victimas y agredidos por la iglesia. No obstante el mismísimo Fidel Castro en aquellos años decía:
    “Los católicos de Cuba han prestado su más decidida colaboración a la causa de la libertad” y, sobre la jerarquía eclesiástica, aseguró: “Yo les digo que esta es una revolución socialista sui generis y no tienen más que fijarse en el siguiente detalle: Es la primera revolución de este tipo en todo el mundo que se inicia con el apoyo total de la Iglesia”.

    Si Isidro, hay inocentes. Y sobre todo pagan justos por pecadores. En la revolución Cubana y en todas las demás. No hay revolución o conflicto bélico donde no haya pasado. Una cosa es guillotinar a un aristócrata que se opuso a la libertad y otra es tirar a ríos con una piedra al cuello a cientos de monjas, todas ellas muchachas campesinas analfabeta como paso en Francia.
    No basta con decir que en todas las revoluciones se cometen “excesos”. Hay que ir mas lejos y profundizar mas en el análisis.
    Necesitamos un ejercicio de memoria histórica también en Cuba. Sin prejuicios y con la participación de todos. Encontré un enlace muy interesante sobre el tema hecho por profesores cubanos y extranjeros de la Universidad de FIU.
    http://memoria.fiu.edu/memoria/home_es.htm

    • Isidro dice:

      .
      Tony:

      Sí, creo que captaste bien lo que quise expresar, como yo también entiendo lo de “en parte”. Pienso que la influencia de la izquierda, y en particular la orientación marxista (y el ateísmo subsidiario) que se hizo evidente entre el liderazgo revolucionario desde un principio, tenía necesariamente que generar tensiones con la Iglesia, y en particular con esa del clero a la que hice referencia, como realmente ocurrió. La Revolución se radicalizó an una velocidad asombrosa, visto hoy desde la distancia. No olvidemos sin embargo, que ese sector del clero que menciono – y que dista de ser la generalidad de los fieles – estaba además muy ligado a grupos de poder económico y político que se habían afianzado bajo el régimen recién depuesto. Ello presagiaba un choque frontal más temprano que tarde. Hacer toda esa historia sería demasiado complicado y prolongado en un espacio como éste, pero creo que hay aspectos que no podemos soslayar, si queremos hacer un juicio más o menos justo de los acontecimientos.

      Cuando digo que no hay inocentes, me refiero en esencia a que las personas que se ubicaban al frente cada parte defendieron sus intereses, como era de esperar. Pero también, como suele ocurrir en cualquier conflicto, bélico o ideológico, entre un frente de batalla y otro quedaron “atrapadas” numerosas víctimas colaterales, que en cualquier caso serían las dignas de ser denominadas inocentes. Creo que por ahí viene tu argumento.

      Gracias por el enlace. Ya empecé a leerlo. Creo que da pie para muchos debates futuros, incluidos los de este foro.

  14. Zacerio dice:

    Despues de leer los comentarios de Isidro y JorgeAlejandro1, no tengo ninguna idea nueva que pueda aportar, yo lo unico que me voy por la proposicion de Atanasio, en otro debate igual que este, estamos a tiempo todavia, comenzar a organizar en las grandes plazas, juegos de Areito, todos en taparrabos y fumando tabaco, no tienen que ser Cohibas, son para la exportacion, por ejemplo, las provincias de Mayabeque y Artemisa que estan en etapa experimental, pudieran convertirse en cacicazgos, el Sec. del Partido seria el Cacigue, Jaime Ortega y los demas obispos en Behiques, en fin, vamos al rescate de nuestras genuinas tradiciones.

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