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Isbel Díaz Torres: Pinar del Río y La Habana son mis ciudades. En una nací, el 1º de marzo de 1976, y en la otra he vivido desde siempre. Soy biólogo y poeta, aunque eventualmente he sido músico, traductor, profesor, informático, diseñador, fotógrafo, o editor. Soy un gran inconforme y defensor de las diferencias, quizás por haber sido desde siempre un “niño modelo” muy reprimido. Nada me subyuga más que lo desconocido, la naturaleza y el arte me funcionan como fuentes de misterio y desarrollo. Un sorprendente activismo ha nacido en mí en los últimos tiempos. Aunque no estoy muy seguro de cómo utilizarlo, siento que es una energía noble y legítima. Ojalá tenga discernimiento para manejarla.

Trampas en debates sobre el Código de Trabajo cubano

noviembre 15, 2013 | | |

Isbel Díaz Torres

anteproyecto-ley-codigo-trabajoHAVANA TIMES – Los organizadores del debate en torno al Anteproyecto de Ley del Código de Trabajo diseñaron un mecanismo para confundir a los trabajadores, a la hora de posicionarse ante la propuesta de documento.

Con el fin de obtener más votos a favor del texto, se preguntaba a los participantes si consideraban necesario que el viejo Código de Trabajo fuera modificado. Las personas votaban de manera positiva, aún cuando no se habían debatido las limitaciones de la Ley vigente, sino una propuesta nueva.

Las personas no sabían, por ejemplo, que el viejo Código contempla el “derecho al trabajo”, cuestión burdamente eliminada de la nueva propuesta.

He logrado descubrir los fines del procedimiento engañoso al leer las recientes declaraciones que Ulises Guilarte de Nacimiento hiciera al diario Granma el pasado 18 de octubre.

El presidente de la Comisión Organizadora del XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cubaafirma que 157 personas no aprobaron el Anteproyecto, 173 se abstuvieron, y seis secciones sindicales del sector no estatal decidieron no discutirlo.

Y yo me pregunto: ¿Había que votar a favor o en contra de ese documento?

Es sintomático que a los trabajadores, al definir cómo se desarrollaría el debate, no se les dijo que al final se votaría para su aprobación. En realidad no se habló de ninguna votación. A quienes lograron llegar al final del debate, se les conminó a “votar por la necesidad o no de cambiar la legislación vigente”.

No hace falta tener dos dedos de frente para comprender la maniobra. No tiene sentido debatir un documento, y votar por la eliminación de otro. Es fácil comprender que ya el gobierno había decidido que el antiguo Código Laboral se iba a cambiar, y los votos serían promocionados después como apoyo al documento nuevo.

anteproyecto-ley-codigo-trabajoAlgo similar sucedió con el debate en torno a los Lineamientos del Partido Comunista, pero al menos en aquella ocasión el procedimiento fue un tanto más transparente, pues se sabía que las intervenciones serían clasificadas como “modificación”, “adición”, “preocupación”, “duda”, o “supresión”; y se votaría por cada capítulo independiente.

De todos modos al final se dijo en los medios que las personas habían aprobado los Lineamientos, cuando no fue así.

Ahora se utilizan clasificaciones similares para el Código de Trabajo, pero de manera interna, para los analistas, no para los trabajadores.

Según el “líder sindical” (que en realidad es un miembro del Comité Central del PCC colocado recientemente en ese puesto), de los 171 mil 650 planteamientos realizados, el 25% califica como adiciones, el 20% modificaciones, 27% preocupaciones, y el 11% fueron propuestas de supresiones.

¿Qué tal si las modificaciones son de tal envergadura o profundidad, que anulan todo el documento? ¿Alguna vez sabremos el contenido de tales planteamientos?

El proceso de consulta sobre el Código ha concluido. A finales de este mes se debe iniciar el debate sobre el Documento Base del congreso de la CTC. Seguro con este harán lo mismo: en eso consiste el aporte de la “democracia obrera” cubana, al movimiento sindical internacional.

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4 respuestas a “Trampas en debates sobre el Código de Trabajo cubano”

  1. Jose Luis dice:

    Lo mismo da el antiguo que el nuevo codigo.El gobierno no respeta sus propias leyes

  2. Arturo Domínguez dice:

    El gobierno cubano no respeta ni siquiera la Constitución de la República, que violó indecentemente cuando prohibió a los nacionales el acceso a hoteles en divisas y a los servicios de telefonía celular, y cuando lo estimó coveniente suprimió esas restricciones que él mismo había impuesto. Aunque hay muchos ejemplos más, para muestra basta un botón. Arbitrariedad y abuso de poder por encima de la Ley y de la voluntad de la ciudadanía caracterizan el proceder del gobierno cubano. Habría que preguntarse si los habitantes del país son realmente ciudadanos o simplemente manada obediente que ni siquiera es capaz de levantar la cabeza para mirar de frente a quien le oprime y sojuzga.

  3. Marlene Azor dice:

    Excelente tu análisis. Muy lamentable las argucias para discutir el documento y el silencio sobre lo que se debatió, las modificaciones, supresiones y eliminaciones????????? Es escandaloso. No hay cambio de mentalidad, y la actualización es lo mismo que se ha hecho durante 50 años.
    Felicidades por tu post.

  4. Pedro Campos dice:

    Socialismo, poder de los trabajadores, !vaya tragedia la que estamos atravesando! Y después juran y perjuran que el es el pueblo, que son los trabajadores los que deciden. ?hasta cuándo?

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