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Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.

Mi visita a Ciego de Ávila

octubre 9, 2013 | | |

Osmel Almaguer

Mi-visita-a-CiegoHAVANA TIMES — Con motivo de los Juegos Florales celebrados este año en la provincia de Ciego de Ávila, tuve la oportunidad de visitar por segunda vez la llamada “tierra de la piña”.

El libro de poesía que puse a concursar quedó entre los finalistas, y eso me dio el derecho de estar en los Juegos, con todos los gastos pagos.

Aunque hace ya unos meses de mi viaje, recién me sentí listo para escribir mis impresiones, que de más está decir, fueron bastante intensas.

Ciego es una región en pujante desarrollo. Recordemos que se trata de una de las provincias de reciente creación, surgida con la nueva estructuración político-administrativa de 1976, por lo que la mayor parte de su infraestructura pertenece a la etapa más reciente.

La cabecera, lo que se entiende como la ciudad, ha crecido horizontalmente en gran medida. Es una ciudad limpia, más limpia de lo que era hace 16 años cuando pisé sus calles por primera vez.

Tiene, como casi todas las provincias que he visitado, un boulevard que restauraron, pero que reconozco como el más bello y cómodo de todos, con abundantes bancos a la sombra, mármol y música clásica indirecta.

Sus servicios son casi tan caros como en La Habana, pero mucho más limpios y con mejor trato al cliente.

En las calles se respira una disciplina que ya en La Habana hace muchos años ha sido olvidada. Realmente quedé sorprendido con la tranquilidad nocturna de esta ciudad.

Mi visita transcurrió como casi todos los eventos literarios de este tipo, de actividad en actividad y de botella en botella, porque ya saben que uno no siempre tiene la oportunidad de vacacionar de esta manera. Uno lo disfruta y lo aprovecha al máximo, y vuelve a casa con las emociones subidas.

Las noches florales amenizan la ciudad y acercan la trova y la poesía a su gente. Se concursa por un premio de la popularidad por lo que al final de la noche, alguno de nosotros terminaba con una corona de flores como premio.

Conocí gente de todos los tipos, y tuve la oportunidad de reencontrarme con amigos de otras provincias que a veces coinciden con uno en estos eventos. Lástima que solo fueron cinco días. Aunque cómo tuve la suerte de resultar premiado en el concurso, seguramente tendré que volver, cuando el año que viene la editorial local haga el lanzamiento de mi libro.

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5 respuestas a “Mi visita a Ciego de Ávila”

  1. Alfredo Fernández dice:

    Ciego ahora mismo es una de las provincias más prósperas de Cuba por la cayería del turismo, lo cual la hace una recptora de trabajadores orientales. Ah, Osmel, una de ortografía, se escribe “gastos pagados” y no “gastos pagos”. Saludos

  2. el_yoyo dice:

    Ciego es una región en pujante desarrollo.
    Ciego ahora mismo es una de las provincias más prósperas de Cuba
    :-) :-) :-) :-) :-) :-) :-) :-) :-) :-) :-) :-)
    ¡Cuanto optimismo derraman los cubanos! ¿Tiene la cayería de Ciego de Avila incidencia real en la vida del cubano de a pie?

  3. Zacerio dice:

    se caracterizo siempre por su gran produccion de piña, fruta que es emblema alli, la abundancia de sus naranjales, los platanos machos llamados “tarros de buey”, la produccion de papa en sus fertiles tierras rojas, y las demas viandas como el boniato, la yuca, calabaza, fue precursora de las llamadas “placitas en los barrios, y desde provincias cercanas se trasladaban a comprar por la libre en las mismas, las guaguas nacionales paraban en el hotel que esta en la carretera central y los 10 minutos eran aprovechados para comprar en placitas cercanas. Te invitaron a comer en alguna casa ?, como vistes el surtido en las placitas, si paso rumbo a Oriente en carro vale la pena desviarme para comprar algunas piñas ?. gracias.

  4. osmel dice:

    Alfredo, gracias por el comentario y la sugerencia, pero ya “gastos pagos” ha sido aceptado por la RAE

  5. osmel dice:

    Alfredo, gracias por el comentario y la sugerencia, pero ya “gastos pagos” ha sido aceptado por la RAE.
    Yoyo, yo solo escribo lo que percibo, no puedo hablar de lo que no. Desgraciadamente para algunos, ni siquiera la realidad cubana es homogénea.
    Zacerio, nadie me invitó a comer, pero hace 16 años ciego estaba llena de marabú. Lo único que te puedo decir es que en el Hotel nunca nos sirvieron viandas y muy pocas veces ensalada.

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