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Leonid Lopez:Me llamo Leonid. Mis padres me nombraron así porque nací en Cuba el mismo día que visitó La Habana el expresidente de la antigua Unión de Republicas Socialistas Sovieticas Leonid Brezhnev. Ahora es un nombre fuera de moda. Viví en Cuba 34 años, Llevo 5 meses en Japón. He cambiado algunas ideas pero sigo creyendo en dos: Creo en lo imprescindible de la posibilidad de elección, pero tambien que la felicidad es responsabilidad de cada quién y nadie puede otorgarla o negarla. Cuba me pareció un buen lugar para crecer, luego comenzó a ser como una madre que devora a sus hijos. Hay quien cree en la Patria, yo creo en la bondad. Donde esté esta puedo tener mi nido. Ahora es aquí con mi esposa, mañana no sé.

De la utilidad del deseo y la virtud de lo útil

agosto 1, 2013 | | |

Leonid López

Leonid 1HAVANA TIMES — Antes desconfiaba de los hombres que llevaran pañuelo en el bolsillo. Cuando digo antes quiero decir mientras vivía en Cuba. No puedo explicar qué tenía contra los pañuelos.

Supongo que pensaba me rodeaban tantas cosas que necesitaban más de mil que un pañuelo, tantas cosas que un pañuelo no podía limpiar…o algo parecido. Exageraba, cómo todo joven. Otorgaba sentidos dónde faltaban razones. Ese tipo de pensamientos me parecen de un pasado remoto.

Luego con la vida en Japón vino el ahora. En el ahora las cosas se multiplican y pegan a su sentido o uso. Al salir de casa me apertrecho: Reloj, pañuelo, billetera, móvil. Todo tipo de tarjetas: de ómnibus, de tren, de crédito, de identidad, de seguro médico, de la biblioteca municipal, del dentista, del hospital…

Supongo que si he podido aceptar este mundo sobre identificado y lleno de objetos de uso es porque he visto otro mundo menos señalizado en el disfrute. Degusto cada cosa, me sacio de colores, formas, sabores sin que la búsqueda de sentido intervenga para nada. Así hice, al menos al principio de llegar a Japón.

Un día probé mi primera cerveza sin alcohol. Ciertas sospechas se despertaron. Mientras la vida prometía un mundo de goces que aliviaban la carga pesada el lema era disfruta con moderación.

Leonid 2Sin embargo el lema en este momento parece tornar en un no te detengas, disfruta sin fin y sin culpas vaciado de peligros. Cerveza sin alcohol, tabaco sin nicotina, café sin cafeína, productos orgánicos. Por si fuera poco Mc Donalds y Starbucks apoyan su propaganda en el hecho de que con sus ventas ayudan a países del tercer mundo.

Ayer acabo de darme cuenta de un nuevo paso en este mundo del limpio desenfreno. Mi esposa compró unas cervezas alemanas sin alcohol. En la etiqueta pregonaba la novedad de que el alcohol se le había eliminado luego de completar el proceso de la cerveza. Waoooo había que afirmar.

Mi primera reacción fue decir: y a mí que me importa. Un entendido del tema podrá derrochar explicaciones sobre la mejora industrial de este procedimiento y cómo este otorga una cualidad nueva al producto. De esta manera yo pasaría a ser un hombre vulgar sin refinamientos y desconocedor de la vida moderna.

Pero, aunque no me interponga con dificultad a esta conclusión, hay otra cosa que pasa aquí. Ya lo importante no es el gusto de la cerveza. Lo realmente importante es formar parte de lo novedoso.

Entonces usted no busca ya beber una cerveza por el hecho de refrescar o disfrutar de un particular sabor, o el intento de relajar los sentidos. Beber una cerveza es un hecho que te pone a tono con tu tiempo, formaliza tu vida, te incluye en el proceso de producción de bienes no como el degustador final sino como premio que obtiene el objeto.

Leonid 3A esta altura cualquiera que lea la etiqueta de la cerveza alemana y la beba, dirá que sin dudas esta cerveza es mejor y hasta le encontrará un sabor más exquisito. A mí se me antoja otro gusto más.

El positivismo de los dictadores o de los burgueses cientificistas que reduce la verdad a una lucha de contrarios, dejando fuera la exageración o la irresponsabilidad tan propias del pensamiento, se forma un nuevo cuerpo.

Si antes el exceso desequilibraba sus certezas, ahora le abre sus cuarteles y lo convierte en carcelero. Las banderas de esta cárcel son los grandes tópicos que  acompañan el nuevo y mejorado positivismo: una vida sana y preocupada por los males del mundo. La gran elevación de temas facturados en talleres para adornar las nuevas vidas.

No sé bien, yo desconfío y doy un paso atrás, luego veré que hacer. Por ahora todos estos logos de gran importancia los pongo delante como otros objetos del pensamiento. Los pienso mientras me tomo una cerveza con alcohol, o mejor cinco y me prometo no comprar el iphon 5, aunque no cumpla mi promesa.

 

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7 respuestas a “De la utilidad del deseo y la virtud de lo útil”

  1. http://www.havanatimes.org/sp/?p=89130#sthash.w0lmT0Nv

    A Leonid sin Brezhniev, por suerte?
    Me gusta mucho tu estilo de escribir, lo primero que me llamo la atencion fue el que vivas en Japon, pais, cultura, arte ycocina que me gustan mucho e incluso la lengua de la que he aprendido muchas frases y nombres, sobre todo de comidas y especialmente frases claves como: lo siento pero no hablo japones, espere un momento por favor, le proporcionare un traductor, muchas gracias, tenga buen viaje, digame el número de telefono y yo le hago la coneccion, (algun dia tomare clases de la lengua, quizas cuando tenga suficiente conocimiento del frances e italiano, lenguas de las que estoy tomando clases hace algunos a~nos, ya tenia varios semestres desde que vivia en Cuba, estas las comence una vez que termine el ingles, no solo porque vivo en el barrio japones en San Francisco, California, sino por mi diario contacto relacionado a mi trabajo, con hombres de negocios y touristas de ese pais al que ya he visitado, disfruto su cocina posiblemente hasta con mas gusto que hasta la propia, siempre he tenido predilecion por la cultura, el refinamiento, modales y la elegancia y a los nipones les sobran esas cualidades. Va y un dia vienes a San Francisco con tu esposa y nos conocemos?
    Justino Renee.

    Enviado desde mi iPad

  2. Liborio dice:

    Leonid, las necesidades humanas son las mismas desde que el hombre salio de las cavernas, solo han cambiado los satisfactores de esas necesidades. En Cuba tenias las mismas necesidades que en Japon, lo que las satisfacias con cosas mas rudimentarias y con menos posibilidades de eleccion.

    En Japon como en Cuba seguramente tienes necesidad de alimentarte, de un techo, de un trabajo, de divertirte, de viajar, de movilizarte, de comunicarte, de expresarte, de amar, de soñar, de ser aceptado, de experimentar cosas nuevas. La piramide de Maslow es la misma en cualqueir pais de planeta.

    Te confieso que la primera vez que yo entre en un supermercado de verdad, senti mucho estres, pues habia demasiadas ofertas para satisfacer la misma necesidad. Al final me acostumbre a un solo tipo de producto de cada cosa y cuando entro al super ni pienso, voy directo a lo que conozco y lo demas no lo miro.

    En Cuba esa parte en mucho mas facil: un solo tipo de oferta durante toda la vida. No hay que pensar para hacer compras. Solo tienes que lamentarte cuando no hay o cuando se te acaba el dinero. Y si tienes que echarle al culpa a alguien por no lograr tus metas, ya sabes quien es el comodin. En el capitalismo desarrollado no tienes a quien culpar por no lograr satisfacer tus necesidades, mas bien lo jodido es no tener claro las metas que quieres alcanzar y pasarte el tiempo enajenado en tonterias

  3. Isidro dice:

    En Pekín, los chinos me miran como animal raro cuando saco un pañuelo del bolsillo trasero. Para esos menesteres, me dicen algunos, existen las servilletas de papel desechables, las toallitas de felpa que ellos no se inmutan en cargar cada día de calor, o los dedos de la mano, en última instancia. Pero sigo ahí, intransigente con mi colección de pañuelos azules y de listas, combinándolos con guayabera Cubavera en verano. Debe ser algún modo de nacionalismo adherido a la conciencia.

    …Cerveza sin alcohol…café sin cafeína…Bueno, para gustos se han hecho colores, pero se me antoja algo similar a ir a la playa y no meterse en el mar…o al amor sin sexo…

  4. Marta dice:

    Leonid:
    Me gustaria contactarte de manera pesonal, hay una serie de consultas que necesito hacerte por email. Por favor enviame tu direccion de correo electronico.
    Gracias anticipadas por tu amabilidad
    saludos

  5. Jose Luis dice:

    Gracias a las cervezas sin alcohool puedo degustarla pues por cuestiones de salud,no puedo consumir alcohol..Si vivier en cuba tendria que renunciar a su sabor:por que no las venden y si las vendieran,no podria pagarla..Cosas del socialismo

  6. maria ester herrero dice:

    Quisiera saber si en CUBA se consigue cerveza sin alcohol, porque pienso viajar y por problemas de salud no bebo alcohol.. me gustaría recibir una respuesta
    muchas gracias MARIA ESTER

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