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Erasmo Calzadilla: Cuento ya con 34 años sembrado en un barrio de retirados militares hacia el límite sur de la Ciudad de la Habana. Soy, no se por qué, un apasionado del pensamiento, la filosofía, el arte, la ciencia, la amistad, la música y en fin, de todo lo bueno que ha hecho ese arrebatado del hombre, la naturaleza, dios, o quien quiera que haya sido el autor. Realmente me gradué de Licenciado en Farmacia, pero trabajo como profesor de lo que pueda, allí donde me quieran y me crean. Es importante destacar que también estoy muy bien definido políticamente: soy un agrio opositor de los mandones, los abusadores, los impositivos, los que se creen con la verdad etc. pónganse estos el traje que se pongan. A ellos de vez en cuando dedico unas palabras airadas.

El pico del Petróleo

septiembre 23, 2010 | | |

Erasmo Calzadilla

Plataforma petrolera. Foto: wikipedia.org

Hay una inquietud que últimamente no me abandona y de hecho está cambiando mi vida.  Me surgió luego de leer sobre la teoría del Pico de Hubbert y  concientizar lo poco que le queda a la explotación del petróleo.  Da miedo saber cuán dependiente somos de ese combustible fósil cuya extracción pronto dejará de satisfacer las demandas.

Si no tomamos medidas urgentes, en el momento en que esto suceda el mundo se hundirá en un caos poco diferente al Apocalipsis.  A los amigos que he hablado sobre el asunto, incluso gente muy preparada, creen que ello demorará cientos de años, o que de inmediato surgirá una tecnología sustituta.  Casi nadie sospecha lo que se acerca, y a las compañías extractivas y automovilísticas al parecer les conviene que así sea.

Casi todos los objetos con los que convivimos son elaborados a partir del petróleo, y nuestra cultura misma está forjada sobre la idea de su explotación siempre creciente.  En el siglo y tanto que llevamos quemandolo como fuente principal de energía hemos olvidado y destruida tradiciones y costumbres que tendremos que rescatar o inventar cuando este decline.

En Cuba

Algunos investigadores progresistas alertan sobre la posibilidad de una catástrofe, pero es curioso ver cómo esas mismas personas yerran al tratar sobre el tema en Cuba.

Muchos de ellos toman a este país como ejemplo positiva de lo que podría hacerse cuando sobrevenga la crisis, pues algo similar sucedió aquí a la caída del campo socialista y logramos sobrevivir para hacer el cuento.

Es cierto: tuvimos que volver a los bueyes, a la medicina tradicional y a la agricultura urbana, pero en cuanto aparecieron en el puerto los tanqueros venezolanos volvimos a ser tan oleo-dependientes y oleocéntricos como anteriormente fuimos.

En honor a la verdad hay que decir que sí se ha implementado una fuerte campaña en pos del ahorro energético, pero no creo que exista un cambio profundo de política o de mentalidad en este sentido.

Y es que el paradigma energético oleocéntrico es el soporte del paradigma político estado-céntrico que no se ha abandonado acá ni un ápice.  La mayoría de los barrios citadinos sucumbirán o tendrán que readaptarse violentamente cuando escasee la electricidad y el agua bombeada con el oro negro.

Lo positivo

Pero si llega a ocurrir lo que predicen no todo será como para llorar.

En caso de que sobrevivamos a la guerra por el combustible y al caos concomitante, podremos tal vez disfrutar de una mayor autonomía de lo local y una disminución de la contaminación ambiental.

El ritmo de vida será más pausado y armónico con nuestra biología, habrá tal vez más oportunidad para entablar relaciones humanas y todo lo bueno que de ello se deriva.

Creo que del tiro sucumbirá el Capitalismo que tanto depende de la producción siempre creciente, sin embargo me preocupa la subsistencia del “Socialismo de Estado” u otros despotismos; las historia ha demostrado que el despotismo no es necesariamente petróleo dependiente.

Todas esas preocupaciones me han transformado en un promotor, entre familiares y amigos, de una práctica cotidiana que minimice el uso de combustibles fósiles.  En estos días ando adaptándome a dormir sin ventilador, y es lindo volver a escuchar los sonidos de la noche.

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2 respuestas a “El pico del Petróleo”

  1. yordanka caridad dice:

    oye, Erasmo, cuando me quedé en tu casa nunca me pusiste ventilador, ¿estabas experimentando conmigo?, jajajaja. un beso

  2. luismi dice:

    Primero: Si pasa eso, no será cuba quien sea el paradigma de sobrevivencia. Lo que pasará es que volverán los apagones del ’94, de los cuales me acuerdo perfectamente. No son nada agradables y lo menos que producen en las gentes es el sentido de socialización dado el profundo enojo de la ciudadanía.
    Segundo: Hablas de que se caiga el capitalismo, no creo que sea cuestión de que se caiga como sí lo es en los socialismos pro-leninistas-estalinistas en los cuales solo hay un modelo en potencia y en acto, esto es, el socialismo, del cual no se puede salir. Es cuestión de democracia. No es por gusto que son las democracias las que permiten las “Derechas e Izquieras” (Capitalismos Socialismos). De aquí por inducción se llega a que en una democracia no es necesario que se caiga nada, en la manera que tú lo dices, sino que solo basta el deseo del pueblo para que ocurra. En cualquier caso, en tanto que sistema. Si no te convence la inducción, métele un razonamiento riguroso.
    Sobre la posible solución: Bueno hay varias fuentes de energías efectivas: Se pueden construir parques éolicos, centrales nucleares y seguramente otras más que desconozco.
    ¿Cómo? Pues implementando medidas económicas que necesariamente no van unidas a los principios socialistas.Sin embargo yo creo que sí es posible crear un equilibrio entre la propiedad pública y privada. Pero esto solo depende del deseo de la mayoría, que solo lo garantiza lo que aristóteles definió como Gobierno de la mayoría. Siempre que sea real eh!!!

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