author photo

Francisco Castro: Nací en Santiago de Cuba y vivo en La Habana desde que ingresé en el Instituto Superior de Arte en el 2004. Ser homosexual en una sociedad tradicionalmente homofóbica, y no esconderlo, me convierte automáticamente en un revolucionario. Ser un joven que vive convencido de que el otro siempre puede ser mejor me hace vivir en medio de un jardín espinoso, en el que me he lastimado mucho, así que decidí buscar un machete y cortar cada una de esas ramas, y hacerlo aquí, directamente en el jardín, el que me tocó, el que amo cada vez más por elección, porque es mío. Vivo dedicado a esa búsqueda, la del machete, y también busco ayuda, para encontrarlo y para limpiar el jardín.

Preparar el viaje

febrero 18, 2013 | | |

Conversación con Yulieski Riverón (La Habana, 1983) Profesor de física.

Francisco Castro

El 80% de las plazas universitarias para estudiar carreras pedagógicas quedaron vacantes. Foto: Raquel Pérez

El 80% de las plazas universitarias para estudiar carreras pedagógicas quedaron vacantes. Foto: Raquel Pérez

HAVANA TIMES — Una de las cualidades que más admiro en las personas es la disposición para enseñar. Siempre lo he visto como un arte, para el que hay que estar dotado. Es además, una de las profesiones más nobles, ocuparse de la preparación de los demás.

Ya el simple hecho de trabajar para otro es admirable, y más si se trabaja en su formación, tanto profesional como personal. Y eso es lo que hacen, o se supone que deben hacer, los profesores.

Es una verdadera desgracia que en Cuba existan cada vez menos estos profesores superdotados para su labor, esos que en realidad aman enseñar, que lo sienten como una necesidad más que como un deber.

Es una verdadera desgracia que se haya tomado esta profesión tan a la ligera, que se haya puesto, de cierta manera, el destino de un país, si no en manos enteramente indebidas, sí algo inadecuadas.

Son infinitas las causas de este descenso en la cantidad de profesores verdaderos. Puedo mencionar una, que me toca muy de cerca.

Considero a mi madre una de esas profesoras con vocación. Dos veces desertó ella de las filas de los educadores, y las dos veces por la misma causa: el fraude.

Se puede combatir el fraude en las aulas, pero cómo hacerlo cuando está fuera de estas. Cuando se acerca un jefe preocupado por las bajas notas alcanzadas en un aula. Pero no preocupado por los estudiantes, sino por la imagen de la escuela, que es decir su propia imagen, que se conecta directamente con los privilegios que una posición de poder trae aparejados…

Más de lo mismo. El madito círculo vicioso del aldeano vanidoso. La serpiente que se muerde la cola.

A menudo se suele asociar a un buen profesor con una edad avanzada. No culpo al que piense así. Con la reciente hemorragia de Profesores Integrales Generales es lógico que se haya perdido la fe en los jóvenes.

Es como todo: el error de las generalizaciones, que va de un extremo al otro. Dentro de ese aterrador ejército de profesores instantáneos hay también talentos superdotados.

“Si Cuba se convierte en otro país de aquí a veinte años sería un logro sin precedentes. Pero entonces yo tendría unos cincuenta años. Estaría en pleno uso de mis facultades mentales, pero habría perdido juventud. Y a saber cuántas oportunidades habría perdido también, esperando a que se produjera “el cambio”.

Lo mismo ocurre con las Universidades pedagógicas. Y por fin aterrizo en la razón por la que me siento a escribir hoy. Tuve la oportunidad de conversar con un egresado de esta Universidad, que posee esa cualidad que tanto admiro y considero imprescindible en un profesor: amor por el magisterio.

Este joven profesor de física, que ejerce su magisterio actualmente en el preuniversitario del Vedado, será una de esas pérdidas lamentables, cuando logre su sueño de emigrar a los Estados Unidos.

Este es un sueño largamente anhelado por Yulieski Riverón, que se remonta posiblemente a su temprana adolescencia. Algunos años atrás, cuando cursaba el quinto año de la carrera, tuvo la oportunidad de hacerlo realidad, pero según me cuenta, su familia no accedió. Alegaron la conveniencia de que terminara la carrera, aunque cualquiera que fuera la razón que dieran, tenía que acatarla, debido a su dependencia económica de ellos.

Ahora esa situación ha cambiado un poco. Ya trabaja, cosa esta que no significa mucho. Existe también el hecho de que su esposa emigró, hace aproximadamente un año y medio. Otros de sus familiares ya están establecidos en ese país; y la imperiosa necesidad de una vida mejor, son para él elementos suficientes para preparar el viaje.

Pero, qué significa para este joven una vida mejor. Lo primero que vino a su mente cuando lo provoqué con esta pregunta, fue la posibilidad de planificar vacaciones. «Irme lejos, con mi esposa, a descansar en la playa, y olvidarnos del mundo por una semana», me dijo.

Pero esa es una posibilidad en este país, quizás una de las más probables. Le digo que ahorrando metódicamente hasta alcanzar la cifra de 400 cuc, tiene la posibilidad de hospedarse en un hotel en Varadero –el más barato-, con todo incluido, cuatro días y tres noches, con transporte de ida y vuelta, y le puede sobrar dinero. Y esta es solo una de las muchas ofertas que se pueden encontrar en esta playa, considerada una de las más hermosas del mundo.

Claro que se rió en mi cara: “De dónde voy a sacar para ahorrar 400 cuc, si sabemos que un salario promedio alcanza precariamente para cubrir las necesidades de primer orden.”

Le pregunto entonces qué piensa hacer cuando llegue a Estados Unidos. “Trabajar, por supuesto, hacer dinero para no depender de mi familia, y para revalidar mi título, y el de mi esposa. Trabajar en lo que sea, en una cafetería, en una tienda, cualquier cosa que me permita hacer una base sólida sobre la cual erigir el resto de mi vida.”

¿Y no será posible hacer eso mismo en Cuba?: trabajar en lo que sea, en una cafetería o restaurante de los tantos que hay ahora, muchos con gran éxito de clientela, sin dejar el magisterio; o impartir clases particulares; o alquilar una habitación, o un apartamento, o lo que sea…

Es una verdadera desgracia que se haya tomado esta profesión tan a la ligera, que se haya puesto, de cierta manera, el destino de un país, si no en manos enteramente indebidas, sí algo inadecuadas.

Ahora me mira en silencio, como queriendo calcularme. Se da cuenta de que lo estoy provocando y se sonríe. “La Habana es un lugar querido para mí. Aquí nací, y apenas he salido fuera de ella. Me siento identificado con mi ciudad, con mi país. No tengo nada en contra de ellos, de los cubanos. Pero en Cuba hay muchas cosas que están mal. Demasiadas.”

“Creo en el cambio”, me dice Yulieski. “Lo creo porque lo veo, lo estamos experimentando. Pero tienen que cambiar muchas cosas. Y esos cambios no se van a dar de un día para otro. ¿Cuánto se podrían demorar? Si nos ponemos optimistas podríamos decir que veinte años. Veinte años en la Historia son como un segundo en la vida del hombre.

“Si Cuba se convierte en otro país de aquí a veinte años sería un logro sin precedentes. Pero entonces yo tendría unos cincuenta años. Estaría en pleno uso de mis facultades mentales, pero habría perdido juventud. Y a saber cuántas oportunidades habría perdido también, esperando a que se produjera “el cambio”. ¿No has oído esa canción que dice: “lo quiero todo, y lo quiero ahora”?”

Actualmente no tengo nada en contra de que la gente emigre. Yo mismo emigré de mi ciudad natal hacia la Capital –aunque esta emigración interna solo tiene grandes connotaciones en este país, o en general en países subdesarrollados.

Antes temía los enormes peligros de vivir en países con elevados niveles de violencia, noticias diarias de asesinatos, altísimos precios en servicios de salud y educación, corrupción en todos los órdenes… la horripilante vida capitalista que nos inculcaron en la escuela.

Pero Cuba no se diferencia del resto de los países en ese sentido, salvo en que esas cosas horripilantes no son visibilizadas por la prensa. La mentira campea a gusto, como en todo el mundo, por razones que pudieran parecer diferentes. Al final todo tiene la misma causa. El poder.

En Cuba los profesores no hacen huelgas para lograr un aumento de salario y mejorías en las condiciones de trabajo. Pero se dejan sobornar a cambio de buenas notas, o extorsionan a los padres con el mismo objetivo. No importa ya si pueden impartir buenas clases, o si los niños deben aprender de verdad cosas que le serán útiles en el futuro.

Por suerte, existen aún los que no entran en ese juego fraudulento. No entró mi madre. Y tampoco lo hace Yulieski. Cada uno con sus razones. Y como ellos otros que no ponen su inteligencia en causas perdidas.

Imprimir Imprimir |


Haz un comentario

3 respuestas a “Preparar el viaje”

  1. EDUARDO dice:

    saludos…me gusto el articulo…todas las personas podrian tener la oportunidad de decidir su forma de vivir,donde vivir,su filiacion politica,su preferencia sexual,lo que desea estudiar y que trabajo le gustaria hacer,sus aficiones y etc,etc….conseguir todo esto es muy dificil….unas cosas se pueden conseguir,otras se consiguen a medias y otras a veces son imposibles y todo esto por muy distintas razones….en Cuba es igual de dificil y peor todavia cuando se agregan las cuestiones economicas y la politizacion ,de un lado o de otro,de toda la vida de la isla….articulos parecidos al tuyo se ven a cada rato sin que por eso dejen de ser interesantes y actuales….la decision de emigrar,cambiar de vida comenzando en otro lugar dejando atras raices,familias y amigos siempre es dolorosa y dificil…la ilusion de todo migrante es conseguir un futuro mejor y mejorar de forma notable su situacion con respecto al lugar que dejo atras…lo que me parece que falta,especialmente en el caso de Cuba,es la continuacion de todas estas historias…conocemos muchas historias de ilusiones y sueños y ya se da por sentado que ,con solo salir de Cuba,ya tu vida se convirtio en una maravilla…ojala hubiera historias honestas que nos dieran la segunda parte de la historia…historias de exito,dificultades,adaptacion a los nuevos ambientes,a los nuevos estilos de vida y de trabajo,seguridades y temores para el futuro,lo bueno y lo malo todo esto contado de primera mano pero de forma honesta,seria y sin politica que la adultere…me parece seria muy util para los dos lados un ejercicio como este….

  2. Liborio dice:

    Siempre sera dificil la vida de un emigrante, pero sentirse libre es un estado de gracia que no se le puede cuartar a ningun ser humano y ese es el principal problema de Cuba y no solo el economico. El capitalismo es duro donde quiera que sea, porque no es paternalista, demasiado competitivo y pone el capital por delante de los seres humanos. Pero ha sabido respetar la libertad y la creatividad de las personas para realizar sus proyectos de vida . El llamado socialismo real que se ha conocido en el mundo y que aun pervive en Cuba, ha desconocido esa cualidad vital en la vida de los hombres y a mi entender es la causa fundamental de su fracaso en todas partes, incluso en paises donde logro elevados niveles de calidad de vida material.

    Yulieski lo expresa diciendo que aspira a tener unas vacaciones decentes fuera de Cuba, pero despues conocera otras libertades y entendera que no solo fue pobre economicamente en Cuba, sino tambien espiritualmente. Entendera en la practica cuales son las necesidades humanas explicadas en la Pirámide de Maslow, que al final todas estas atravesadas por la condicion basica para lograrla que es la libertad plena del ser humano.

    Los cubanos como Yulieski no tendremos que irnos de Cuba, cuando la elite eterna enquistada en el poder, simplemente entiendan que el pueblo cubano aspira a vivir con las comodidades materiales en las que ellos han vivido durante mas de 50 años y sobre todo con la libertad que ellos disfrutan para hacer y deshacer con sus vidas, a expensas de las libertades y las aspiraciones del resto del pueblo cubano.

  3. Isidro dice:

    Muy bueno tu post, Francisco, sobre todo como has ido barajando como ases los elementos “madre” y “amigo”, para ofrecernos una visión abarcadora del precario estado de nuestro magisterio. ¡Felicidades!

Escriba una respuesta