Actor y titiritero cubano Rigoberto Rufín

enero 5, 2013 | | |

Helson Hernandez

Rigoberto Rufín

HAVANA TIMES — “Crecí viendo aquellos recordados programas con títeres, me fascinaba ver cómo aquellos muñecos cobraban vida”, nos cuenta Rigoberto Rufin.  “Trabajar para los niños y trabajar con títeres es una especialidad dentro de las artes escénicas. No es un arte menor, por el contrario.”

HT: Nos sorprende saber que antes de la actuación hizo otros estudios que no son afines al arte.

Rigoberto Rufín: En efecto. Soy graduado de Técnico Medio en Organización y Planificación de la Industria Metalúrgica, que nada tiene que ver con el arte, aunque desde pequeño dejé claro que iba a ser artista. Mientras cursaba mis estudios comencé a modelar como maniquí, pero comprendí que eso no era lo mío, sentía la necesidad de expresarme de una manera más concreta.

Siempre me interesé por la lectura, el cine y la televisión, lo cuál fomentó mi admiración por estas artes y motivó que me decidiera a estudiar artes dramáticas. Posteriormente hice un titulado como actor dramático de nivel medio superior y un Diplomado de teatro para niños y manipulación de títeres en el Instituto Superior de Arte (ISA). También he cursado estudios de Producción y Dirección con los profesores Enrique Pineda Barnet y Nelson Dorr.

Rigoberto Rufin

RR: Crecí viendo aquellos recordados programas con títeres, me fascinaba ver cómo aquellos muñecos cobraban vida. Recuerdo hasta una película, una versión con marionetas de La Cenicienta. Por otra parte, en el cine, durante la etapa de mi adolescencia, descubrí el mundo maravilloso de las películas de Jim Henson, con sus Muppets. Me resulta fabuloso darle vida a un objeto, animarlo, siguiendo una historia dramática. Ver cómo a través de las manos recreamos el mundo de la actuación y hacemos que una figura se exprese.

HT: Entre la actuación dramática para adultos y el trabajo con los títeres ¿qué considera ha nutrido más su interés artístico?

RR: Si hay una palabra que me define es la pasión. Le doy la misma importancia a todo proyecto en que me involucre. Soy de los que dicen que las cosas se hacen bien o no se hacen. Para mi no hay distinción entre el trabajo dramático, el trabajo para niños y el trabajo con títeres. Cada uno tiene sus particularidades pero yo les pongo el mismo interés a todos.

HT: La televisión también ha sido un medio para su proyección.

Rigoberto Rufin

RR: Estuve alrededor de 12 años formando parte del colectivo del programa Mundo Mágico, que me sirvió de escuela dentro de este medio. Ahí no solo interpretaba disímiles personajes en vivo, sino que también manipulaba títeres, utilizando diferentes técnicas.

He participado entre otros: Cantándole al Sol, Arcoíris Musical, Sopa de Palabras, Despertar con Pelusín del Monte, una serie con títeres, Cucurucú, Casi Chiflado, éste último fue una especie de homenaje a Jim Henson y se hizo con títeres, pero dirigido al público adulto. Además he formado parte del elenco de cinco películas para el cine: cuatro coproducciones y una totalmente del ICAIC.

HT: Imagino que no resulta nada fácil poder llevar la actuación dramática y el trabajo infantil sin descuidar ninguna de las dos.

RR: Ello exige de un gran esfuerzo,  ya que a veces coinciden en el mismo día funciones dirigidas a los niños y funciones para adultos. Vivo muy distante del centro de la capital, donde se encuentran la mayoría de los teatros donde me presento, por lo que me veo obligado a viajar constantemente.

Esto representa para mí un desgaste físico real; pero el amor que siento por mi profesión no hace de ello un impedimento. Me gusta sentirme ocupado, disfruto saberme útil y doy gracias a la vida por la capacidad de trabajo que tengo. He llegado a estar involucrado en varios proyectos al mismo tiempo y sacarlos todos con dignidad.

HT: Será justo el lugar que se le da a los artistas de la isla que dirigen su arte a los niños por parte de las diversas instituciones actualmente?

RR: Me parece que hay que revisar algunos conceptos imperantes, incluso dentro del propio ámbito artístico, que menosprecian y subvaloran el trabajo dirigido a los infantes, lo que se manifiesta hasta en los premios. Por ejemplo, en el caso del Premio Caricato, se ha discutido la diferenciación en el valor del premio en metálico que se otorga a las categorías para adultos e infantiles.

Trabajar para los niños y trabajar con títeres es una especialidad dentro de las artes escénicas. No es un arte menor, por el contrario. Los niños son seres especiales, por lo que quienes trabajan para ellos, obviamente también son especiales. Hay que tener una sensibilidad extra para llegarle a un niño, hay que tener magia, ángel, y si esto falla o no está, peligra esa obra de arte, que ha de ser como una semilla a sembrar en el hombre del futuro. Entonces, ¿cómo no darle al artista que brinda lo mejor de si al público infantil el valor que se merece?

Rigoberto Rufin

RR: Yo soy como una esponja. Trato de absorber lo mejor de cada director con el que trabajo. Tomo de ellos lo que pueda hacerme crecer en un futuro como creador. Y fíjate que digo como creador, porque no solo me involucro en los proyectos como actor, sino también como director, como artista. De José Milián en Pequeño teatro de la Habana, he aprendido mucho de dirección y me dio la posibilidad de trabajar la farsa. También he tenido la suerte de estar vinculado a otros grandes directores y maestros, cada uno de ellos ha puesto un grano de arena en la formación del artista y el ser humano que soy.

HT: Y sobre su proyecto infantil?

RR: El proyecto Cascabel se fundó en el verano de 1996. Desde entonces y hasta la fecha hemos trabajado el teatro de variedades dirigido a niños y jóvenes. En un comienzo el mismo estaba integrado por cinco actores. Ahora somos tres los integrantes del proyecto: Yovalys González,  actriz y conductora del programa infantil de la televisión Mundo Mágico, la productora Zurama Rufín y yo como actor, director artístico y general.

Cascabel es un proyecto que pertenece a la Agencia ACTUAR de Artes Escénicas. Se ha presentado en importantes plazas de todo el país, nuestro trabajo siempre ha estado vinculado con la televisión, puesto que los personajes tipos como el payaso Corbatica y los títeres el conejo Chispa, el león Peluso, Pirolo, Pipepa, Tilingo, Pinocho, el vampiro, Dundy, fueron llevados a este medio maravilloso y de gran alcance. Actualmente nos presentamos el primar sábado de cada mes en el teatro Mariana Grajales y el tercer sábado en el teatro América, de la capital habanera.

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4 respuestas a “Actor y titiritero cubano Rigoberto Rufín”

  1. El Lapón Libre dice:

    Rigorberto Rufín. Riguito para los amigos máscercanos. Es una brillante persona con un talento y una sensibilidad inagotables. Desde que era un extra pepillo en el Cotorro y, después, asiduo visitante a la Casa de la Cultura de Alamar se le salía el arte y el talento. Lo digo yo que soy como su hermano.

  2. El Lapón Libre dice:

    Por favor ?Cómo pudiera obtener su teléfono o correo electróníco en caso de tenerlo? Soy alguien muy importante en su vida y necesito hacerle saber que lo estoy buscando desde hace años.

  3. yo dice:

    Alguien puedo decirme como contactarr con.riguito de una vesss yevamoa años buacandolo lo echamos de menoss por favorr alguien quee me diga como contqcarr con el o alguien cercano

  4. Pin Pin dice:

    Rigoberto Rufin es un actor muy talentoso y versatil. Yo trabaje en su grupo de treatro Cascabel desde 1997 hasta 2002 y fui testigo de su pasion por las artes escénicas. El personificaba a Corbatica y yo era Pin Pin. Esos fueron unos de los tiempos mas maravillosos de mi vida. Rigo, Yovalys, Angelito y Yo (Julio) recorrimos La Habana y muchas provincias juntos. Gracias Rigo, por haber aportado tanto a mi vida. Si alguien quiere su numero me pueden contactar a mi correo: juliosniel@gmail.com y me dicen de donde lo conocen para darle su numero y lo puedan llamar.

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