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Graham Sowa: He vivido en Cuba durante tres años. Me gustaría achacar la pérdida de cabello, que se ve claramente en esta foto actual, a los rigores de la vida aquí y a la escuela de medicina, pero probablemente se deba a cuestiones genéticas. Las amistades más fuertes que he hecho durante mi estancia en Cuba han sido con otros autores de este sitio web. La fuerza de esas amistades casi ha restaurado mi fe de que el mundo en la red puede traer cambios tanto fuera de esta como en la vida real. Me he ajustado a utilizar Internet una o dos horas al mes. Mientras tanto he redescubierto cosas tales como pasar páginas de libros, escribir cosas a mano alzada, y tener que admitir que no sé algo en vez de buscar rápidamente la respuesta en Google mientras el profesor no está mirando.

La Miseria de la Pobreza en Cuba II

diciembre 28, 2012 | | |

Por Graham  Sowa

Havana Times – En la primera parte de este artículo, pregunté si Jean Marat y la “miseria de la pobreza” vivían en la cotidianeidad cubana. Para la segunda parte, explicaré por qué pienso que Jean Marat está vivo, aún cuando se ha hecho mucho para sacar la “miseria” de la pobreza.

Durante una buena parte de mi vida creí que pobreza y miseria eran sinónimos intercambiables. Son pobres. Son miserables. La misma cosa.

Pero ya no pienso que eso sea verdad.

Al reflexionar más sobre cómo llegué a este error gramatical pensé en mi infancia. Provengo de una familia que era capaz de proporcionarme todo lo que necesitaba, y muchas cosas que deseaba.

Viví creyendo que cualquiera que sobreviviera solo ligeramente por debajo de mi nivel de comodidad debía además ser sencillamente mucho más infeliz. Y por supuesto, creía que cualquiera que viviera por encima de mi status socioeconómico debía ser también más feliz.

Creo que esa es también la idea con que crecieron muchos de mis semejantes en los Estados Unidos. Estamos básicamente enamorados de la cultura de lo material; el dinero es simplemente la forma en que la obtenemos. Se suponía que nos hiciera sentir bien.

Pero creo que muchos de nosotros éramos aún infelices. Así es que un número creciente de personas comenzó a tomar antidepresivos para mejorar sus estados de ánimo.

Recordé esta realidad fuertemente medicamentada al ver una película llamada Mariachi Gringo, durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, en La Habana, la semana pasada. El protagonista tiene veintinueve años y su mamá aún le recordaba tomar Ritalín. Él tomaba medicamentos porque su familia era pobre; los tomaba porque no era feliz.

Más de una vez he sentido curiosidad por la razón de que los países subdesarrollados no estén recibiendo ayuda internacional en forma de grandes envíos de Prozac. He visitado docenas de centros de salud en Haití y nunca vi a nadie recetar ningún antidepresivo. Pero entonces,  una vez más, dudo que esas píldoras solas bastaran para eliminar la miseria de ese tipo de pobreza.

Mi experiencia personal me ha demostrado que las riquezas y la comodidad no te garantizan estar libre de la miseria. ¿Tendría sentido que existiera una pobreza libre de miseria?

De acuerdo al criterio de Víctor Hugo de “matar la miseria de la pobreza”, creo que Cuba ha hecho más progresos que la mayoría de los países. Este progreso ha consistido especialmente en crear una población que es capaz de sobrevivir a condiciones en las que la mayoría de los que viven en el primer mundo se volverían completamente inútiles.

Es cierto que hay muchas personas sin empleo. Hay prostitución. Hay rincones de oscuridad e ignorancia. Las estrictas condiciones que pone Víctor Hugo no se han cumplido. Y sé que ningún pueblo tan grande como el de Cuba (más de once millones de habitantes) estará nunca libre de desempleo, prostitución o ignorancia.

De hecho, si mi memoria no me falla, ningún cubano me ha dicho alguna vez que era miserable. Claro que eso no significa que no oigo hablar de problemas, algunos agudos, algunos crónicos. Pero nunca la palabra “miserable”.

Creo que Cuba es un buen ejemplo de cómo puede lucir una sociedad cuando la cultura de lo material y la miseria, son escasas. Por supuesto, el ejemplo sería mejor si hubiese más control local y acción colectiva. Pero quizás esas ideas son luces del futuro que se avecina.

Con el primer mundo enfrentando la realidad de austeridad económica, hay muchas lecciones que aprender de Cuba y los cubanos.

Muchos de los que estábamos acostumbrados a vivir con montones de cosas tendremos que ajustarnos a vivir con menos. Y tendremos que ser capaces de hacerlo sin sentirnos miserables. Quizás incluso poniendo a descansar al Jean Marat de Víctor Hugo.

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11 respuestas a “La Miseria de la Pobreza en Cuba II”

  1. 100 % Gusan@ dice:

    Mira, a los cubanos no nos ha quedado otro remedio que vivir así. Nadie, ningún cubano te dirá “Soy miserable” o “estoy en la miseria”, porque la miseria es nuestro entorno natural desde que llegamos al mundo.
    Cuando yo nací, solo entonces, a mi mamá le dieron un papel para poder comprar unos metros de tela para hacer pañales. Mi abuela, que siempre confesó haber sido muy pobre en el gobierno anterior, siempre mencionaba este hecho como el punto de miseria a dónde la sociedad cubana había llegado, pues siendo ella ama de casa, solo con el ingreso del esposo que trabajaba en el ferrocarril, siempre pudo tener listas sus canastillas para el momento del nacimiento de los hijos.
    Cuando nació mi sobrino, hace 8 años, no había pañales. Recuerdo que le mandé unos paquetes de tela y otros desechables. Siendo médicos ambos padres, cuando la mamá tenía que lavar los pañales desechables y reciclarlos, ¿Se sentía en la miseria? ¡Se sentía dichosa de tener aunque sea un pañal!

  2. Liborio dice:

    Buen tema el del articulo. Puedes vivir con poco y ser feliz, puedes tener muchas cosas materiales y ser un miserable. La pobreza es relativa segun con la bara con que se mida. Una buena teoria que lei y que me hizo reflexionar con este tema es la teoria del “Desarrollo a Escala Humana” del chileno Manfred A. Max-Neef. El dice en escencia que las necesidades humanas son las mismas en todas las epocas, lo que cambian son los medios que utilizamos para satisfacer esas necesidades. Hay culturas que necesitan tecnologias de punta y muchos equipos para ser felices y otras que contemplando la naturaleza en su estado original les es suficiente para estar plenos. Lo otro que la pobreza no es una sola, hay que dividirla en muchas pobrezas. Puedes ser rico en dinero, en cosas materiales y muy pobre en libertades y espiritualidad.

    Dejo el link donde pueden leer y descargar la teoria del Desarrollo a Escala Humana

    http://www.max-neef.cl/download/Max-Neef_Desarrollo_a_escala_humana.pdf

  3. Angel Valdes dice:

    Primero: el personaje de los miserables no es ningun Jean Marat, segundo ese personaje no es un miserable pues a pesar de ser muy pobre no era miserable. La miseria es un estado del espiritu, se puede ser millonario y ser miserable. Jan Valjan, el personaje principal de la famosa novela de Victor Hugo, era pobre materialmente, pero no era un miserable o almenos aprendio con la fe a no serlo. Este autor, del articulo, debe estudiar un poquito para aventurarse a escribir sobre temas que le quedan algo grande.

    • 100 % Gusan@ dice:

      Gracias Angel Valdez. Yo no había entendido que se refería a Jean Valjean y si no es por tu comentario no me entero.

      Pensé que estaba hablando de Jean-Paul Marat, chivato mayor de la revolución francesa.

  4. Paco dice:

    La pobreza necesariamente genera infelicidad a no ser que se haya tomado como opción personal, por ejemplo opción religiosa. El ser humano por naturaleza se siente afectado en condiciones de necesidad, mucho mas en extrema pobreza. Sin embargo la ecuación no funciona en el otro sentido. La riqueza no genera felicidad, la mayoría de las veces hace exactamente lo contrario por el sencillo hecho de que los seres humanos tendemos a poner en ella la base de la felicidad y ahi empieza nuestra autodestrucción. Ahora lejos de esta realidad humana mas vieja que ñañaseré lo que si me queda bien claro es que este gringo (no lo digo despectivamente) no entiende un comino ni a los cubanos ni lo que esta pasando a su lado.

  5. Atanasio dice:

    Se puede ser rico y miserable y tambien infeliz, pues para muchos se pierde el sentido de la existencia como ser humano al tener todas las necesidades materiales resueltas y obviar las espirituales.. Lo que si no se puede ser feliz pensando que le voy a dar de comer a mis hijos mañana o de donde voy a sacar el dinero para arreglar una gotera del cuarto donde duermen cinco personas. Se es feliz cuando se tiene la oportunidad de luchar por conseguir ese plato de comida o trabajando mas para ahorrar y arreglar la gotera. Se puede ser feliz en la pobreza cuando, en vez de comer langosta puedes darle un pescado o un mango en vez de una manzana, comprar un par de tennis en vez de unos zapatos caros, resolver las necesidades segun tu bolsillo, pero resolverlas. Desgraciadamente ese no es el caso de la mayoria de los cubanos de a pie.

  6. Mirón dice:

    Este muchacho tiene una buena intención, pero cuán irritantes resultan casi siempre sus textos.

  7. Jose dice:

    Como llama el autor a un anciano que depues de trabajar toda su vida cobra el equvalente a menos de 15 chavitos..No tiene ojos,mire cuantos hay en las calles tratando de sobrevivir vendiendo cualquie cosa?.Cuantos hogares pueden disfrutar de un jarro de cafe con leche y un trozo de pan en el desayuno?cuantos pueden comerse un bistec de res? y si hablamos de la espiritualidad…como no se puede ser miserable si piensas distinto al sitema que te mantiene en la pobreza-miseria,no lo puedes expresar publicamente,porque sin lo haces en las calles te ofenden y golpean? o sabienndo que lo que deffiendes es innjusto lo aceptas en base a una doble moral que te permiite teneer un status un poquito encima de los demas?

  8. Orlando Juan Fernandez Aedo dice:

    Graham, no te preocupes por los ladridos, los perros son solo eso, perros y solo sabes ladrar aunque sea a la luna, comparto tu criterio, me atrevo a decir la pobresa no denigra, se puede ser pobre, pero limpio,honesto,valiente,sencillo, la pobresa casi siempre se manifiesta en lo externo, la miseria, esa se porta en el alma, en la vida cada quien cosecha lo que siembra. Jose el que no tiene ojos, no sabe contar y es un cobarde que se oculta en internet para decir estupideses es usted, cual es la injusticia que pregona, segun usted la represion es permanente, donde esta la tortura, las desapariciones, los asesinatos, esta usted dispuesto a sacrificar lo mas sagrado por defender una idea, un criterio, un principio? no, me parece que no, usted es uno mas de la jauria.

  9. jose dice:

    La ofensa es el recurso de quien no tiene otro y como sabe que digo la verdad lo lleva a un plano personal,solo que en vez de ayudar lo que dice defender,sus superiores pensaran de UD:Con esos amigos no necesito enemigos.Un no puede saber de las represiones porque no le ordenan eso, pero., preguntale a las damas de blanco,a Yoani,a amnistia internacional.vaya a youtube y esecriba “represion en Cuba” y VERA,lo que no quiere ver..No me rebajo hasta UD,para ofenderlo..Discuta el mensaje,no al mensajero

  10. poeta dice:

    “La revolución cubana eliminó la pobreza y generalizó la miseria” Guillermo Cabrera Infante en Mea Cuba

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