La reforestación en Cuba

noviembre 26, 2012 | | |

Elio Delgado Legón

Foto: Caridad

HAVANA TIMES — En Cuba no habría que hablar de reforestación, si no se hubiera deforestado el territorio para sembrar caña, construir ciudades y carreteras y también para la ganadería y la siembra de otros cultivos.

He leído algunos comentarios insidiosos de personas que desconocen la realidad y culpan a la Revolución cubana de la deforestación en el país y que como consecuencia de ello se producen los períodos de sequía; sin embargo, la realidad es muy distinta y diametralmente opuesta.

La historia de la floresta cubana comienza con la conquista de la Isla por los españoles. Según documentos de la época, el 90 por ciento del territorio nacional estaba cubierto de bosques.

La industria maderera para construir barcos y casas y la necesidad de terrenos para sembrar caña de azúcar, comenzaron a disminuir los bosques. Muchas maderas preciosas se quemaron en los trapiches y luego en las calderas de los ingenios, o terminaron hechas carbón.

Nadie se preocupaba entonces por la importancia económica de esas maderas, ni por la necesidad de reponer los árboles talados. No había conciencia de la importancia de los bosques para la supervivencia humana.

Al terminar el siglo XIX, terminó también el coloniaje español en Cuba y aún el país contaba con el 53 por ciento del territorio cubierto de bosques. Teniendo en cuenta la población existente en aquel momento, ya podía considerarse baja la superficie forestal y la necesidad de ir reponiendo los árboles que se talaban.

Pero a los capitalistas azucareros, cubanos y extranjeros, solo les importaba sembrar caña y obtener ganancias. Nadie se preocupó nunca por la reforestación del país y cuando el primero de enero de 1959 triunfó la Revolución, solo existía el 14 por ciento de área forestal.

Todo lo contrario de lo que opinan algunos, el gobierno revolucionario se preocupó, desde el primer momento por reforestar el país. Cierto es que al principio esta tarea no estaba bien organizada. Se hacían grandes movilizaciones para sembrar árboles que muchas veces no se protegían y cultivaban como es debido, y no se lograba una supervivencia adecuada.

Pero la actividad se fue organizando. Se creó un cuerpo de guardabosques para evitar la tala indiscriminada, que tanto daño ha hecho a nuestro patrimonio forestal. Se promulgó la Ley Forestal, que norma toda la actividad relacionada con este tema en el país.

Actualmente Cuba tiene ya el 26,7 por ciento de su territorio cubierto de bosques y trabaja organizadamente para llegar en el 2015 al 29,3 por ciento.

Estaría entonces muy cerca de las posibilidades reales de reforestación, que están en el orden del 32 por ciento. El resto del territorio es necesario para otros cultivos y la actividad pecuaria.

El trabajo forestal en el país cuenta con más de 40 mil trabajadores, de los que mil 200 son profesionales graduados en nuestras universidades. Es decir que el avance de la tarea, de forma organizada y científica está garantizado.

Se siembran bosques productores, para madera y derivados, leña para combustible y producción de carbón; bosques para protección, destinados a la conservación de las aguas y los suelos, así como también las zonas costeras; y bosques de conservación, para la preservación de la biodiversidad.

Cuba no se vanagloria de lo alcanzado, porque todavía falta mucho por hacer, pero lo que se ha hecho no es poco y se trabaja muy seriamente para llegar al máximo posible y mantenerlo. Todo lo contrario ocurre en el mundo, donde se pierden cada año más de 13 millones de hectáreas de bosques.

La deforestación ocupa a nivel mundial uno de los primeros lugares en la emisión de gases de efecto invernadero; sin embargo Cuba figura como el país de mayor crecimiento forestal en los últimos 50 años en América Latina.

Sobre la importancia de los bosques para la vida en la tierra podría escribirse mucho y no quiero cansar al lector con cifras; pero solo un dato puede ilustrarla: según desaparecen los bosques, desaparece la vida. Por eso en Cuba el gobierno le ha dado a la reforestación el lugar que merece.

Imprimir Imprimir |


Haz un comentario

6 respuestas a “La reforestación en Cuba”

  1. Isidro Sánchez dice:

    Yo no sé de donde has sacado que el 1 de enero de 1959 Cuba tenía solamente el 14% de su superficie cubierta de bosques. Me imagino que de alguna publicación oficial-gubernamental datada de 1968 hacia acá.
    Yo sé muy bien por relatos de mi padre que la principal deforestación la vivió Cuba bajo el gobierno llamado revolucionario. Mi padre fue buldocero y trabajó en planed de desmonte o deforestaciones en las provincias de Matanzas, Camagüey y Las Villas. Una vez llegó el mismísimo comandante y gritó: “Tumben monte que esto hay que terminarlo ya”. Cuando mi padre visitó la Ciénaga de Zapata en 2000 quedó perplejo por lo deforestada que estaba, en comparación con 1967. Evidentemente tú y yo tenemos dos fuentes de información muy diferentes. No hay que usar mucha fantasía para saber a cuál doy como verídica.

  2. reyhavana dice:

    A lo mejor el autor se refiere a la reforestacion del marabu, digo yo.

  3. Paco dice:

    Este artículo esta escrito para publicar en el Granma o para leer en el NTV? Cualquier cubano sabe que lo que dice son mentiras mas grandes que Catedrales desde una punta hasta la otra. El autor por favor diga de donde saco los números y si es posible cite la fuente. Ojo que el Marabú no cuenta.

  4. Paco dice:

    Dos artículos sobre un mismo tema, dos realidades diferentes: http://www.havanatimes.org/sp/?p=75814

  5. forestoso dice:

    La Columna Juvenil del Centenario: principal causante de la desforestación en Cuba durante el siglo XX.

Escriba una respuesta