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Alfredo Fernandez: No me fui de Cuba, pues uno no se marcha de donde nunca ha estado. Luego de gravitar por 37 años en esa extraña isla, logré pisar tierra firme, sólo para comprobar que no he llegado a ninguna parte. Quizás y nunca perteneceré a sitio alguno. Ahora vivo en Ecuador, pero por favor, no me crean del todo que ando donde digo, mejor localícenme en la Cuba de mis sueños.

La ciberindigencia

noviembre 7, 2012 | | |

Alfredo Fernández

Imagen: wikipedia.org

HAVANA TIMES —“Por favor, cuando le escribas a Zenaida, dile que no se olvide de mandarme los zapatos para la graduación de Carlitos, las gotas para la vista de Claudia, levadura para panetela. También te ruego que recuerdes decirle que la fuente de mi máquina ya no da para más. Ah, y dile que si tiene algún celular en desuso, que por favor, ni se le ocurra botarlo, que aquí Danae lo necesita urgente”.

Semejante desparpajo de peticiones, lo escuche el otro día en una guagua.

En ese mismo instante, sin querer, no pude evitar remitirme a esos momentos en que, con muy similares fines, utilizo casi a diario el correo electrónico, tanto para mí, como para mis amigos y familiares.

Pues también yo he requerido en innumerables ocasiones de los S.O.S que para los cubanos resultan los emails de los amigos y conocidos.

Yo, en un post anterior, di en llamar a usuarios tan insólitos de las nuevas tecnologías en Cuba, como esta señora, o como yo, con el apelativo de “Usurarios Indirectos”. Pues eso y no otra cosa somos nosotros.

Personas que de manera asidua trocamos al ya veterano servicio de los emails, en un novedoso espacio de catarsis y de revelaciones de todo tipo, que a fuerza de su diversidad terminaron sustituyendo en Cuba al confesionario de la iglesia católica, por la bandeja de un correo electrónico, al cura con el voto de silencio, por el dudoso mutismo de ese amigo o conocido que nos hace el favor de enviar nuestros emails.

Si bien la poca inserción de los cubanos en la red de redes terminó por obligarnos a hacer un uso disfuncional de la misma, a fin de no perder el contacto con nuestros seres queridos. También, ha hecho de los emigrados unos buenos samaritanos, que constantemente nos auxilian con desinterés.

No es raro en Cuba ver a ese que cuenta con la enorme dicha de acceder al correo electrónico en su casa, o en el trabajo, enviar emails, de favor, a personas que apenas conoce o con las cuales ha lidiado realmente poco en su vida.

La ciberindigencia en Cuba tiene un carácter dual, por un lado el acceso de los cubanos al Internet es el menor en el mundo occidental, y por otro, los correos enviados a las personas queridas en el exterior, con demasiada frecuencia son pedidos de ayuda con solicitud de medicinas y artículos de todo tipo, siempre deficitarios en la isla.

 

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2 respuestas a “La ciberindigencia”

  1. Jose luis dice:

    La internet es demasiado peligrosa para liberarla..Imajinate que todos pudieran ver en youtube los golpes de las turbas a quienes protestan pacificamente

  2. Liborio dice:

    Correo electronicos e Internet son un medio de comunicacion moderno e indispensable para cualquier sociedad. Los pocos cubanos que tienen acceso lo utilizan para entre otras cosas resolver sus necesidades vitales en un pais que vive en una real supervivencia. Alfredo te pregunto que escribirias en un email si de momento quedas aislado en un bosque o desierto inospito donde tu principal preocupacion diaria seria “resolver” comida y un refugio basico para pasar la noche. La unica vez que tuve internet en Cuba por varias horas pude haberlo utilizado en entrar en faceboock , o en pornografia, o bajar musica, o para enterarme de noticias del mundo o de Cuba que no te pasan por los medios de comunicacion del gobierno. Pero lo utilice para “resolver” un trabajo fuera de Cuba y por suerte lo logre.

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