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Yanelys Nuñez Leyva: Soy una estudiante universitaria y aunque procedo de una generación nacida a principios de los ‘90, que sufrió muchas de las funestas experimentaciones implementadas en el sector educacional cubano, marcando profundamente nuestro desarrollo como entes sociales pensantes; creo en el poder del conocimiento y en la fuerza de las creaciones artísticas para defender derechos y principios. Mi pretensión es, pues, compartir mis inquietudes y vivencias desde el respeto y el diálogo, buscando en ese proceso una mayor paz interior.

Un moretón en mi vientre

octubre 5, 2012 | Email Email | Imprimir Imprimir |

Yanelys Nuñez Leyva

HAVANA TIMES — En el conflictivo horario de las 4:30 pm de este miércoles, tomé el ómnibus de la ruta 5 para trasladarme desde el municipio capitalino del Vedado hasta el de la Habana Vieja.

El vehículo, para mi felicidad, no estaba tan atestado de personas –como es costumbre– por lo que intenté caminar hacia su parte trasera.

En mi trayecto se encontraba una señora de mediana edad, a la que rocé sin querer a mi paso.

Su reacción: propinarme un estruendoso codazo cerca de las últimas costillas.

Mi contra reacción: doblarme por el dolor y preguntarle en un tono lastimoso e inocente ¿por qué me golpeó?

La acusación errónea de que yo la había empujado me pareció un tanto sospechosa –porque sencillamente no lo había hecho– por lo que la interrogué con la mirada en busca de una respuesta lúcida.

Percatándome de los desvaríos y de la paranoia de esta mujer, seguí camino lamentando mi mala suerte.

Una rara sensación desde ese momento se apoderó de mí y al tratar de descifrarla con un amigo, me pude dar cuenta de que era impotencia.

Según él en ese tipo de situaciones uno –impotente- se pregunta:

¿Por qué tengo que compartir la guagua con personas de dudosa salud mental?

¿Por qué inevitablemente debo exponer mi bienestar físico a espacios inseguros y violentos?

¿Cuántos moretones más debo obtener para que cesen tantas incongruencias y desatinos?

Algunas otras interrogantes asoman a mi cabeza, y la impotencia… va en aumento.




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3 respuestas a “Un moretón en mi vientre”

  1. Mario Dominguez dice:

    Y el incidente pudo ser peor, pues tu pregunta pudo ser rspondida por la agresora con una ofensa personal o simplemente con la tan escuchada frase “si no te gusta coge un taxi”.

  2. EnriqueCubano dice:

    Nunca he entendido la pasión de la gente por vivir en La Habana. Tan solo por el transporte, las guaguas siempre abarrotadas, sales apestoso de ellas, te maltratan a cada paso, la agresividad de la gente se nota en todos lados. Las calles sucias, en todos lados colas enormes, violencia, peligrosidad y todo parece como construído antier y destruído ayer. Quienes vivieron en lugares como Matanzas, Cienfuegos, Santa Clara, Camaguey u Holguín conocen que se puede vivir de otra forma y al final es mejor. Todas esas “más opciones” que se mencionan de vivir en La Habana son en la mayoría opciones que nunca usamos (teatros, cines, discotecas, opciones de trabajo, qué más?… ). Para mi es la misma mierda en todos lados pero en las ciudades de provincia se nota menos y para ser intelectual solo hace falta leer, un papel y un lapiz.

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