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Kelly Knaub: Mi interés por el periodismo surge del deseo de escribir, contar historias y satisfacer mi curiosidad interminable por el mundo. Yo daba clases de inglés a los inmigrantes y refugiados en Nueva York antes de empezar mi maestría en periodismo en la Universidad de Nueva York el año pasado. Anteriormente viví en México dos años y viajé por América Central. Mi experiencia como observadora de los derechos humanos en una comunidad Zapatista me inspiró a hacerme periodista. Al escribir para Havana Times, espero contribuir a ofrecer una perspectiva más amplia de Cuba.

Entre tú y yo

agosto 4, 2010 | | |

Kelly Knaub

Una calle de La Habana Vieja. Foto: Kelly Knaub

HAVANA TIMES, 4 de agosto — He conversado con varias personas en Cuba que me han confiado sus puntos de vista políticos y sus experiencias personales en este país.  Pero a cada conversación le antecedía siempre el acuerdo verbal de no repita a nadie lo que le digo; la persona entonces miraba a su alrededor para asegurarse de que nadie más podría escuchar, y en voz baja, me decía cómo son las cosas realmente aquí.

La reciente reaparición de Fidel en el programa La Mesa Redonda me sirvió de pie para una conversación.  Estaba curiosa por conocer la opinión de alguien sobre este programa televisivo.  Esta persona se quejó de que no se analizaban cuestiones relacionadas con Cuba y expresó además cuánto había sufrido Cuba con la Revolución.

“Cuba es un teatro”, dijo esta persona.  “Aquí no hay trabajos, la gente va al trabajo y se pasa todo el tiempo conversando.  La educación es gratuita, pero no hay empleos.  ¿Qué logros hemos obtenido?  Es muy triste ver en lo que se ha convertido este país”.  Lo escuché atentamente y le  pregunté:

¿Todas las personas en Cuba piensan así?  Me respondió que no.  “Los que trabajan para el gobierno, y los hijos de los miembros del Partido Comunista de Cuba no piensan así.  Así que ten cuidado con quién hablas.  No puedes hablar de estas cuestiones con cualquiera”.

Día lluvioso en La Habana. Foto: Kelly Knaub

Anteriormente un amigo cubano me dijo que él o ella no harían ninguna crítica acerca del gobierno en frente de esta persona que conozco.  Esta misma persona expresó la misma desconfianza y recelo de hacer alguna crítica en frente de mi amigo cubano.

Un individuo —quien me prohibió compartir algún detalle personal sobre su vida en este sitio— me reiteró lo tranquilo que uno debe vivir en Cuba. “Hablar es muy peligroso”, dijo mirando a todos los lugares.  “Con la política, aquí debes tener extremo cuidado.”

Sin embargo, la mayoría de los extranjeros no muestran esa suspicacia y precaución que parece estar presente en la conciencia nacional del cubano.  Noté que quienes visitan la Isla por cortos periodos de tiempo generalmente tienen una perspectiva más positiva del país; los no-nativos que han vivido aquí por períodos más largos son mucho más críticos.

Recientemente conocí a un extranjero de vacaciones en Cuba y este compartió su optimismo sobre Cuba.  Me dijo que la “falta de racismo” —de seguro un tema caliente— y la armonía religiosa, hacen que este país sea elegido como una de las sociedades más pacíficas y con mejor funcionamiento del mundo; el único factor en contra, para él, era “el sistema.”

Una calle de Centro Habana. Foto: Kelly Knaub

Otro extranjero que ha vivido en Cuba por más de cinco años dijo que para vivir razonablemente bien en este país, los cubanos necesitarían ganar, al menos, 200 CUC por mes (equivalentes a 250 dólares americanos) en comparación con los 20 CUC promedio que ganan los cubanos (y en moneda nacional). Según él hay mucha tristeza y miseria detrás de la fachada feliz de este pueblo.

Alguien me dijo que tuviera mucha precaución por ser “norteamericana”.  Esta misma persona me aconsejó que hiciera todo por las reglas de mi visa de estudiante.  “Si no lo haces,” me dijo al oído, “!ellos pueden creer que intentas infiltrarte!”

Por ser estudiante de periodismo y no poder lograr que las personas me digan con sus nombres cómo “son las cosas” verdaderamente, tengo un gran dilema, por lo que me he visto obligada a presentar opiniones anónimas.

Simplemente quiero entender un poquito sobre Cuba y cómo piensan los cubanos sobre algunos temas, poniendo a un lado la propaganda que he recibido tanto del gobierno cubano como el de Estados Unidos.  Pero recuerda…esto es entre tú y yo.

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Una respuesta a “Entre tú y yo”

  1. cubanito_soy dice:

    Realmente los miedos son más psicológicos que reales, el cubano prefiere ser parte de la vara de la lanza, que unirse a los que van en la punta de la lanza, prefieren que otros sean los que luchen por sus derechos, aunque se beneficien por ello, que levantarse y exigir lo que por derecho les corresponde, esos miedos arraigados pienso fueron provocados por la falsa unanimidad, uno de los elementos que generó la tendencia al igualitarismo de nuestra sociedad. Preferimos disfrutar lo que otro lucha, que lograr por nuestras propias luchas(con nuestras opiniones y criterios, planteados en el lugar, en la forma y en el momento apropiado, aunque estén equivocados a veces) nuestras conquistas.

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