Menia Martínez, figura histórica del ballet cubano

agosto 30, 2012 | | |

Por Helson Hernandez

Menia Martínez

HAVANA TIMES — “Yo fui la primera becada de la naciente Escuela Alicia Alonso”, cuenta Menia Martínez, figura histórica del ballet cubano.

HT: Su entrada al mundo de la danza clásica.

MM: Yo fui la primera beca de la Escuela Alicia Alonso en aquel entonces. Mi interés hubiese sido ser realmente artista de la música, pues me gustaba cantar, o bailarina, pero de teatro musical que en aquellos años no existía en Cuba. Mi tía tenía un estudio de fotografía, y una bailarina fue a tomarse unas fotos profesionales, y me oyó cantar, al verme se fijo más en mis piernas elogiando mis extensiones, y fue quien dijo que tenía que entrar en el conservatorio.

Empecé dando bailes españoles, lo que me tenía insatisfecha porque allí no veía un porvenir, hasta que mi madre conoce sobre la escuela Alicia Alonso y me lleva a adicionar, felizmente Alicia y Fernando me aprobaron, recuerdo que después de mi llegaron dos de las hoy joyas del Ballet Nacional de Cuba, Martha Plá y Aurora Boch, pero según Fernando Alonso, yo fui la primera becada de la naciente Escuela Alicia Alonso.

HT: Sus 13 años representan una edad que considera importante en su historia artística.

MM: Sin dudas, porque a esa edad ya yo estaba bailando en el Cuerpo de baile del Ballet de Cuba, sin saber aun lo suficiente, no es como esta generación que empiezan a los 8 años y a los 13 ya son estrellas, yo lo que poseía era mucho entusiasmo, pero siempre recuerdo que Fernando y Alicia me decían que yo mostraba mucho arte en mi forma de moverme. El Ballet de Cuba me abrió las puertas, la necesidad que tenían de bailarines en ese momento me facilitó estar en el escenario a muy temprana edad.

HT: ¿El bolero “Tú me Acostumbraste”, de Frank Domínguez?

MM: Ahh!, es una pieza musical muy relacionada con mi historia personal. Yo tenía una tía que era la artista de la familia, mientras aun yo no era nadie, ella era poeta, tenía grandes ilusiones de poder haber tenido una gran carrera, siempre estaba enamorada y se la pasaba cantando esa canción, y fue la primera que vio en mi ciertas posibilidades, parece que intuyó que algún día yo sería una artista quizás como ella hubiese querido lograrlo. Cuando murió con 91 años yo no estaba en Cuba, toda mi familia despidió su duelo cantándole justamente este hermoso bolero, frente a su tumba.

HT: Memorias de la época y sus primeras experiencias profesionales en la danza.

MM: Era una época muy difícil socialmente, estamos hablando de los años cincuenta, y Alicia y Fernando trataban por todos los medios de conservar esa Escuela que entonces era privada. Incluso, dábamos clases intensamente, hasta en horarios extras, con el objetivo de lograr un mayor nivel, porque aun la técnica no era la suficiente, por supuesto teníamos delante la figura y el ejemplo de Alicia, eso es muy importante, cuando uno comienza y tiene delante figuras que tienen ya un reconocimiento internacional, ver como baila y nutrirse de todo ello, eso abre mucho la perspectiva y te acelera la formación.

Otra cosa que nos abrió el camino fue que cuando triunfó la revolución nosotros empezamos a ser maestros muy temprano, por la necesidad pedagógica del momento, y eso nos dio una capacidad tan grande, que tanto Lompa Araújo, Josefina Méndez, Ramona de Sáa, en fin, todo ese equipo de grandes figuras, son extraordinarios maestros hoy, debido a dichas experiencias que nos marcaron enormemente. Yo fui fundadora de la Escuela L y 19, donde se formaron los grandes nombres de generaciones posteriores del Ballet Cubano.

HT: Se va a estudiar a Rusia?

MM: Yo me fui a estudiar a Rusia, porque en aquellos tiempos, años 57 y 58, la situación en la isla era compleja, mi familia estaba muy integrada al Partido Socialista Popular, yo por edad aún no lo era, y como ingresé en el ballet mi mundo era la danza. Surgió la posibilidad de ir a Varsovia, a un Festival de la Juventud, para mí una gran experiencia, pude conocer casi toda la Europa de los años 50.

Nicolás Guillén, el Poeta Nacional, fue mi padrino, él y otras personas me motivaron a que pidiera una beca en el Teatro Bolshoi de Moscú, me hicieron una prueba donde me aceptaron, y Guillén que estaba clandestino en aquel momento, se ocupó de gestionar con el Ministerio de Cultura de la isla los documentos que pedían para yo poder entrar a materializar mis estudios.

Me fui a Bucarest para esperar la decisión y me llegó la invitación posteriormente para ingresar en la Escuela de Leningrado, lo que es ahora San Petersburgo, la Escuela Vaganova, una de las Academias más reconocidas del mundo, allí estudiaron Nijinski, Pavlova, Ulanova, todos esos bailarines importante surgieron de aquel Teatro Imperial.

Yo soy diplomada de la Escuela Vaganova, mi experiencia anterior con Fernando Alonso en Cuba fue muy determinante, sinceramente sin eso el resto hubiese sido una mitad nada mas en mi formación. Mis padres adoptivos allá en Europa fueron intelectuales, hasta que murieron, ellos me ayudaron mucho en mi educación de la cultura rusa.

HT: Y cuando triunfa la revolución estando usted en Europa?

MM: Bueno, yo podía estar al tanto de lo que iba aconteciendo en la isla gracias a Nicolás Guillén que se encontraba en Paris, pues él no podía entrar a la isla en ese momento por la dictadura de Batista. Yo me perdí toda aquella entrada en La Habana de Fidel, Raúl, Camilo, el Che, un acontecimiento histórico y extraordinario en el mundo. Quise regresar al conocer de todo aquello, pero en el Ministerio de Moscú no me lo permitieron porque tenía una beca de 5 años que debía terminar.

HT: Todos admiran en usted su gran carrera como bailarina, pero muchos desconocen su trayectoria musical que cultivó estando en Rusia.

MM: Tenía muy buena voz, y una orquesta me oyó cuando canté en una universidad, y me invitaron a grabar con ellos. Tengo discos, y logré cantar hasta en la renombrada sala de conciertos Tchaikovski, de Moscú.

El director de mi Escuela no quería que lo hiciera por el tiempo que debía dedicar a los estudios de la danza, pero sentía al cantar que estaba también haciendo algo por Cuba, la gente joven estaba muriendo en la isla por el momento histórico que imperaba en la nación, mi familia estaba dentro de todo aquello y yo tenía que hacer algo desde donde me encontraba.

Vino a Moscú Juan Marinello, y me enviaron para cantarle donde se encontraba, conservo una foto donde estaba también junto a mí y Marínelo, el gran músico Achatarían, y la directora del lugar entregándome unas flores.

HT: Al terminar sus estudios, Europa la vio triunfar en el Ballet.

MM: El último año de mis estudios bailé con el Kírov, interpreté Sílfides, Lago de Cisnes en el cuerpo de baile, pero igualmente la solista en Pájaro Azul de La Bella Durmiente, y me gradué haciendo el Pas de deux del Cisne Negro, además de coreografías rusas que no se conocen en Cuba.

Menia Martínez

En la televisión recuerdo que filmaron muchas actuaciones mías, de hecho hoy me sorprende cuando dicen que estoy en la BBC de Londres, y cuando abro el internet me encuentro bailando y ensayando ballet en un video con mi maestra, hasta cantando en fragmentos de grabaciones que aparece dentro de cosas importantes de Moscú.

HT: Su regreso a Cuba?

MM: Regreso a la isla en el 60, ya establecida la revolución. Considero que los 60 y 70 fueron los años de gloria de la revolución cubana. Me encontré una Cuba diferente cuando llegué, me llamaban la rusa porque empezaban a arribar muchas delegaciones de ese país, trabajé en la televisión cubana entonces, y mis primeros pasos en la danza al retornar, fue con una rusa asentada en la isla, Ana Leontieva, ella había creado el Ballet de Cámara, y con Alberto Alonso junto a su compañía.

Una gran amiga, Sonia Calero, me llevaba a todas partes pues habíamos estudiado juntas antes, y me mostró todos los cambios de La Habana de entonces. Con Alberto Alonso volví a salir del país, aunque no quería pues acababa de llegar, pero se trataba de un Festival Internacional donde Cuba asiste por primera vez no de forma clandestina sino oficialmente, también hicimos una gira por Viena junto a la Orquesta América, fue cuando crearon el famoso tema “Cuba que linda es Cuba”. Entro después en el Ballet Nacional de Cuba, e integro la UNEAC como fundadora.

HT: ¿Su entrada al Ballet Nacional de Cuba una vez asentada en la isla?

MM: Cuando integro esta compañía una de las primeras cosas que hice fue el Grand Pas de Quatre sustituyendo a Margarita de Sea, de lo que Fernando Alonso siempre ha dicho que es uno de mis mejores roles, lo interpreté junto a las cuatro joyas, dos de ellas se alternaban, yo hacía la Cerito. Cuando entra Azari Plizetski al Ballet Nacional de Cuba como partenaire de Alicia, yo era ya miembro de la compañía, este bailarín aportó mucho a Cuba, sobre todo a los bailarines masculinos.

Recuerdo que me dijo que me conocía de antes, pues en el Teatro Tchaikovski de Moscú había hecho una tremenda cola para verme cantar en la época en que yo me encontraba en Europa, y ya ves, después quien nos iba a decir que bailaríamos juntos y en Cuba. Logré hacer Giselle completo en su rol titular junto a esta agrupación que dirige Alicia, ya lo había bailado antes en Rusia, pero acá en Cuba lo mejore muchísimo, lo madure más.

HT: Tuvo experiencias interesantes con figuras de la música cubana.

MM: Si, Elena Burque supo que yo había grabado discos como cantante cuando me encontraba en Rusia, y me propuso hacer algo en la televisión, entonces me llevó a un programa donde canté un tema de Martha Valdés, yo incluso iba a la casa de esta importante compositora para ensayar y prepararme con ella personalmente, no se me olvida que estaba allí también Miriam Ramos.

Martha fue como mi maestra pues me montó su pieza, y después en aquel espacio televisivo no solo interpreté la obra musical, igualmente baile el pas de deux Don Quijote con Lázaro Carreño y otra obra de Jorge Lefebre. Elena me elogió la voz, pero no podía dedicarme ya a la música pues tenía una carrera establecida en la danza que había que continuar.

HT: A muchos se le oyó decir que Menia Martínez era la quinta joya del Ballet Cubano.

MM: Bueno, según el maestro Fernando Alonso, hubo muchas joyas en Cuba, porque Ramona de Sáa, actual directora de la Escuela de Ballet de La Habana, es una persona con una gran capacidad también de trabajo, ella sigue esa línea con tesón, vive para la escuela. Margarita de Sáa su hermana, igualmente fue otra de esas figuras. Arnold Hasked fue quien dio esa denominación a las conocidas Cuatro Joyas del Ballet Nacional de Cuba, Aurora Boch, Loypa Araujo, las ya fallecidas Mirtha Plá y Josefina Méndez, al verlas bailar el Grand Pas de Quatre.

Ellas eran en ese momento las figuras principales de la compañía, bien merecido se lo tuvieron, fueron bailarinas muy diferentes las cuatro e importantes para la historia de la danza.

Cuando crearon las cuatro joyas yo no estaba en Cuba pues había regresado a Moscú como bailarina, fue cuando creé la Kitri en el Bolshoi, el rol principal de Don Quijote, Maya Plisetskaya me ayudo mucho en mi interpretación del rol. Debuté antes de la Kitri en Giselle, en Leningrado con el Kírov, pero eso no fue de gran trascendencia, con el Bolshoi si pude hacer giras por toda Europa bailando la kitri, y en los más reconocidos teatros.

HT: La Escuela Cubana de Ballet ha graduado bailarines que hoy están esparcidos por gran parte del mundo. 

MM: Yo siempre pienso que eres embajador del Arte Cubano cuando estas fuera de la isla, nos debemos todos sentir orgullosos cuando es aceptado un bailarín en una compañía reconocida del mundo. La escuela lo ha demostrado, los bailarines graduados en la isla son sólidos, cuando tú dices en el extranjero, tengo un bailarín cubano que quiere hacer una audición, generalmente sucede que si es cubano no hay que hacerle audiciones, esto es porque hay una base, hay una escuela fuerte detrás.

Igual que con los profesores, el maestro Fernando Alonso siempre lo dice, que él se siente orgulloso de saber que hasta en el más intrincado rincón del mundo, es bienvenido un artista que lleve la formación de la Escuela Cubana de Ballet.

HT: Y como especialista que es de esta manifestación artística, que criterio nos puede dejar sobre las nuevas tendencias que aprecia y la evolución actual en las nuevas generaciones de la danza en Cuba.

MM: Yo estoy asombrada, pues cada vez que vengo a Cuba hay una compañía nueva que se crea, y haciendo cosas diferentes, para un público diverso que puede escoger. Muchos grupos con los que trabajo en el extranjero haciéndoles coreografías, me dicen que hay que venir a Cuba a presentarse, pues pedir un teatro cuesta muy caro y hay que hacerlo con dos años de antelación, ahora con la crisis económica aún más, pero en la isla, es increíble el movimiento que existe.

Por otro lado lo que surge en Cuba es una cantera extraordinaria de bailarines, muy bien formados, que tienen ahora la posibilidad de bailar todo lo que nosotros, lo de mi generación, no pudimos hacer, creo que estos bailarines jóvenes necesitan ampliar su repertorio, si creo que falta eso un poco y están muy necesitados de ello, que nuevos coreógrafos se unan al Ballet Nacional de Cuba, sin perder la base de la técnica clásica, es que la danza moderna, los ballets contemporáneos enriquecen al artista, puedes bailar un Giselle hoy y algo de Matos E mañana.

HT: ¿Se imagina una noche de gala en el Gran Teatro de La Habana, donde puedan bailar todas esas grandes figuras cubanas que se encuentran haciendo carrera fuera de la isla?

MM: Ese es el sueño de muchos, ya lo hemos hablado bastante. Los que estamos trabajando en el exterior nos imaginamos a todas esas figuras con Carlos Acosta a la cabeza, Lorna y Lorena Feijóo, Amparo Brito, Jorge Esquivel, Ofelia González, Pablo Moré, Rosario Suárez, Xiomarita Reyes, Alahydée Carreño, Julio Arozarena quien está ahora de co-director artístico del Ballet de Maurice Bejart después de la muerte de Bejart, muchos ya no bailan pero otros si continúan en activo, eso sería extraordinario.

Casi todos los que andamos fuera queremos estar presentes en ese acontecimiento, que se reúnan una vez más todos esos bailarines en La Habana, y poder disfrutarlo desde el público.

Imprimir Imprimir |


Haz un comentario

3 respuestas a “Menia Martínez, figura histórica del ballet cubano”

  1. Ha resumido en un Pis pas…y políticamente correcto…la historia oculta del, Ballet Cubano.

  2. Luis Angel dice:

    Me pregunto por que apenas oigo hablar de usted en los medios y es innegable el lugar que usted ocupa en la historia del ballet….lo que conozco sobre usted lo supe a traves de wikipedia hace un tiempo cuando estaba buscando informacion sobre Nureyev

  3. Jesus. Ysidro dice:

    Aunque ella no me conoce, mi padre y el de ella eran primos-hermanos ya que mi abuela y. La de ella. Eran hermanas carnales

Escriba una respuesta