Un enamorado verdadero

agosto 22, 2012 | | |

Rosa Martinez

HAVANA TIMES — El post de la joven estudiante sobre las nuevas formas de enamorar a una mujer me hizo recordar algo que me sucedió hace algún tiempo.

Era un día de extremo calor, como casi siempre aquí en el Oriente cubano. Agotada por la alta temperatura, el hambre y el trabajo de todo el día, caminaba hacia la bodega cuando me encontré con un insistente y desagradable enamorado.

No puedo asegurarles si era más insistente que desagradable, solo sé que aquel sujeto logró molestarme durante tres o cuatro cuadras, pero al final me lo pude quitar de encima. Les cuento cómo lo logré.

-Ma-ma-so-ta, me dijo, ¡Qué ricota estás mi madre! ¿No te hace falta un machoote así como yo?

Del cansancio que tenía ni lo escuché bien; lo miré, me miró, y seguí caminando sin decir nada.

-¿Dónde vives mami?, volvió a molestar.

-Aquí en San Justo, le respondí desanimada.

-San Justo es grande. ¿En qué parte exactamente?

-En algún lugar de San Justo. Por favor no me moleste, le pedí con cara de pocos amigos.

-Yo hago de todo en la casa y soy capaz de hacer cualquier cosa por ti, te doy lo que pidas por esa bocooota.

-Me duele la cabeza, déjeme en paz, le grité.

Si yo intentaba no escucharlo a él, él menos atendía mi demanda. Siguió diciéndome groserías en su intento por conquistarme, pero lo que logró fue molestarme aún más.

Cuando creía que no tenía escapatoria y que tendría que seguir escuchando al impertinente pasamos frente a un vendedor ambulante y se me ocurrió una idea: ¿Ves esas lozas (tiles) que lleva ese compañero? le pregunté.

-Si, me dijo ¿qué pasa con ellas?

-Nada, no pasa nada. Necesito 20 cajas de esas, cómpralas y seguimos conversando.

Si les soy sincera ni me percaté cuando el inoportuno se fue en sentido contrario, si no me hubiera sentido tan mal, me hubiera reído de mi ocurrencia, ahora lo hago recordando su cara.

 

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7 respuestas a “Un enamorado verdadero”

  1. Isidro dice:

    Rosa:
    Creo que lo primero es clasificar adecuadamente al individuo: ése no era un “enamorado”; era un “acosador”, y además de eso baboso y cobarde…

  2. Miguel Z. dice:

    Aprietas! el rumiante ese ahora mismo esta en la soba para conseguir el dinero y comprarte las lozas aquellas…

  3. Rose dice:

    jajjajaj, que cómico Migule Z, a ese estúpido no lo veo más, puedes estar seguro jajajajja

  4. anonimo dice:

    jajaja, paticas pa qué te quiero.
    parece que en cuba una caja de lozas le baja la líbido a cualquiera

  5. Rose dice:

    Jjajaja, no me digan eso, que me mudo del Guaso jajajja

  6. 100 % Gusan@ dice:

    jjajaja, tremenda historia…

    Eso me recuerda a una amiga que decía que había dos tipos de amor, el amor de “me quiero acostar contigo” y el amor de “toma mi plato de comida”. Ella ponía a prueba a los enamorados, los mandaba a comprarle emparedados o cajitas de comida de 25 pesos, o si la invitaban a salir les decía que no tenía ropa ni zapatos.

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