Procurando alivios: Entrevista con una persona sorprendente

junio 3, 2012 | | |

Por Dariela Aquique

Nadia Lozada Jerez en el Café Literario Mama Inés en Santiago de Cuba.

HAVANA TIMES — Hace algunos años estaba yo armando un cuaderno de poesías, la primera parte era toda dedicada a las amistades. Un día, en un antológico café de mi ciudad, me faltaban diez centavos para pagar la infusión, una amiga me los dio; ella siempre fue (es) sabia y gorda y siempre ríe. En aquella ocasión escribí esto:

Cuando es inminente el alivio
das:
una historia con su moraleja
la razón más ambigua de la filosofía
un libro de cien años
una risa de niño con síndrome de alegre
recetas zodiacales
papeles amarillos
diez centavos
(…)

Es a esa sorprendente persona a quien voy a entrevistar, su nombre Nadia Lozada Jerez, es escritora, narradora oral, trabaja como especialista en el Centro Provincial del Libro de Santiago de Cuba, pero se distingue entre sus conocidos como una estudiosa y practicante de varias tendencias místicas y religiosas. De su pasión por los libros y su afición por las culturas asiáticas, vamos a hablar.

HT: Licenciada en Literatura y Español, pudiste haber optado por la docencia o cualquier otra labor, sin embargo preferiste estar vinculada directamente a los libros, ¿por qué?

NL: Siempre hay un libro que le marca la vida a toda persona, puede ser el libro que te acompañó desde la niñez, desde la juventud o quizás el último libro que te leíste que ha sido el que te iluminó y le ha dado las respuestas a todas las cosas que te has venido preguntando durante tu existencia. En mi caso fue Juan Salvador Gaviota de Richard Basch, me identifiqué con el personaje de una manera increíble. El libro no tenía datos del autor, nada, era muy sencillo, me cautivó tanto que como era prestado lo copié a mano completo, hasta que hace un año me regalaron un ejemplar impreso y los conservo los dos.

HT: Creaste una peña literaria y en la que siempre tienes a un invitado para que le hable a los niños de su aprendizaje como lector. ¿Nos cuentas de esto?

Nadia Lozada Jerez

NL: Este proyecto responde a los objetivos del programa nacional del placer por la lectura y se me pidió que hiciera más bien una peña donde yo narrara cuentos, se escogió para eso la librería de raros y de uso; percibí que yo debía llevar allí a personas que hablaran de su experiencia con los libros y así los muchachos se darían cuenta que no hay libro viejo, que en cada libro hay una fuente de riqueza inagotable, que no hay libro que no tenga valor, que deben de cuidarlo y aprendan que en el acto de leer se puede encontrar tanto goce como ir a la playa, a un campismo, a una fiesta, que leer proporciona esos estadios positivos que tanta falta hacen.

No sabía cómo ponerle a la tertulia y llegó el jefe y me dijo: oye hay que mandar la información del proyecto, ¿cómo se llama? Y me salió así Oros Viejos, que es un libro que quiero mucho, que siempre regalo a los amigos, a los niños y es un tributo a su autor Herminio Almendro.

HT: Dedicas mucho de tu tiempo a contar cuentos, eres una de las mejores narradoras orales de la ciudad y del país, tu presencia en las bienales internacionales y los premios recibidos, así como tus nominaciones a Premio Nacional de Narración Oral, lo avalan, ¿por qué el interés por contar y narrar historias?

NL: Bueno hay personas que no tienen tiempo para leer o no tienen vocación por la lectura y a veces tú le recomiendas, mira léete esto y no lo hacen. Sin embargo si le cuentas a la gente una historia, quizás ahí va el mensaje, que lleva implícito un consejo, una enseñanza, y ellos sin darse cuenta se motivan, pero yo no les doy las moralejas, esa sentencia yo la evito, les aporto algo que a lo mejor les sirve y así contando cuentos es más ameno y agradable para mis prójimos. Es como si leyesen a través de mí, por eso cuento historias y esa es una forma de ayudar a los demás.

Narrando en el café literario Mama Inés.

HT: En el café-literario Mamá Inés, que conduces todos los jueves en la tarde, lograste vincular tu labor de promotora literaria y tu don de cuentacuentos, ¿fue casual o lo planeaste?

NL: Esa fue otra tarea que se me asignó (como dicen los jefes), ja, ja, ja, ja. Cuando se te encomienda algo independientemente de lo que te digan que debes hacer, tú tratas de hacerlo a tu manera, usas tus iniciativas y decidí que el espacio era propicio para promover a personas que se dedican a la narración oral y lo hacen muy bien y son poco conocidos, solo en marcos muy estrechos. No quise que fuera solo mi espacio como narradora, yo soy la anfitriona, pero el protagonismo siempre lo tienen mis invitados.

HT: Los cubanos independientemente de su religiosidad tendemos a ser bastante pragmáticos. Somos exaltados, desesperados, ansiosos, vivimos al día, y especialmente los santiagueros. ¿Cómo te interesas por religiones, sectas o corrientes místicas orientales?

NL: Yo me crié en el seno de una familia católica, con abuelas que me llevaban de niña a la Iglesia y trataron de inculcarme esa fe religiosa, pero yo te confieso nunca experimenté sensación alguna de haber encontrado la comunión con Dios, no al menos a través de esta religión. Nunca fui devota de ningún santo, no me gusta adorar imágenes, yo nunca vi o sentí  a los ángeles.

El catolicismo y todo el cristianismo protestante son sumamente dogmáticos, siempre te imponen patrones de conducta y las religiones afrocubanas también; sumémosle que en ella siempre hay sacrificio de animales para sus ofrendas y yo rechazo esta violencia, este derramamiento de sangre.

Estudiantes en la peña literario Oros Viejos.

Por otra parte la historia de la Iglesia católica con sus sombrías páginas en las cruzadas y la Inquisición, no inspiran mucha confianza. En cambio las corrientes orientales te trasmiten imperturbabilidad, calma, equilibrio y no conozco que practiquen ningún sacrificio humano o animal. Además en ellas lo esotérico, es mucho más palpable.

HT: El Reiki es una técnica japonesa de cura natural. Pero en realidad es una práctica seudocientífica, sin embargo, sus practicantes le denominan: “la energía vital universal que en una atmósfera misteriosa da poder espiritual para la meditación y la sanación.” Háblanos de tu experiencia.

NL: Mira el Reiki es maravilloso, es algo que la gente no puede imaginar cuan potente puede ser y cuanto cambio puede traerte a la vida. Lo descubrí a partir de un libro que leí por casualidad y me interesé, pero pasaron siete largos años hasta que llegaron los maestros Reiki, españolas ellas, me inicié y esto me dio la oportunidad de ver mejor a las personas, de verlas sanar en lo físico, en lo espiritual, en lo mental.

El Reiki además puede aportar tratamientos de cura a partir de la energía para problemas de todo tipo desde la enfermedad hasta problemas económicos, psicológicos y cuando ayudas a alguien, eso llena a las gentes implicadas de una alegría tal, que no puedo describirte, experimentas un estado tan sublime de las cosas, sientes el amor cuando recibes la energía de gratitud en respuesta de la que has dado a los otros.

HT: La filosofía Rosacruz, viene de una serie de fraternidades que se dicen tuvieron su génesis en la francmasonería y su sabiduría occidental. Estos aunque muy diferentes de las corrientes orientales, sí coinciden en cambio en muchos de sus preceptos. Sé que también estuviste vinculada a esta cosmología. Dinos algo al respecto.

En la peña Oros Viejos con la invitada.

NL: Fue en la misma búsqueda, fui detrás de todo aquello que tenía implícito el misterio, quizás hasta una búsqueda de poder, no lo voy a negar. Pero milité poco tiempo en la orden Rosacruz, yo pensé que iba a durar más, me había creado toda una expectativa, pero realmente no la suplió. No digo que la antigua orden mística Rosacruz, que es como se llama, sea negativa o mala, pero no me sentí cómoda con los miembros de la misma y simplemente me aparté, no me hicieron crecer y salte a otro espacio, esa fue mi experiencia.

HT: La astrología, el Feng Shui, la práctica yoga, los misterios del zodíaco y ahora el budismo, por todas te has interesado y te has vinculado a sus estudios y ejercicio. ¿Ha sido curiosidad intelectual o búsqueda espiritual?

NL: Siempre búsqueda espiritual, me gusta la paz, todo lo que es sereno me encanta y estas corrientes orientales te llevan a eso, yo rechazo todo que pueda inquietarme, crearme neurosis.

Creo que esta constante búsqueda mía responde a alejarme del mundanal ruido, del chisme de trabajo, de la lucha de poder administrativo y sindical en la que esta envuelta, que si el CDR, que los vecinos, que la misma familia numerosa con la que a veces tienes que convivir por problemas de espacio.

Tú sabes que las luchas encarnizadas de poder en cualquiera de estos sectores son terribles, entonces, si en estas sectas o sociedades en la que vas en busca de esa paz encuentras eso mismo, pues te vas, fue eso lo que me pasó con los rosacruces. En las corrientes orientales he encontrado paz. Hay que buscar en todo, en los libros, en las gentes, en las cosas. Si buscas, encuentras.

HT: Eres muy tolerante y siempre estas riendo. ¿Esto se lo debes en parte a todas estas incursiones?

NL: No, no creo, siempre fui alegre desde niña, era una nena que cantaba, que bailaba, que era gordita y era capaz de ponerme un tutú para bailar ballet y lo disfrutaba mucho, ja, ja, ja. Gracias a Dios o al Universo que me hizo así.

Público en el café literario Mama Inés.

Es importante si has tenido una niñez feliz y tuve suerte, me tocó vivir una infancia donde los niños podían elegir sus juguetes. Todos los días del mundo le ofrendo a la alegría, hay que intentar ser feliz y lograrlo pero sin los libros de autoayuda preconcebidos.

A ser tolerante se aprende, como a caminar o a hablar, fue quizás la relación observatoria que tuve con el alcohol, estuve algún tiempo vinculada a un círculo de amigos que bebían mucho. Las personas que beben están muy bajas a nivel energético y tratan de llegar a la energía así, no se dan cuenta de lo autodestructivo que esto es.

Yo estuve con ellos, exploré y me alejé afortunadamente a tiempo, encontré otros modos de cargarme de energía sana, positiva. Después conocí bien la enfermedad y ahora los ayudo soy A.A.A. (amiga de alcohólicos anónimos). Y ando así, procurando alivios.

Fueron estas las palabras finales de mi entrevista con Nadia, la amiga que suscitó aquel poema que no por casualidad terminaba así:

y esperaré mañana
tus pródigas lecturas de las almas
tu síndrome de risa y sus misterios
tus diez centavos
en fin
tu gordo alivio.

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Una respuesta a “Procurando alivios: Entrevista con una persona sorprendente”

  1. charlene dice:

    Lindo Dariela. Un abrazo

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