Rompiendo barreras poco a poco

mayo 15, 2012 | | |

Yusimi Rodriguez

HAVANA TIMES — Hace dos años entrevisté a Michel (Nonardo) Perea Enríquez, escritor y artista plástico. Homosexual. Sus parejas, siempre ocasionales, eran tipos que se definían como heterosexuales, que en público y hasta en la intimidad asumían actitudes homofóbicas, que nunca se dejaban ver con él en la calle.

Ricardo es uno más de estos individuos. Apenas lo conocí, hace poco más de seis meses, supe que Michel podía esperar muy poco de esa relación.

Dos meses atrás, Michel me sorprendió con una noticia: Ricardo está viviendo con él, en su casa, como su pareja oficial.

HT: ¿Te consideras homosexual?

Ricardo: Me considero bisexual.

HT: ¿Desde cuándo te gustan los hombres?

Ricardo: Empecé en este mundo a los doce años, por dinero. Iba con mis amigos al Vedado, éramos cinco. Uno de ellos estaba con un turista que le daba cien dólares diarios. Andaba con ellos y así empecé.

HT: ¿Te obligaba tu situación económica?

Ricardo: Mi situación económica siempre fue buena, pero a los doce años dejé de prestarle atención a la escuela, era un desastre. Mi padre me cerró todos los canales. Ya fumaba y quería tener lo mío sin depender de nadie.

HT: ¿Esos hombres eran jóvenes o muy mayores? ¿Cómo te sentías estabas con ellos, si no te gustaban los hombres?

Ricardo: Eran de todas las edades, casi siempre mayores de cuarenta años. La primera vez que un hombre me tocó y trató de darme un beso, le metí un bofetón. Fue mi primer impulso. Mis amigos eran dos o tres años mayores que yo y hablaron conmigo, me explicaron, más o menos me relajé… Ese día no tuve sexo con él. Me tocó, lo toqué… Me dio veinte dólares por eso, y quedamos en vernos al otro día. Ese día sí tuve sexo y me pagó 120 dólares.

HT: ¿Cómo te sentiste?

Ricardo: Al principio me sentí raro. Nunca había experimentado ni me había pasado por la cabeza estar con una persona de mi sexo. Me parecía algo increíble, sobrenatural. Nunca pensé caer en ese bache… así seguí hasta la actualidad.

HT: ¿Tuviste una erección en esa primera relación?

Ricardo: Sí.

HT: Pero para eso debía haber cierto gusto…

Ricardo: Supongo que sí… No sé explicarte si me gustaba o no. Sé que me sentía raro.

HT: ¿Habías estado ya con muchachas?

Ricardo: Sí, estaba becado. Las muchachas me parecían lo máximo.

HT: Pero en aquel momento no eras un bisexual. Estar con un hombre por dinero no te convierte en homosexual o bisexual. ¿Cuándo empezaron a gustarte los hombres, de verdad?

Ricardo: Tengo actualmente veintitrés años. Llevo más de un año con mi pareja actual (Michel). Desde mi punto de vista, me empezaron a gustar realmente los hombres desde que estoy con él.

Es mi segunda pareja masculina. El primero fue un muchacho menor que yo, me caía bien, pero no estaba enamorado. Creo que él, sí. Yo no concebía el amor entre dos hombres. Creía que era sólo sexo. Con un hombre, puedes hacer lo que no puedes hacer con una mujer; hacen las cosas de otra forma. Hay cosas que debes suplicarle a una mujer y con un hombre son fáciles… Yo tampoco era muy desinhibido, tenía tabúes. Tampoco me dejaba tocar ciertas partes, ni hacer algunas cosas. Me he ido liberando con Michel.

HT: ¿Por qué comenzaste una relación con él? Es pobre, no tiene nada que darte.

Ricardo: Lo conocí en la casa de unas amistades. Me impactó enseguida porque es muy femenino, muy dócil. Vi que también le gusté.

HT: ¿Lo ves como una mujer?

Ricardo: Me llaman la atención sus rasgos femeninos, pero estoy consciente de estar con un hombre.

HT: El año pasado, Michel me contaba que venías solo de vez en cuando en busca de sexo, no salías con él, y si lo hacías caminaban separados… Ahora están viviendo juntos, sus vecinos saben que es tu pareja…

Ricardo: Lo sé… Estoy frito con él y él está frito conmigo. Ha sido lo mejor que me ha sucedido hasta ahora, sin contar las mujeres.

HT: O sea, que tus parejas femeninas ocupan un lugar aparte.

Ricardo: La mejor pareja que he tenido hasta ahora fue una novia. Michel no ha me ha llevado al punto que me llevó ella, pero falta poco. Está muy cerca, y no es sólo el sexo.

HT: ¿No te afecta lo que diga la gente, tu familia?

Ricardo: No es algo fácil. He ido rompiendo barreras poco a poco. No puedo hacer las cosas de golpe. Ya estoy viviendo con él, salimos juntos, pero mi familia no sabe nada. Me hacen viviendo con una ex novia. No estoy listo para decirles aún. No sé si llegaré a estarlo.

Tampoco está listo para mostrar su rostro en esta entrevista. Ricardo no es su nombre real.

Actualmente, espera la baja del servicio militar para empezar a trabajar y poder ayudar más a Michel económicamente. De vez en cuando, vende alguna cosa y con eso resuelve algún dinero.

Imprimir Imprimir |


Haz un comentario

2 respuestas a “Rompiendo barreras poco a poco”

  1. Ramiro Briseño dice:

    Tremenda la patología.

    De pronto recordé aquel episodio en tierras brooklynianas que tomó algunos espacios periodísticos durante algunos días de la semana: se había hallado muerto a un sujeto blanco, era lo de menos considerando los grados de delincuencia en tierras neoyorquinas, pero se trataba de un funcionario público con cargo relevante en Manhattan. Las averiguaciones dejaron al descubierto un grupo de tipos, negros todos ellos, que acostumbraban reunirse “para descargar”… por la relación laboral de uno de estos con el blanco terminaron logrando un vínculo de camaradería que aterrizó en el grupo de “descargadores” donde este conjunto de recalcitrantes heterosexuales “compartían -entre ellos, claro- para liberar las tensiones del día a día…” en determinado momento el blanco quiso profundizar en la relación con el negro, aquél se negó y el fin fue fatídico para el blanco, el colega lo había asesinado accidentalmente, no sin antes dejarle saber que “el grupo era sólo para descargar; la descarga era la descarga, no más” y ellos “no eran maricones”…

  2. robert dice:

    Mas menos una historia pareceda a la mi la verdad es que la primera ves es bien dificil pero luego la carencias, y no se que mas de nuestro pais te dice `Pa’ lante muchacho y al final ese pa’ lante es aun mi actualidad desde 5 años con esa misma pareja que de cuba me saco y la relacion en mi caso para a convertirse una hermandad ligada con la costumbre del dia a dia con un plus de temores interno a fantasmas que pueden y no pueden ser….. Una gran parte de ese nuevo medio macho cubano esta así….

Escriba una respuesta