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Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.

Español en Cuba para Chinos

abril 30, 2012 | | |

Osmel Almaguer

HAVANA TIMES, 30 abr — En el 2007, por iniciativa de Fidel Castro, se decide crear un programa para enseñar español a los jóvenes chinos que en su país tenían menos posibilidades de asistir a la universidad.

El Estado cubano contribuía con esto a proporcionar el idioma español a China, que lo necesitaba para invadir el mercado americano de habla hispana.

También reorientaban la vida de aquellos jóvenes chinos sin esperanza de estudios universitarios y sobre todo amortiguaban la enorme deuda contraída con ese país en los años más crudos de Periodo Especial.

El programa necesitó hacer una selección de los mejores estudiantes de las carreras de humanidades de todas las provincias para que se convirtieran en profesores de español.  Un total de 110 estudiantes cambiaron el curso de sus vidas cuando dieron “un paso al frente al llamado de la patria.”

Tenían un reto que exigía de ellos un sacrificio mayor al de sus compañeros. Debían terminar sus respectivas carreras en la Universidad de la Habana a la par que se preparaban como Profesores Emergentes de Español para Extranjeros.

Luego se decidió que dichos jóvenes, en plena preparación todavía, impartieran las clases de español a los estudiantes chinos. El plan resultó un éxito.

El Consejo de Estado, que dirigía el proyecto, necesitaría, en los dos cursos siguientes, una cantidad similar de estudiantes, puesto que las perspectivas del Proyecto, por lo menos hasta ese momento, crecían. Una vez más los estudiantes escogidos de cada universidad dieron su “paso al frente.”

Dos años después, el Programa de Formación para Jóvenes Chinos había dejado de ser una prioridad del Consejo de Estado y había pasado, por las exigencias del nuevo mandatario Raúl Castro, al Ministerio de Educación Superior (MES).

¿Qué pasó con los profesores?

Justo cuando la Isla se adentraba en el desgastante proceso de reducción de plantilla, ya no se necesitaron tantos. Los fueron devolviendo poco a poco a sus provincias con todas sus expectativas frustradas y sin trabajo. Con estudios inconclusos.

Muy pocos han podido retomar su sueño en sus respectivas provincias. Muchos de aquellos profesores, que eran realmente talentosos, no tienen trabajo hasta hoy. Otros, sintiéndose traicionados, han podido escapar del país. Todavía quedan algunos en Ciudad Tarara y otras sedes, que, viendo las barbas de sus compañeros arder, se preparan ya para lo peor.

Continuará….

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2 respuestas a “Español en Cuba para Chinos”

  1. Ramiro Briseño dice:

    Oye man, porqué se preparan para lo peor? será que no les van a buscar acomodo allá en Oriente para ir adecuando a los próximos colonizadores totales de Latinoamerica? digo, si es por falta de ánimo de las altas esferas verdes y semiverdes lo veo mal, y si es falta de visión de estos mismos que pudieran sacar ganancia de esos profes, lo veo todavía peor.

  2. laisladecorcho dice:

    PASO AL FRENTE Y RETROCESO. DEL “ÉXITO” AL DESCRÉDITO.

    Si bien los proyectos parecen nacer con buenas intenciones, muchos de ellos en nuestra isla, nacen, crecen y se desarrollan marcados por los intereses personales, institucionales y gubernamentales. El Proyecto de los Chinos, desde su comienzo dio muestras claras de adónde iría a parar: estudiantes reclutados sin tener los conocimientos básicos de gramática española, ¡algo que no se resuelve en seis meses! Resultaron profesores mediocres que muchas veces respondían frente a las preguntas de los estudiantes: “bueno el español es así, extraño y complicado”, frase simplista frente al desconocimiento de la lengua. Aunque algunos bien preparados desde siempre, o en la marcha, dieron muestras de una voluntad y capacidad profesorales, algo raro en la famosa Villa de Habana del Este.
    El paternalismo, visto en todos los niveles, desde las jefaturas hasta los bedeles, era común y corriente si bien entendemos que en todo proyecto donde hay extranjeros, el arribismo, el canibalismo y el desprecio a la calidad constituyen rasgos inherentes para poder lograr las pacotillas.
    En cuanto a los servicios de hotelería en general, se caracterizó por los famosos desvíos: diabólico matrimonio entre turismo y educación.
    Las escaseces de agua corriente en los dormitorios, los robos constantes por parte del personal de la Villa, fueron desacreditando tanto al proyecto como a los cubanos. Lamentablemente, todos caemos en un mismo saco.
    Los famosos coordinadores, directores (todos obviamente militantes del PCC o UJC) sin ningún tipo de conocimientos sobre enseñanza y mucho menos de español a extranjeros, fungían y fingían orientar metodológica e ideológicamente al personal docente y no docente involucrados, a tal punto de proponer para los grupos rezagados y avanzados poner en las puertas de sus aulas las famosas “tortugas y liebres”, métodos antipedagógicos que marcaron en algún momento la escuela cubana, algo digno de lástima y de risa; claro, nunca se hizo un estudio profundo de las diferencias culturales entre chinos y cubanos dando al traste con grandes contradicciones.
    El segundo y tercer cursos de formación emergente de profesores de Español no tuvieron ni el asomo de calidad que el primero: algunas profesoras y profesores utilizaban su tiempo de preparación o descanso para ganar un dinerito extra prostituyéndose en La Habana, ¡claro! con extranjeros. Esta frase era muy común: “yo vine aquí para luchar y quedarme”, es decir, dar clases no era su prioridad.
    ¿Hubo estudiantes desaprobados en los trabajos de diploma (tesis)? ¡Claro que no! Aun cuando muchas tesis no tuvieron la calidad y muchos se fueron sin comunicarse adecuadamente en español. Apenas, algunos pocos, balbuceaban el español, pero terminaron sus estudios universitarios.
    Cada año era peor, acumulativo, y por tanto, el canibalismo aumentaba.
    Poco a poco, el matrimonio entre turismo y educación se fue convirtiendo en divorcio y dividiéndose los bienes y desde luego el turismo ganó en esta lucha.
    ¿¡Y qué decir de los esperados viajes a China de los profesores!? Ya sabemos la respuesta: amiguismo, amiguismo y amiguismo y algunos casos de muy buen prestigio.
    En fin, el proyecto de los chinos ha sido un matrimonio por conveniencia que finalmente ha terminado en divorcio, división de bienes, riñas, dobleces.

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