La conspiración católico-comunista en Cuba

junio 23, 2011 | | |

Fernando Ravsberg

El nuevo seminario católica de La Habana. Foto: Isbel Díaz

HAVANA TIMES, 23 junio — Cuando se inició la masiva excarcelación de presos políticos en Cuba, debatimos en BBC Mundo sobre los términos que debíamos utilizar y llegamos al acuerdo de no hablar de “liberación” mientras todos fueran enviados al exterior.

Las cosas cambiaron cuando se puso en libertad y se envió a casa a los primeros prisioneros que se negaron a viajar a España, de lo cual se desprende que el resto de los excarcelados también podrían haber permanecido en Cuba.

Lo acaba de confirmar Laura Pollán, vocero de las Damas de Blanco y esposa de uno de los 12 liberados que se quedaron en la isla. “Nadie ha obligado a ningún preso a que abandone el país”, aseguró y agregó que quien diga lo contrario “está mintiendo”.

A pesar de semejantes evidencias, ahora se pretende acusar a la jerarquía católica cubana de conspirar con el gobierno cubano y el Partido Socialista Obrero Español para “forzar” a los presos políticos a que viajen al extranjero.

Hace unos días me encontré en la Plaza del Sol de Madrid al expreso político Orlando Fundora junto a su esposa. Se quejaron mucho de las condiciones de vida en España y, para mi sorpresa, me aseguraron que “comíamos mejor en Cuba”.

Sus protestas no están siendo bien acogidas por el españolito medio que puede entender qué había que traerlos pero no comprende por qué hay que pagarles una mantención, por qué exigen vivir en Madrid y mucho menos el reclamo de mejores hoteles.

Durante meses la prensa española utilizó el término “destierro”, vendiendo la idea de que si no se les abrían las puertas estas personas permanecerían en prisión, algo totalmente falso, según explica un reciente comunicado de la Iglesia Católica.

Fundora, y su esposa, me confesaron que podrían haberse quedado en la isla de haberlo querido. Aseguran que en ningún momento se les impuso la salida al extranjero como condición para ser puestos en libertad.

Lo mismo se puede decir de los cientos de familiares que los acompañaron. De hecho, las autoridades españolas tuvieron que poner coto al número de personas ya que algunos presos incluyeron en la lista a primos lejanos o ex esposas.

Menos del 10% de los 127 prisioneros liberados decidieron permanecer en Cuba y fueron enviados a sus casas junto a sus familias, entre ellos se encuentran algunos de los más activos y radicales, como es el caso del Dr. Oscar E. Biscet.

Sin embargo, ahora un diputado del derechista Partido Popular acaba de arremeter contra el Cardenal Jaime Ortega, presentándolo como un simple recadero que el presidente cubano utiliza para mejorar su imagen internacional.

No solo lo acusan de “forzar” a los presos hacia el destierro, aseguran también que el prelado visitó Europa por orden y en representación del gobierno cubano, actitud que el diputado califica de “inmisericorde y vergonzante”.

Las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado han atravesado diferentes momentos desde 1959. Es posible que hoy el diálogo sea mayor pero las diferencias son tantas que se hace difícil creer que Ortega reciba órdenes de Castro.

Por supuesto que el diputado del Partido Popular se cuida mucho de dejar fuera de sus acusaciones a la Santa Iglesia Católica, afirmando que el Cardenal participó de esta negociación a título personal, sin el aval de sus superiores.

Es difícil creer que en una organización tan centralizada alguien pueda llegar a semejante acuerdo sin el visto bueno de Roma. Así que de haber un complot católico-comunista el Vaticano también tendría que estar implicado.

Mas allá de estas extrañas teorías de conspiración, los cierto es que la Iglesia intervino en un exitoso diálogo para liberar 26 presos políticos enfermos, cifra que más tarde se extendió a medio centenar y finalmente los abarcó a todos.

Pero si el prelado esperó algún agradecimiento por su gestión, se equivocaba. Casi desde el inicio fue blanco de los ataques del exilio más radical y ahora también de políticos españoles que lo usan de sparring en sus peleas domesticas.

Ni siquiera cuenta con el apoyo de los presos que, gracias a las gestiones de la Iglesia y de los socialistas españoles, caminan libremente por la Madre Patria. En Puerta del Sol Fundora me lo explica con total sencillez, “nuestro aliado es el Partido Popular”.

Publicado con la autoriazción de BBC Mundo.

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4 respuestas a “La conspiración católico-comunista en Cuba”

  1. Gabriel dice:

    Don Fernando se olvidó de decirnos si esos ex-presos políticos y su familiares pueden volver a Cuba. También se olvidó de aclarar que aquellos que decidieron quedarse en Cuba fueron los que se liberaron con mayor retraso.

    Tampoco nos ha contado porque les dejaron salir de Cuba con tanta facilidad, cuando Eliécer Ávila todavía está esperando a que le den permiso para visitar la tumba del Che.

    Pero hay algo que le agradezco a Dn Fernando., Ha admitido que se trataban de presos políticos, tal como venía repitiendo desde hace años Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras y casi todo el mundo, salvo el gobierno cubano y cuatro locos, que se empeñaban tercamente en definirlos como delincuentes habituales.

  2. DAVID dice:

    Señor Gabriel: Si Eliécer Ávila desea visitar la tumba de ese hombre extraordinario que sigue siendo el Ché, no tiene que esperar permiso alguno para hacerlo. Solo le costará el trayecto en ómnibus chino Yutong desde Las Tunas hasta Santa Clara y visitar ese mausoleo. Nadie se lo va a impedir.

  3. Humberto Capiro dice:

    Sr. Ravzberg,

    Usted como periodista debe hablar con mas de uno o dos de los presos politicos para que su articulo se tome en serio.

    Oscar Haza, A Mano Limpia, mayo 24, 2011. Oscar Haza entrevista al preso politico cubano Normando Hernandez acerca de la complicidad de la Iglesia Catolica y el destierro de los ex-prisioneros politicos.

    YOUTUBE : Entrevista de Normando Hernandez habla de la Iglesia

  4. Gabriel dice:

    David,

    Sabes perfectamente que no me estaba refiriendo al mausoleo del Che en Santa Clara, sino a su tumba en La Higuera en Bolivia. Un lugar al que no os dejan ir a los revolucionarios cubanos, a menos que El Che desde el más allá os mande una carta de invitación.

    No entiendo como soportais semejante humillación.

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