Mi abuelo, mi máscara, mi amor

octubre 12, 2017 | Imprimir Imprimir

Por Repatriado*

Foto: Elio Delgado Valdés

HAVANA TIMES – Yo amo a mi abuelo, él subió a la Sierra porque quería cambiar las cosas y cuando llegó desarmado le enviaron al llano a armarse, bien instruido de cómo, bajó, asesinó a un soldado o guardia rural, no lo tengo claro, y volvió a subir.

Cuando era niño mi abuelo era un gran hombre para mí, nunca pasó de 4to grado en su intrincado pueblito oriental, pero llegó a capitán del Ejército Rebelde por su violencia y coraje. Luego dirigió una enorme empresa técnica en sustitución de sus predecesores estadounidenses, manejó millones como subdirector dentro de un gran ministerio.

Me dijo un día que aunque yo era la persona que más quería en el mundo, me iba a dar un tiro en la cabeza cuando encontró aquel libro con reflexiones de Juan Pablo II subrayadas por mí, o cuando me llamó traidor y me miró con odio, la vez que puse en duda, la necesidad del Servicio Militar Obligatorio en una conversación con un extranjero casado con mi tía.

Aún así amo a mi abuelo.

Él pasó el periodo especial de los 90 de manera especial; ya estaba retirado y olvidado, no es que no pasara trabajo, pero fue menos gracias a que su hermano, otro heroico guerrillero que se quedó dentro de las FAR dirigía una gran unidad con ingentes recursos.

Mientras peor se ponían las cosas más ortodoxo se volvía, escuchaba a Fidel como al Cristo renacido, lideraba su núcleo del Partido, era el alma y motor de los CDR en su zona, chivateaba hasta a su propio hijo por malversador. No digamos a los vecinos que le temían como al faraón del barrio, dador de la vida o la muerte. Un mal informe a los factores que se reunían en casa una vez a la quincena, El Departamento Técnico Investigaciones de Cuba (DTI), o una carta de buen comportamiento para entrar en la bolsa de Agencia de Contratación a Representaciones Comerciales (ACOREC).

Yo amo a mi abuelo que no ha leído jamás a los clásicos del marxismo, ni cualquier otra obra de filosofía burguesa, ni ha leído jamás ficción, pero devora con fruición toda la literatura “histórica” de la gesta fidelista y pasó de tachar en las fotos de sus tiempos en la Sierra la estampa de la Virgen que llevaba en la gorra, a una religión politeísta donde Amor es Fidel pero, el más amado, es el Che.

Lo amo aún sin fisuras cuando justifica también sin fisuras cualquier desvergüenza internacional del Gobierno, o llama incultos y malagradecidos a los venezolanos que le protestan a Maduro.

Él no encuentra contradicciones en la Revolución, ni antes cuando éramos colonia soviética, ni después cuando el desastre de los 90, ni ahora cuando el comunismo se quitó su careta, y lo explicaría de forma muy simple si pudiese. Él no es comunista, él es fidelista y Fidel sabe lo que es mejor para nosotros.

Porque lo amo, y no porque tema el disparo en mi cabeza aunque no lo dude, él no sabe cómo yo pienso. Con el soy un hipócrita redomado y perfecto. Hago malabares fantasiosos para mostrarle lo bien que vamos y la luminosidad que se avizora en el 2030.

La verdad es que cada vez me resulta más fácil fingir, pues ya su mente no es la de antes. Estoy acostumbrado a fingirle, en esto y solo en esto, pues lo hago desde que desperté críticamente a la realidad cubana.

Siendo la persona que él más ama, me adoctrinó desde niño y veía en mí su relevo natural y con 19 años me promovió como organizador de la Zona de los CDR, una tortura inimaginable con las largas reuniones de vejestorios hablando una y otra vez de lo mismo, pero de modo honesto, no como el cuadro profesional presidente municipal de los CDR, un joven delgado, bajito y de movimiento nervioso y locuaz al que luego veía personificado en el difunto Hassán Pérez.

Nunca comprenderé a mi abuelo, sus mecanismos mentales, el ajuste de ideas que logra para no ver las enormes contradicciones, falacias, embustes, desilusiones, dolores y miserias que ha dejado de herencia esta Revolución.

Tampoco jamás perdonaré a quien quita ilegalmente una vida y lo justifica en un deber o una ideología o fe, pero lo amo profundamente a mi abuelo, y por eso, tengo un sentimiento especial por Elio, el colaborador de Havana Times, aunque no leo sus diarios.

De algún modo compadezco que él siga estando tan consciente y tenga que lidiar con nuestra realidad cotidiana, además, quizás él también tenga un nieto que lo ame y con todo lo encuentre un hombre tierno, lleno de amor, entregado a su familia y sacrificado hasta las retrancas sin ningún interés personal más allá que el dejarle a sus sucesores una Cuba mejor.
—–
*Uso seudónimo porque temo que al escribir aquí me quiten mi humilde cuenta de Internet o que me acosen económicamente. Puede que sea un temor infundado, pero no lo sé y como no soy valiente evito el riesgo, porque lo que más temo es perder la máscara en frente de mi muy querido y “revolucionario” abuelo.



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24 respuestas a “Mi abuelo, mi máscara, mi amor”

  1. jose dario sanchez dice:

    los sentimientos personales, no tienen cabida al analizar los procesos políticos. además, no viene al caso ser buena persona o no al cometer errores. Las consecuencias de los errores y la disposición a la rectificación constructiva, si son importantes. La perseverancia en el error es signo de muchos defectos personales. Como se hace visible un error ? Por sus consecuencias. En el caso de Cuba y la revolución, cualquiera que vea la actual situación cubana, se percata …No importan las justificaciones, que siempre las hay, ni los juegos dialecticos, que también siempre los hay. Los campos, las casas, los parques las personas, la limpieza, la tolerancia, la buena vecindad, la solidaridad, la protesta social.la honradez, la honestidad, en fin…..hay parámetros. Quiera a su abuelo, si le nace ese sentimiento, eso es normal…todos tenemos padres, hermanos y abuelos e historias personales.

  2. Mercedes dice:

    Precioso y es de verdad la historia en muchas familias. Un abrazo.

  3. Alejandro dice:

    Hassán no es que esté tan difunto: http://www.cubadebate.cu/autor/hassan-perez-casabona/ …a no ser que sea aquello del Don Juan: “los muertos que vos matáis…”

  4. Miranda dice:

    Documentar y preservar las historias de todo el daño que los Castro nos han hecho a los cubanos, es de tremenda importancia para que sea contada cuando el pais vuelva a ser normal. Y ésta es una de ellas, gracias al autor por habernos contado tan descarnadamente pero a la vez con ternura, su verdad. Slds.

  5. el bobo de Abela dice:

    Excelente historia Repatriado, honesta y bien contada. Historia que se repite en casi todos los dirigentes de la dictadura. Ninguno logra convencer ni a su propia prole de seguir sus ideales politicos. Es muy comun que los hijos y nietos de los “pinchos” terminen en Miami. La lista es interminable.

    En este articulo Repatriado ha tocado algunos temas que dan para varias entregas mas:
    1. El seudonimo Repatriado es porque emigro y volvio a Cuba?
    2. El tio abuelo revolucionario militar activo y que apoya materialmente al olvidado hermano. Me imagino que con los recursos del estado que se roba.
    3. El soldado que asesino el abuelo para quitarle el arma, representa los crimenes una revolucion que supuestamente combatia a una dictadura criminal. Durisimo amar a un criminal de guerra que cree que hizo lo correcto y lo cuenta como una hazaña, asi como Elio nos conto como tiroteo a mansalva a civiles y a una ambulancia para impedir que ejercieran su derecho a votar.

    Mis respetos a Repatriado por haber podido quitarse el chip de hombre nuevo con ese entorno familiar. Abriste los ojos en Cuba o en el extranjero?

  6. Isidro dice:

    Quienes suelen frecuentar estas páginas, para volcar sus cuitas, viendo y/o tratando de hallar explicaciones de cómo y por qué “aquéllo” sigue en pie, tienen en este texto una las más recurrentes. En el amor al abuelo y el deseo de mantener su conexión a internet, coloca el seudónimico autor su esencia justificativa para no “salir del clóset” político. Y así seguirá, yendo a reuniones del CDR, haciendo sus guardias, votando por el delegado de barrio y quizás hasta desfilando en la Plaza, mientras por dentro de recome las entrañas. Multipliquen su caso por unos cuantos miles y se completa el cuadro. Hay quienes califican esto de “daño antropológico”. Yo le agrego el aderezo de doble moral.

    • jose dario sanchez dice:

      muy de acuerdo con esta reflexion suya. Vea si no, como se hacen los “chivos con tontera” con mi comentario que muy bien podria ser el prologo a su magnifica sentencia. Alguien tiene que asumir responsabilidades, por muy padre o abuelo que sea !!!!!!No se trata de que mi abuelo o madre voto entre muchas opciones por los comunistas, no !! Se trata de gentes que obligaron, secuestraron, maniataron, reprendieron, condenado a sus conciudadanos que no pensaban como ellos, sin darle oportunidades a defender sus creencias, a protestar, a tratar de cambiar el rumbo de su Pais y eso, con perdon de los nietos, es ayudar o cometer un crimen .tan sencillo como eso !!

    • repatriado dice:

      Tienes toda la razón isidro, estoy totalmente en contra de la resistencia activa y violenta, eso alimenta muchos demonios, pero estoy totalmente a favor de la resistencia pasiva q puede hacerse sencillamente dejando de hacer esas cosas pequeñas pero complices con el régimen que lo corroen por dentro y si se hubiese hecho desde hace mucho quizás ya no existiera.

      En lo personal, creeme que hace mucho q no doy un palo al agua, no me rebelo pero no colaboro, uno de mis mayores orgullos es no haber desfilado jamás en los tiempos de elian cuando en el trabajo había un acoso al respcto q ni te imaginas, hace años q ni pago sindicato, eso cuando trabajaba para ellos, CDR ni hablar, aunque eso tampoco cuesta mucho pues desde q regresé hace algunos años ya no hay CDR donde vivo, lo hay pero como si no existiera, con decirte q en mi casa no tenemos antena para no ver la TV cubana y vivimos a base de paquete, votación dios me libre y el primero de mayo… ¿como celebrar el día de la muerte de unos infelices?, eso sí, me encantó el corredor de la bandera, de lo cual me enteré precisamente aquí.

    • Mercedes dice:

      Si, pero la culpa no es de el. El tiene que vivir en un sistema que castiga la opinión. Tiene que comer y darle de comer a su familia. Qué es lo principal y más sagrado para un ser humano.

      No es un fenomeno unico de Cuba, en las dictaduras impera el miedo y se simula para proteger el trabajo, la integridad física, que no te acosen y te hagan la vida un yogurt.

      Bien pocos se deciden a dejar eso a un lado y yo de verdad que no critico a nadie que simile para vivir alla.

      El salir del closet político, como de cualquier closet, es una decisión bien personal y no es facil. Porque las consecuencias no son pocas y la vida le cambia a cualquiera.

      La culpa es del estado de cosas en Cuba, del gobierno.

      • el bobo de Abela dice:

        Resulta que las victimas tienen doble moral porque tratan de no llamar la atencion del represor. Es como decirle provocadora a una mujer violada por usar minifaldas. Es que para los adularores del castrismo publicar su nombre en Internet es merito para el expediente

        • Isidro dice:

          Bobo:

          El asunto de base no es poner o esconder el nombre, lo cual queda a discreción del que publica. Cada cual opta por su estilo cívico, y creo que de eso tú sabes bastante, como has demostrado más de una vez acá. Lo que trasciende aquí es que el aludido calla sus sentimientos – legítimos, por demás – en honor a su noción muy particular de piedad filial, o en atención a la conveniencia de vivir fingiendo para tener Internet. Y así se le va la vida…

          • el bobo de Abela dice:

            Isidro no es cuestion de civismo, es instinto de conservacion humana ante la represion por expresar libremente una opinion politica. Como es habitual se te olvida que aqui mismo en HT hay varios casos de colaboradores que han sido linchados politicamente y expulsados de sus trabajos y cortado su acceso a Internet por publicar sus opiniones. El mas reciente que esta es capilla ardiente, el socialista Osmel. Entonces es inmoral reclamarle a una posible victima que sea civico y de su nombre para opinar o que vuelva abiertamente un disidente dentro de Cuba.

            La persecusion y represion a cubanos por opinar con su nombre no solo es dentro de la isla. Incluso cubanos emigrados se les niega el permiso de visitar Cuba por opinar en las redes sociales. Aqui el link para que opines de esto.
            https://youtu.be/iRpYb-O6eB0

          • Miranda dice:

            Isidro, después de ver éste testimonio del vídeo te pregunto: se puede entonces ser cívico con el gobierno cubano?. Está bien clarito que el problema es que el que quiera ir a ver a sus familiares en Cuba, no tiene otra opción que escoger el único ‘estilo’ posible, el de tener que ocultar lo que piensas, el de la mentira, el de la doble moral. Y de verdad me gustaría saber qué piensas de esa barbaridad habiendo visto que le has sacado a relucir en varias ocasiones a gente que usa seudónimos. Bobo gracias por el link.

  7. repatriado dice:

    Gracias por los comentarios, me alegro mucho poder contar algo tan intimo y si me decidí a hacerlo aquí fue porque después de un año leyendo a los foristas habituales me convencí de que son las personas con quienes me gustaría reunirme un día a discutir de política e historia sin miedos en alguna terraza de la habana.

    Repatriado es en principio porque viví 10 años en europa, lo utilicé sin pensarlo mucho una vez que comenté algo a un artículo q trataba precisamente del tema, pero me gusta porque relativiza bien el concepto de “patria” y de ahí mis despreciados nacionalismos.

    Regresé a Cuba porque mi esposa, a quien conozco desde adolescentes en la beca, aunque comenzamos la relación estando ya yo en europa, no obtuvo nunca, por ser medio básico de la revolución, permiso de salida.

    En realidad los recursos con que mi tio nos ayudaba no eran robados, eran el extra de su enorme cuota de combustible, alimentos, ropa, son fanáticos muy honestos, ni te imaginas los dolores de cabeza q le dan a mi sentido comercial, y cuando hablo de mi tio, el hijo de mi abuelo, no es una metáfora cuando digo que lo chivateó, todo es verídico cual lo cuento.

    Si recuerdas aquella escena donde el papa Juan Pablo I le explicaba a Micjael Corleone como el cristianismo habia rodeado a los europeos durante siglos, y mediante una piedra que extrajo del agua le mostró como aquello era superficial y q por dentro estaban tan secos como la piedra por más años que llevase sumergida, creo q eso nos pasa a todos los cubanos, o a la inmensa mayoría, en realidad nunca nos creimos el cuento comunista, solo nos adaptamos a vivir según la corriente y en cuanto esta cambie será como despertar de un mal sueño.

    Desde adolescente ya sabía que lo que habia en cuba era una mentira construida en base al robo de la libertad de millones para el bien de unos pocos.

    • Miranda dice:

      Pues yo le comento a Isidro, que está muy bien que lo hayas contado aquí, y que además no eres el único que lo has hecho. Son muchísimos los casos de hijos de funcionarios y ministros comunistas con los que he hablado que me han contado historias así de repugnantes, que sirven además de: para que se retuerce el estómago, para confirmar que de verdad es mala, muy mala esa ideología. Yo personalmente, y lo juro, que siempre pensé que eran “gusanadas” de mis padres cuando los oía decir que “esa gente es lo peor, esa gente es capaz de echar pa’alante y hacerle daño al hermano, al hijo, a la madre”. Hasta que lo empecé a oír de la boca de los ‘protagonistas’, para mí sigue siendo insólito por lo contra-natura que es. Y ahí es donde lo expone perfectamente jose dario: “que hay parámetros”, por favor!, que el cariño de padre, hijo, hermano, nieto, ‘a mi entender”es un cariño natural, innato. Con éstas historias Isidro mi opinión es: que en realidad eso es lo que hay, impera la doble moral, y pienso que ni siquiera es por falta de ética como he pensado muchas veces, sino por el hecho de poder subsistir en un sistema que por incivilizado que es, no puedes diferir de sus ideas y te condena peor ostracismo humanamente posible (no sé si esté bien dicho así), y esa mecánica es deliberadamente consiente, el régimen sabe que el pueblo no está de acuerdo con ellos, que a la fuerza lo tienen sometido, por eso no le dan cabida a nadie, mucho menos hacer elecciones, conclusión: Un gobierno basado en la la doble moral, no pueden vanagloriarse de que hoy día nadie los quiere. Saludos

  8. Luis Rondón Paz dice:

    buena suerte con tu máscara.

  9. Osmel Ramírez dice:

    Repatriado: hermoso y profundo tu testimonio. Más elocuente imposible. Gráfico y tierno, firme y cuidadoso. Tu piedad con los “Elios” viene de una conocimiento de causa similar al mío. Mi padre no llegó a matar a nadie pues en 1959 tenía 7 años, y sólo ha estado reventado, nada de teta, pero le robaron la mente. La sabiduría nos vuelve piadosos y humildes, sin necesidad de ser creyentes. Y tus temores de mostrar tu nombre no es solo tuyo, hasta fuera de Cuba nuestros compatriotas conservan el pánico, es algo que oscila entre la prudencia y lo enfermizo. Sólo una artista más del desastre. Me encantó tu escrito.

    • el bobo de Abela dice:

      Osmel, de acuerdo con tu comentario menos la parte que alegas temores enfermizos de los cubanos emigrados. Te recuerdo que contrario a toda norma del derecho internacional el castrismo utiliza el destierro como arma eficaz para amordazar las denuncias desde el exterior. Te recuerdo que el destierro era el peor castigo que le aplicaban a los independentistas en la época colonial. Los mismos hermanos Castro lo conocieron cuando recibieron el perdon de Batista despues de 2 años de prision por el asalto al Moncada, ellos sufrieron en carne propia y por eso lo aplican con mas saña cuando el emigrado incomodo tiene hijos en la isla y sobre todo cuando tiene un familiar querido enfermo terminal. Espero nunca tengas que padecerlo por tus articulos.

      • Osmel Ramírez dice:

        Bobo: Aunque no es imprescindible, tal vez hasta llegues a concordar conmigo en ese punto también, una vez que te explique. Respeto mucho el derecho individual de decidir exponerse o protegerse, usando nombre propio o seudónimo, cuando frente de uno está el “PODER” dispuesto a la saña mezquina, a los más bajos castigos a los que se atrevan a ser sinceros, fuera o dentro de Cuba. Si te has fijado yo no critico los seudónimos, siempre ha sido normal por múltiples razones. Martí en algún momento usó su segundo nombre y segundo apellido (Julián Pérez); yo valoré mucho hacerlo y decidí exponerme. Pero entiendo al que tome el otro camino, no juzgo. Pero fíjate cuán compleja es la vida, a veces se le pide al pueblo cubano que se quite la máscara, que sea sincero y salga a la calle a enfrentar el miedo a las represalias, a enfrentar al todopoderoso gobierno. Y no vemos que aunque el miedo es fundado, el miedo es algo que se alberga en nuestras mentes y nos paraliza, como una enfermedad. Es ese el mismo miedo que obliga a los cubanos, aun fuera de Cuba, a no enfrentar las consecuencias (que son horribles) de usar sus nombres y acuden a un seudónimo para ser ellos mismos tras el disfraz. Vale la pena reflexionar sobre esto amigo. La mayor enfermedad que tiene todo nuestro pueblo, fuera y dentro, es el miedo que nos metieron en los huesos. No el miedo normal y prudente, sino el miedo enfermizo que nos paraliza. Pero así como comprendo las razones para que el pueblo no acabe de salir masivamente a la calle y defender nuestro derecho a ser soberanos, comprendo las razones para usar un seudónimo. Se me fue aquella palabra en el comentario a Repatriado y me obligaste a hablar sobre este tema que preferiría no tener que tratar, que es delicado y toca fibras muy sensibles, pero no lo rehúyo. Si me veo forzado a emigrar seguiré usando mi nombre y si hay consecuencias, las pagaré, muy a mi pesar. Y no es que sea más valiente, ¡qué va!, tengo un miedo que me c…. pero creo sinceramente que es el mejor camino, si es que queremos que un día las cosas cambien de verdad. Saludos hermano y aunque no lleguemos a concordar en esto, lo bueno es que en lo básico estamos por lo mismo.

        • repatriado dice:

          Sobre usar seudónimo o poner el nombre mi decisión como ya he explicado se ha basado en el miedo, negar eso es no ser honesto q es algo q trato de ser siempre, pero también hay un cálculo simple de pérdidas y ganancias, es decir, yo vivo en cuba y si me cortan la internet, cosa q les seria en extremo sencillo, ya no podría participar aquí ni aportar lo q creo q es importante, mis ideas y mi amor por la libertad, la tolerancia y la construcción de un futuro mejor, mi identidad en el fondo es irrelevante pues no tengo aspiraciones personales pues me conozco y sé q no tengo materia de líder.

          En más de una ocasión he dicho q el día de mañana votaré por osmel, me parece q él si tiene esa materia, esa vocación o energía y de verdad espero q un día pueda espesar su ideario de forma pública y sea parte de la oferta democrática de esta isla, incluso aun cuando diferimos en conceptos como la misma democracia o la política americana hacia cuba, o cosas tan raigales como el patriotismo del cual carezco, creo q sería un excelente político porque me parece honesto y tolerante, me parece bueno al estilo martiano, y estoy seguro q es el tipo de hombre q aun teniendo el poder sabría balancear sus ideas y llegar a compromisos sin imposiciones. Me parece importante q se haya dado a conocer con su nombre.

          En este caso pienso parecido y respeto igual al señor Campos y a otros q escriben en este sitio de política desde una crítica mordaz, viviendo en cuba y con su nombre por delante. Hay otros q lo hacen q pueden coincidir más conmigo pero a los cuales no les siento la tolerancia o la ecuanimidad q creo fundamentales para liderar.

          Creo q Bobo y yo no queremos ese protagonismo porque sabemos q nuestras aportaciones fundamentales son ideas y las ideas una vez lanzadas tienen identidad propia, no importa de dónde hayan salido cuando se las apropia un buen debate.

          • Osmel Ramírez dice:

            Repatriado: gracias por el voto, que por ahora es de confianza. No sé si llegado el día de que Cuba elija a sus líderes yo estaré en alguna boleta, pero si ese fuese mi derrotero, me sentiría realizado si logro trasmitir a mucha gente esa confianza que al menos a ti te he trasmitido (sé que a otros también). Te aseguro que es sincera mi posición. Me gusta la política y sin embargo nunca he sido político de oficio. Posibilidades nunca me han faltado y realmente mis compañeros de estudio y luego trabajo siempre me preguntaban por qué nunca aceptaba cargos o posaba para merecerlos, si me desenvolvía bien en la política. Yo respondía (solo a los más íntimos) que me faltaba el ingrediente principal: la hipocresía. Ahora te aseguro una cosa, mi mayor interés no es ser líder de nada, es tan solo SER ÚTIL. Mientras me sienta útil me siento realizado. De verdad el futuro de Cuba me preocupa y me ocupa. Sobre los seudónimos, estamos clarísimos de su necesidad, más allá de la certeza de lo que opiné a bobo, que es otra tela más profunda para cortar y yo no ando repartiendo tijeras ni nada por el estilo. En este trabajo es bueno que muchos cubanos intercambiemos ideas y opiniones, así crecemos, no importan los nombres. Gracias nuevamente amigo y “Una Cuba mejor es posible”.

  10. kamikaze dice:

    Repatriado, a ti y a los demás les recomiendo el drama estadounidense “Music Box”, de 1989, conocida en Cuba como ” La Caja de Música”.

  11. luis v dice:

    Decirle a un tarru que le estan pegando los tarros es una crueldad extrema; pero recuerda que el ayudo a afilar el cuerno

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