Un día feriado más

octubre 10, 2017 | Imprimir Imprimir

Por Antonio Recio

Carlos Manuel de Céspedes

HAVANA TIMES – Todo cubano sabe qué sucedió el 10 de octubre de 1868, todos conocen que en esa fecha Carlos Manuel de Céspedes dio la libertad a sus esclavos y se inició la lucha anticolonial en Cuba.

Por siglos de historia nacional se ha logrado exaltar la figura de Céspedes y más aún su actitud para esa fecha, pero hoy quizás esté en total peligro la importancia y vigencia de esta.

En un recorrido por la ciudad de las Villas, Marta Abreu, (tomada por el Che en 1958) en la víspera de tan importante celebración, pude apreciar criterios que reafirman que hoy no es más que un día feriado más.

En conversación con unos jóvenes universitarios, me encontré con:

…a mí qué me importa, si ya pasó, ¿para qué se sigue con eso?, qué manera de comer  +_+_= (palabra grosera), en vez de ponerse para esto que se está cayendo…

…mijo tú crees que yo puedo yo recordar lo que pasó el 10 de octubre cuando estoy a full en el torneo de Dota de mi escuela…

… eso qué más da, lo que importa es que mañana no hay clases, disfruta y olvida todo ese lío…

…cuando yo estaba en la primaria sí se hacían cosas, pero ahora tengo que sudar bastante para poder seguir adelante…

Quizás el lector al leer estas frases se preguntará su veracidad, y le afirmo que, sí, tristemente son todas reales y lo peor es que desde el punto de vista patriótico e histórico significa que ya a muchos no les importa qué sucedió ayer, sino el hoy, el conseguir el pan y punto.

Solo espero que hoy no se olviden de quienes somos, de nuestra raíz, nuestra identidad, inicios  más que nada, porque “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla…”



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Una respuesta a “Un día feriado más”

  1. Luis Rondón Paz dice:

    No se trata de que olviden, se trata de una situación social que vive el país que ha condicionado a las personas a no pensar más en ese tema, simplemente porque sus vidas están tan fastidiadas que por todos los medios buscan vivir enajenados de la miseria de vida que les ha tocado vivir. Como el muchacho que se esconde en el vídeo juegos para alejar su penoso sufrimiento.
    Saludos.

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