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Regina Cano:Nací y he vivido durante toda mi vida en La Habana, Cuba, la isla de la que no he salido aún y a la cual amo. Vine a esta realidad un 9 de Septiembre. Mis padres escogieron mi nombre por superstición, pero mi madre me crió fuera de la religión que profesaba su familia. Estudié Contabilidad y Finanzas en La Universidad de La Habana, profesión que no desempeño por ahora y que decidí cambiar por hacer artesanías, algo de cerámica y estudiar un poco sobre pintura e Inglés. Ah! Sobre la foto; me identifico con los preceptos Rastafari, pero no soy una de ellos, solo tengo este gorro que uso de vez en cuando, pero les aseguro que no tenía una foto mejor.

Una cubanita visitó Lima y regresó a La Habana

Junio 29, 2017 | | |

por Regina Cano

Con Sheila y la Costa del Pacífico

HAVANA TIMES — Pueden ver que alojamiento no me faltó, pues LASA (Asociación de Estudios sobre América Latina) lo garantiza a sus becaria(o)s, el cual compartí más tarde con otro de los compañeros.

Un hotel muy lujoso, el Atton, en San Isidro, con desayuno buffet de comida internacional, ubicado en un barrio fantasma, donde raramente te encontrabas personas caminando por la calle y el pis de los perros era adulterado con aromas artificiales. Un lugar que más bien catalogaría de negocios y hoteles, con algunas pocas casas de gente de buena posición social.

El hermano de una de nosotras accedió a guiarnos la mayor parte del tiempo que pudimos recorrer algo de esa ciudad, al grupo de 3 que decidimos andar juntas.

El primer día después de nuestra exposición en el Congreso, después de lo cual la familia de nuestro guía nos invitó a probar una sopa en un restaurante en alza “Siete Sopas”, de servicio 24 horas, donde no vi colas el día de mi partida y eran las 7 am. Un restaurante ubicado en la avenida Arequipa, una de las arterias urbanas más transitada y que oferta una de las sopas como plato del día.

Quedé fascinada con la sopa de aquella jornada, de esas que “resucitan a un muerto”, como diría un cubano, con pan gratis y unos aderezos de cebollino, cebolla, maíz tostado y una salsa picante como agrego -la recomiendo-, y además acompañada de chicha morada, un refresco hecho del maíz de igual nombre. La sopa mediana cuesta 19.90 soles y el cambio de moneda estaba a 3.25 soles=1 dólares, bastante caro a mis ojos.

Es un grupo de empresas, supongo que cooperativas, y reza en un mural de una pared: “…con cada sopa que compras estás ayudando a un vecino, un niño y adulto mayor de bajos recursos…”,  y que se anuncia en Facebook con el mismo nombre.

Miraflores

Visité en tres ocasiones (San Juan de Miraflores), pues una de nosotras se alojaba allí -en el hotel Ibis de la calle Larco-, lugar turístico por excelencia, de precios muy altos, al lado de la costa al Pacífico y por lo mismo nicho de comercios de las firmas más conocidas.

Por cierto, aproveché la primera visita para hacer llegar, a través de una visitante brasileña, alojada en uno de sus hostales, unos libros para un compañero de CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), quien había estado en Cuba y los había dejado atrás.

Lo que cubre la costa en este espacio es como una fina grava muy oscura, donde en una parte la rompiente de las olas forma como conchas ¡Oh, no! “Eso es una mala palabra en Lima” –dijo nuestro guía, “…hacen ondas…” –rectificaba yo.

Dicen que los surfistas nunca faltan, que son los mismos y que siempre están allí -aunque trabajen-, terminan su labor y ahí están de vuelta.

Hay una carretera muy pegada a la ladera de un cerro, la cual está cubierta de una malla, pues se considera peligrosa, aunque “…hace un tiempo que no hay accidentes” –nos comentaba el chofer de una furgoneta que nos llevaba. Según él, se supone que las raíces de las plantas hagan prevalecer estas laderas.

Mercado Central

Como muchos cubanos que viajan, tenía el compromiso conmigo misma de traerles regalitos a todos (souvenirs), familiares, amigos, al ahijado, puff!, complejo encontrar lo adecuado y barato, lo cual los comerciantes no te la ponen fácil, pues por ser extranjera se aprovechan de la situación y suben los precios, como pudiera pasar en Cuba también.

En busca de esto un día fuimos al Mercado Central o mesa redonda, como también le dicen. ¡Ay! que cosa agobiante esa, pues eran manzanas y manzanas de comercio bajo techo, pequeños espacios montados por particulares, donde todo está aglomerado, con diversidad de música, diversidad de olores, muchas luces y los vendedores queriendo que les compres todo el tiempo, me recuerda la mayor feria de artesanos de La Habana, en el comportamiento, pero por supuesto no por la mercancía, que en el Mercado Central es más bien industrial.

Recuerdo que solo aguanté visitar tres o cuatro manzanas, yo que no acostumbro ir de compras y la feria de La Habana, no la soporto.

Probamos un Ceviche en los predios del Mercado Central, que me puso el estomago al límite, pero que disfruté mucho. Fui poco precavida, al respecto de mi estómago, pero era eso o no probaba la comida limeña. Llegando a Cuba hube de hacer un tratamiento con cefalexina (antibiótico) y metronidazol.

Allí, otra vez probé la chicha morada, pues la tan promovida Inca Kola no me gustó, con su sabor poco natural.

A mi propia expectativa me quedó por probar los choclos y otras muchas por supuesto y entre ellas me hubiera gustado probar el Cuy, pues para convencerme en cuanto su sabor salva los abismos de la disparidad que a veces se encuentra entre un alimento beneficioso y lo insoportable que se hace comerlo, pero dicen que el Cuy es apetitoso.

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3 respuestas a “Una cubanita visitó Lima y regresó a La Habana”

  1. Javier dice:

    Regina,
    Muy refrescante y simpatico tu post. Sobre todo me dio mucha gracia el titulo, aunque no fue lo unico. Es sorprendente tu candidez cuando te refieres al pan “gratis” que venia con la sabrosa sopa. Por supuesto que el precio del pan esta incluido; eso es marketing del barato. Yo no he visitado Peru, pero si he probado platos de la cocina peruana en otros paises, entre ellos el Ceviche, la Causa, Papas a la Guascaina, Lomo saltado etc. Mis experiencias han sido muy buenas y tengo amigos que han visitado ese pais y me han hablado maravillas de su gastronomia. Parece que aun no esta debidamente apreciada pero eso esta cambiando. Tambien son muy orgullosos de las muchas variedades de maiz (y papas) que cultivan, y por supuesto de sus diferentes tipos de chicha. En cuanto a la descripcion de la “Zona Rosa” (aka Miraflores), es algo que me he encontrado en Bogota y Ciudad Mexico, por mencionar algunas (con sus propias caracteristicas), al igual que los “mercados” que describes y parece ser un comun denominador en muchas grandes ciudades latinoamericanas. Hay por supuesto, muchas cosas “chiveadas”, pero si no te importa mucho saber que la “marca” no es “original”, pues el bolsillo te lo agradece. Me imagino tu asombro con las olas del Pacifico, pues nuestro Caribe es mucho mas calmado. Tambien vivi eso cuando llegue a DownUnder. Y tambien me imagino que ni metiste el dedo en el agua, porque sino todavia estarias comentando…jajajaja. Abrazos y que se repita.

  2. Atanasio dice:

    Sin animos de ofender a los nuevos “Marco Polos” que salen del pais a participar en conferencias, entrenamientos, etc:Junto a las descripciones turisticas que se pegan junto al objetivo principal del viaje seria conveniente que informaran mas sobre lo que aprendieron, expusieron o recibieron en esas salidas. Ya se que una sopa sabrosa se puede hacer inolvidable pero recuerden que para la mayoria de los que leemos esta pagina esas son cosas banales que a nadie se le ocurriría escribir excepto para una revista de turismo o cocina. No es que no escriban sus impresiones de Praga, Lima, Miami sino que incluyan mas sobre los temas de las actividades. Digo, si creen que valen la pena.

  3. EDUARDO dice:

    ….otra muestra de lo importante que son para cuba,america latina y el mundo todas esas convenciones,cursos y reuniones tan comunes ahora ….como bien ya se comenta deberian hablar algo sobre lo que discutieron y analizaron pero si para ellos mismos lo mas interesante de esta experiencia fue la cosa turistica pues creo que mejor no cuenten nada…mejor asi…

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