Lacrimógenos vs “puputovs” en las protestas en Venezuela

mayo 30, 2017 | Imprimir Imprimir

Por Néstor Rojas Mavares (dpa)

Protesta en Venezuela. Foto archivo: rcinet.ca

HAVANA TIMES – Las protestas contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro han sacudido a Venezuela durante ocho semanas desde abril y han dejado ya decenas de muertos.

Las manifestaciones comenzaron el 4 de abril, después de que la mayoría opositora en la Asamblea Nacional (Congreso) acusara al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de perpetrar un golpe de Estado con dos sentencias que la despojaron de sus atribuciones legales.

Aunque los fallos fueron parcialmente retirados por el TSJ, la oposición insiste en responsabilizarlo por la ruptura del orden constitucional y promueve por ello manifestaciones casi a diario.

Las revueltas han aumentado la crispación política, en la que confluyen distintos factores. Estas son algunas claves de las protestas y sus protagonistas:

Políticos del Gobierno: El oficialismo realiza frecuentes manifestaciones en apoyo al Gobierno, con recorridos por el centro de Caracas, que es la zona de la ciudad prohibida para las marchas de la oposición. Maduro y el segundo hombre del chavismo, Diosdado Cabello, participan con arengas frente a sus seguidores, que se identifican por sus camisetas rojas. Los dirigentes destacan la paz y el orden de sus manifestaciones, en contraste, afirman, con la violencia de las demostraciones opositoras.

Políticos opositores: La oposición está encabezada por el gobernador del estado Miranda (centro) y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, y los líderes legislativos Julio Borges, Henry Ramos Allup y Freddy Guevara. Son vistos en las marchas, enfrentando los efectos de los gases lacrimógenos de la policía. Incluso Capriles resultó herido el lunes (29 de mayo) en medio de una marcha. Los líderes opositores coinciden en reclamar elecciones, liberación de los políticos presos, respeto a la Asamblea y la apertura de un canal humanitario ante la falta de alimentos y medicinas.

Fuerzas de seguridad: El Gobierno sostiene que las brigadas de la Policía Nacional y de la Guardia Nacional Bolivariana (policía militarizada) enfrentan “democráticamente” las manifestaciones. La Policía Nacional tiene alrededor de 15.000 efectivos, mientras que la Fuerza Armada algo más de 100.000, sumados los de la Guardia, el Ejército, la Marina y la Aviación.

“Puputovs”.  Foto: periodistadigital.com

Los recursos de los manifestantes: Para enfrentar a las fuerzas del orden se han provisto de equipos que incluyen máscaras antigases y escudos de madera o metal. Responden con elementos como bombas de excremento (mezclado con agua) popularmente conocidas como “puputovs”. Se trata de pequeños envases de vidrio y tirachinas (hondas o gomeras) gigantes.

Los opositores llevan la bandera de Venezuela al revés como un mensaje de auxilio. Dicen que representa un mensaje de auxilio. El ministro de Educación, Elías Jaua, ordenó sancionar a varios colegios privados que izaron la bandera al revés, con lo que exigió respeto a los símbolos nacionales. Se han convertido en símbolos de la oposición el manifestante que enfrentó desnudo a la policía y la señora mayor que detuvo un carro blindado con su cuerpo.

Los recursos de las fuerzas de seguridad: Las principales armas son bombas de gases lacrimógenos, perdigones y camiones con cañones de agua, popularmente llamados “ballenas”. La oposición ha denunciado que desde sus líneas disparan con tirachinas, esferas de vidrio o metal, que a distancia y con el impulso se convierten en proyectiles letales.

Civiles armados: Los llamados colectivos han sido denunciados por la oposición como grupos armados que, asegura, son tolerados y auspiciados por el Gobierno. La Fiscalía General acusó a la fuerza pública de permitir que actúen libremente en el control de las manifestaciones. Los más conocidos son los “Tupamaros”, “Alexis Vive” y la “Piedrita”, cuyos líderes se han fotografiado con verdaderos arsenales. Capriles acusa a estos grupos de atacar a los manifestantes con el consentimiento de las fuerzas del orden.

Estudiantes: Herederos de la generación de 2007, que contribuyó a la derrota de la reforma constitucional socialista que planteó el entonces presidente Hugo Chávez, los estudiantes universitarios están otra vez movilizados. Se dicen “milenials” y se concentran en la plaza Altamira del municipio Chacao, el principal centro opositor del país. Llevan las actividades de cátedra a la calle, donde se protegen como pueden de los efectos de los gases lacrimógenos de la policía. Algunos acogieron la idea de responderle a la policía con “puputovs”.

Artistas: Varios se han sumado a las manifestaciones opositoras o han hecho llamados públicos para que cese la violencia. El más famoso es el director de orquesta Gustavo Dudamel, antes una figura cercana al Gobierno. También los ex integrantes del grupo de reguetón Chino y Nacho. Miguel Ignacio Mendoza y Jesús Miranda, cada uno por su lado, se sumaron a las marchas contra el Gobierno. Otro que se dejó ver en las protestas es el cantante Azier Cazalis, líder del grupo de rock Caramelos de Cianuro. En el exterior, el cantante español Alejandro Sanz dijo recientemente que Venezuela está en terapia intensiva y necesita ayuda.

Deportistas: Famosos jugadores de béisbol y fútbol se han hecho sentir en las redes sociales con llamados al fin de la represión y a favor de elecciones. El entrenador de la selección de béisbol que participó este año en el Clásico Mundial, Omar Vizquel, publicó un mensaje en el que pidió el fin de la “despiadada” represión contra los manifestantes. El “zurdo de oro” y ex capitán de la selección de futbol Juan Arango utilizó una insignia en su uniforme con el equipo Zulia FC para pedir paz.

Protestas fuera del país: Representantes del Gobierno han sido expuestos por opositores en otros países. En el caso más prominente, el embajador en España, Mario Isea, denunció que un centro cultural donde asistía a un acto fue sitiado por manifestantes.



Haz un comentario

Escriba una respuesta