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Jimmy Roque Martínez: Nací en Maternidad Obrera en 1979, y parece que el trabajo ha sido mi signo. Custodio, piscicultor, tallador de lentes, soldador, cristalero, optometrista, han sido algunos de mis oficios; pero ninguno como el de cuidar a mi familia, empeño que consume buena parte de mi tiempo. Desde siempre me ha tocado el rostro menos lindo de esta sociedad, y trato de ser feliz mientras la transformo. Soy excesivamente tímido. Me gusta el silencio, dormir, el teatro y el cine. Detesto la injusticia y la prepotencia, y me cuesta mucho contener mi ira cuando suceden frente a mí.

Cuba, sus jubilados y el respeto a la Ley

Mayo 29, 2017 | | |

Jimmy Roque Martínez

Vendedor de tamarindos. La mayoría de los jubilados tienen pensiones de entre 10 y 12 dólares al mes. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES – En la calle Tulipán del municipio Plaza de la Revolución, como en casi todos los barrios del país, algunas personas acostumbran a vender mercancías. Generalmente son productos industriales y/o artesanales, y quienes los comercializan son personas mayores de 65 años, muchas ya jubiladas.

He visto en varias ocasiones a la policía junto a inspectoras estatales, multando allí a esos vendedores ambulantes, y casi siempre está presente un oficial en particular, de estatura elevada y aspecto amenazador.

Hace poco fui testigo de cómo este agente, esta vez vestido de civil, junto a otras dos inspectoras, multaban a una anciana. Minutos después llevaron las mercancías hacia el camión de la policía que se encontraba muy cerca del lugar.

Entonces me dirigí hacia a ellos y les pregunté qué destino tendrían aquellos productos que les quitaban a las personas que habían ya multado.

Por supuesto, el policía vestido de civil preguntó quién yo era, antes de responderme que son guardados en los almacenes de los inspectores (ubicado en Mulgoba) para luego reponerlos en las tiendas o mercados, en dependencia del producto en cuestión.

Inquirí después si era posible verificar que tal mecanismo se ejecutaba correctamente, pues es de conocimiento común que los policías e inspectores muchas veces se apropian de las mercancías decomisadas.

El policía vestido de civil refirió que él no tiene obligación de dar explicaciones, que solo debe responder ante el Ministerio del Interior y ante la Seguridad del Estado, intentando anular mi derecho a cuestionarlo.

Durante la discusión que sostuvimos, el oficial me mostró su identificación para demostrarme que era ciertamente policía, mientras que las mujeres que lo acompañaban igualmente se identificaron como inspectoras.

Toda autoridad pública debería estar obligada a dar explicaciones y rendir cuentas a cualquier ciudadano que las solicite; pero ya sabemos que en Cuba hablar de derechos es en exceso sospechoso.

Vendedoras de escobas. Foto: Juan Suárez

Si realmente se tratara de un país socialista, y si realmente los medios de producción fueran del pueblo, entonces estarían obligados a rendir cuentas de su gestión; pero como no es así, lo único que se propicia es la expansión de la corrupción.

Es sabido que en Cuba los salarios no alcanzan para vivir decorosamente, y que las jubilaciones de los civiles son miserables, mientras el costo de la vida cada día sube más y más.

Una de las causas (entre muchas) es la manutención de un ejército y un cuerpo policíaco tan extenso, sin contenido de trabajo real, que a falta de maniobras militares reales los emplean en decomisar fosforeras y cajas de cigarro a ancianas en las calles de esta ciudad.

Es preciso luchar por los derechos civiles y el control ciudadano, para acabar con la corrupción y los privilegios de las élites militares y políticas cubanas.

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3 respuestas a “Cuba, sus jubilados y el respeto a la Ley”

  1. Marlene Azor Hernández dice:

    Muy certero el post. Lastimero el papel de ese policía confiscando minucias a pensionados que semueren de hambre y por eso salen a vender lo que puedan. Ejércitos de parásitos, robando al pueblo.Para eso ha quedado la policía y el ministerio del interior.Para reprimir y robar a la población.Pero el gobierno y el parlamento andan discutiendo los documentos del “futuro luminoso” que no incluyen estos problemas, sino que los mantiene como parte de su “socialismo próspero” para fecha tan lejana e improbable como el 2030.
    Atajo de farsantes.

  2. El de Alamar dice:

    Recuerdo que cuando tenía cerca de 9 años, en el 2008, vi como en frente de la tienda “la isla de Cuba”, donde antes era la 1ra parada del M4 (P14), vi como un Policia humillaba a una anciana que vendía pastelitos, le cogió y tiró la caja donde ella guardaba su mercancía, entonces un muchacho salió en defensa de la señora y le dieron una clase de tranca, desde ese dia, con apenas 8 años entendí y aprendí que vivo en una dictadura militar, que los policías son perros maltratadores que no saben ni tan siquiera hablar correctamente.
    Luego a mis 16 años, por el Calixto García, estaba pasando con unos amigos y fui a orinar, pero subí a la loma que hace esquina atras del Calixto, al parecer esa es una zona de encuentro gay y de prostitución masculina, cuando baje me estaba esperando la policia, le explico que simplemente habia ido a orinar, y me condujo por “ejercer la prostitución masculina”, todos mis amigos también fueron a la estación, por defenderme, a mi me pusieron una carta de advertencia por ejercer la prostitución masculina, y lo peor es que no pude decir nada, porque si mi familia se ubiera enterado, posiblemente no estuviera haciendo la historia, con 16 años una carta de advertencia por prostitución, hoy tengo 18 años y nunca he cobrado por tener relaciones sexuales con nadie, pero cargo con eso, porque el estupido que estaba de guardia, al parecer tenía que cumplir su plan diario y conmigo le fue mas fácil.
    Actualmente no existe policia que no me den ganas de exterminar, porque son perros del sistema, solamente sangran a los inocentes, a los adolescentes, a los ancianos que solo buscan comer, espero que si algún dia esto cambié se haga justicia y que cada uno que arruinó la vida de alguien pague bien caro.

  3. Luis Rondón Paz dice:

    Jimmy, Hoy camino a mi casa me di botellas un funcionario de alto rango en este país, y ¿sabes que me dijo cuando comenzamos a hablar de la situación del país?
    “Menos mal que pronto voy a entregar el cargo y me dedicaré a trabajar para una empresa fuera del país. Porque yo no he estudiado tantos años para esto, no puedo. Este país no es para dirigentes honestos, este es un país de bandidos, yo no estoy para pagar daños colaterales ni para tanto estrés”.

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